La importancia del Agradecimiento

agradecerVivimos en una sociedad desarrollada en un país del primer mundo y disfrutando de un gran número de ventajas si nos comparamos con otros muchos lugares de este planeta. Sin embargo, a pesar de todos los bienes materiales y todas las comodidades de las que gozamos en estos momentos, podría decirse que, por lo general, no experimentamos proporcionalmente la sensación de agradecimiento que correspondería a nuestra situación.

Esto llama mucho más la atención cuando visitamos algunos países con menor nivel de vida en los que descubrimos continuas muestras de agradecimiento entre la gente más pobre de dichos lugares.

Parece que los que tienen muy poco agradecen con sonrisas y alegría aquello que reciben, mientras que nosotros, más afortunados en lo material, tenemos cierta dificultad para reconocer y agradecer los innumerables dones que hemos recibido.

En los países más ricos el dinero parece ser la medida de casi todas las cosas. “Pago, luego exijo”, podría decirse que es la creencia dominante. Así, para muchas personas, la vida se ha transformado en una especie de sucesión de transacciones comerciales más que en una experiencia personal y dinámica, repleta de intercambios emocionales entre distintos seres humanos.

La mayoría de las personas estamos acostumbrados a pagar por casi todo y, por tanto, nos consideramos sujetos subsidiarios de un cierto derecho sobre aquello que sufragamos.

Esto, que en términos comerciales es perfectamente lícito y válido, a nivel personal acaba generando una tendencia en nuestra mente que nos induce a no agradecer lo que recibimos.

Este enfoque comercial de la existencia no nos ha hecho más felices. Es cierto que poseemos más cosas, vivimos más cómodos y tenemos mayores expectativas de vida que en otros muchos lugares del globo, pero no conseguimos encontrarnos más felices por ello. El bienestar económico si no va acompañado del bienestar interior no basta para conseguir la satisfacción y plenitud que anhelamos.

¿Pero de dónde surge dicho bienestar interior? Pues surge de la ternura de corazón y del contacto humano.

En este contexto me doy cuenta, cada vez más, de la importancia que tiene para nosotros la necesidad de despertar la sensibilidad hacia el agradecimiento, o lo que es lo mismo, de tomar consciencia de todo aquello que recibimos de los demás de manera altruista, incluso cuando pagamos algo con nuestro dinero.

Porque podemos pagar por un bien o por un servicio, pero no pagamos con dinero la amabilidad, la dedicación o el cariño de quienes nos lo proporcionan.

agradecimientoUn ejemplo de lo anterior lo encontramos en la prensa, cuando leemos testimonios de los pacientes agradecidos tras haber estado ingresados en algún hospital. Normalmente hacen referencia al trato humano, al interés y al desvelo de los cuidadores, o al modo en el que otras personas se preocuparon por su salud. Es curioso que no se mencione que el material usado fuese moderno, ni que las pruebas realizadas se hubiesen llevado a cabo con aparatos de última generación, sino que lo que se agradece  es el modo en el que se han comportado los cuidadores y la presencia, siempre necesaria, de una persona dispuesta a escuchar y a consolar en momentos de dificultad o dolor.

Cosas como estas nos indican que todavía no hemos perdido definitivamente la capacidad para agradecer, incluso es posible encontrar otros muchos ejemplos a nuestro alrededor. 

Son como semillas de esperanza en un mundo convulso. No obstante, pienso que deberíamos acostumbrarnos a cultivar el agradecimiento con más frecuencia de lo que habitualmente lo hacemos, incluso en lo referente a los pequeños detalles.

Así que te aconsejaría que tomases consciencia del incalculable valor de aspectos que solemos pasar por alto, como la propia vida humana y de la maravilla de vivir en un mundo como en el que habitamos, para desde ahí comenzar a practicar el agradeciendo por el don de la vida, sin más.

Toma consciencia, también, de todo lo bueno que te rodea, más allá de las dificultades y sufrimientos que pueda haber en estos momentos en tu vida (no se trata de negarlos ni de reprimirlos, sino de actuar inteligentemente para salir de ellos), y agradece a los demás el esfuerzo necesario para proporcionarnos todos los bienes de los que  actualmente disfrutamos. Recuerda que el simple hecho de tener agua, y que esta pueda ser fría o caliente, es mucho más de lo que poseen miles de millones de personas del planeta en estos momentos.

Aprende, también a descubrir la amabilidad en los demás y procura practicarla con quienes te rodean. Ve ampliando este círculo de agradecimiento y, sin que te des cuenta, habrás transformado tu vida y habrás hecho de este mundo un lugar más habitable y más amoroso.

 

2 Respuestas a “La importancia del Agradecimiento

  1. Hice un comentario cuando publicaste una referencia referente a los padres, y comenté que no todos los padres pueden inculcarte el amor y cariño que debemos después darle a nuestros hijos, por su angustia, falta de formación, ansiedad… y con ello mi intención no era desagradecer lo que muchos padres en esta situación dan, sino que quería expresar que hay diferencias sociales y por tanto hay personas que tienen más dificultades para lograr una vida más amorosa y pacífica, y por tanto, sus hijos. Pero pienso que eso en ningún caso ha de ser un impedimento para realizarse humanamente, pero insisto, que estas personas lo tienen más difícil.

  2. Pingback: Perdonar y perdonarse | Sofrodynamia® y Salud

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