La vid roja

Una planta muy de nuestra tierra, así como de toda la franja mediterránea es la vid en su variedad roja (Vitis viniera L. Variedad tinctoria). Su fruto ha sido utilizado para el consumo humano desde tiempos ancestrales, formando, junto con el trigo y el olivo, la terna alimentaria típica de los países mediterráneos. Además de deleitarnos con su sabor, sirve también como base para la fabricación de mostos y vinos tintos, los cuales últimamente han demostrado científicamente unos efectos beneficiosos para la salud debido a sus polifenoles, como el resveratrol, y debido también a su capacidad antioxidante y protectora vascular. Respecto al vino, hay que señalar que el consumo ha de ser siempre moderado y teniendo en cuenta que la persona no padezca enfermedad alguna que contraindique su ingesta.

Desde muy antiguo se utiliza la vid roja con carácter medicinal. En este caso no se usa el fruto sino las hojas. El suplemento de 2009 de la ESCOP (European Scintific Cooperative On Phytotherapy) se incluye las hojas de vid como producto fitoterápico con propiedades medicinales.

Las hojas de vid roja contienen compuestos fenólicos como la catequina y la epicatequina. También se han detectado taninos y flavonoides. Estas hojas poseen propiedad vitamínica P, lo cual significa que incrementa la resistencia capilar y disminuye la permeabilidad de dichos capilares, favoreciendo la circulación y tonificando las venas. Todo ello permite que sea una planta apropiada para utilizar en trastornos de la circulación, tales como la insuficiencia venosa crónica, piernas pesadas, varices, hemorroides, petequias. Se puede utilizar sola o en combinación con otras plantas como el castaño de indias, el rusco o el gynkgo biloba.

También puede utilizarse para el tratamiento de ciertos procesos inflamatorios leves, como las blefaritis (inflamación de los párpados) y las conjuntivitis.

Las hojas de vid roja tiene la capacidad de inhibir la degradación del colágeno, lo cual hace que se utilicen en la composición de ciertas cremas reafirmasteis de los tejidos. Posee también una actividad antioxidante, al neutralizar los radicales libres.

Se puede utilizar las hojas en forma de infusión, aunque lo más apropiado son los extractos estandarizados. Para los trastornos oculares se usa en forma de colirio, del que forma parte en diversas fórmulas comerciales.

No se han descrito efectos indeseables ni contraindicaciones para la hoja de vid roja ni preparados obtenidos a partir de ella.

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