A principio de los años setenta, cuando apenas era un adolescente, mis amigos y yo nos reuniamos en nuestra barriada en el local de un amigo y candábamos canciones de la época. Una de ellas, “La mala reputación” de Georges Brassens, que versionaba en español el famoso Paco Ibañez, era una de las que más repetíamos. De hecho, le llamábamos “El himno”, seguramente porque muchos de los que estábamos allí nos identificábamos con algunas partes de su letra.
Para mi, una de las estrofas que siempre han estado presente ha sido la de:
“Yo no pienso pues hacer ningún daño
Queriendo vivir fuera del rebaño;”
Y he de reconocer que a lo largo de los años he sido “una oveja” un tanto incómoda para los pastores de todo tipo, ya que he buscado con ahínco mi propio camino personal, más allá de por donde fuera el resto del rebaño.
Dicho con otras palabras, siempre he tratado de liderarme, sobre todo en mi interior, buscando cultivar el autoconocimiento, la congruencia, la autogestión y los valores de la existencia.
Tal vez mi vida hubiese sido más cómoda y sencilla de haber seguido las rutas convencionales, pero estoy seguro que no habría sido tan sumamente enriquecedora y, sobre todo, libre. No puedo culpar a nadie de mis propios errores (que los he cometido), ni de mis aciertos. Asumo la responsabilidad de mi propia existencia, con todo lo que eso conlleva.
Creo que nunca es tarde para aprender a liderarse y también pienso que, cuando se aborda este asunto honestamente, los resultados compensan el esfuerzo.
A muchas personas les he explicado que pueden elegir entre escribir su propio guion y ser el protagonista de sus vidas o que el guion lo escriban otros y se dediquen a interpretar un papel secundario con el que no se identifican ni es el que quieren.
Lo verdaderamente dramático del asunto es que, para muchos, eso de ser el protagonista de sus vidas, queda bastante lejos. Unas veces por desconocimiento, otras veces porque viven en piloto automático repitiendo patrones que no han elegido.
Es cierto que en la vida existen muchas cosas que no elegimos voluntariamente: la familia en la que nacemos, el lugar en el que vinimos a este mundo, el contexto cultural-social y económico en el que transcurren nuestros primeros años… Sin embargo, sí que hay otras muchas cosas sobre las que podemos actuar para cambiarlas.
Seguro que conocemos numerosos ejemplos de personas que rompieron la inercia en la que se encontraban y eligieron otros caminos por donde transitar. A estos últimos, a veces, los han llamado rebeldes, es decir, personas que no se han conformado con una forma de vida y han buscado y creado la suya propia. Y es cierto que es necesario una dosis de rebeldía y de inconformismo para salir del rebaño.
El liderazgo interior consiste en aprender a escribir tu propio guión vital. Ello conlleva un trabajo personal de autodescubrimiento, análisis profundo, cuestionamiento del modelo mental, verificación de opciones, etc.
De todo ello tratará el Taller LIDERAZGO INTERIOR, que impartiré a partir del 7 de octubre.
Si te interesa profundizar en este asunto y trabajar sobre el desarrollo de tu líder interior, puedes escribir a: info@centromedicinaintegral.com
