¿Mental o emocional?

¿Mental o emocional?

¿Crees que eres más mental o más emocional a la hora de decidir en asuntos de cierta importancia? Me gustaría reflexionar a propósito de esta cuestión, aunque tal vez te sorprenda el resultado de lo que vas a leer a continuación. 

Durante mucho tiempo hemos creído que los seres humanos, tal como nos decía Aristóteles, éramos “animales racionales”. Sin embargo, parece que los conocimientos científicos actuales se empeñan en contradecir al sabio estagirita.

El neurocientífico Antonio Damasio nos dice que somos bastante más irracionales de lo que creíamos en un principio, y que entre un 85 a un 95% de nuestras decisiones se toman desde un punto de vista emocional y no racional. Para Damasio, no es válida la afirmación cartesiana de “pienso, luego existo”, sino que mas bien habría que modificarla  decir “siento, luego existo”, lo cual parece que se ajusta más a la realidad. Sigue leyendo

Aprendizaje y responsabilidad, las claves de una vida mejor

Aprendizaje y responsabilidad, las claves de una vida mejor

Todas las personas que conozco tienen el deseo de vivir lo más felizmente posible. Pero también, esas mismas personas, por lo que me cuentan cuando hablamos de ello, suelen delegar en otros la responsabilidad de conseguirlo. Por eso, cuando les pregunto acerca de las causas que le impiden ser feliz y cómo podrían modificarlas, suelen responder que las causas de su infelicidad son externas, es decir, los problemas familiares, laborales, las dificultades con ciertos amigos, la pareja, etc. Y que ellos serían felices si los demás, o las circunstancias, cambiasen. Sigue leyendo

Bienestar y desarrollo del potencial

Bienestar y desarrollo del potencial

Uno de los objetivos más comunes para la mayoría de personas es el de alcanzar las metas que se proponen, lo cual resulta bastante lógico. Otra cosa distinta es que no tengamos demasiado claro qué metas vitales son las verdaderamente importantes para nosotros. De hecho sucede que perdemos demasiado tiempo dedicados a cosas que no nos hacen ni más felices ni mejores personas.

De todos estos objetivos vitales, posiblemente, el más común sea el de disfrutar de una vida feliz. Pero como la felicidad es difícil de definir y puede significar cosas muy diferentes para distintas personas. Por eso, hace tiempo que me gusta utilizar el término bienestar en lugar de felicidad, porque me parece más cercano, asequible y, también, más sencillo de explicar.  Sigue leyendo

La importancia de pasar a la acción

La importancia de pasar a la acción

Decirle a una persona, o a un paciente, que se relaje, que no se estrese, que no se preocupe o que trate de disfrutar más de las cosas, es algo que está muy bien y, posiblemente, en el fondo de dicho mensaje subyace la intención sincera de ayudar a esa persona. La cuestión es que la buena intención, sin más, no suele ser suficiente. Porque muchas personas desearían manejar mejor el estrés o preocuparse menos de las cosas que le perturban, o disfrutar más de su vida. Sin embargo el asunto es que no lo hacen, no porque no quieran, sino porque no saben. Es más, incluso podría afirmar que algunas de estas personas han desarrollado a lo largo de su vida una especie de especial habilidad para hacer lo contrario. Por tanto, una cosa es querer hacer algo y otra bien distinta es saber hacerlo y, en consecuencia, poder hacerlo. Sigue leyendo

La indagación Interior

La indagación Interior

En cuántas ocasiones hemos dicho o pensado que nos encontrábamos perdidos, desde el punto de vista existencial. Es frecuente escuchar a personas que tienen la sensación de estar rotos, escindidos o como si dentro de ellas conviviesen, al mismo tiempo, muchos “yoes” diferentes cuyos vaivenes emocionales les mantienen en un estado de constante desorientación y zozobra. “No sé ni lo que quiero”- suelen decir algunos. “Es como si no supiese ni quién soy”- afirman otros. Es frecuente que ante esta caótica situación aparezca un razonable deseo de querer salir de ahí, y surge, también, el  anhelo de alcanzar un sentir unitario que nos conecte con nosotros mismos y genere paz y serenidad. Sigue leyendo

La Mayéutica Sofrodynámica

La Mayéutica Sofrodynámica

Cuentan que Sócrates, el conocido filósofo griego, se atribuía la capacidad de hacer que una persona corriente y sin especial preparación, fuese capaz de llegar a descubrir grandes verdades filosóficas a condición de ir proponiéndole las preguntas apropiadas.

A este arte de saber realizar buenas preguntas para llegar a alcanzar elevadas respuestas se le denominó Mayéutica, debido a que la raíz griega de dicha palabra hacía alusión al oficio de partera y la actividad mayéutica se asemejaba mucho a capacidad para “dar a luz” nuevas comprensiones y conocimientos”. Era como ayudar a “parir” un nuevo conocimiento o una nueva comprensión. Sigue leyendo

¿Qué puede hacer la Sofrodynamia® por mí?

¿Qué puede hacer la Sofrodynamia® por mí?

Cuando hablamos de Sofrodynamia®, término poco corriente, hay una pregunta fundamental que surge en quienes escuchan esta palabra por primera vez, y es ¿qué puede hacer la Sofrodynamia® por mí? 

Creo que es una buena pregunta y bastante lógica, por cierto. Pero la respuesta no es del todo sencilla, porque no se trata de un producto material que pueda definirse con unos límites muy precisos, como por ejemplo, una casa, un coche o una silla, en las que es posible detallar de una manera bastante clara qué son y cómo se usan estos diferentes objetos.  Sigue leyendo

A propósito del bienestar

Salud y bienestar son inseparables

Mantenerse bien y evitar todo el malestar posible es un deseo generalizado y una aspiración legítima de los seres humanos que no siempre somos capaces de conseguir. En algunas ocasiones porque la situación que se nos presenta es irreversible o difícilmente modificable, como es escaso de ciertas enfermedades o la muerte de personas queridas. En esos casos, habremos de aprender a aceptar y a convivir con el malestar acogiendo los eventos vitales desagradables con una cierta ecuanimidad.  Sigue leyendo

Cultivar la Presencia

Hace décadas que vengo trabajando con diversos tipos de grupos, primero en el ámbito de la Sofrología y posteriormente en el de la Sofrodynamia®. En ellos he insistido siempre en la relación entre nuestro cuerpo, nuestra mente y otros aspectos más sutiles de nuestra consciencia. En dichos grupos, una de las primeras cosas que se proponen al alumno es reconocer que una parte importante de su sufrimiento se debe al modo habitual en el que su mente se relaciona con la realidad que le rodea, y con la manera de entender y reaccionar frente a los acontecimientos cotidianos presentes, pasados y futuros.  Sigue leyendo