Cuando alguien me pregunta acerca de mi trabajo actual le respondo que en estos momentos me encuentro en fase de“cuarto menguante”. Con esta metáfora lunar quiero describir que voy reduciendo poco a poco mi actividad asistencial hasta que, finalmente, desaparezca.
Son varias décadas de relación personal con numerosos pacientes a los que tengo en consideración y estima, más allá de la mera relación profesional. Y a pesar de lo que cuesta desligarse de ciertas relaciones afectivas, he de admitir que ninguno de nosotros somos eternos y todos tenemos fecha de caducidad en esta vida, por lo que en un momento u otro hemos de pasar el testigo a otras personas más jóvenes.
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