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La importancia de lo sencillo

Los pilares

Sin unos buenos pilares es difícil construir un sólido edificio

A menudo quedamos fascinado por lo que consideramos complejo o de alto nivel, y olvidamos que es lo sencillo lo que permite adquirir el fundamento necesario para alcanzar lo elevado.

Muchas veces queremos correr y saltar antes de haber aprendido a andar con plena seguridad. De ahí vienen luego muchos porrazos y desvaríos.

En nuestra sociedad, nadie presume de saber leer y escribir, son cosas que se dan por hecho que las dominamos.  Pero sin dicha capacidad no podríamos acceder a los conocimientos que nos aportan los textos más sublimes del conocimiento humano en cualquiera de sus campos. Sigue leyendo

A lo mejor no sabemos tanto del estrés

Estrés, ese desconocido

A lo mejor el estrés es algo menos conocido de lo que pensábamos

Desde hace unos días, en los plácidos momentos de la sobremesa veraniega con amigos y familiares, esos momentos en los que animados por la cervecita y el tinto de verano se nos suelta la lengua más de lo habitual y nos ponemos a charlar de cosas diversas, unas veces profundas, otras mundanas; esos momentos en los que arreglamos el mundo en un pis pas con unas cuantas ideas facilonas o en las que nos ponemos al día de la vida de personas a las que hace tiempo no hemos visto.  Sigue leyendo

Repercusiones biológicas del estrés crónico

estres cronicoLa mayoría de las personas somos capaces de darnos cuenta del momento en el que sufrimos una situación de estrés agudo. Sin embargo, no nos resulta tan sencillo identificar las repercusiones del estrés crónico.

Cada vez son más los casos que aparecen debido a una patología de estrés mantenido en el tiempo. y, como antes mencioné, muchas veces no se identifica apropiadamente, y se diagnostican como depresión, fibromialgia, ansiedad o cualquier otro tipo de trastorno, ya que sus síntomas puede ser similares. Sigue leyendo

Ventajas de entrenar a Nivel de Trance

Ventajas de entrenar a nivel de tranceDurante el entrenamiento sofrodynámico, una de las primeras cosas que se enseñan de forma práctica es el acceso a un nivel especial de consciencia al que llamamos Nivel de Trance.

Llamamos Nivel de Trance a esa franja de consciencia en la que existen predominios de ondas cerebrales lentas, alfa y zeta. Esta experiencia se puede conseguir de muchas maneras, pero en el Entrenamiento en Sofrodynamia® utilizamos para ello las llamadas Técnicas de Inducción. Sigue leyendo

Consejos para la curación

consejos para la curaciónHace más de treinta años que me dedico al campo de la salud y la curación. Desde mi punto de vista, salud y desarrollo humano son dos aspectos no diferenciables, ya que lo digno de sanar no es sólo el cuerpo físico, que lo es, sino sobre todo el Ser Humano completo, es decir, Cuerpo, Psique y Espacio Interior.

A lo largo de todo este tiempo he ido matizando y puliendo mi comprensión acerca del binomio salud-enfermedad, y al ser éste un proceso dinámico, no descarto que nuevas comprensiones puedan seguir emergiendo en un futuro.

De momento, me gustaría enumerar a modo de consejos para la salud, algunos de los aspectos que he experimentado y constatado. Son consejos que funcionan y sobre los que he venido trabajando a lo largo de estos años.

Espero que puedan ser de utilidad para algunos de los lectores.

Así que, si estás dispuesto a participar activamente en tu proceso de curación, deberías tener en cuenta los siguientes aspectos:

 

  • Aprende a escuchar los mensajes de tu cuerpo. La sabiduría corporal nos orienta sobre aquello que hemos de atender y aquello otro que hemos de modificar.
  • Trata de conocerte, aceptarte, respetarte y amarte. Estos cuatro aspectos son la base de una sana autoestima y del proceso de curación.
  • Permítete respirar libre y fluidamente, como si todo tú fueses respiración, porque tu respiración sabe lo que tiene que hacer.
  • Procura equilibrar tus ritmos, sobre todo la vigilia y el sueño.
  • Hazte amigo de tu parte no consciente. No está ahí para fastidiarte sino para que te descubras en todo tu esplendor.
  • Ante los acontecimientos dolorosos sitúate en la “Postura del Observador”. Crea distancia entre quien observa y el objeto observado, porque sólo así podrás gestionar la situación sin quedar prisionero de las emociones perturbadoras.
  • Recuerda que tu enfermedad también es parte de ti, por tanto, no te enfades con ella porque es como enfadarse consigo mismo. Más bien, trata de comprender cuál es su enseñanza.
  • Enfoca tu energía hacia los procesos de cambio y aprendizaje, procurando sentirte “cómodo en la incomodidad” que supone todo cambio.
  • Aléjate de la culpa, al tiempo que te acercas a la autorresponsabilidad
  • Desarrolla tu autoestima a la vez que te permites aprender de los demás como si fuesen tus más valiosos maestros.
  • Trata de desarrollar el sentido de la gratuidad y del agradecimiento porque ellos te aportarán grandes beneficios.
  • Procura distanciarte del rencor y del resentimiento hacia los demás y hacia ti mismo y desarrolla para todos, tú incluido, el hábito del perdón.
  • Acostúmbrate a fomentar los estados creativos de tu mente así como los estados en los que te percibes pleno de recursos.

 

  • Introduce el sentido lúdico de la vida en todas tus actividades y procura practicar la “sonrisa interior”.
  • No te culpes cuando el error aparece, sino que intenta aprender a disfrutar de todo el aprendizaje que cada error aporta a cambio de que lo afrontemos desde un marco de aprendizaje.
  • Es necesario que aprendas a soltar el lastre de tu pasado. No es posible avanzar en la curación si caminamos con “exceso de equipaje”.
  • Ten siempre presente tus metas y aspiraciones más altas, porque estás llamado a expresar todo tu potencial.
  • Trata de conectar con la alegría que sustenta la vida y que se expresa a nuestro alrededor. Acompásate, pues, con la vida.
  • Cuida tu Mandala, ese Espacio Sagrado en el que se desenvuelve tu existenciaY finalmente recuerda, ¡eres el responsable de tu propia salud!

Lo que nuestro cerebro necesita

cerebroAunque todos los órganos son importantes, no cabe duda que para los seres humanos el  cerebro es uno de los que más, ya que trasciende los límites de lo meramente biológico para constituir el soporte material de nuestra vida emocional, de relación, intelectual y espiritual.

Es un órgano especialmente dotado para el aprendizaje y, al contrario que otros órganos corporales, mientras más lo uses mejor funciona.

Sabemos que es posible vivir aceptablemente bien con un solo riñón, con un solo pulmón o con un trozo de hígado, pero sin embargo cuando se producen lesiones no demasiadas extensas en nuestro cerebro, dependiendo de la zona en la que suceda, puede llegar a afectar a la vida del sujeto de un modo extraordinario.

El deterioro que se produce en el organismo por el paso del tiempo, puede ser amortiguado y, en algunos casos, compensados si llevamos a cabo una serie de cuidados de forma preventiva.

En lo referente al cerebro, si queremos que siga aportándonos sus mejores prestaciones sin importar la edad, entonces conviene tener en cuenta qué es lo que éste necesita para mantenerse en salud.

El cerebro consume el 20% de la glucosa total del organismo y es bastante sensible a la falta de agua. Niveles subclínicos de deshidratación lo afectan sensiblemente.

Por eso es importante aportar una correcta alimentación, baja en tóxicos y excitantes, y rica en alimentos frescos con alto poder antioxidante. Además de la alimentación, una hidratación adecuada será uno de los pilares de la salud a nivel cerebral. Por tanto, beber agua de calidad y en cantidad suficiente será necesario también para la salud del organismo en general y del cerebro en particular.

También pueden ser útiles algunos suplementos nutricionales como por ejemplo los que son ricos en fosfolípidos como la lecitina de soja, y también aquellos que nos proporcionan ácidos grasos omega-3. Ambos son aportes especialmente interesantes.

Otros suplementos, como el Co-Q-10 o la N-acetil-L-carnitina, están demostrando en diferentes estudios una gran utilidad para el mantenimiento de las funciones cerebrales.

A parte de lo anteriormente mencionado, también hemos de cuidar el cerebro desde otro nivel.

Me explico. Es necesario tener en cuenta que el exceso de estrés puede afectar negativamente a la funcionalidad de nuestro cerebro, por tanto, aprender a gestionar, no sólo la intensidad del estrés que recibimos sino también a modular la respuesta que establecemos, será otro de los parámetros interesantes de cara a la salud del preciado órgano.

Por último, recordar que los neurocientíficos han corroborado hoy día la importancia de cultivar los pensamientos y las emociones positivas como si fuesen un “nutriente” más que contribuye a mantener el cerebro en las condiciones óptimas de salud y permitirnos las mejores prestaciones para una vida armónica y feliz.

Mantener la “mente del estudiante”

mente del estudianteLa Mente del Estudiante consiste en mantener la actitud de reconocerse como alumno en continuo proceso de aprendizaje, y tratar de acercarse a cada materia con curiosidad y deseo de aprender, como si si todo fuese nuevo.  Es algo así como lo opuesto a la mirada rutinaria que bloquea la capacidad para dejarse sorprender e imposibilita el aprendizaje que subyace en cada acontecimiento o en cada enseñanza, por muchas veces que la hayas escuchado.

Sabemos que es posible leer el mismo texto varias veces y descubrir en cada lectura un nuevo universo, siempre que se haga desde esta actitud mental, porque cada uno de nosotros va cambiando momento a  momento y nuestra capacidad para comprender y asimilar va, también, variando.

Por tanto, todo aquel que quiera mantenerse en continuo proceso de aprendizaje ha de mantener activa la “Mente del Estudiante”, lo cual significa renunciar renunciar al “ya me lo sé” o “esto ya lo he dado”, para acercarse a cada enseñanza desde “la mirada de la primera vez”. 

 

Superar la incomodidad

superar la incomodidad “Cuando comenzamos a realizar nuevas prácticas de respiración, concentración, ejercicios de lateralidad, etc., hay muchos alumnos que refieren que eso les resulta incómodo. En este punto se plantea una cuestión, ¿rendirse a la incomodidad y dejo de practicar o continuar hasta superarla? Entender correctamente qué significa aprender a gestionar la incomodidad resulta fundamental para quienes quieren introducir cambios para mejorar su vida. No debiéramos confundir que algo resulte cómodo con creer que por dicha razón es apropiado o beneficioso. Porque comodidad sólo significa que estamos a gusto con lo que sea, simplemente porque lo hemos repetido tantas veces que nos resulta sencillo o bien porque al hacerlo la primera vez sentimos que dicha acción apenas ha requerido esfuerzo y nos resulta fácil de realizar. Por tanto, habría que tener claro que la sensación de comodidad no equivale a corrección. Por ejemplo, para muchos jóvenes andar encorvados es más cómodo que andar correctamente derechos, simplemente porque están más acostumbrado a lo primero que a esto último, y sin embargo, en este caso, lo cómodo es incorrecto y lo incómodo no. Ojo, tampoco significa que lo incomodo sea apropiado, sin más. Podría decirse que hay un tipo de incomodidad que resultará útil y otra que no. Para alguien que se encuentre inmerso en un proceso de desarrollo humano es bastante importante aprender a diferenciar entre lo uno de lo otro. Porque, equivocadamente, muchas personas han aceptado que el hecho de que sentir incomodidad equivale a que algo no va bien, por eso, cuando algo les resulta incómodo, simplemente abandonan. Pero quienes funcionan de ese modo se pierden muchas oportunidades de crecer y de desarrollarse. Entonces, ¿de qué modo podemos aprender a gestionar la incomodidad en nuestro propio beneficio? Sabemos que, en general, a poca gente le agrada sentirse incomodo. Si preguntásemos a un número amplio de personas sobre si quieren sentirse cómodos o incómodos, posiblemente la respuesta sería abrumadora; prácticamente todos preferirían la comodidad. Como dije antes, la cuestión radica en saber diferenciar entre la incomodidad útil de aquella otra que no lo es. Para ello conviene que pensemos en la relación que existe entre comodidad, incomodidad y proceso de aprendizaje. Sabemos que aprender y avanzar en la vida, trae consigo la superación de los antiguos límites en los que nos desenvolvemos. Crecer, por tanto, significa abandonar las fronteras de nuestra “zona de confort”, aquel espacio en el que nos sentimos seguros, para traspasar sus límites y adentrarnos por caminos que, en un principio podrían resultarnos incómodos. Desarrollarse como seres humanos es, pues, comparable a lanzarse a una nueva aventura, a un territorio desconocido en el que al principio nos comportaremos como unos novatos poco hábiles, ya que cuando una persona comienza a practicar una nueva habilidad o destreza, en los primeros tiempos, suele desempeñarla de una manera poco hábil, un poco patosas podríamos decir, y, en cierto modo, le incomoda percibirse así. Así que, en términos de aprendizaje y desarrollo humano, nos encontramos con una especie de contradicción aparente. Por un lado queremos aprender y desarrollarnos pero, por otro lado, eso implica salir de la zona de confort para lanzarse a nuevos retos y nuevas formas de estar en el mundo, que en un principio resultan incómodas por el simple hecho de no estar acostumbrados a ellas. Entonces, ¿debe prevalecer la comodidad de lo conocido, aunque ésta no sea sana, a la incomodidad que puede aparecer cuando iniciamos un cambio o un proceso de desarrollo? Esta cuestión se solventa cuando experimentamos que, más allá de una cierta incomodidad inicial, brota en nosotros el profundo deseo de crecer como personas y nos sentimos compensados sabiendo que todo ese esfuerzo inicial nos va a beneficiar a medio y largo plazo. Y Por otro lado, es importante que, a pesar de la incomodidad, seamos capaces de encontrar placer en el proceso de aprendizaje, ya que sin dicho placer no podremos mantenernos durante tiempo realizando el esfuerzo que dicho proceso requiere. Así que recuerda que, aunque una cierta incomodidad vaya a estar presente en todos nuestros aprendizajes, esta podrá ser soslayada si caes en la cuenta de que tras ella se esconde un beneficio mayor, un beneficio de nivel superior, que es el placer de aprender y el sentido de hacerlo para nuestro propio bienestar, nuestro propio desarrollo y el de los demás.” (ANF)

Consejos diamantinos para la salud y el bienestar

consejos diamantinosDesde el punto de vista de la Sofrodynamia® la salud y el bienestar están íntimamente relacionados, y son bastante más que la mera ausencia de enfermedad. La salud integral del ser humano está relacionada sobre todo con el “arte de vivir” y con el “arte de sufrir”, es decir, la capacidad para integrar nuestros momentos más brillantes con aquellos otros más oscuros, con la intención de obtener así una vida más plena.

Basado en esto, podemos decir que existen una serie de consejos que habremos de tener en cuenta para conseguir un mayor bienestar. Los he llamado “consejos diamantinos”, debido a que nos conducen a una de las cosas más valiosas a las que podemos aspirar, la salud y el bienestar.

Son los siguientes:

1.- Diariamente se nos abren unas puestas y se nos cierran otras. Presta atención a los acontecimientos porque ellos te muestran el camino por el que has de transitar y también  aquel otro que debes evitar.

2.- No hables demasiado, así evitarás perderte en el laberinto de tus propias palabras

3.- Obsérvalo todo con mirada curiosa y con deseo de aprender

4.- Aprovecha cualquier momento o situación para practicar. Toda la vida es un campo de aprendizaje

5.- No cargues más lo que no es necesario. Permítete soltar el lastre de tu vida pasada así como tus ansiedades por el futuro

6.- En ningún momento pierdas de vista tus aspiraciones y tus metas de más alto nivel, porque ellas te ayudan a mantener el rumbo cuando tus experiencias vitales sean complicadas o difíciles

7.- Permítete explorar tu mundo interior sin miedo a lo que encuentres

8.- Acude con frecuencia a visitar esos remansos de silencio y de paz interior que todos poseemos

9.- Que tus palabras sean congruentes con tus acciones y tus acciones con tus palabras

10.- Busca en todo momento disfrutar con aquello que haces

La mente del estudiante

LA MENTE DEL ESTUDIANTECuando nos iniciamos en una disciplina, cualquiera que sea, hemos de asumir que somos novatos y que, por tanto, sabemos poco al respecto, porque si acudes a ella lleno de prejuicios o con la idea de que sabes tanto que nada más se puede añadir al saco de tus conocimientos, es muy probable que en lugar de aprender pierdas el tiempo.

Por eso les propongo a los alumnos que cuando se acerquen al aprendizaje de la Sofrodynamia® lo hagan desde una actitud mental que les ayude a conseguir sus objetivos. A dicha actitud la he llamado la “Mente del Estudiante”. Es un modo de afrontar  los nuevos conocimientos desde la abierta disposición a querer aprender de aquello que se te muestra, tanto si sabes mucho de ello como si nunca lo has escuchado.

La Mente de Estudiante tiene la propiedad de hacer que cualquier aprendizaje pueda llegar a ser valioso. Pero la actitud contraria, una mente cerrada o llena, hará que cualquier enseñanza, por muy noble y valiosa que sea, no se aproveche como debiera.

Conectar con la Mente del estudiante significa, pues, reconocerse como alguien en continuo proceso de aprendizaje. Y es que si renunciamos a la creencia de  pensar que hemos llegado a la meta, no tendremos más remedio que mantenernos en el camino, y eso nos invita a seguir explorando nuevos territorios y traspasando novedosas y lejanas fronteras.

Hay quienes después de un cierto aprendizaje se creen ya con el suficiente bagaje de conocimientos como para pensar que nada más pueden aprender. Craso error, ya que es, precisamente, esa actitud la que les cierra las puertas a la posibilidad de perfeccionar los conocimientos. Por muy bien que hagas algo, siempre existirá la posibilidad de hacerlo mejor.

Cuando alcances la verdadera maestría reconocerás todo lo que aún te queda por aprender, y aunque creas que ya sabes mucho, o que ya has experimentado más que otras personas, “la Mente del Estudiante” te dice que en realidad no eres más que un inexperto aprendiz si te comparas con otros seres más elevados.

Esta actitud de humildad ayuda a mantener el entusiasmo por el aprendizaje y nos regala continuas sorpresas al descubrir matices novedosos cada vez que nos acercamos desde la curiosidad y desde la apertura a cualquier disciplina, por muy conocida que ésta sea.