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¡Qué alegría encontrarte de nuevo!

alegría del encuentro

Disfrutemos de la alegría del reencuentro

En algún momento de nuestra vida hemos tenido la experiencia de encontrarnos con personas a las que hacía tiempo que no veíamos y es posible que nos alegremos por dicho reencuentro.

Lo más normal es preguntarse qué tal han ido las cosas, o rememorar momentos del pasado, o comentar el momento actual, etc.

Hasta ahí podríamos decir que es una descripción absolutamente normal de lo que sucede cuando vamos a algún evento concurrido como una fiesta, una boda, una reunión de antiguos alumnos o, simplemente, un día cualquiera caminando por la calle cuando nos reencontramos con viejos amigos.  Sigue leyendo

Felicidad y nivel de vida

Felicidad y nivel de vida

¿Depende la felicidad de tener más bienes materiales?

¿Depende la felicidad de nuestro nivel de renta?

Esta es una pregunta interesante que tiene una respuesta algo compleja, ya que podría decirse que en algunas ocasiones sí y en otras no. Expliquemos esto un poco más.

Se han realizado diversos estudios intentando averiguar la correlación existente entre la riqueza material y la felicidad o el bienestar personal. Las conclusiones obtenidas nos muestran cómo los niveles de felicidad de los habitantes de un país dependen de la renta de éste, cuando se correlacionan países desarrollados con países pobres. Y también nos revelan que en un mismo país pobre, el nivel de bienestar está en relación directa con la renta personal. Sigue leyendo

La salud: distintas formas de entenderla

Salud y pruebas analíticas

La salud es algo más que unos análisis perfectos

A simple vista pudiera parecer que todo el mundo tiene claro lo que es la salud, sobre todo cuando se pierde.

Pero cuando tratamos de entender el concepto en profundidad, parece que la cosa no resulta ser tan simple.

Tal vez porque en su definición se encuentren implicados aspectos mucho más complejos, como por ejemplo, la noción de ser humano que cada persona posea, ya que dependiendo de cuál sea dicho concepto antropológico, lo que se entiende por salud puede llegar a ser muy diferente.

No es lo mismo entender al ser humano de una forma sistémica y co una estructura energética que poseer una visión mecanicista de los procesos biológicos y psicológicos que nos afectan. Sigue leyendo

La salud y lo esencial

la salud y lo esencialPara la Escuela Hipocrática la salud era considerada como uno de los bienes supremos a los que podía aspirar el ser humano. Desde este punto de vista se entendía que la salud era algo esencial para todos aquellos que quisiesen gozar de una vida próspera y satisfactoria.

Pero hoy día hemos comprobado que en la vida, además de la salud, existen otras muchas cosas esenciales, ya que cuando se encuentran presente podemos llegar a disfrutar de forma plena y feliz. Sigue leyendo

¿Cómo puedo mejorar?

cómo puedo mejorarYa he dicho que la mayoría de las personas aspiran a vivir felices y en paz. Pero con frecuencia su vida no es tan satisfactoria como desearían.

Parece obvio que los humanos, por lo general, poseemos un profundo impulso que nos orienta a querer mejorar la existencia, aunque en muchas ocasiones constatemos ciertas excepciones a la afirmación anterior.

Dicho impulso no es más que un tipo de energía, una especie de combustible que  nos mueve hacia el cambio, hacia la transformación. Pero además de combustible necesitamos otros ingredientes para poder ser exitosos. Como expuse anteriormente, además de querer hay que saber. ¿Quién no querría tener una vida mejor?, entonces ¿por qué no la tenemos?  Sigue leyendo

Los autocuidados en Sofrodynamia®

El autocuidado en sofrodynamiaNo cabe duda que las personas que se cuidan física, mental y espiritualmente viven mejor y más felices que quienes no lo hacen, pero habría que señalar que es diferente asumir el protagonismo de proporcionarse dichos cuidados de esperar que otros lo hagan por ti.

El proceso de maduración humana lleva consigo la exigencia de aprender a satisfacer nuestras necesidades, físicas, emocionales, afectivas, etc., así como también la habilidad necesaria para saber aplicarnos los autocuidados necesarios.

Entendemos como autocuidado todas aquellas actividades o conductas que los individuos realizan para el mantenimiento de su propia salud y bienestar.

Aunque sea algo que hacemos para nosotros mismos es conveniente recordar que, de forma indirecta, también tendrá repercusiones beneficiosas sobre los demás.

En el caso particular de las personas que, por trabajo o por circunstancias familiares, cuidan de otros, se hace especialmente necesario que aprendan a cuidar de ellos mismos, ya que se ha demostrado que el “contagio emocional”  que surge en estas relaciones fruto de la interacción entre el cuidador y la persona receptora de los cuidados, da lugar a repercusiones desfavorables para la salud del cuidador.

Para avanzar en el aprendizaje del autocuidado desde el punto de vista de la Sofrodynamia®, proponemos adquirir una serie de conocimientos sobre nuestro mundo interior, así como alcanzar el dominio de ciertas herramientas prácticas, como por ejemplo:

1) Adquirir un modelo mental más saludable

2) Mejorar y armonizar la consciencia de la corporalidad, para detectar signos precoces de afectación y aplicar estrategias correctoras

3) Disponer de un correcto patrón respiratorio que nos sirve, entre otras muchas cosas, para amortiguar las consecuencias del estrés y serenar la mente

4) aprender a comer bien, a dormir bien, a tener paz interior y a sonreír.

5) Una ineludible porción de sentido común

Propósitos saludables para el 2015

propositos saludables 2015Cada comienzo de año parece que fuese el momento más apropiado para formular los nuevos propósitos que, con demasiada frecuencia, volverán a repetirse al año siguiente, pues muchos de ellos no se habrán cumplido.
Unas veces por pereza, otras por falta de tiempo, otras veces por circunstancias externas, el hecho es que no suelen faltar buenas razones para decirnos cada 31 de diciembre que de este año no pasa que…
Bueno, sea como fuere, lo suyo es volverlo a intentar, con la esperanza de que en algún momento se hagan realidad.
Para quienes tiene muy claro sus nuevos propósito, simplemente, desearles ánimo, firmeza y constancia, a ver si este año de verdad se cumplen.
Para los que no lo tienen claro, me gustaría aportarles unas cuantas ideas sencillas que, sobre todo, tienen la finalidad de contribuir a una vida más saludable y, gracias a ello, también a una vida más feliz.
Si recordamos los pilares tradicionales de nuestra salud, la alimentación, el ejercicio, y el equilibrio mental y emocional, no cabe duda de que encontramos una interesante fuente de inspiración para nuestros propósitos.
Pero a estos principios tradicionales yo añadiría un par de pilares más: las buenas compañías y los suplementos nutricionales apropiados.
Con estos ingredientes, os propongo el siguiente listado de propósitos para 2015:

1.- Cuidar y mejorar nuestra alimentación, eligiendo productos saludables y consumiéndolos con alegría y agrado, disfrutando del placer de disponer de dichos productos y compartir nuestra mesa con nuestros amigos y seres queridos. Recuerda que tanto nutre lo material como lo afectivo.

2.- Buscar momentos para realizar un ejercicio físico moderado y de acuerdo a nuestra edad y condición. No es necesario prepararse para las olimpiadas. A veces es suficiente con bajarse una parada antes del autobús o aparcar el coche un poco más lejos del destino al que queremos llegar.

3.- Hacer de nuestra mente nuestro mejor amigo. Dejar de transportar la pesada losa del pasado y aprender a amar nuestro lado oscuro tanto como el luminoso. Para ello habremos de buscar momentos para el silencio, la meditación y el contacto con nuestro interior. Si no sabes como hacerlo, este año te ofrece la oportunidad de aprenderlo. Hay muchas opciones disponibles para ello.

4.- Procura disfrutar de buenas compañías. Es cierto que existen lugares donde no las elegimos, pero en todo aquello que esté en nuestra mano procuraremos buscar las personas y los ambientes más nutricios, así como a quienes nos ayuden a desarrollar lo mejor de nosotros mismos.

5.- Cumplir años es lo mejor que nos puede pasar porque significa que seguimos vivos. Pero para amortiguar lo que el envejecimiento natural trae consigo, así como para otras muchas enfermedades, podemos acudir a los nutracéuticos y a los suplementos nutricionales apropiados. Muchos de ellos marcan la diferencia entre un estado más o menos saludables. Es conveniente elegir el apropiado para cada persona en función de su edad y de sus predisposiciones patológicas, y para ello también puedes encontrar el consejo profesional apropiado.

Seguir estas cinco propuestas es aumentar la salud y mejorar nuestra vida. Si te parece bien puedes intentar seguirlas, en caso contrario, no le hagas caso.

¡Que el 2015 nos traiga toda la felicidad que anhelamos!

Lo que hemos de evitar para ser resilientes

ResilienciaLa resiliencia es una capacidad que tenemos los seres humanos para hacer frente a la adversidad y salir indemnes de ella, afrontándola de una manera apropiada.
Esta capacidad es universal y puede ser incrementada mediante el correcto aprendizaje. Pero para ello hemos de aprender a evitar algunas de las creencias limitantes que hacen que muchas personas no sean capaces de desarrollar una conducta resiliente.
Desde el punto de vista genérico, nos convendría abandonar todas aquellas creencias que nos limitan y nos condicionan negativamente.
Si observamos un enfoque más particular del asunto, es posible enumerar aquellas creencias o actitudes que con más frecuencia tenemos instaladas y que deberíamos saber identificar y transformar, si queremos ser resilientes.

1.- Evitar jugar ciertos roles en la vida, sobre todo el de mártir y el de víctima.
Sabemos que cada uno de nosotros asume e interpreta un cierto papel en la vida. Dicho papel condiciona nuestro modo de estar en el mundo de tal manera que hay algunos roles que nos potencian y otros que nos limitan.
Dos de los más limitantes es asumir el papel de víctima o el de mártir. Ambos impiden el aprendizaje de una sana resiliencia.

2.- Abandonar ciertas ideas preconcebidas acerca del sufrimiento, como por ejemplo que tras la pérdida de seres queridos, lo normal ha de ser la depresión o la desesperación.
Las personas que creen lo anterior piensan que “cuando te pasa esto, ya tu vida no tiene sentido, se ha acabado.”
Recuerda que lo que pensamos acerca de la felicidad o del sufrimiento puede condicionar el rumbo de nuestra vida.

3.- Evitar creer que cualquier evento doloroso conlleva siempre un trauma.
Está ampliamente demostrado que lo importante no es lo que acontece, sino el modo en el que lo afrontamos y lo que somos capaces de hacer con ello.

4.- Evitar creer que nuestro sufrimiento actual es la consecuencia de un trauma previo.
Quienes se dedican con ahínco a bucear en el pasado para encontrar las causas del sufrimiento presente, con frecuencia olvidan tomar las riendas de su vida en el “aquí y en el ahora”.
Hay personas que experimentan un trauma ante eventos mínimos, o incluso ante sucesos que no han pasado en la realidad sino sólo en su imaginación. No es necesario un daño para generar un trauma, sino una mente con tendencia a fabricarlos.

5.- Evitar dejarse arrastrar por los prejuicios y las creencias del entorno. En situaciones complicadas es frecuente que el ambiente social adquiera una gran fuerza, pudiendo incluso contagiarnos emocionalmente.
Hemos de conectar con nuestro “Centro” y con nuestras profundas convicciones para permanecer estables.

6.- Abandonar la creencia de que si no sufres mucho ante los acontecimientos traumáticos eso significa que los niegas o los reprimes.
Hemos de recordar que disponemos de muchas más estrategias para evitar o disminuir el sufrimiento, además de la represión o la negación.

7.- Abandonar la creencia de que “un niño herido será un adulto fracasado”, porque los estudios científicos actuales nos muestran lo contrario.
Nuestra vida se escribe en el presente, en cada instante que elegimos un camino u otro. No podemos seguir quedando prisioneros de nuestro pasado.

8.- Evitar la tentación de esperar una vida en la que no ocurra nada traumático o doloroso, porque en la vida suceden cosas.

9.- Abandonar la creencia de que el mundo es un lugar seguro, previsible y controlable. La realidad nos muestra que vivimos en un universo probabilístico y no en un universo de certezas. Eso quiere decir que podemos llegar a sentirnos seguros en él cuando somos capaces de descubrir la sabiduría que la inseguridad lleva implícita.

10.- Sobre todo, evita rendirte.
¿Qué hace un pájaro cuando el viento le tira su nido?, lo vuelve a construir de nuevo.
¿Qué deberíamos hacer nosotros cuando las adversidades frustran nuestros planes?

El camino de los sentidos

sentidos
Un camino es un medio para ir de un lugar a otro.
En el ámbito del desarrollo humano, decimos que un camino es la vía que hemos de seguir para conquistar las metas que nos hayamos propuesto.
Desde el punto de vista de la Sofrodynamia®, existen tres caminos principales en el proceso de desarrollo humano, que no sólo no son excluyentes sino que se complementan mutuamente: el camino del cuerpo, el camino de los sentidos y el camino de la mente.
Si nos referimos al camino de los sentidos, podría decirse que es una herramienta mediante la cual, y utilizando los recursos que nuestra sensorialidad nos ofrece, podemos crecer como personas y alcanzar nuestros objetivos, en lo que a desarrollo humano se refiere.
Esto quiere decir que los sentidos, además de captar la información procedente del mundo exterior, pueden ser utilizados también para alcanzar un mayor grado de crecimiento interior mediante el cultivo apropiado de su increíble potencial.
Los sentidos son como las ventanas de la consciencia que nos permiten aprehender el mundo exterior.
Pero debemos recordar que no son sólo meros receptores fisiológicos de la información, sino que funcionan como entidades participantes, lo cual quiere decir que, influídos por nuestro estado emocional y nuestro modelo del mundo, se orientan a captar aquella parte de la realidad que consideramos significativa para nosotros.
Es por eso que no todas las personas perciben los mismos datos del mundo exterior.
Recordemos que existen procesos neurológicos que condicionan el tipo de información que recibimos, haciendo que ciertos datos sean relevantes mientras que otros no. Sin embargo, no somos conscientes de cómo realizamos dicho proceso. Entonces, ¿cómo “decidimos” captar lo que captamos”? Esta es una buena pregunta que conviene investigar.
Nuestra atención, consciente o inconscientemente, hace que nuestros sentidos se orienten intencionalmente para tratar de percibir aquello que habitualmente confirma nuestro modelo del mundo. Por eso nuestra percepción habitual suele estar sesgada y cada uno de nosotros percibe el mundo según su propia manera de hacerlo.
Entre la consciencia y los sentidos se establece una especie de bucle bidireccional, de tal manera que se influyen mutuamente. Así, el estado de consciencia en el que nos encontremos modificará la percepción sensorial que tengamos, de la misma manera que una información sensorial determinada podrá modificar un estado de consciencia previo. Eso quiere decir que la sensorialidad va a influir tanto en el estado como en los contenidos de consciencia a los que accedemos.
Dicho de otro modo, algo sucede por ahí afuera y una parte de ello lo recogen mis sentidos. A partir de aquí procesamos la información según nuestro propio modelo y procedemos a dar interpretación de lo sucedido.
Todo lo anterior no debiera constituir un problema si después de todo no tuviésemos la pretensión de creer que captamos la realidad nítidamente, ni de que nuestra interpretación sobre las cosas es la única y verdadera.
Un paso importante consiste en reconocer la subjetividad de nuestras percepciones sensoriales y de nuestros contenidos mentales, que son netamente individuales. Admitirlo, es algo que nos permite ser más operativos y flexibles con la realidad, con los demás y con nosotros mismos.
Sea como fuere, el mundo de los sentidos nos permite seguir trabajando en nuestro desarrollo personal para lograr un mayor bienestar.
Entender los sentidos de una manera activa, atenderlos, cuidarlos y cultivar nuestra dimensión sensorial, va a tener más repercusiones sobre nuestra salud y sobre nuestro desarrollo que de las que pudiéramos imaginar.

Estrategias de sanación

Estrategias de sanaciónSanar la vida es un proceso ligado al autoconocimiento y al desarrollo humano mediante el cual trascendemos nuestros sufrimientos habituales y somos capaces de vivir una vida más plena y pacífica.
A pesar de lo atractivo de la propuesta y de los beneficios que pueden alcanzarse con ella, no todas las personas están dispuestas a recorrer dicho camino, ya que conlleva necesariamente ciertas cualidades como el valor, la responsabilidad y el sacrificio, capacidades, estas, no demasiado populares en un mundo como el que vivimos. Sigue leyendo