Archivo de la etiqueta: armonía

Importancia social del trabajo interior

Violencia exterior

Si no tenemos paz interior es fácil dejarse llevar por la violencia

Algunas personas piensan que comprometerse en el sendero del desarrollo humano mediante un cierto trabajo interior, no es más que un tipo de práctica intimista que no va más allá del propio bienestar personal, pero sin ningún compromiso ni relación con la sociedad en la que se vive.

¡Nada más erróneo, ni más alejado de la realidad! Sigue leyendo

Entendamos el Yin y el Yang

Grafía que muestra  Yi-Yang

Escritura China Yin-Yang

La mayoría de las personas en nuestro medio cultural, alguna vez han oído hablar del Yin y del Yang, aunque muchos de ellos no sepan exactamente qué quiere decir esto.

Dichos conceptos se encuentran íntimamente relacionados con la filosofía china y también forman parte de la base de los fundamentos de la Medicina Tradicional China. Sus orígenes se remontan a la antigüedad, miles de años atrás, cuando los filósofos chinos a través de la observación de la naturaleza, se dieron cuenta de que el universo se encontraba en constante y continuo cambio dinámico. Comprendieron, también, que dicho cambio podía ser expresado mediante la alternancia de dos principios o polaridades universales que denominaron Yin y Yang. Sigue leyendo

La salud y lo esencial

la salud y lo esencialPara la Escuela Hipocrática la salud era considerada como uno de los bienes supremos a los que podía aspirar el ser humano. Desde este punto de vista se entendía que la salud era algo esencial para todos aquellos que quisiesen gozar de una vida próspera y satisfactoria.

Pero hoy día hemos comprobado que en la vida, además de la salud, existen otras muchas cosas esenciales, ya que cuando se encuentran presente podemos llegar a disfrutar de forma plena y feliz. Sigue leyendo

¿Cómo puedo mejorar?

cómo puedo mejorarYa he dicho que la mayoría de las personas aspiran a vivir felices y en paz. Pero con frecuencia su vida no es tan satisfactoria como desearían.

Parece obvio que los humanos, por lo general, poseemos un profundo impulso que nos orienta a querer mejorar la existencia, aunque en muchas ocasiones constatemos ciertas excepciones a la afirmación anterior.

Dicho impulso no es más que un tipo de energía, una especie de combustible que  nos mueve hacia el cambio, hacia la transformación. Pero además de combustible necesitamos otros ingredientes para poder ser exitosos. Como expuse anteriormente, además de querer hay que saber. ¿Quién no querría tener una vida mejor?, entonces ¿por qué no la tenemos?  Sigue leyendo

La importancia de disfrutar

la importancia de disfrutarCuando he conocido personas a las que he atribuido un alto nivel de desarrollo espiritual o que he considerado como maestros, una de las cosas que más me ha llamado la atención no han sido sus elevados conocimientos,  ni su claridad mental, ni la talla de su presencia, sino su capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, para sonreír con lo simple y para crear armonía a su alrededor con su sonrisa.

Según parece, disfrutar es uno de los rasgos característicos de las personas desarrolladas, y posee tantas repercusiones provechosas que trasciende el propio ámbito de lo individual para proyectarse hacia lo colectivo, porque cada vez que disfrutamos, de alguna manera, ayudamos también a transformar los ambientes de forma positiva.

Las personas que saben disfrutar transmiten alegría y bienestar a su alrededor y,eso, en mundo como el nuestro lleno de estrés y tensiones, es algo bastante valioso.

Podríamos decir que disfrutar de las cosas es una sana capacidad de la que disponemos los seres humanos, y gracias a la cual es posible sentir placer o alegría con aquello que nos acontece en nuestra vida diaria, por muy nimio   o insignificante que esto pudiera parecer.

Internamente siento que disfrutar es como saber sacarle el jugo a la vida; como atrapar el momento presente para hacerlo infinito; es como reconocer lo valioso de lo modesto o insignificante, o como dejarse embriagar por el amor que subyace más allá de lo aparente… Disfrutar no sólo es un regalo para nosotros mismos, sino también para los demás

En cierto modo, disfrutar, no es más que ser capaz de sentirnos contentos y felices por lo que somos, por lo que hacemos y por lo que tenemos.

Esto se incrementa cuando además de alegrarnos por el bien propio también somos capaces de hacerlo por lo bueno que le sucede a los demás. Ser capaz de sentir regocijo por el bien ajeno es una auténtica bendición para quien lo percibe  y una manera de incrementar la alegría colectiva.

Disfrutar de la vida es lo contrario de la anhedonia (incapacidad para disfrutar de las cosas), aspecto este que suele acompañar con frecuencia a los cuadros de tipo depresivo. Así que, cuando incrementamos nuestra capacidad para el disfrute, estamos generando uno de los mejores antídotos contra la depresión.

Según parece, disfrutar de la vida, depende más de nuestro propio modelo del mundo para interpretar los acontecimientos que de los factores externos, a pesar de que muchas personas piensan que sólo se puede disfrutar si te suceden cosas agradables y si, además, no ocurre nada negativo.

Sin embargo, la realidad nos muestra que esto no es así. Es posible constatar que existen muchos ejemplos de personas cuya vida ha sido muy difícil y compleja y poseen una alta capacidad para disfrutar, del mismo modo que también disponemos de numerosos ejemplos de lo contrario.

Sea como fuere, parece claro que para poder disfrutar de la vida es muy importante sentirse en paz consigo mismo, porque si te conviertes en tu propio enemigo, ¿cómo podrás ser feliz?

Para perfeccionar el disfrute es fundamental que sepamos gestionar las pequeñas contingencias vitales de un modo apropiado. Recordemos que hay quienes viven las pequeñas contrariedades cotidianas con un alto nivel de dramatismo, y esto les hace sufrir mucho más de lo necesario.

Al arte del disfrute se relaciona con otras capacidades humanas, tales como la capacidad para superar la adversidad, la capacidad de mostrar gratitud o la capacidad para estar conectados con el momento presente.

En referencia a esto último, sabemos que no es posible disfrutar de la vida si estamos anclados en el pasado o angustiados por el futuro, así que lo mejor será dejar que procures que tu pasado no te persiga angustiosamente y que tampoco el futuro te obsesione en demasía.

Algunos estudios han demostrado que existe una correlación positiva entre  quienes son capaces de disfrutar de la vida y la percepción de recibir  apoyo social. Los “grupos nutricios” son un buen ámbito para aprender a disfrutar mejor.

Otros estudios han demostrado que las personas con una mejor capacidad para disfrutar en su juventud tienen una mayor longevidad. Es algo así como que el disfrute te mantiene joven.

Tampoco debemos olvidar que el cuerpo también participa a la hora de generar la sensación de disfrute. Para ello se necesita de una determinada actitud corporal, ya que nuestro cerebro no puede acceder a la experiencia de felicidad cuando nuestro cuerpo dice lo contrario. Hemos de procurar, pues, la congruencia corporal apropiada para percibir las sensaciones de placer mucho más nítidamente.

A nivel neurológico sabemos que cuando disfrutamos de las cosas aumenta la dopamina cerebral, mientras que en situaciones de estrés o depresión, disminuye dicha substancia.

También sabemos que cuando nos encontramos a gusto y sonreímos, se produce un aumento las endorfinas, de la dopamina y una disminución el cortisol. Este perfil hormonal se traduce en un aumento del bienestar y una disminución del estrés.

Parece pues importante aprender a disfrutar de lo cotidiano, porque no sólo produce un bienestar mental sino que es algo muy valioso para nuestra salud propia y para el mejor funcionamiento colectivo.

 

El sabor del silencio

el sabor del silencio

Hace algunos años, tras una experiencia meditativa, descubrí “como sabe el silencio”. Describirlo no es tarea fácil, pero, más o menos, me supo así:

“El silencio, el agradable y sabroso silencio, sabe a infinito, sabe a lugar de encuentro contigo mismo y también con la divinidad.

El silencio sabe a devoción, a respeto, a conocimiento, a amor…

El silencio te conecta con la parte más profunda y más sagrada del ser, sobre todo, con la experiencia primordial de estar vivo, y, más allá de esto, de ser vida.

El silencio embriaga los sentidos, nutre el alma, expande tu energía.

En el silencio te encuentras a ti mismo, desnudo, y también encuentras al otro, para ya, nunca más, ser dos sino sólo uno.

En el silencio también te pierdes… te pierdes en la dulce profundidad de la creación.

En el silencio te sientes pequeño, minúsculo, desapareces como si fueses sólo un electrón en comparación con todo el universo, y es en ese preciso instante, un instante en el que más allá de cualquier tiempo, parece como si el sol venciese a la noche, justo en ese momento, paradójicamente, percibes tu grandeza, porque, y esa es la magia del silencio, ya no te sientes electrón, sino que en ese punto eres Universo”.

 

Para contagiar armonía

irradiar armonía“Si quieres armonizar tu ambiente hay una sencilla manera, comienza haciéndolo tú, ya que cada transformación personal se irradia a nuestro entorno. Recuerda que los estados de armonía, como también los de infelicidad, suelen ser altamente contagiosos”. (ANF)

 

Construye el mundo que desees vivir

aportar paz“Si miras a tu alrededor te darás cuenta de que vivimos en un medio que no es puro, rodeado de situaciones conflictivas y en ocasiones hostiles, por eso, si deseas vivir de otro modo, entonces no podrás eludir la responsabilidad de aportar pureza, armonía y paz a tu propio ambiente.” (ANF)

Éxito vital

éxito vital“Existe un éxito en el mundo que se traduce por el incremento de  fama y bienes materiales de quienes lo alcanzan, y también existe el llamado éxito vital, cuyos frutos son la paz interior y la armonía, no sólo para sí sino también para quienes rodean a ese ser. Ambos no tienen por qué ir separados, pero la mayor parte de las veces te verás obligado a elegir entre uno u otro” (ANF)