Aprender a disfrutar de los pequeños momentos

Aprender a disfrutar de los pequeños momentos

disfrutarA la hora de proponer ciertos consejos o estrategias sobre algún tema de envergadura,  parece ser que tratar de elaborar un listado con la pretensión de que sea completo, se antoja una tarea bastante comprometida, incluso poco factible, ya que, por mucho que lo intentemos, suele quedar la impresión de que algo falta.

Máxime cuando dicho listado se refiere a un tema tan amplio y profundo como es el de aprender a disfrutar de la vida y de los pequeños momentos.

A pesar de lo anterior, voy a a atreverme a enumerar algunas estrategias sobre el tema anteriormente citado, sabiendo que lo que sigue no sólo no es en modo alguno un listado exhaustivo sobre el tema, sino un conjunto de ideas para ayudarnos a recordar, en caso de que lo hayamos olvidado, o para poner más énfasis, si es que ya lo tenemos presente, sobre algunos elementos que nos pueden ayudar a mejorar la capacidad para disfrutar los pequeños momentos de la vida diaria.

Dichas estrategias, y algunas otras más, las solemos trabajar en los grupos de Sofrodynamia® como medio de ayudar a los alumnos a llevar una vida más placentera, es decir, cargada de disfrute y de emociones positivas.

1.- Recuerda que cada momento es único e irrepetible y, por tanto, especialmente valioso. Tú también eres único e irrepetible. Toma consciencia de tu incalculable valor y vive conforme a lo que ello significa.

2.- Cultiva tu pasión. Una pasión es algo que surge del interior, algo que nos moviliza hacia una acción y que, cuando la cultivamos, nos permite disfrutar gozosamente de hacerlo.

3.- Desarrolla la generosidad, puesto que ser generoso y solidario aumenta la capacidad de disfrutar más de la vida. Se ha demostrado que ciertas sensaciones de armonía y paz se incrementan con los actos altruistas.

4.- Aprender a reencuadrar los acontecimientos vitales, especialmente aquellos que no salen como teníamos previsto. Tomarlos como un aprendizaje  en lugar de como un fracaso nos permite disfrutar de las cosas, incluso cuando los resultados no son los esperados.

5.- No corras tras metas erróneas. Las metas erróneas te harán sufrir, por tanto, cada cierto tiempo revisa si estás siguiendo el camino que has elegido para alcanzar tus propósitos de felicidad y de desarrollo.

6.-  Aprender a buscar los aspectos potenciadores de cada acontecimiento. En cada uno de ellos, incluso en los más oscuros, es posible descubrir un poco de luz.

7.- Para poder disfrutar de la vida es necesario saber disfrutar, también, de nuestra soledad. Aprender a estar solos es uno de los mejores modos de aprender a estar con los demás, sin adicciones ni apegos.

8.- Identifica tus habilidades y talentos, sobre todo aquellos que aún no has sacado a la luz. Procura descubrirlos y disfruta del placer de cultivarlos y compartirlos con otras personas.

9.- Aprende a dar gracias por todo lo que tienes, pues un corazón agradecido es un corazón feliz.

10.- Procura descubrir en cada momento y en cada situación la alegría y la bondad que sustenta la vida. Observa tu respiración y recuerda que sigues vivo.

La importancia de disfrutar

La importancia de disfrutar

la importancia de disfrutarCuando he conocido personas a las que he atribuido un alto nivel de desarrollo espiritual o que he considerado como maestros, una de las cosas que más me ha llamado la atención no han sido sus elevados conocimientos,  ni su claridad mental, ni la talla de su presencia, sino su capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, para sonreír con lo simple y para crear armonía a su alrededor con su sonrisa.

Según parece, disfrutar es uno de los rasgos característicos de las personas desarrolladas, y posee tantas repercusiones provechosas que trasciende el propio ámbito de lo individual para proyectarse hacia lo colectivo, porque cada vez que disfrutamos, de alguna manera, ayudamos también a transformar los ambientes de forma positiva.

Las personas que saben disfrutar transmiten alegría y bienestar a su alrededor y,eso, en mundo como el nuestro lleno de estrés y tensiones, es algo bastante valioso.

Podríamos decir que disfrutar de las cosas es una sana capacidad de la que disponemos los seres humanos, y gracias a la cual es posible sentir placer o alegría con aquello que nos acontece en nuestra vida diaria, por muy nimio   o insignificante que esto pudiera parecer.

Internamente siento que disfrutar es como saber sacarle el jugo a la vida; como atrapar el momento presente para hacerlo infinito; es como reconocer lo valioso de lo modesto o insignificante, o como dejarse embriagar por el amor que subyace más allá de lo aparente… Disfrutar no sólo es un regalo para nosotros mismos, sino también para los demás

En cierto modo, disfrutar, no es más que ser capaz de sentirnos contentos y felices por lo que somos, por lo que hacemos y por lo que tenemos.

Esto se incrementa cuando además de alegrarnos por el bien propio también somos capaces de hacerlo por lo bueno que le sucede a los demás. Ser capaz de sentir regocijo por el bien ajeno es una auténtica bendición para quien lo percibe  y una manera de incrementar la alegría colectiva.

Disfrutar de la vida es lo contrario de la anhedonia (incapacidad para disfrutar de las cosas), aspecto este que suele acompañar con frecuencia a los cuadros de tipo depresivo. Así que, cuando incrementamos nuestra capacidad para el disfrute, estamos generando uno de los mejores antídotos contra la depresión.

Según parece, disfrutar de la vida, depende más de nuestro propio modelo del mundo para interpretar los acontecimientos que de los factores externos, a pesar de que muchas personas piensan que sólo se puede disfrutar si te suceden cosas agradables y si, además, no ocurre nada negativo.

Sin embargo, la realidad nos muestra que esto no es así. Es posible constatar que existen muchos ejemplos de personas cuya vida ha sido muy difícil y compleja y poseen una alta capacidad para disfrutar, del mismo modo que también disponemos de numerosos ejemplos de lo contrario.

Sea como fuere, parece claro que para poder disfrutar de la vida es muy importante sentirse en paz consigo mismo, porque si te conviertes en tu propio enemigo, ¿cómo podrás ser feliz?

Para perfeccionar el disfrute es fundamental que sepamos gestionar las pequeñas contingencias vitales de un modo apropiado. Recordemos que hay quienes viven las pequeñas contrariedades cotidianas con un alto nivel de dramatismo, y esto les hace sufrir mucho más de lo necesario.

Al arte del disfrute se relaciona con otras capacidades humanas, tales como la capacidad para superar la adversidad, la capacidad de mostrar gratitud o la capacidad para estar conectados con el momento presente.

En referencia a esto último, sabemos que no es posible disfrutar de la vida si estamos anclados en el pasado o angustiados por el futuro, así que lo mejor será dejar que procures que tu pasado no te persiga angustiosamente y que tampoco el futuro te obsesione en demasía.

Algunos estudios han demostrado que existe una correlación positiva entre  quienes son capaces de disfrutar de la vida y la percepción de recibir  apoyo social. Los “grupos nutricios” son un buen ámbito para aprender a disfrutar mejor.

Otros estudios han demostrado que las personas con una mejor capacidad para disfrutar en su juventud tienen una mayor longevidad. Es algo así como que el disfrute te mantiene joven.

Tampoco debemos olvidar que el cuerpo también participa a la hora de generar la sensación de disfrute. Para ello se necesita de una determinada actitud corporal, ya que nuestro cerebro no puede acceder a la experiencia de felicidad cuando nuestro cuerpo dice lo contrario. Hemos de procurar, pues, la congruencia corporal apropiada para percibir las sensaciones de placer mucho más nítidamente.

A nivel neurológico sabemos que cuando disfrutamos de las cosas aumenta la dopamina cerebral, mientras que en situaciones de estrés o depresión, disminuye dicha substancia.

También sabemos que cuando nos encontramos a gusto y sonreímos, se produce un aumento las endorfinas, de la dopamina y una disminución el cortisol. Este perfil hormonal se traduce en un aumento del bienestar y una disminución del estrés.

Parece pues importante aprender a disfrutar de lo cotidiano, porque no sólo produce un bienestar mental sino que es algo muy valioso para nuestra salud propia y para el mejor funcionamiento colectivo.

 

Crecemos con los demás

Crecemos con los demás

grupo“El encuentro diario con los demás nos ofrece múltiples posibilidades para seguir avanzando, porque por un lado podemos alegrarnos, disfrutar y regocijarnos con los amigos y tambien practicar la tolerancia, la flexibilidad y el perdón con quienes no lo son” (ANF)