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Crecemos con los demás

grupo“El encuentro diario con los demás nos ofrece múltiples posibilidades para seguir avanzando, porque por un lado podemos alegrarnos, disfrutar y regocijarnos con los amigos y tambien practicar la tolerancia, la flexibilidad y el perdón con quienes no lo son” (ANF)

Cultivar el regocijo

regocijo “Somos felices cuando nos regocijamos en el día a día, y esto sucede si cambiamos la percepción, es decir, nuestro manera limitada de percibir el mundo, y también cuando nos esforzamos en que nuestros actos cotidianos sean beneficiosos para otros seres.” (ANF)

Gozar al dar, gozar al recibir…

Intecambio“Si enfocamos la vida como si fuese un proceso contable en el que sentimos que recibimos menos de lo que damos, estaremos creando un mecanismo sumamente efectivo para vivir insatisfechos y desdichados, pero el día que descubramos que siempre tenemos la oportunidad de disfrutar del hecho de recibir, al tiempo que podemos regocijamos de poder donar a los demás lo mejor de nosotros mismos, siempre saldremos ganando” (ANF)

La Sonrisa Interior

sonrisa interior”En algunas ocasiones, durante la práctica de los ejercicios de Sofrodynamia® y de Gyalpo, le propongo a los alumnos que aprendan a “instalar la Sonrisa Interior”. Pero qué significa esto exactamente.

La Sonrisa Interior no consiste en sonreír hacia fuera sin más, sino que en realidad se origina, como su nombre indica, en el interior, en lo más profundo de nuestro corazón. Sigue leyendo

Superar la envidia

regocijo“Aunque no sea frecuente, ni tampoco popular, alegrarse y disfrutar por el éxito ajeno es algo que nos beneficia más de lo que imaginamos, porque es la clave del regocijo, el antídoto de la envidia y la puerta a un corazón satisfecho y pacífico” (ANF)

Celebrar para sanar

celebrar para sanar“Algunos confunden celebración con jolgorio, y no siempre ambos aspectos van parejos. Podríamos hablar, pues, de una celebración exterior que se expresa mediante actos festivos y lúdicos y de una celebración interior, más profunda y con repercusiones más importantes para nuestro bienestar.

Porque celebrar es importante, pero aprender a celebrar para sanar, lo es mucho más. Celebrar para sanar tiene que ver con conectar con la alegría, el goce, el disfrute, con perdonar y perdonarse, y todo ellos son elementos profundamente sanadores. 

Celebrando para sanar es el modo en el que nos libramos de nuestras limitaciones para conectar con las siete alegrías básicas, a saber: La alegría que sustenta la vida, la de la abundancia, la de la liberación, la del amor incondicional, la de nuestras inspiraciones creativas, la de percibirnos como seres sagrados y la de la autorrealización.

Y todo ello se produce en un tiempo y en un espacio, en el aquí y el ahora, lo cual nos libera de las culpas que arrastramos de nuestro pasado y de las ansiedades hacia nuestro futuro. Se dice que el tiempo más sagrado es el presente, y el espacio más sagrado somos nosotros mismos. Entender esto nos hace cambiar nuestra rutinaria visión de las cosas y nos permite trascender lo limitado de nuestra realidad cotidiana.

Cuando celebramos, despertamos al don de la gratitud y, cuando el agradecimiento surge del corazón, se torna en una poderosa herramienta de reconciliación y de sanación personal y grupal.

Me gustaría comentar un poco más algo sobre la Alegría de la Abundancia. Ella es la responsable de que disfrutemos de la vida y que nos sintamos satisfechos de lo que tenemos. Es lo que permite que vivamos en la abundancia, lo cual no significa exceso de  cosas sino reconocimiento de que tenemos suficiente. 

Si nos desconectamos de este placer, dejamos de disfrutar de la vida, porque conectamos con lo que nos falta y no con lo que hay. 

Cuando perdemos la noción de abundancia nos sentimos continuamente insatisfechos, como si nada fuese bastante y necesitásemos “más” de todo en cada momento. La perturbación de este nivel nos hace rígidos y manipuladores, en cambio, cuando funciona adecuadamente se produce una sanación de tipo emocional.

Para sanar nuestra actitud de insatisfacción en la vida habremos de abandonar los sacrificios y sufrimientos inútiles, evitando desempeñar el papel de mártir y abriéndonos a disfrutar de la alegría de sentir que disponemos de todo lo necesario para una vida mejor y para alcanzar la autorrealización”.(ANF)

El sendero de la felicidad

sendero felicidad“Si somos capaces de sentir regocijo por el beneficio de los demás desterrando toda envidia o menosprecio; si nuestros sentidos están avezados para reconocer todas las muestras de amor que nos rodean cada día; si cuando sentimos dolor procuramos usarlo para seguir creciendo en lugar de enredarnos en estériles lamentaciones, entonces nos encontraremos, sin duda, transitando el sendero de la felicidad” (ANF)

Editorial enero 2013

editorial enero 2013Pues como era de esperar, por fin se fue. ¿Quién?, el 2012. Y, según parece, en vista de lo sucedido, no lo recordaremos con demasiado cariño. La duda está en que, teniendo en cuenta lo que dicen que nos espera, no lo vayamos a echar de menos.

Pero pensándolo bien, algo contentos debemos estar, ya que por lo menos superamos el famoso fin de los tiempos de los profetas y hermeneutas de los escritos Mayas, algo es algo.

Aunque ahora rectifican. Dicen que no entendimos bien el mensaje. Que todo estaba en clave. Que no se referían al final físico del mundo sino a un cambio de Era, un cambio de consciencia universal. Que eso de la lluvia de meteoritos que asolarían la tierra y las naves extraterrestres llegando a mansalva que habían vaticinado que, en fin, que eran cosas metafóricas y que por eso no comprendimos bien el mensaje. Pero que, en definitiva, ha finalizado un ciclo y se inaugura otro nuevo mediante un cambio de consciencia humana colectiva.

Esto último, lo del cambio de consciencia, me suena muy prometedor y me tranquiliza bastante. Como que se me quita el desasosiego que tenía, porque eso de cambiar la  consciencia, mola mucho.

Nada más pensar en un cambio cósmico y una alineación planetaria con el centro solar de la galaxia, que sea capaz de hacer que Rajoy cumpla lo que prometió, que Rubalcaba se vuelva sincero, que Obama acabe con el hambre y las guerras y que los chinos cumplan los tratados sobre derechos humanos, es que me da una alegría que vamos, me quedo “exultante de gozo pascual”.

Y yo, que llevo estudiando un poco eso de la consciencia y el modo en el que influye en comportamiento humano desde hace más de treinta años, no me he llegado a enterar muy bien, todavía, de qué puñetas significa realmente eso del cambio de consciencia planetaria. ¡Y mira que suena bien!

A mi, aunque no lo comprenda, me gusta mucho. Pero lo que pasa es que cuando le pregunto a algunos entendidos (o supuestos entendidos) tampoco me lo saben explicar demasiado bien. Hombre, si me queda claro, según me dicen, que la cosa es lenta, que es poco a poco, pero que nada, que toda la humanidad ha dado un salto evolutivo a un nivel superior y no falta mucho para que todos seamos felices, en una especie de paraíso terrenal. ¡Como no voy a estar contento!

Y pienso yo que como llevamos sólo unos días desde el cambio cósmico de consciencia, pues será por eso que no he notado nada aun. Y la gente en general me parece que sigue igual, y yo mismo, en particular, me percibo muy parecido a como estaba antes de este famoso evento. Es posible que sea así porque soy un poco tarugo para estas cosas, pero no dudo en que encontraré alguien más despierto que yo que me ilumine en mi ignorancia y me enseñe mucho mejor.

Además, tengo el propósito de ser más paciente y ver si a final de 2013, puedo notar la diferencia de consciencia en la humanidad o al menos en algunos de los que me rodean, lo cual sería una muy buena noticia.

Mientras tanto haré lo que solía en años anteriores por estas fechas, una especie de balance para mis adentros del año que se ha ido, y formularé mis propósitos y deseos para este nuevo año que comienza, con la intención de poner los medios necesarios para que se vayan cumpliendo. Ya sé que esto es poco “glamuroso”, es más bien vulgar, pero como todavía no he hecho el cambio de consciencia cósmico, pues sigo tan primate como antes.

Y de entre todas las cosas que deseo hacer en este próximo año, hay una que considero más importante que las demás, ya que sin ella el logro de otras metas se me antoja bastante difícil.

Es algo que he hablado con mi mujer, y hemos llegado a la conclusión de que es bastante importante. Ella dice, y yo lo comparto plenamente, que para cuidar a otros, como es nuestro caso, nosotros hemos de estar suficientemente bien. Esto es de una lógica aplastante.

Y para estar bien necesitamos cuidarnos un poco más de lo que hemos hecho hasta ahora, atendiendo no sólo al plano físico sino también al mental y al espiritual.editorial enero 2013-1

Desde mi punto de vista, además del acervo genético con el que venimos al mundo y que condiciona en parte nuestro futuro, en términos de salud, existen tres pilares fundamentales para el mantenimiento de la misma: la alimentación, el ejercicio y la estabilidad mental.

En lo que se refiere a la alimentación, además de los alimentos sólidos y líquidos que debemos ingerir, hemos de tener especial cuidado y atención con la salud de nuestro aparato digestivo. Decía Myer que la salud del ser humano se enraizaba en el intestino, y según demuestran las últimas investigaciones al respecto parece que algo de razón tenía. El cuidado y equilibrio de la flora intestinal se considera hoy día un elemento clave para nuestro bienestar.

Poco hay que decir que no se conozca ya respecto a la importancia del ejercicio físico y su relación con la salud. Todos sabemos que un ejercicio físico moderado se ha demostrado como uno de los ingredientes más importantes para mantener un buen estado de salud.

Quizás el término más difícil de definir sea el de estabilidad mental, porque podemos entender muchas cosas diferentes al referirnos a él. Sin entrar en muchas divagaciones al respecto diré que se trata de mantenernos estables ante los acontecimientos perturbadores y ser capaces de regresar pronto a nuestro centro cuando los eventos vitales nos sacan de él. Obviamente la ilusión por las metas, la alegría en lo cotidiano y la conexión con la dimensión trascendental de nuestra vida, forman parte también de dicha estabilidad mental.

editorial enero 2013-2Pero para que todo lo anterior no se quede sólo en buenas intenciones hemos de trabajar con fe, esforzarnos con ilusión y hacer que nuestros pasos nos conduzcan por el camino deseado y no por otro. No pienso que sea sencillo pero sí estoy convencido que dicha elección merece la pena.

Como resumen del balance de 2012 diré que de entre todas las cosas sucedidas, que han sido muchas, la más destacable e importante para mi vida personal y familiar fue, sin duda, el nacimiento de mi nieta. Ello ha sido una verdadera bendición que ha alegrado la vida de todos. Verla crecer feliz cada día es para todos los miembros de mi familia motivo de regocijo y esperanza.

Con esta última compañía, el regocijo y la esperanza, pretendo comenzar este nuevo año en el que, a pesar de los pronósticos agoreros y nada halagüeños, estoy convencido que con el esfuerzo de todos lograremos transformar el sombrío panorama y hacer que lo árido y seco se vuelva de nuevo fértil y vivo.

Feliz enero