Por qué cuidarse: hacia una Escuela de Salud

Por qué cuidarse: hacia una Escuela de Salud

autocuidados

Aprender a cuidarse es imprescindible para disfrutar de la vida

Si preguntase abiertamente si existe alguna razón que nos impulse a cuidarnos, creo que la respuesta sería abrumadora. Pienso que habría pocas dudas razonables sobre la importancia que tiene para nosotros desarrollar el autocuidado, siempre que se quiera vivir lo más saludable posible, porque, claro está, “como hay gente para todo”, es posible que haya personas a las que le importe un bledo su nivel de salud y por ende todo lo referente al autocuidado.

Pero como quiera que este blog tiene la salud en su título y se publican post en este sentido, doy por supuesto que mis lectores estarán interesados en estos temas y que aquellos a los que la salud física, mental, emocional y espiritual, les importe poco seguro que estarán ocupados con otras cuestiones más interesantes para ellos. Sigue leyendo

Los autocuidados en Sofrodynamia®

Los autocuidados en Sofrodynamia®

El autocuidado en sofrodynamiaNo cabe duda que las personas que se cuidan física, mental y espiritualmente viven mejor y más felices que quienes no lo hacen, pero habría que señalar que es diferente asumir el protagonismo de proporcionarse dichos cuidados de esperar que otros lo hagan por ti.

El proceso de maduración humana lleva consigo la exigencia de aprender a satisfacer nuestras necesidades, físicas, emocionales, afectivas, etc., así como también la habilidad necesaria para saber aplicarnos los autocuidados necesarios.

Entendemos como autocuidado todas aquellas actividades o conductas que los individuos realizan para el mantenimiento de su propia salud y bienestar.

Aunque sea algo que hacemos para nosotros mismos es conveniente recordar que, de forma indirecta, también tendrá repercusiones beneficiosas sobre los demás.

En el caso particular de las personas que, por trabajo o por circunstancias familiares, cuidan de otros, se hace especialmente necesario que aprendan a cuidar de ellos mismos, ya que se ha demostrado que el “contagio emocional”  que surge en estas relaciones fruto de la interacción entre el cuidador y la persona receptora de los cuidados, da lugar a repercusiones desfavorables para la salud del cuidador.

Para avanzar en el aprendizaje del autocuidado desde el punto de vista de la Sofrodynamia®, proponemos adquirir una serie de conocimientos sobre nuestro mundo interior, así como alcanzar el dominio de ciertas herramientas prácticas, como por ejemplo:

1) Adquirir un modelo mental más saludable

2) Mejorar y armonizar la consciencia de la corporalidad, para detectar signos precoces de afectación y aplicar estrategias correctoras

3) Disponer de un correcto patrón respiratorio que nos sirve, entre otras muchas cosas, para amortiguar las consecuencias del estrés y serenar la mente

4) aprender a comer bien, a dormir bien, a tener paz interior y a sonreír.

5) Una ineludible porción de sentido común