Relajarse, ¿para qué?

A estas alturas y a pesar de los numerosos datos actualmente disponibles que avalan la importancia de las diferentes técnicas de relajación en el campo e la salud, todavía, ésta, no es considerada en su auténtica y plena valía.

El asunto es especialmente preocupante en el propio personal sanitario, la mayoría de cuyos miembros aconsejan a sus pacientes que se relajan, cuando en realidad no saben muy bien ni como hacerlo, ni de qué tipo de relajación están hablando.

Vivimos en una sociedad en la que la prisa y el estrés producen más enfermedades, consumo de medicamentos, bajas laborales y defunciones que otros muchos agentes morbosos. Esto se encuentra ampliamente documentado.

Un día normal en la vida diaria de muchas personas contiene más estímulos generadores de estrés y angustia que lo nuestros antepasados tenían en un tiempo mucho  mayor.

Vivimos, pues, en un medio ambiente especialmente estresógeno, nada apacible, incluso me atrevería a decir que, en muchos casos, hostil. Sigue leyendo

Los autocuidados en Sofrodynamia®

Los autocuidados en Sofrodynamia®

El autocuidado en sofrodynamiaNo cabe duda que las personas que se cuidan física, mental y espiritualmente viven mejor y más felices que quienes no lo hacen, pero habría que señalar que es diferente asumir el protagonismo de proporcionarse dichos cuidados de esperar que otros lo hagan por ti.

El proceso de maduración humana lleva consigo la exigencia de aprender a satisfacer nuestras necesidades, físicas, emocionales, afectivas, etc., así como también la habilidad necesaria para saber aplicarnos los autocuidados necesarios.

Entendemos como autocuidado todas aquellas actividades o conductas que los individuos realizan para el mantenimiento de su propia salud y bienestar.

Aunque sea algo que hacemos para nosotros mismos es conveniente recordar que, de forma indirecta, también tendrá repercusiones beneficiosas sobre los demás.

En el caso particular de las personas que, por trabajo o por circunstancias familiares, cuidan de otros, se hace especialmente necesario que aprendan a cuidar de ellos mismos, ya que se ha demostrado que el “contagio emocional”  que surge en estas relaciones fruto de la interacción entre el cuidador y la persona receptora de los cuidados, da lugar a repercusiones desfavorables para la salud del cuidador.

Para avanzar en el aprendizaje del autocuidado desde el punto de vista de la Sofrodynamia®, proponemos adquirir una serie de conocimientos sobre nuestro mundo interior, así como alcanzar el dominio de ciertas herramientas prácticas, como por ejemplo:

1) Adquirir un modelo mental más saludable

2) Mejorar y armonizar la consciencia de la corporalidad, para detectar signos precoces de afectación y aplicar estrategias correctoras

3) Disponer de un correcto patrón respiratorio que nos sirve, entre otras muchas cosas, para amortiguar las consecuencias del estrés y serenar la mente

4) aprender a comer bien, a dormir bien, a tener paz interior y a sonreír.

5) Una ineludible porción de sentido común