¿Qué es la hipertrigliceridemia?

¿Qué es la hipertrigliceridemia?

trigliceridosPor Dª Gracias María Casado, nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués

Cuando escuchamos esta “palabreja”, muchos pensamos ¿y eso qué es?

Pues se trata  de una elevación de los niveles de triglicéridos en sangre. Y hemos de cuidar los meses que avecinan pues por término general, van unidos a esos excesos del período estival y vacacional.

Normalmente “van” unidos al colesterol y en muchos casos podemos encontrarnos tanto unos como otros elevados, pero, como aspecto diferenciador, hemos de saber que el tratamiento dietético será más eficaz para corregir los niveles de triglicéridos que los de colesterol, consiguiendo que los niveles se restablezcan en los valores normales.

De forma general, y con el objetivo de mantener dentro de la normalidad las cifras, la dieta debe ser baja en grasa (de tipo saturadas y trans, éstas últimas no solo capaces de elevar los triglicéridos sino también de disminuir los niveles de colesterol “bueno”: el HDL).

Igualmente otro aspecto importante es la restricción de azúcares simples (azúcar, miel, bebidas azucaradas y refrescos), fructosa y alcohol, pues aumentan su síntesis a nivel interno (en hígado).

Pero además de factores puramente dietéticos y que son el objetivo de nuestro artículo, existen  otros factores con gran repercusión, como son ciertas enfermedades (en la mayoría de los casos asociadas, como la diabetes no controlada y la obesidad), sedentarismo, tabaco y estrógenos. Una vez más, se ratifica la necesidad e importancia para nuestra salud y calidad de vida de los buenos hábitos de vida saludable.

Consejos prácticos:

–          reduzca factores de riesgo asociados (sobrepeso/obesidad), llevando una dieta baja en calorías.

–          dieta variada con abundancia de frutas, verduras, cereales.

–          disminuya la ingesta de carnes rojas, huevos (2 ó 3 por semana), leche entera y derivados (helados, nata, mantequilla, yogures enteros, quesos grasos,…). Alimentos grasos en definitiva.

–          preferentemente aceite de oliva, evitando los aceites de coco y palma, presentes frecuentemente en productos de bollería, fritos y precocinados.

–          introduzca los pescados blancos y en especial los azules (sardina, trucha, atún, caballa, salmón,…).

–          Técnicas culinarias: opte por las bajas en grasa, evitando fritos, guisos…, así como retire la grasa visible de las carnes.

–          NO FUME y realice EJERCICIO físico.

 

¿Mantequilla o margarina?

¿Mantequilla o margarina?

mantequilla o margarinaPor Dª Gracia María Casado, nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués En numerosas ocasiones se plantea la duda de cuál de las dos opciones es la mejor, o bien ya tenemos una idea preconcebida, pero quizás no es la más correcta y mucho menos, la más saludable. Ambos productos son emulsiones de agua en grasa, lo que las diferencia es el tipo de grasa utilizada, así mientras la mantequilla utiliza la grasa de la leche animal, la margarina se vale de las grasas vegetales. Partiendo de esta idea, a priori la margarina debería de ser más saludable, ya que utiliza grasa vegetal que es más beneficiosa para el organismo al contener menos ácidos grasos saturados y menos colesterol, sin embargo el proceso tecnológico de conversión de las grasas vegetales para hacer margarina origina los famosos ácidos grasos “trans” y hace dudar de lo saludable de este producto.

  1. Mantequilla:

Históricamente, ha sido siempre un producto caro que tan sólo podía ser adquirido por los sectores más privilegiados de la población, hoy en día todo eso ha cambiado y es un producto de uso común y diario. Se podría definir como la emulsión de agua en grasa, resultante del desuero, lavado y amasado de los conglomerados de grasa, que se forman por el batido de la crema de leche y es apta para consumo, con o sin maduración biológica producida por bacterias específicas. Por tanto, es un alimento muy graso, rico en grasa saturadas y colesterol y consecuentemente muy calórico. Dado que la mayor parte de la mantequilla es grasa láctea, es importante también su contenido en vitaminas liposolubles, (A y D, si bien puede ser variable según la alimentación del ganado y la época del año). En principio no es un alimento que esté reñido, salvo especiales condiciones de salud (sobrepeso-obesidad, trastornos cardiovasculares y alteraciones de los lípidos en sangre como la hipercolesterolemia e hipertrigliceridemia), con una dieta sana y equilibrada, siempre y cuando su consumo sea ocasional y moderado.  Inclusive su ingesta puede ser una fuente interesante de grasa para quienes necesiten un mayor aporte energético, como personas delgadas, desnutridas, deportistas y quienes realizan un trabajo físico intenso.

  1. Margarina:

Término genérico con el que se denominan distintos tipos de grasas usadas como sustitutos de la mantequilla. Con aspecto similar a ella, es más untuosa, debido al proceso de hidrogenación al que son sometidas las grasas y en el que se forman nuevos ácidos grasos saturados (llamados “trans”) mientras que parte de los insaturados pierden su configuración original. Salvo que se modifique el contenido en grasa, el aporte calórico es similar al de una mantequilla, las únicas diferencias si comparamos la composición nutricional radican en: – ausencia de colesterol, puesto se elaboran a partir de grasas vegetales, así que cuidado con la publicidad engañosa, en la que nos afirman ser “bajas en colesterol” – contenido en vitaminas es añadido – pueden contener aditivos (conservantes, colorantes y aromatizantes para imitar el color, olor y sabor de la mantequilla)   Puestos a usar una grasa ¿por qué no usamos aceite de oliva o de semillas?, ellos no ofrecen dudas.