La sal de la vida

La sal de la vida

la salPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués La sal es esencial para la vida ya que no podemos vivir sin ella. Sin embargo, uno de los consejos nutricionales que más se repiten es que debemos reducir el consumo de sal porque su consumo elevado es peligroso para la tensión y para la salud de nuestro corazón ¿Cómo explicar esta paradoja? Pues sencillamente porque la sal de mesa que utiliza la gran mayoría de la gente en sus casas y que se encuentra en casi cualquier producto procesado, empaquetado o enlatado tiene muy poco que ver con la sal cristalina natural. La sal de mesa es aproximadamente 97,5% de cloruro sódico y un 2.5% de distintas sustancias químicas para impedir que se apelmace, algunas de ellas tóxicas como puede ser el aluminio (también se le puede añadir yodo y tendríamos la sal yodada). Además esta sal, durante el proceso de secado, se le somete a temperaturas de 650ºC lo que produce importantes cambios en su estructura química. La sal cristalina natural, tanto la que procede del mar como de las montañas, contiene todos los elementos (más de 80) que componen el organismo humano en las proporciones adecuadas, colaborando en la regulación del equilibrio hídrico y no saturando los sistemas de eliminación. En el mercado hay diferentes tipos de sales naturales. Las más conocidas son las siguientes:

  • Sal marina sin refinar: se obtiene mediante      evaporación del agua del mar en las salinas. Tiene un sabor ligeramente      más consistente que la refinada por lo que se usa una cantidad menor.
  • Sal guerande o sal gris: sal marina procedente de la Bretaña Francesa;      de color gris y tamaño medio. Se la considera sal integral pues es natural      y sin aditivos, rica en oligoelementos.
  • Sal rosa del Himalaya: es una sal de roca de gran      pureza. Su color rosado se debe al contenido en hierro, y tiene un sabor      fuerte y ligeramente amargo

Todas ellas se pueden encontrar en las herboristerías. Por lo tanto, cuidemos la ingesta de sal, pero sobre todo la obtenida de forma industrial.

Cuidados naturales para la piel

Cuidados naturales para la piel

cuidados naturales piel1“La piel no es solamente un mero envoltorio de otros órganos y tejidos más nobles, sino que es en sí misma es un órgano bastante más importante de lo que normalmente imaginamos para el mantenimiento de la salud global del individuo.

Formado por una compleja estructura con distintos tipos de capas y células, es rico en diferentes clases de terminaciones nerviosas que son capaces de establecer un intercambio sensorial con el entorno gracias al sentido del tacto. La importancia de su papel en el ámbito de la comunicación humana y en lo referente a las implicaciones emocionales está fuera de toda duda. Además, es fundamental para otras funciones tales como la termorregulación, la absorción de substancias o la excreción de toxinas, funcionando como un verdadero riñón extra.

Por lo general, la mayoría de las personas enfocan los cuidados de la piel desde un punto de vista estético, pretendiendo eliminar manchas, arrugas, flacidez y demás consecuencias del envejecimiento de la misma. Todo ello está muy bien, pero no debemos de perder de vista las otras importantes funciones que dicho órgano posee, además de la estética.

Existen muchos productos naturales que pueden ayudarnos a mantener una piel joven y saludable, evitando los efectos nocivos, sobre todo, de la radiación solar y protegiendo, también, de las consecuencias negativas de la polución y otros agentes tóxicos.

Todo ello ha de basarse en una correcta alimentación y una hidratación adecuada, sin las cuales poco o nada se podría lograr. Una vez establecidas dichas bases, podemos aportar  a la piel interesantes suplementos tales como:

Vitaminas

– Vitamina E: Nos defiende contra el estrés oxidativo. Se puede usar localmente y por vía general.

– Vitamina C: Tópicamente aplicada, junto a la vitamina E y el Ácido Lipoico, es un buen antioxidante cutáneo que protege contra la radiación solar y ayuda a sanar las heridas. También mejora la formación de colágeno, lo cual permite mantener la piel con aspecto joven debido a que mejora la laxitud y proporciona una piel más firme.

– La Vitamina D3: Ayuda a la proliferación y diferenciación de ciertas células cutáneas. También se ha comprobado que tiene un efecto antiinflamatorio de la piel, protegiendo de los efectos de las radiaciones solares, incluso de los efectos cutáneos por quimioterapia.

– Vitamina A: Junto con otros carotenoides Tales como el Licopeno (tomate), la Luteina (pigmento amarillo de la yema de huevo), la Zeaxantina (pigmento amarillo presente en algunas plantas), ayudan a proteger y regenerar la piel.

– El Ácido Pantoténico (englobada dentro del complejo B): Mejora el contenido de glutatión (antioxidante) y previene la muerte celular ligada a las radiaciones ultravioletas.

 

FIitoterapia

– Romero: El Romero aplicado tópicamente sobre la piel se ha comprobado que tiene un potente efecto antioxidante.

– Aceite esencial de limón; En aplicaciones tópicas favorece la regeneración cutánea y protege contra la oxidación celular.

– Hamamelis virginica: Planta muy utilizada para mejorar la circulación a nivel general. Aplicada en la piel es capaz de aliviar los eritemas producidos por radiación solar.

– Genisteina (componente derivado de la soja): Aplicada tópicamente inhibe el envejecimiento cutáneo, previene la carcinogénesis en la piel y favorece la regeneración del colágeno.

– Te verde: Administrado por vía oral es conocido por sus efectos antioxidantes a nivel general debido a su riqueza en polifenoles, tiene acción beneficiosa sobre la piel protegiéndola contra el efecto de los rayos UV.

– El Cardo mariano: Planta muy util para el hígado debido a su riqueza en silimarina, ayuda a prevenir el efecto cutáneo de diferentes elementos carcinogetícos.

– Cúrcuma: Debido a uno de sus componentes, la curcumina, ejerce sobre la piel un efecto fotoprotector, antiinflamatoio y antimutagénico.

Otros productos

– Ácido láctico: Aplicado tópicamente ayuda a proteger la piel contra el envejecimiento

– Coenzima Q-10: Ayuda a neutralizar los radicales libres. Localmente aplicada penetra en las capas de la epidermis y disminuye la profundidad de las arrugas. También protege el ADN ayudando a prevenir el fotoenvejecimiento

– Zinc: Mejora la cicatrización y es una ayuda importante para prevenir el estrés oxidativo.

– Selenio: Conocido antioxidante, por vía oral tiene una gran importancia como foto protector cutáneo frente a los rayos UV.

– N-acetil cisteína: Aplicado tópicamente protege contra los radicales libres, mejora los niveles de glutatión, y ayuda a mejorar los desórdenes proliferativos como la ictiosis.

– Ácidos grasos poliinsaturados (Omega -3 y Omega-6): Son substancias que realizan un gran número de funciones en el organismo. Son los encargados de mantener las membranas celulares en buen estado y proporcionan flexibilidad a la piel. Evitan, también, la pérdida de humedad manteniendo una piel flexible y previenen y reducen los eczemas.” (ANF)