Consejos para la sequedad de boca

Consejos para la sequedad de boca

xerostomiaPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués

Cuando existe una disminución progresiva de la producción de saliva acaba por aparecer sensación de sequedad bucal o «xerostomía».

Esta situación es relativamente frecuente en determinados grupos de población, como pueden por ejemplo personas mayores (por las propias modificaciones que sufre el organismo durante el proceso de envejecimiento y a la insuficiente hidratación), pacientes oncológicos en tratamiento, ciertas enfermedades reumáticas, etc.

El cuidado de la dieta es fundamental para evitar la sequedad bucal y, por ende, para el mal aliento que puede conllevar. Por eso conviene:

  • beber agua. Se recomienda que se beba abundante agua y con frecuencia. Puede ser útil deshacer cubitos de hielo en la boca y llevar una botella en el bolso.
  • consumir alimentos que estimulan la producción de saliva: chicles sin azúcar, caramelos de goma sin azúcar…, al tener que masticarse generan saliva.
  • evitar alimentos secos y fibrosos, que pueden quedar adheridos al paladar, tales como frutos secos, galletas, biscotes o pan tostado, mantequilla de maní (crema de cacahuate) o el pan suave (tipo bimbo).
  • el ácido cítrico (propio de los cítricos como naranja, mandarina, limón, pomelo) es un potente estimulador de la secreción salival. Por ello, tomar bebidas ácidas o agua con zumo de cítricos ayuda a aumentar el flujo de saliva.
  • limite su consumo de bebidas cafeinadas, tales como el café, té, refrescos carbonatados y chocolate.
  • ingiera sus comidas con bocados pequeños y mastique bien sus alimentos.
  • ingiera alimentos suaves y húmedos que estén a temperatura ambiente o fríos. Pruebe las frutas y vegetales licuados, el pollo y pescado cocidos suavemente, cereales de consistencia fina…
  • añada caldo, sopa, salsas, salsas a base del jugo de la carne, yogur o crema para humedecer las comidas.

El control de la toma de medicamentos también es esencial. Los fármacos son actualmente uno de los mayores responsables de la disminución de flujo de saliva. Consultar con el médico si fuera posible la búsqueda de un fármaco alternativo no xerogénico.

Remedios para la halitosis

Remedios para la halitosis

halitosisPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr.Nougués

La halitosis es  el nombre con el que se conoce técnicamente  al mal aliento. Se considera una condición común. Desde el punto de vista dietético, uno de los motivos que pueden causarla son las dietas pobres en hidratos de carbono, nutrientes presentes en alimentos como la pasta, las patatas, el pan, el arroz, los cereales y las legumbres.

La explicación radica en que la falta de hidratos de carbono hace que el organismo comience a utilizar la grasa para obtener energía. Como consecuencia, se produce cetosis, es decir, un aumento en sangre y orina de los niveles de cuerpos cetónicos, unos compuestos que aparecen como consecuencia del metabolismo o utilización de las grasas para la obtención de energía, y una de las características de la cetosis es la aparición de un aliento con olor pronunciado debido a la eliminación de pequeñas cantidades de acetona.

Por otra parte, la halitosis se puede intensificar, también, con dentaduras postizas o si se sufren llagas bucales, caries, sinusitis, infecciones en las encías o sequedad bucal. Incluso puede aparecer como consecuencia de alguna enfermedad, como una diabetes mal controlada (aliento con olor dulzón) o una insuficiencia renal crónica (aliento con olor a amoniaco), aunque la existencia de estas enfermedades no implica obligatoriamente la aparición de ella.

CONSEJOS

  • beber agua en abundancia o masticar chicles (sin azúcar), para conseguir que la boca genere saliva, ya que ésta es la encargada de eliminar las bacterias bucales. Además de evitar que la boca esté seca, otra de las causas de la aparición del mal aliento.
  • muy útiles las infusiones de menta piperita, menta poleo o regaliz y masticar hojas de menta o chupar caramelos sin azúcar.
  • EVITAR alimentos que favorecen la aparición de halitosis, como el ajo y la cebolla. Y en algunas personas, el consumo de col, pepinillos y café, así como el alcohol y el tabaco.
  • correcta higiene bucal
Disfrutar y despedirse

Disfrutar y despedirse

despedida“Somos ricos en objetos materiales y, la mayoría de las veces, también en relaciones afectivas, pero todo ello es impermanente. Por tanto, saber disfrutar de lo que tenemos cuando todavía lo tenemos, al tiempo que  aprender a decir adiós a lo que se nos va, sin aferrarse dolorosamente a la pérdida, se encuentran en la base de una vida estable y feliz” (ANF)

Los maestros vitales

Los maestros vitales

maestros vitalesLo seres humanos estamos especialmente bien dotados para el aprendizaje. Muchas cosas las podemos aprender solos, por nuestra propia cuenta, sabiendo que con paciencia y tesón llegaremos a dominar casi cualquier disciplina que nos propongamos. Otras veces necesitamos instructores cualificados para desentrañar los fundamentos y los  misterios de determinadas materias.

Cuando además de enseñar un contenido, el instructor hace que el alumno crezca y evolucione en su propio desarrollo personal, entonces decimos que hemos encontrado un maestro.

Desde mi punto de vista, los distintos aprendizajes a los que podemos acceder se pueden agrupar dentro de dos grupos diferentes. Un grupo lo constituyen las materias que nos enseñan a funcionar aceptablemente en la sociedad y nos permiten ganarnos la vida honestamente, y otro grupo está formado por aquellas disciplinas que, simplemente, nos enseñan a vivir. Estos últimos son los más importantes y a los que menos tiempo de aprendizaje dedicamos.

Es en este último grupo es en donde la presencia de un maestro que nos enseñe puede ser especialmente importante. Hemos de entender que un maestro puede ser no sólo una persona, sino también todo aquello (una situación vital, por ejemplo) que nos ayude a despertar.

Por eso, cuando hablo de maestros, no me estoy refiriendo sólo a un Guru concreto, un maestro exterior que dé discursos o consejos, sino que estoy hablando, también, de la posibilidad de utilizar como maestros a nuestras propias situaciones vitales. Ellas son los maestros del día a día, de lo cotidiano, de nuestros procesos de cambio, etc.

Normalmente, aquellas situaciones que suelen ser más duras, como por ejemplo las que están relacionadas con enfermedades, con fallecimientos de personas cercanas, con cambios bruscos en nuestra vida, etc., son precisamente las que pueden llegar a ser los más grandes maestros vitales.

Las dificultades tienen la potencialidad de ser grandes maestros. Porque aquellos asuntos en lo que percibimos un cierto obstáculo son, precisamente, las señales que nos indican por donde hemos de desarrollar nuestras cualidades y recursos. Así pues, en los asuntos en los que somos poco hábiles, encontramos la información necesaria para saber el área en la que podemos aprender y avanzar.

También son nuestros maestros aquellos asuntos que no comprendemos bien, simplemente, porque están más allá de los límites de nuestro modelo del mundo. Atender dichos asuntos es lo que nos permitirá ampliar nuestra visión y generar modelos más amplios e inclusivos.

Las personas molestas nos aportan también un gran potencial de aprendizaje. Esas personas cuya presencia no es deseable y muchas veces tratamos de evitar, son personas que nos pueden ayudar a despertar, es decir, también pueden ser nuestros maestros siempre que seamos lo suficientemente hábiles como para saber cómo aprender de ellas.

Y, por supuesto, estas otras personas que a lo largo de nuestra vida van a ir apareciendo en momentos determinados y que, unas veces siendo ellos mismos conscientes, y otras veces sin serlo, nos han aportado enseñanzas fundamentales para nuestro desarrollo.

Si estamos abiertos a estos aprendizajes que nos traen los asuntos cotidianos, no debemos dudar de que irán apareciendo en nuestra vida muchos de esos seres que actuarán sobre nosotros como verdaderos maestros. Esto tiene que ver con esa frase célebre «cuando el discípulo está preparado aparece el maestro», aunque, añadiría yo, muchas veces no aparecerá en la forma en la que habíamos imaginado y habremos de estar muy atentos para reconocerlo.

Así que es nuestra responsabilidad la de mantenernos abiertos a lo que la vida nos trae, porque ella nos va a regalar muchos momentos de Sabiduría que, si no estamos alerta, pasarán de largo.

Por eso, aquel que se encuentra con las antenas puestas reconoce y aprende de todo y con todo, lo cual marca la diferencia entre alguien que avanza y vive en salud y alguien que se estanca y vive en enfermedad.

 

Transformar la mente

Transformar la mente

transformar la mente“Llevar una vida ordenada y con hábitos saludables es algo muy apropiado y necesario cuando queremos mantenernos sanos y vivir mejor, pero puede ser totalmente insuficiente si no le añadimos un trabajo de transformación mental apropiado que cambie nuestro modo de entender la realidad, y también de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás. Porque si no cambias tu mente, en realidad, no habrás cambiado tu vida” (ANF)