Condiciones para iniciar un camino de desarrollo humano

camino interiorAlgunas personas han llegado al convencimiento de que no están aquí simplemente para ver pasar los días, para malgastar el tiempo o para dejar en el olvido todas aquellas potencialidades y capacidades con las que ha venido a este mundo. Más bien justo lo contrario. Aquellos que han llegado a comprender que su destino es bien distinto son los que suelen empezar a comprometerse en un “Camino de Desarrollo Humano” o lo que es lo mismo decir, una vía que les lleva a desarrollar al máximo sus capacidades y potencialidades hacia esa meta que llamamos Autorrealización. Este viaje mediante el cual vamos consiguiendo progresivamente un cierto desarrollo de nuestro potencial personal puede ser considerado también como un camino de tipo espiritual, ya que una de las características del verdadero Desarrollo Humano es la apertura hacia la dimensión espiritual del ser. Aceptar el reto de trabajar en nuestro desarrollo personal es una elección que requiere esfuerzo. Necesitamos fe, coraje, confianza, energía y honestidad. No es un camino fácil ni cómodo. Pero, posiblemente, lo que más rotundamente podamos afirmar respecto a él, es que es un camino que merece la pena recorrer. Pero la libertad de la que gozamos los seres humanos permite que podamos elegir no desarrollarnos. Es posible realizar la elección de vegetar en nuestro medio o incluso empeorar y llegar a ser peores de lo que somos en estos momentos. Todo eso es posible. Si eliges esto último, posiblemente, te espere una vida con mucho más sufrimiento del que ahora imaginas. Si por el contrario eliges implicarte en el desafío que representa el sendero del crecimiento y desarrollo, te espera toda una vida de trabajo y compromiso al final de la cual, al mirar atrás, a buen seguro que podrás dar gracias por todo lo aprendido y, probablemente, quienes te rodean se sentirán agradecidos de haber recibido de ti parte de los frutos de ese esfuerzo. Porque cuando uno crece no lo hace sólo para sí, sino que más bien nuestro propio progreso estará inevitablemente ligado a la felicidad y al progreso de los demás. Desde el punto de vista de la Sofrodynamia® existen unas condiciones básicas que todos aquellos que se encuentren interesados en crecer y desarrollarse debieran conocer. Sería bueno, pues, que pudiéramos reflexionar aunque sólo sea mediante unas breves líneas acerca de las condiciones que requiere éste mencionado Camino de Desarrollo para ser recorrido:

1.- EL DESEO DE LIBERACIÓN Y RENUNCIA AL SUFRIMIENTO Nuestro estado habitual de conciencia y nuestra compresión limitada de la realidad  sólo generan sufrimiento. El Camino de Desarrollo Humano parte del supuesto de que en la forma ordinaria de existencia y utilizando nuestra mente común, nos encontramos atrapados en nuestras propias limitaciones y engaños, siendo incapaces de reconocer la verdadera naturaleza del Ser. Dicho de otra forma, admitimos que estamos alejados de nuestra propia naturaleza, la cual permanece esperando en lo más profundo de cada uno de nosotros para ser reconocida y descubierta. De este juicio de la realidad surge el deseo de liberarse de la forma mundana de existencia. A esto lo llamamos deseo de liberación, aunque también pudiéramos denominarlo como deseo de desarrollo, de autorrealización, de sanación o de iluminación. El aspecto ordinario de nuestra conciencia junto como los modelos restringidos de la existencia humana son dos de las manifestaciones de la ignorancia primordial que tiene como fruto la aflicción. Desarrollar la inquebrantable decisión de renunciar al sufrimiento implica dedicar un tiempo y un esfuerzo encaminado a desarrollar el conocimiento del mundo interior.

2- ADMITIR QUE NUESTRA MENTE ORDINARIA ES INCAPAZ DE CONSEGUIR LA AUTÉNTICA FELICIDAD La mente ordinaria hace que sienta y actúe no como realmente soy sino como creo que soy. A eso lo llamamos autoengaño. Y es ese autoengaño el principal resultado del funcionamiento de la mente común. Pero cuando nos proponemos la meta de llegar a ser más felices de lo que somos en estos momentos, nos damos cuenta de que ello implicará necesariamente un cambio importante en nuestra mente ordinaria. Hacer de la mente común una mente más lúcida quiere decir tomar consciencia de aquello que verdaderamente soy y de lo que las cosas realmente son. Eso no suele ser conocido por la mayoría de los sujetos en el estado ordinario de consciencia. Significa, por tanto, que ha de ser descubierto. Sin embargo, existen otros estados de consciencia en los que puede ser percibida, experimentada o intuida la naturaleza verdadera de cada ser. La búsqueda de aquello que verdaderamente somos es lo que ha sido llamado a lo largo de los siglos como el “Camino del Ser Interior”.

3.- LA VIDA NOS OFRECE  AQUELLO QUE REALMENTE NECESITAMOS PERO NO NECESARIAMENTE LO QUE DESEAMOS Es conveniente no confundir deseo con necesidad. La mayoría de las personas se frustran porque el mundo o los demás no les dan lo que ellos desean, y suelen pasar por alto el hecho de que, posiblemente, la vida, les está ofreciendo con sus enseñanzas todo lo que ellos necesitan para su desarrollo. Al igual que un ciego de nacimiento no ve los colores, una mente ordinaria no es capaz de captar los mensajes y enseñanzas sutiles y al mismo tiempo profundas que la vida nos ofrece en cada instante. Una mente entrenada descubre que lo cotidiano está repleto de sabiduría y es completo en sí mismo.

4.- DISPOSICIÓN ABIERTA A APRENDER  Y A CAMBIAR Todo proceso de desarrollo está ineludiblemente conectado con el cambio y con  el aprendizaje. Como todos los aprendizajes que realizamos, el Camino de Desarrollo Humano, requiere compromiso y esfuerzo, pero al mismo y tiempo debe ser realizado con placer. Experimentar el placer y la alegría de hacer lo que debemos y percibir que avanzamos y progresamos humanamente, es muy superior al cansancio o al esfuerzo que dicho avance requiere. Desarrollar la actitud de apertura en el aprendizaje es la que nos permite incluir todas las experiencias vitales posibles como combustibles para el desarrollo, incluidas el dolor y el sufrimiento.

5.- TOMAR CONSCIENCIA DE QUE NADIE  NOS PUEDE SUSTITUIR Nadie puede saborear por nosotros, ni respirar, ni hacer la digestión. Nadie puede desarrollarse por nosotros o realizar el esfuerzo que sólo a nosotros nos corresponde realizar.

6.-PERMITIRSE ERRORES Admitir nuestras limitaciones e imperfecciones es un acto de sentido común y al mismo tiempo de honestidad y  de amor hacia nosotros mismos. Entender que nos equivocamos y mantener integro el respeto a sí mismo es aprender a honrarse. Y cuando nos honramos sincera y amorosamente estamos honrando a su vez a la semilla sagrada que habita en cada ser. Cuando en algún momento sintamos que nos hemos equivocado no hay nada mejor que ser capaces de levantarse de nuevo, de intentarlo una y mil veces para llegar con determinación a nuestra meta.

7.- INTEGRAR EN EL CAMINO LOS PROCESOS DE PÉRDIDA DEL SER HUMANO, VEJEZ, ENFERMEDAD Y MUERTE Cualquier camino de desarrollo personal que no integre o de respuesta a los procesos más significativos de la existencia del ser humano será un camino incompleto. Precisamente la armonización del sujeto respecto a estas cuestiones tiene como consecuencia directa la posibilidad de solventar numerosas angustias, ansiedades y estados aflictivos del ser.

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