“Para avanzar en la vida hemos de ser osados, sabiendo que la osadía no está reñida con la prudencia. Esta última te enseñará a darte cuenta tanto de tus limitaciones como de tus recursos, mientras que la segunda te permitirá trascender dichas limitaciones utilizando recursos antiguos al tiempo que aprendes a incorporar otros nuevos” (ANF)
Celebrar con los ojos del alma
Abrirse al amor
Éxito
John Wooden fue entrenador del equipo de baloncesto de UCLA. En 1930 acuñó su propia definición de éxito, concepto que trataba de inculcar a sus jugadores y que no tenía nada que ver con los resultados, sino con el esfuerzo por hacer todo lo posible por desarrollar tu potencial. Su definición sobre el éxito dice así: «Es la paz interior alcanzada sólo a través de la autosatisfacción de saber que hiciste el esfuerzo de hacer lo mejor de lo que eres capaz».
Según Wooden, cualquier buen resultado no debería ser más que la consecuencia de lo anterior. Éxito, pues, no es el resultado sino la satisfacción de haber hecho todo lo que honestamente somos capaces de hacer.
El mensaje del amanecer
Rigidez y flexibilidad
“Cuando una mente es rígida, aquello que cree es tan inamovible que parece que le molesta que la realidad le demuestre lo contrario, pero, por el contrario, la mente de alguien que crece no tendrá problemas en cambiar sus creencias cuando la vida le enseña otra cosa. Eso marca la diferencia entre estancarse o avanzar” (ANF)
Dar sentido a la experiencia
Autoconocimiento y respeto
Reconciliación con uno mismo
Alimentación en Navidad
Por Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués
Llegaron las deseadas fiestas y con ellas los excesos y comidas copiosas que dificultan el seguimiento de cualquier tipo de dieta, entendiéndola siempre como esa comida/ingesta habitual de alimentos que tenemos a lo largo del resto del año.
Aunque lo más fácil es descuidarse, no siempre lo correcto y sano es lo que supone un menor esfuerzo. Lo más importante y recomendable es vigilar qué cómo, cuándo (en qué momento del día) y sobre todo, cuánto, sabiendo compensar posteriormente.
Es más sencillo de lo que pensamos y podremos saborear y disfrutar de numerosos alimentos, sin que interfieran significativamente en nuestra salud, sólo con consumir la cantidad adecuada. La MODERACIÓN pasa a ser el elemento clave de estos días, así como el no olvidar qué es un plato equilibrado y sano, en el que primen productos vegetales, frescos y naturales.
No se trata de perder en unos cuantos días, el patrón de hábitos saludables que teníamos o que habíamos comenzado a integrar en busca de una mejora de nuestra salud, haciendo justo lo contrario.
Transmitiros algunos consejos y pautas que pueden ayudar a afrontar la “locura” de estos días:
– La base de la alimentación y de las preparaciones deben ser las verduras y
hortalizas, los cereales, las legumbres, la patata y las frutas frescas.
– Variedad de alimentos pero pequeña cantidad.
– Mantén una regularidad horaria para las comidas. Vigila el picoteo.
– Emplea platos pequeños, los grandes incentivan a servirse más comida.
– Ojo con las repeticiones, por inofensiva que parezca esa comida.
– Comer despacio y masticar bien.
– No confundir la sensación de hambre con la de sed, por ello es importante beber mucho líquido (agua e infusiones).
– Limitar las grasas de origen animal, bollería y lácteos (tomar lácteos desnatados), así como salsas, cremas…
– Sustituir alguna ración de carne por pescado. En las carnes intentar elegir los cortes magros, eliminando la grasa visible y la piel.
– Comer alimentos con fibra (verduras, frutas, cereales integrales, legumbres).
– Limitar el consumo de azúcares refinados (mazapanes, turrones, polvorones, frutas en almíbar, helados, bollos, galletas, caramelos, pasteles…).
– Utilizar la sal con moderación, las hierbas y especias aromáticas son una alternativa saludable.
– Moderar el consumo de alcohol.
– Mantener una actividad física adecuada que además de divertir implique movimiento.
A la hora de cocinar:
– Sustituye los ingredientes de los entrantes tradicionales que suelen suponer un aporte energético importante, por otros más ligeros a base de hortalizas y verduras, mariscos, pescados.
– Cocina de modo saludable, usando técnicas culinarias que aporten poca grasa (cocción al vapor, hervido o cocido, el horno-asado, la plancha/barbacoa, y el papillote) con una cantidad limitada de aceite (de oliva).
– Como primero: verduras típicas de esta época navideña (¿dónde quedan los alimentos de temporada?), preparadas con la máxima originalidad.
– Como segundo, el pescado será un perfecto sustituto de las carnes rojas que son más calóricas y grasas.
– ¿Y de postre?Siempre repostería casera, ya que así es más fácil controlar los ingredientes y las cantidades. Postres como macedonias, gelatinas, batidos o sorbetes, son alternativas más saludables a los dulces típicos de Navidad.
EQUILIBRIO, CALIDAD Y MODERACIÓN.
Desde el Centro de Medicina Integral Dr. Nougués, desearos ¡FELICES FIESTAS!






