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Papel de la lecitina en la nutrición humana

lecitina de sojaLa lecitina es un fosfolípido esencial para la formación de las membranas celulares en el organismo. Sin ella las membranas se endurecerían y alterarían su funcionalidad. También se encuentran en las vainas que rodean los nervios y en los músculos. Lleva a cabo funciones esenciales en el metabolismo, como por ejemplo, descomponer el colesterol y otros lípidos.

Actúa como emulsionante de las grasas ayudando a que se mezclen con el agua y otros líquidos. Hace que el colesterol y otras grasas puedan eliminarse del organismo antes de que formen placas en las paredes arteriales.

Es también un componente de las lipoproteinas de alta densidad (HDL).

Es uno de los componentes principales de la bilis. Bajos niveles en la bilis se han relacionado con un mayor riesgo de cálculos biliares.

Es, además, una buena fuente de colina, la cual es esencial para las membranas celulares y para la síntesis de acetilcolina.

La lecitina se encuentra en huevos, vísceras y grasas animales. Como estos alimentos han sido relacionados con cardiopatías, obesidad y otros problemas de salud, al restringir su consumo, puede hacer necesario administrar suplementos de lecitina para compensar su carencia.

Tanto la lecitina como la colina reducen los niveles de colesterol y pueden ser de utilidad para tratar las enfermedades hepáticas y biliares.

La lecitina también puede proteger de las cardiopatías al reducir el riesgo de aterosclerosis. Puede desempeñar un papel importante en la prevención de la pérdida de memoria relacionada con la edad y retardar la progresión de la enfermedad de Alzheimer.

En estudios con primates se ha demostrado un efecto protector contra la cirrosis hepática inducida por alcohol.

También se ha comprobado que aumenta la eficacia del clofibrato (reductor del colesterol)

Protege el intestino del daño causado por aspirina y otros AINES.

Son ricos en lecitina las yemas de huevo y las habas de soja. También se añade a los helados, mayonesa, aderezos para ensalada y otros alimentos procesados para evitar la separación de líquidos y grasas. Otras fuentes son el hígado las vísceras, el músculo, los cacahuetes y el germen de trigo.

La dosis habitual suele ser entre 3-5 gr. / día.

El aceite de coco

aceite de cocoEn estos últimos años están apareciendo una serie de estudios y evidencias científicas que nos hacen replantearnos el punto de vista mantenido hasta ahora sobre el beneficio o no de aportar ciertos lípidos en la dieta.
Uno de estos nuevos cambios de opinión se ha producido con el aceite de coco.
Denostado, hasta hace muy poco tiempo por poseer grasas saturadas, se ha venido revalorizando en estos últimos años al conocerse mejor el funcionamiento de los lípidos en el metabolismo humano.
Hace un tiempo que se relacionaba la ingesta de grasas saturadas con un mayor riesgo cardiovascular sin diferenciar su origen, pero los estudios epidemiológicos en poblaciones con alto consumo de aceite de coco demuestran que dichos sujetos mantienen unos niveles muy aceptables de salud cardiovascular.
Esto es debido a que el aceite de coco, a pesar de contener grasas saturadas, es rico en triglicéridos de cadena media (MCT), los cuales se absorben más fácilmente, se transforman en energía en el hígado de un modo más sencillo que los de cadena larga y ayudan a proteger las membranas celulares y al corazón.
También el aceite de coco es especialmente útil para una buena nutrición del cerebro, entre otras muchas cosas.
A pesar de ser una buena fuente de energía, los MCT, no producen picos de insulina, lo cual es una propiedad especialmente interesante a tener en cuenta.
El aceite de coco también posee propiedades antimicrobianas debido a su riqueza en ácido laúrico (que es transformado en el organismo en monolaurina, potente antiseptico).
También posee una acción eficaz para la disminución de peso y sobre la agregación plaquetaria, contribuyendo a mejorar la función de las plaquetas.
El aceite de coco ayuda a la función del tiroides y mejora, también, el sistema inmunológico.
Puede ser empleado también por vía externa, siendo muy beneficioso para el cuidado de la piel y su protección contra el exceso de radicales libres producidos por la exposición al sol.
Ayuda a mantener la piel fuerte y flexible, incluso mejora la aparición de arrugas.
También es utilizado para otros usos tópicos como el cuidado del cabello o la higiene dental, ya que ayuda a blanquear los dientes y a combatir la gingivitis.
A nivel culinario, una de las ventajas del aceite de coco reside en su estabilidad con el calor ligero, al contrario de lo que sucede con otros aceites de origen vegetal.
Es un aceite especialmente útil en embarazadas, niños, atletas o personas que quieran cuidar su salud en general.
Por todas estas razones, cada día más, el aceite de coco está siendo incorporado en las despensas de las personas que quieren llevar una vida saludable.