Estrés crónico y cerebro

Estrés crónico y cerebro

El cerebro en el estrés

El cerebro es uno de los órganos que más sufre las repercusiones del estrés crónico

Las consecuencias que sufrimos diariamente debido al estrés pueden afectar a todo el organismo, si bien unas personas lo notarán más en ciertos órganos y funciones que otras.

El estrés produce una clara afectación a nivel cerebral que hace que se alteren ciertas funciones cognitivas como la memoria, la atención, la concentración o la capacidad para el aprendizaje. Sigue leyendo

Mente y cerebro

Mente y cerebro

mente-cerebroParece claro que una cosa es la mente y otra el cerebro. También parece claro que ambos guardan una relación bastante estrecha entre sí. Pero lo que ya no tenemos tan claro es, exactamente, cuál y cómo se produce dicha relación entre ambos.

A propósito de esto, hace varias semanas le planteé a un grupo de alumnos la cuestión siguiente, ¿puede un cerebro enfermo albergar una mente sana? Sigue leyendo

Los neuroprotectores

Los neuroprotectores

NeuroprotectoresNuestro cerebro es un órgano bastante especial y, en cierto modo, podríamos decir que misterioso, pero si algo tenemos claro es la necesidad de cuidarlo todo lo que podamos porque de su correcto funcionamiento dependerá el modo en el que conocemos el mundo y experimentamos la realidad.

El estilo de vida apresurado, lleno de estrés, radiaciones electromagnética, desconectado de la naturaleza y en contacto permanente con infinidad de substancias tóxicas, hace que nuestro cerebro se vea permanentemente sometido a la exposición de una gran cantidad de agentes, tanto físicos, químicos, biológicos o psicológicos, que lo irritan y perturban hasta producir un daño, a veces irreparable. Sigue leyendo

Papel de la lecitina en la nutrición humana

Papel de la lecitina en la nutrición humana

lecitina de sojaLa lecitina es un fosfolípido esencial para la formación de las membranas celulares en el organismo. Sin ella las membranas se endurecerían y alterarían su funcionalidad. También se encuentran en las vainas que rodean los nervios y en los músculos. Lleva a cabo funciones esenciales en el metabolismo, como por ejemplo, descomponer el colesterol y otros lípidos.

Actúa como emulsionante de las grasas ayudando a que se mezclen con el agua y otros líquidos. Hace que el colesterol y otras grasas puedan eliminarse del organismo antes de que formen placas en las paredes arteriales.

Es también un componente de las lipoproteinas de alta densidad (HDL).

Es uno de los componentes principales de la bilis. Bajos niveles en la bilis se han relacionado con un mayor riesgo de cálculos biliares.

Es, además, una buena fuente de colina, la cual es esencial para las membranas celulares y para la síntesis de acetilcolina.

La lecitina se encuentra en huevos, vísceras y grasas animales. Como estos alimentos han sido relacionados con cardiopatías, obesidad y otros problemas de salud, al restringir su consumo, puede hacer necesario administrar suplementos de lecitina para compensar su carencia.

Tanto la lecitina como la colina reducen los niveles de colesterol y pueden ser de utilidad para tratar las enfermedades hepáticas y biliares.

La lecitina también puede proteger de las cardiopatías al reducir el riesgo de aterosclerosis. Puede desempeñar un papel importante en la prevención de la pérdida de memoria relacionada con la edad y retardar la progresión de la enfermedad de Alzheimer.

En estudios con primates se ha demostrado un efecto protector contra la cirrosis hepática inducida por alcohol.

También se ha comprobado que aumenta la eficacia del clofibrato (reductor del colesterol)

Protege el intestino del daño causado por aspirina y otros AINES.

Son ricos en lecitina las yemas de huevo y las habas de soja. También se añade a los helados, mayonesa, aderezos para ensalada y otros alimentos procesados para evitar la separación de líquidos y grasas. Otras fuentes son el hígado las vísceras, el músculo, los cacahuetes y el germen de trigo.

La dosis habitual suele ser entre 3-5 gr. / día.

Lo que nuestro cerebro necesita

Lo que nuestro cerebro necesita

cerebroAunque todos los órganos son importantes, no cabe duda que para los seres humanos el  cerebro es uno de los que más, ya que trasciende los límites de lo meramente biológico para constituir el soporte material de nuestra vida emocional, de relación, intelectual y espiritual.

Es un órgano especialmente dotado para el aprendizaje y, al contrario que otros órganos corporales, mientras más lo uses mejor funciona.

Sabemos que es posible vivir aceptablemente bien con un solo riñón, con un solo pulmón o con un trozo de hígado, pero sin embargo cuando se producen lesiones no demasiadas extensas en nuestro cerebro, dependiendo de la zona en la que suceda, puede llegar a afectar a la vida del sujeto de un modo extraordinario.

El deterioro que se produce en el organismo por el paso del tiempo, puede ser amortiguado y, en algunos casos, compensados si llevamos a cabo una serie de cuidados de forma preventiva.

En lo referente al cerebro, si queremos que siga aportándonos sus mejores prestaciones sin importar la edad, entonces conviene tener en cuenta qué es lo que éste necesita para mantenerse en salud.

El cerebro consume el 20% de la glucosa total del organismo y es bastante sensible a la falta de agua. Niveles subclínicos de deshidratación lo afectan sensiblemente.

Por eso es importante aportar una correcta alimentación, baja en tóxicos y excitantes, y rica en alimentos frescos con alto poder antioxidante. Además de la alimentación, una hidratación adecuada será uno de los pilares de la salud a nivel cerebral. Por tanto, beber agua de calidad y en cantidad suficiente será necesario también para la salud del organismo en general y del cerebro en particular.

También pueden ser útiles algunos suplementos nutricionales como por ejemplo los que son ricos en fosfolípidos como la lecitina de soja, y también aquellos que nos proporcionan ácidos grasos omega-3. Ambos son aportes especialmente interesantes.

Otros suplementos, como el Co-Q-10 o la N-acetil-L-carnitina, están demostrando en diferentes estudios una gran utilidad para el mantenimiento de las funciones cerebrales.

A parte de lo anteriormente mencionado, también hemos de cuidar el cerebro desde otro nivel.

Me explico. Es necesario tener en cuenta que el exceso de estrés puede afectar negativamente a la funcionalidad de nuestro cerebro, por tanto, aprender a gestionar, no sólo la intensidad del estrés que recibimos sino también a modular la respuesta que establecemos, será otro de los parámetros interesantes de cara a la salud del preciado órgano.

Por último, recordar que los neurocientíficos han corroborado hoy día la importancia de cultivar los pensamientos y las emociones positivas como si fuesen un “nutriente” más que contribuye a mantener el cerebro en las condiciones óptimas de salud y permitirnos las mejores prestaciones para una vida armónica y feliz.

Nuestro increible cerebro

Nuestro increible cerebro

cerebro“Es nuestro cerebro un órgano con un alto consumo de energía en comparación con su tamaño. Gasta, aproximadamente, el 20% del consumo total del organismo y es bastante sensible a deficiencias en la oxigenación y en los niveles de glucosa, por tanto, en el aporte sanguíneo.

Hoy día sabemos que además de las neuronas, otras células cerebrales, las Células de la Glia que hasta ahora se consideraban como que solamente tenían una función de soporte, juegan un papel fundamental en los procesos neurológicos. Recientemente se les está teniendo en más consideración en las investigaciones actuales.

Para mantener nuestro cerebro en buena forma y evitar en la medida de lo posible los procesos de deterioro por el envejecimiento, se ha comprobado que además de los nutrientes necesarios que ingerimos a través de la alimentación, es especialmente importante evitar hábitos tóxicos como el tabaco o el consumo excesivo de alcohol, y se ha demostrado especialmente eficaz para el buen funcionamiento del cerebro la realización de ejercicio físico moderado llevado a cabo de forma habitual y el entrenamiento de las distintas habilidades mentales, tanto intelectuales como motrices.

Recientes investigaciones vienen a confirmar lo que tradicionalmente ya enseñaban las distintas tradiciones espirituales y que cualquier persona con cierto sentido común podía sospechar, y es que para un correcto funcionamiento cerebral es de suma importancia algunos aspectos como el contacto con la naturaleza, la interacción positiva con otras personas, el silencio, el ritmo sueño-vigilia ligado a los ritmos solares y la práctica de los estados de meditación, entre otros factores.

Curiosamente se ha constatado un aumento de la dopamina, neurotransmisor cerebro relacionado con los estados de felicidad, en los estados de enamoramiento y cuando la persona practica acciones altruistas.

Tal vez sea por eso que el amor y la generosidad sean dos buenas medicinas, en muchos sentidos, para todos los seres humanos.” (ANF)