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Consejos para una flora intestinal sana

flora intestinalMe da la impresión de que la mayoría de las personas, incluso algunos profesionales de la salud, todavía, no son conscientes de la importancia que tiene para la salud el mantenimiento del buen estado de la flora intestinal. Tal vez sea porque desconocemos las repercusiones que su alteración produce en el resto del organismo.

Como anécdota contaré que hace un par de años, traté con éxito a un paciente que padecía una disbacteriosis intestinal. Cuando dicho paciente se lo comentó al médico de cabecera, éste le respondió “¿qué es eso de la disbacteriosis? Nunca he escuchado hablar de ello”. Sigue leyendo

Los beneficios de la alcachofa

ALCACHOFALa alcachofera (Cynara Scolymus) es una planta mediterránea que ha venido siendo utilizada por los seres humanos desde tiempos remotos. Constituye una variedad no espinosa del cardo salvaje y hoy día se cultiva, también, en muchos lugares del mundo.

Las hojas de la planta constituyen la parte con mayor riqueza de principios activos. Sus componentes principales son la cinarina, el cinarósido, los ácidos orgánicos, esteroles y otras substancias como pectina, mucílagos, vitaminas del grupo B (B1 y B3) y pequeñas cantidades de vitamina C. También encontramos minerales como manganeso, potasio y magnesio, entre otros. Sigue leyendo

Consejos para una alimentación antiestrés

alimentos antiestresEs indudable la importancia del papel de la alimentación para mantenernos en salud así como para prevenir o tratar muchas enfermedades.
En el caso del estrés, podría decirse que, al igual que existen alimentos o formas de alimentarse que lo incrementan, hay otras que lo mejoran y compensan.
Sin entrar en demasiados detalles, a continuación expondré algunos de los consejos más sencillos y, a la vez, importantes, que debemos tener en cuenta para procurar instaurar entre nuestros hábitos dietéticos una correcta alimentación antiestres.

Lo primero sería tratar de EVITAR lo siguiente:
1.- Ingestión de excitantes (cafe, refrescos de cola, té, etc.)
2.- Reducir al máximo y si es posible evitar la ingestión de gluten
3.- Evitar el azúcar
4.- Limitar el consumo de alimentos fritos
5.- Evitar alimentos con alta carga glucémica
6.- Reducir grasas de origen animal
7.- Evitar comidas preparadas o con muchos aditivos alimentarios

Por otro lado, es convenienteTENER EN CUENTA lo siguiente
1.- Mantenerse bien hidratado a lo largo del día
2.- Hacer cinco tomas al día con alimentos de baja carga glucémica, para evitar los picos glucémicos de la ingesta y los hipoglucémicos reactivos
3.- Buena ingesta de frutas y verduras
4.- Alimentos preferentemente de origen ecológico
5.- Priorizar el pescado (sobre todo azul) a la carne como fuente de proteína animal
6.- Consumir cereales integrales
7.- Tomar legumbres
8.- Utilizar frutos secos y semillas oleaginosas
9.- Suplementos que ayuden a nutrir el cerebro (omega-3, aminoácidos como el tryptófano y la L-glicina, lecitina de soja, vitaminas del grupo B, magnesio etc)
10.- Chocolate de cacao puro al 80% sin azúcar
11.- Infusiones relajantes (melisa, tila, albahaca, lavanda, etc)

La leche, ¿problema o solución?

imagesLa leche es un alimento imprescindible para el lactante, siempre y cuando sea la de su propia especie, ya que contiene el perfil proteico y graso que dicho ser necesita para su adecuado crecimiento.

Los seres humanos somos los únicos mamíferos que consumimos leche fuera del periodo de lactancia y, además, de otra especie, normalmente la de vaca. Esto debería considerarse, más bien, como un lujo culinario, siempre que te siente bien, pero no como una necesidad imprescindible, como muchos tratan de hacernos creer, sobre todo la industria láctea.

El famoso “calcio” que aporta la leche no es asimilado de forma adecuada por los adultos, de ahí la paradoja que los países con menos consumo de lácteos sean también los que menos osteoporosis presentan.

La ciencia actual confirma que la lactasa, enzima imprescindible para digerir la lactosa de la leche, disminuye de forma natural en la medida que vamos envejeciendo, de tal manera que para muchas personas mayores, la leche se convierte más en un problema que en una solución.

Por otro lado, la caseína, lactoalbúmina y la lactoglobulina, proteínas de la leche de vaca, precipitan en el estómago formando un coágulo de lenta y difícil digestión.

Se ha comprobado que la leche, además de ser mucogénica, es un alimento perjudicial en muchos procesos alérgicos y del aparato digestivo, lo cual lo constatan los pacientes cuando la eliminan de su dieta.

Algunas personas angustiadas preguntan, ¿y de dónde saco el calcio si no tomo leche?, y yo les devuelvo otra pregunta ¿de dónde lo saca una vaca que no toma leche y, además, la fabrica?

¡Ningún mamífero adulto toma leche y no se descalcifican!

Para los más aprensivos con el tema del calcio les aporto algunos alimentos que lo contienen y suelen absorberse mejor que la leche: Muchas verduras como (acelgas, espinacas, puerro, judía, col, cebollas…); legumbres (garbanzos, lentejas…); frutos secos (pistacho, nueces, cacahuete,…); huevo, pescados y mariscos, aceituna, chocolate, semillas de sésamo, etc.

En nuestro medio disponemos de variedad y cantidad de alimentos suficientes para no ser deficitarios en calcio. Sin embargo, sí que podemos tener déficit de zinc o de magnesio, pero eso será motivo de otro post.

Papel de la lecitina en la nutrición humana

lecitina de sojaLa lecitina es un fosfolípido esencial para la formación de las membranas celulares en el organismo. Sin ella las membranas se endurecerían y alterarían su funcionalidad. También se encuentran en las vainas que rodean los nervios y en los músculos. Lleva a cabo funciones esenciales en el metabolismo, como por ejemplo, descomponer el colesterol y otros lípidos.

Actúa como emulsionante de las grasas ayudando a que se mezclen con el agua y otros líquidos. Hace que el colesterol y otras grasas puedan eliminarse del organismo antes de que formen placas en las paredes arteriales.

Es también un componente de las lipoproteinas de alta densidad (HDL).

Es uno de los componentes principales de la bilis. Bajos niveles en la bilis se han relacionado con un mayor riesgo de cálculos biliares.

Es, además, una buena fuente de colina, la cual es esencial para las membranas celulares y para la síntesis de acetilcolina.

La lecitina se encuentra en huevos, vísceras y grasas animales. Como estos alimentos han sido relacionados con cardiopatías, obesidad y otros problemas de salud, al restringir su consumo, puede hacer necesario administrar suplementos de lecitina para compensar su carencia.

Tanto la lecitina como la colina reducen los niveles de colesterol y pueden ser de utilidad para tratar las enfermedades hepáticas y biliares.

La lecitina también puede proteger de las cardiopatías al reducir el riesgo de aterosclerosis. Puede desempeñar un papel importante en la prevención de la pérdida de memoria relacionada con la edad y retardar la progresión de la enfermedad de Alzheimer.

En estudios con primates se ha demostrado un efecto protector contra la cirrosis hepática inducida por alcohol.

También se ha comprobado que aumenta la eficacia del clofibrato (reductor del colesterol)

Protege el intestino del daño causado por aspirina y otros AINES.

Son ricos en lecitina las yemas de huevo y las habas de soja. También se añade a los helados, mayonesa, aderezos para ensalada y otros alimentos procesados para evitar la separación de líquidos y grasas. Otras fuentes son el hígado las vísceras, el músculo, los cacahuetes y el germen de trigo.

La dosis habitual suele ser entre 3-5 gr. / día.

Ventajas del licopeno para la salud

LicopenoEl licopeno es un carotenoide presente en el suero humano y en la piel, así como en otros órganos tales como el hígado, pulmones, suprarrenales y colon. Las fuentes naturales que contienen licopeno en mayor cantidad son las frutas y vegetales rojas, sobre todo el tomate, al que confiere su coloración roja, y productos derivados del tomate, y también podemos encontrarlo en el pomelo rojo, el pimiento rojo y la sandía.

El pico máximo de concentración se detecta a las seis horas después de la ingestión, teniendo posteriormente un tiempo de vida media de doce a veinte horas.

Se han encontrado en el licopeno propiedades antioxidantes, antiinflamatorias,  antiproliferativas, sobre las enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, en estudios de laboratorios y en animales, sin embargo en humanos todavía sigue siendo un tema de controversia.

Según parece su consumo a través de la dieta es insuficiente para conseguir dichos efectos.

El licopeno es un potente antioxidante que  protege  a la célula del daño producido por los radicales libres. Parece un suplemento seguro. Los suplementos diarios de 30mg/día durante 8 semanas no han producido efecto adverso alguno.

Respecto a la lactancia y el embarazo, no existe ningún problema en el consumo de licopeno ligado a los alimentos, pero todavía no existen estudios suficientes para avalar su seguridad cuando se usa en forma de suplementos.

No se conocen contraindicaciones (a excepción de la hipersensibilidad al licopeno o fuente alimentaria), aunque existen datos que confirman que el consumo de 18 gr/día de olestra podría disminuir significativamente los niveles de licopeno en el suero, por lo que se recomienda separar su administración en el tiempo.

No se conocen interacciones con otros medicamentos.

Algunos estudios correlacionan niveles altos de licopeno sérico, o el alto consumo de alimentos con licopeno, con la reducción de las posibilidades de padecer cáncer, enfermedades cardiovasculares y degeneración macular. Pero dichos estudios se basaban en el consumo de tomate y no en el de suplementos puros de licopeno. Al tener el tomate otros componentes bioactivos como la vitamina C, el ácido fólico, el potasio, etc. las conclusiones no están demasiado claras todavía.

La mayoría de estudios epidemiológicos evalúan la cantidad de licopeno consumido en la dieta sin precisar las dosis terapéuticas en las distintas patologías. Únicamente en el caso de la hipercolesterolemia se indica que una dosis de 60 mg/día durante 3 meses produce una reducción del 14% de la oxidación de las lipoproteinas de baja densidad del plasma.

Algunos estudios han sugerido la posibilidad de que el licopeno ayude en la prevención de la hipertrofia benigna de próstata.

También se han realizado estudios que correlacionan el riesgo cardiovascular y el consumo de licopeno en mujeres pre y postmenopáusicas. Los resultados señalan la relevancia de la prevención en el abordaje nutricional asociado a las diferentes etapas biológicas de la mujer.

Se han realizado estudios con animales y también epidemiológicos que sugieren la posibilidad de que el licopeno ayude a prevenir el cáncer de mama.

Los estudios epidemiológicos que han tratado de fundamentar la relación entre el cáncer en general y la alimentación no llegan a aclarar suficientemente si se debe a la alimentación o al estilo de vida en general.

Algunos estudios epidemiológicos basados en el alto consumo de productos derivados del tomate concluyeron que podrían prevenir el cáncer de cuello uterino, pero otros estudios no han encontrado dicha evidencia.

A pesar de la controversia, la mayoría de las evidencias indican que el licopeno tiene un efecto preventivo frente a diversos tipos de cánceres.

Las Sales de Schüssler

sales de schusslerA finales del siglo XIX, el Dr. Doctor Wilhelm Heinrich Schüssler, médico homeópata alemán,  realizó una serie de estudios y trabajos experimentales acerca de la importancia de ciertas substancias en el organismo a las que denominó Sales Bioquímicas.

Según pudo constatar el Dr. Schüssler, dichas sales, administradas a pequeñas dosis, ayudaban a mantener el buen estado de salud así como a mantener en orden importantes funciones vitales. La falta de algunos de estos principios, las sales bioquímicas, generaría un estado de deficiencia y de enfermedad.

El Dr. Schüssler llegó a la conclusión de la necesidad de ingerir este tipo de sales para mantener el bienestar  y un estado saludable, ya que, además de ser útiles para suplir ciertas deficiencias orgánicas, también servían para tratar determinadas enfermedades, debido a que no sólo proporcionaba al organismo las sales que necesitaba sino que ayudaban a la correcta distribución de las mismas en los lugares apropiados.

Estas substancias estudiadas por el Dr. Schüssler, se conocen hoy día como “Sales de Schüssler”,  y se utilizan ampliamente en el mundo entero por ser unos medicamentos eficaces y seguros.

Normalmente se suelen administrar en forma de polvos o comprimidos a la 6 DH (Decimal Hannemaniana).

Existen 12 sales de Schüssler, que  son:

Calcarea Fluorica.

Calcarea Phosforica.

Calcarea Sulphurica.

­Ferrum phosforicum.

Kali Muriáticum.

Kali proshoricum.

Kali Sulphuricum.

Magnesia Phosforica.

Natrum Muriaticum.

Natrum Phosforicum.

Natrum Sulphuricum.

Silícea.

La mayoría de los laboratorios incluyen, además, la sal número trece, con la mezcla de las doce sales bioquímicas anteriores.

 

Nuevos horizontes en nutrición y alimentación humana

nuevos horizontes en nutriciónUna de las características que toda ciencia ha de poseer es la de mantenerse en continua renovación a través de la constante búsqueda de nuevos conocimientos, de tal manera que puedan confirmarse las hipótesis existentes o bien modificarse lo que de una materia en cuestión se conoce en cada momento, en función de las nuevas evidencias que vamos descubriendo.

Todo esto quiere decir que, en muchas ocasiones, lo que se ha venido sosteniendo a lo largo de unos años, de pronto, se convierte en algo obsoleto y totalmente superado, incluso a veces se pasa a defender justo lo contrario.

Así, en muchas ocasiones, podemos comprobar que lo que la ciencia defiende en unas fechas, con el paso del tiempo, es rebatido por los nuevos descubrimientos.

Por ejemplo, cuando era estudiante de medicina, se me decía que las personas con colesterol alto no debían tomar nunca pescado azul. Hoy día se preconiza justo lo contrario y se le indica al sujeto con colesterol alto que coma sardinas, caballa, etc.

También se me decía que había que  limitar el consumo de aceite de oliva, puesto que aportaba una gran cantidad de grasas al organismo y, según la hipótesis vigente en aquellos momentos, eso era algo poco recomendable. Sin embargo, hoy día se ensalza el aceite de oliva como una alimento de primer orden para la salud, incluso se le atribuyen unas propiedades tan maravillosas que hace que se clasifique dentro de los alimentos funcionales.

Actualmente, sobre todo a nivel de investigación, está surgiendo un cambio de paradigma que hace que se tambaleen los pilares de lo que hasta estos momentos se viene proponiendo en el ámbito de la nutrición y alimentación humana.

Hasta hace poco se pensaba que era especialmente bueno para la salud una dieta baja en grasa y rica en cereales, de tal manera que el aporte de hidratos de carbono en la dieta fuera, aproximadamente de un 60% del total de las calorías ingeridas. Pero en estos momentos existen corrientes dietéticas que indican que no se debería sobrepasar el 40% en lo que a hidratos de carbono se refiere.

En las últimas décadas ha habido una auténtica campaña de demonización de las grasas, debido a la creencia de que consumir grasas aumentaba el peligro de enfermedades cardiovasculares al elevar el colesterol. Pero muchos estudios actuales demuestran que esto no es cierto y que las diferencias de colesterol en la dieta no se traducen en mayor riesgo cardiovascular.

Hoy día sabemos que dicha hipótesis de las grasas tiene muchas lagunas, ya que la aparición de las enfermedades cardiovasculares dependen de la alteración a nivel del endotelio vascular y esto se debe a otros factores distintos de las grasas. También sabemos que los factores de riesgo cardiovascular más importantes son los radicales libres, la inflamación silente, el tabaco, el consumo de azúcar, el sedentarismo, el sobrepeso y el estrés. Es en el control de estos factores hacia donde deberíamos enfocar todo el esfuerzo preventivo en lo que se refiere a las enfermedades cardiovasculares

Otro aspecto que va cambiando en estos últimos tiempos es lo referente al consumo de cereales.

Durante mucho tiempo se ha creído que consumir cereales era algo especialmente saludable,pero estudios recientes señalan la inconveniencia de una dieta basada en un predominio de cereales, sobre todo refinados, ya que dan lugar a un gran número de problemas para la salud.

Es bastante sorprendente que la epidemia de obesidad que sufren algunos países occidentales haya coincidido con el auge de las dietas bajas en grasa, los alimentos lights y desnatados y el aumento del consumo de cereales y otros hidratos de carbono.

Entonces, a la luz de lo que hoy día sabemos, ¿qué es lo realmente sano?

Poco a poco iremos comentado algunos aspectos de este nuevo enfoque de la alimentación humana. Porque una nueva visión acerca de la alimentación está surgiendo a partir de las evidencias que plantean los nuevos estudios nutricionales.

Pero como siempre que se propone un nuevo cambio de paradigma, habrá una gran resistencia por parte del sistema establecido, y por la inercia de seguir creyendo lo que habitualmente se ha creído sin entrar a poner en tela de juicio las contradicciones que aparecen, por muy obvias y evidentes que estas sean. También es de esperar la feroz resistencia de aquellos sectores de la industria alimentaria que se consideren perjudicados.

Nada de ello ha de frenarnos en nuestra búsqueda de una mejor salud para los seres humanos.

Dieta nutracéutica

dieta nutraceuticaPor DªGracia María Casado, nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués

En primer lugar debemos aclarar, a qué nos referimos con el término nutracéutico y a partir de aquí, quizás pueda resultarnos más fácil su entendimiento. El concepto de nutracéutico nace de la fusión entre “nutrición” y “farmacéutico”, es relativamente nuevo y define a todos aquellos compuestos y sustancias con acción terapéutica pero sin ser medicamentos, sino que tienen un origen biológico natural. 

Sin embargo, cuidado, pues ningún alimento ni nada en sí mismo cura, tan sólo ayuda a la prevención de enfermedades o a su tratamiento. Los alimentos funcionales podrían englobarse en este grupo, pero existen diferencias entre ambos conceptos. Igualmente los alimentos fortificados están estrechamente relacionados con ellos. Mientras que el alimento funcional tiene papel nutritivo y aporta al organismo cantidades determinadas de ciertos nutrientes, (sobre los que se han comprobado efectos beneficiosos), los alimentos nutracéuticos son productos naturales con propiedades biológicas activas beneficiosas para la salud y engloban una amplia variedad de ellos; así podrían definirse como suplementos dietéticos, presentados en una matriz no alimenticia (píldoras, cápsulas, polvo, etc.). 

La sustancia natural bioactiva concentrada en ellos, y tomada en dosis superiores a la existente en el alimento original, presumiblemente tiene un efecto favorable sobre la salud, mayor que el que podría tener el alimento normal. Por tanto, se diferencian de los medicamentos en que éstos últimos no tienen un origen biológico natural, y se diferencian de los extractos e infusiones de hierbas y similares, en la concentración de sus componentes y en que éstos últimos no tienen por qué tener una acción terapéutica. Por otro lado, alimento fortificado es aquel al que se le adiciona algún componente beneficioso para la salud. 

Y explicado todo ello, fijaos la gran confusión que suele tener la población general respecto a estos términos.

Partiendo de todo lo dicho, la dieta nutracéutica en sí misma, es definida por autores como una dieta natural, ligeramente hipocalórica, la cual permite la recuperación de la salud. Se basa fundamentalmente en vegetales (frutas, granos y verduras) lo menos procesados posibles y de preferencia crudos, y alimentos integrales (no refinados), con un alto contenido de fibra y agua. Asimismo, se privilegian los productos provenientes de cultivos orgánicos sin manipulación genética. 

Carnes rojas y blancas, así como la leche están excluidas, pero sí se acepta el consumo moderado de dos productos animales: el pescado y el huevo. Por otra parte, dicha dieta está libre de sacarosa (azúcar común) y de cualquier hidrato de carbono refinado; por esta razón, como edulcorante se utiliza la stevia o la miel de abejas. Además, promueve el consumo de un promedio diario de 40 g de fibra y en ella no hay presencia de grasas trans.

Aunque muy cercana a la Dieta Mediterránea, hay quien afirma que supone un avance mucho mayor en busca de salud y de una correcta alimentación. Hay quienes la plantean como la respuesta frente a las nuevas necesidades nutricionales de la población consecuencia de la dinámica y ritmo de vida actual; como una vía de “prevención de” enfermedades.

En materia de nutrición y alimentación, existe una incesante aparición de tendencias que crean confusión y desconcierto, sin llegar a establecer unas pautas alimenticias correctas, sanas y equilibradas para seguir durante toda la vida.

 

 

Llega el verano… ¡Reflexionemos!

llega el veranoPor Gracia María Casado, Nutricionista colaboradora del CMI Dr. Nougués

En esta época del año, más que nunca  no es raro encontrar una persona que no haya hecho algún tipo de régimen para adelgazar y que, por el contrario, no siga teniendo problemas de peso. A pesar de que la población se somete a nuevas dietas de adelgazamiento y consume  productos “light”, bajos en grasas… y un sinfín de todos ellos, nuestra sociedad sigue presentando una  de las enfermedades crónicas más prevalentes el sobrepeso-obesidad.

Descartado algún problema hormonal, problemas emocionales o la toma de algún medicamento como causa del exceso de peso, hay que centrarse en los principales responsables del mismo: la cantidad y la calidad de lo que se come y la inactividad física.

A continuación  reflexionemos, tomando como base de partida, muchas experiencias del día a día en consulta:

  • Los      resultados son mejores, y sobre todo, más duraderos, si educamos y      cambiamos los hábitos poco a poco, más que hacer un esfuerzo puntual de un      mes, para luego abandonar y atiborrarse. Hay que aprender y lograr      introducir en nuestro día a día una forma óptima de comer que favorezca un      organismo equilibrado y saludable.
  • El peso corporal se compone de muchos factores: contenido de agua, grasa, músculos, huesos, tendones, etc…Es fundamental entender que el objetivo no es perder peso, sin importar qué es lo que se pierde, sino perder esa grasa acumulada.
  • Es más  eficaz trabajar a favor de nuestro cuerpo, ya que partir de un sentimiento  de rechazo por el propio cuerpo convierte el “hacer dieta” en un      proceso cargado de ansiedad.
  • Muchas cosas nos gustan porque estamos habituados. Hay que acabar con el  dicho-creencia de que todo lo bueno es ilegal, inmoral o engorda. Conseguir o descubrir que nos gusta comer aquello que más nos conviene es el objetivo.
  • Establezcamos objetivos realistas, metas asumibles. Lo contrario puede provocar  angustia, insatisfacción, e incluso problemas de salud por querer ir contra su propia naturaleza.
  • Si  “hacemos trampas” en alguna ocasión, hay que interpretarlo como un premio,  algo ocasional, no como un fracaso, pero al día siguiente se debe  continuar con el plan establecido.
  • No hay      ninguna magia encerrada detrás de las dietas, la diferencia en el resultado la marca la propia persona con su compromiso y decisión de  seguirla.

La dieta (entendida como aquello que el ser humano ingiere en cada comida) debe ser práctica, y más aún si pensamos en la pérdida de peso, además ha de ajustarse a nuestro estilo de vida y a nuestras posibilidades tanto de tiempo como otras.