Archivo de la etiqueta: Técnicas naturistas

La leche, ¿problema o solución?

imagesLa leche es un alimento imprescindible para el lactante, siempre y cuando sea la de su propia especie, ya que contiene el perfil proteico y graso que dicho ser necesita para su adecuado crecimiento.

Los seres humanos somos los únicos mamíferos que consumimos leche fuera del periodo de lactancia y, además, de otra especie, normalmente la de vaca. Esto debería considerarse, más bien, como un lujo culinario, siempre que te siente bien, pero no como una necesidad imprescindible, como muchos tratan de hacernos creer, sobre todo la industria láctea.

El famoso “calcio” que aporta la leche no es asimilado de forma adecuada por los adultos, de ahí la paradoja que los países con menos consumo de lácteos sean también los que menos osteoporosis presentan.

La ciencia actual confirma que la lactasa, enzima imprescindible para digerir la lactosa de la leche, disminuye de forma natural en la medida que vamos envejeciendo, de tal manera que para muchas personas mayores, la leche se convierte más en un problema que en una solución.

Por otro lado, la caseína, lactoalbúmina y la lactoglobulina, proteínas de la leche de vaca, precipitan en el estómago formando un coágulo de lenta y difícil digestión.

Se ha comprobado que la leche, además de ser mucogénica, es un alimento perjudicial en muchos procesos alérgicos y del aparato digestivo, lo cual lo constatan los pacientes cuando la eliminan de su dieta.

Algunas personas angustiadas preguntan, ¿y de dónde saco el calcio si no tomo leche?, y yo les devuelvo otra pregunta ¿de dónde lo saca una vaca que no toma leche y, además, la fabrica?

¡Ningún mamífero adulto toma leche y no se descalcifican!

Para los más aprensivos con el tema del calcio les aporto algunos alimentos que lo contienen y suelen absorberse mejor que la leche: Muchas verduras como (acelgas, espinacas, puerro, judía, col, cebollas…); legumbres (garbanzos, lentejas…); frutos secos (pistacho, nueces, cacahuete,…); huevo, pescados y mariscos, aceituna, chocolate, semillas de sésamo, etc.

En nuestro medio disponemos de variedad y cantidad de alimentos suficientes para no ser deficitarios en calcio. Sin embargo, sí que podemos tener déficit de zinc o de magnesio, pero eso será motivo de otro post.

Ventajas del licopeno para la salud

LicopenoEl licopeno es un carotenoide presente en el suero humano y en la piel, así como en otros órganos tales como el hígado, pulmones, suprarrenales y colon. Las fuentes naturales que contienen licopeno en mayor cantidad son las frutas y vegetales rojas, sobre todo el tomate, al que confiere su coloración roja, y productos derivados del tomate, y también podemos encontrarlo en el pomelo rojo, el pimiento rojo y la sandía.

El pico máximo de concentración se detecta a las seis horas después de la ingestión, teniendo posteriormente un tiempo de vida media de doce a veinte horas.

Se han encontrado en el licopeno propiedades antioxidantes, antiinflamatorias,  antiproliferativas, sobre las enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, en estudios de laboratorios y en animales, sin embargo en humanos todavía sigue siendo un tema de controversia.

Según parece su consumo a través de la dieta es insuficiente para conseguir dichos efectos.

El licopeno es un potente antioxidante que  protege  a la célula del daño producido por los radicales libres. Parece un suplemento seguro. Los suplementos diarios de 30mg/día durante 8 semanas no han producido efecto adverso alguno.

Respecto a la lactancia y el embarazo, no existe ningún problema en el consumo de licopeno ligado a los alimentos, pero todavía no existen estudios suficientes para avalar su seguridad cuando se usa en forma de suplementos.

No se conocen contraindicaciones (a excepción de la hipersensibilidad al licopeno o fuente alimentaria), aunque existen datos que confirman que el consumo de 18 gr/día de olestra podría disminuir significativamente los niveles de licopeno en el suero, por lo que se recomienda separar su administración en el tiempo.

No se conocen interacciones con otros medicamentos.

Algunos estudios correlacionan niveles altos de licopeno sérico, o el alto consumo de alimentos con licopeno, con la reducción de las posibilidades de padecer cáncer, enfermedades cardiovasculares y degeneración macular. Pero dichos estudios se basaban en el consumo de tomate y no en el de suplementos puros de licopeno. Al tener el tomate otros componentes bioactivos como la vitamina C, el ácido fólico, el potasio, etc. las conclusiones no están demasiado claras todavía.

La mayoría de estudios epidemiológicos evalúan la cantidad de licopeno consumido en la dieta sin precisar las dosis terapéuticas en las distintas patologías. Únicamente en el caso de la hipercolesterolemia se indica que una dosis de 60 mg/día durante 3 meses produce una reducción del 14% de la oxidación de las lipoproteinas de baja densidad del plasma.

Algunos estudios han sugerido la posibilidad de que el licopeno ayude en la prevención de la hipertrofia benigna de próstata.

También se han realizado estudios que correlacionan el riesgo cardiovascular y el consumo de licopeno en mujeres pre y postmenopáusicas. Los resultados señalan la relevancia de la prevención en el abordaje nutricional asociado a las diferentes etapas biológicas de la mujer.

Se han realizado estudios con animales y también epidemiológicos que sugieren la posibilidad de que el licopeno ayude a prevenir el cáncer de mama.

Los estudios epidemiológicos que han tratado de fundamentar la relación entre el cáncer en general y la alimentación no llegan a aclarar suficientemente si se debe a la alimentación o al estilo de vida en general.

Algunos estudios epidemiológicos basados en el alto consumo de productos derivados del tomate concluyeron que podrían prevenir el cáncer de cuello uterino, pero otros estudios no han encontrado dicha evidencia.

A pesar de la controversia, la mayoría de las evidencias indican que el licopeno tiene un efecto preventivo frente a diversos tipos de cánceres.

El tratamiento con oligoelementos

oligoterapiaHace muchos años que vengo utilizando en mi práctica diaria la Oligoterapia Catalítica como una herramienta más para el tratamiento de diversas enfermedades. Dicha terapia se realiza mediante la administración de diferentes oligoelementos, normalmente por vía sublingual, aunque más raramente puedan utilizarse por vía tópica. Unas veces se administran de forma única y otras veces formando parte de una prescripción más amplia combinada con fitoterapia, homeopatía, etc.

En más de  treinta años de ejercicio, y miles de pacientes tratados con ella, jamás encontré un efecto indeseable o adverso, por lo que puedo confirmar por propia experiencia lo que ya se sabía desde hace tiempo, que cuando son administrados a la dosis correcta y de forma adecuada, son bastante seguros.

Debido a que se utilizan a muy bajas concentraciones y carecen de efectos secundarios, pueden ser usados para el tratamiento de enfermedades en niños pequeños y en mujeres embarazadas.

Pero, ¿qué es un oligoelemento?

Se conoce como oligoelementos a aquellos elementos químicos que entran a formar parte de la materia viva en proporciones muy pequeñas, pero que son imprescindibles para el correcto funcionamiento del organismo. Desde el punto de vista cuantitativo, se considera que un oligoelemento es toda aquella substancia que encontramos formando parte del cuerpo humano en una proporción inferior al 0.01% de su peso. En el mundo sajón se les llama también Elementos Traza.

A pesar de que se encuentran en pequeñas  proporciones en el tejido vivo, su papel es fundamental para el mantenimiento de ciertas funciones biológicas, ya que suelen actuar como cofactores enzimáticos de las reacciones bioquímicas que se producen en él.

El término catálisis, hace referencia a la propiedad de ciertas substancias cuya sola presencia permite que las reacciones enzimáticas del organismo se realicen de forma más apropiada. No se necesitan grandes dosis de dichos productos ya que no se consumen durante el proceso.

Con la Oligotarepia Catalítica, es posible tratar un gran número de enfermedades, desde procesos inflamatorios, otorrinolaringológicos, cutáneos, endocrinos, mentales, etc.

Para ello se utilizan frecuentemente oligoelementos tales como el Manganeso, Cobalto, Cobre, Azufre,  Selenio, Bismuto, etc. También se pueden usar combinaciones de más de uno, como por ejemplo el Manganeso-Cobre o el Manganeso- Cobalto, etc.

Desde el punto de vista de este sistema terapéutico, se distinguen en el ser humano cuatro Terrenos Constitucionales o Diatésicos, los cuales cuatro fueron descritos a principio del siglo XX por el Doctor Jacques Menetrier, relacionándolos con los llamados Oligoelementos Constitucionales o Diatésicos, para distinguirlo de los demás.

Hoy día se admite un quinto terreno, aunque sobre esto existe la controversia de si es un terreno constitucional o simplemente representa un síndrome de desadaptación.

Los diferentes terrenos (Constitucionales + desapdaptación) son:

Diatesis- I: Hiperrreactiva- alérgica-reumática. Le corresponde el Manganeso.

Diatesis-II- Hiporreactiva o  hiposténica, a la que corresponde el Manganeso-Cobre

Diatesis-III: Distónica, a la que corresponde el Manganeso-Cobalto

Diatesis- IV: Anérgica, a la que corresponde Cobre- Oro-Plata

Diatesis- V: Desadaptativa, que se relaciona con el Zinc-Cobre o con la combinación Zinc-Niquel-Cobalto.

Las Sales de Schüssler

sales de schusslerA finales del siglo XIX, el Dr. Doctor Wilhelm Heinrich Schüssler, médico homeópata alemán,  realizó una serie de estudios y trabajos experimentales acerca de la importancia de ciertas substancias en el organismo a las que denominó Sales Bioquímicas.

Según pudo constatar el Dr. Schüssler, dichas sales, administradas a pequeñas dosis, ayudaban a mantener el buen estado de salud así como a mantener en orden importantes funciones vitales. La falta de algunos de estos principios, las sales bioquímicas, generaría un estado de deficiencia y de enfermedad.

El Dr. Schüssler llegó a la conclusión de la necesidad de ingerir este tipo de sales para mantener el bienestar  y un estado saludable, ya que, además de ser útiles para suplir ciertas deficiencias orgánicas, también servían para tratar determinadas enfermedades, debido a que no sólo proporcionaba al organismo las sales que necesitaba sino que ayudaban a la correcta distribución de las mismas en los lugares apropiados.

Estas substancias estudiadas por el Dr. Schüssler, se conocen hoy día como “Sales de Schüssler”,  y se utilizan ampliamente en el mundo entero por ser unos medicamentos eficaces y seguros.

Normalmente se suelen administrar en forma de polvos o comprimidos a la 6 DH (Decimal Hannemaniana).

Existen 12 sales de Schüssler, que  son:

Calcarea Fluorica.

Calcarea Phosforica.

Calcarea Sulphurica.

­Ferrum phosforicum.

Kali Muriáticum.

Kali proshoricum.

Kali Sulphuricum.

Magnesia Phosforica.

Natrum Muriaticum.

Natrum Phosforicum.

Natrum Sulphuricum.

Silícea.

La mayoría de los laboratorios incluyen, además, la sal número trece, con la mezcla de las doce sales bioquímicas anteriores.

 

Los vínculos afectivos externos

vinculos afectivos externosNingún ser humano en el momento de nacer es capaz de sobrevivir por sí mismo sin ayuda de los demás. Vamos creciendo y madurando gracias a que somos nutridos y cuidados por la familia y por el grupo social, tanto en la dimensión biológica como en la afectiva.

Aristóteles dijo que somos “animales racionales”, aunque según parece hoy día a tenor de las últimas investigaciones, somos seres más profundamente emocionales que otra cosa y, por tanto, necesitamos de la sana relación afectiva con otros seres para desarrollarnos con plenitud. Dicho de otro modo, necesitamos crear saludables vínculos afectivos.

Según la RAE, un vínculo es  una “unión o atadura de una persona o cosa con  otra”, y si nos referimos a los vínculos emocionales, podríamos decir que son los lazos afectivos que se establecen entre una persona y otro objeto, sea éste persona, animal o cosa.

No ha de extrañarnos esto último, porque es bien sabido que se puede establecer fuertes vínculos emocionales con una mascota o con un objeto cargado simbólicamente de un significado especial, como por ejemplo un reloj de nuestro padre o una carta de una persona querida.

A pesar de lo anterior, los vínculos que más nos interesa destacar, debido a su importancia en el campo de la salud, ya que pueden llegar a ser altamente curativos, son los que se establecen entre unas personas y otras.

Definimos, pues, un Vínculo Afectivo Externo (VAE) como la relación emocional que se establece entre diferentes personas o grupos, más allá de los lazos familiares.

Según sabemos hoy día que un VAE es un elemento fundamental que permite incrementar las actitudes resilientes. Para que dicho VAE nos proporcione ayuda y soporte en los momentos difíciles ha de ser suficientemente significativo. No vale cualquier vínculo.

En general, se dice que un vínculo puede ser potenciador, neutro o limitante. Un VAE es limitante cuando dificulta o impide nuestro desarrollo. Neutro, si es una relación prescindible que no interfiere en nada en ninguno de los sentidos. Pero los VAE realmente interesante son los potenciadores, es decir, aquellos que nos ayudan a crecer y a desarrollarnos, como por ejemplo, los que se establecen entre los miembros de los “grupos nutricios”, o las redes de apoyo comunitario, o la relación entre maestro-discípulo, entre otros.

Un VAE puede ser también individual o grupal, según se establezca con una sola persona o con un grupo, y nos provee de una persona o un grupo a los que acudir en los momentos de dificultad.

Hoy día sabemos que poder contar con personas significativas fuera de la familia favorece la manifestación de comportamientos resilientes cuando en la propia familia se viven circunstancias adversas.

La importancia de estos vínculos radica en el afecto que genera entre los miembros, lo cual es la base de una estabilidad emocional, de una sana autoestima y genera un importante número de beneficios que surgen a partir de sentirse protegidos, comprendidos y aceptados.

Es importante, pues, promover los VAE, es decir, las sanas relaciones afectivas más allá del ámbito familiar, tanto individual como grupalmente, de ahí la importancia de contar con los llamados “grupos nutricios” (ver post al respecto), así como de cualquier soporte individual o grupal que nos haga crecer como seres humanos.

 

 

Dieta nutracéutica

dieta nutraceuticaPor DªGracia María Casado, nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués

En primer lugar debemos aclarar, a qué nos referimos con el término nutracéutico y a partir de aquí, quizás pueda resultarnos más fácil su entendimiento. El concepto de nutracéutico nace de la fusión entre “nutrición” y “farmacéutico”, es relativamente nuevo y define a todos aquellos compuestos y sustancias con acción terapéutica pero sin ser medicamentos, sino que tienen un origen biológico natural. 

Sin embargo, cuidado, pues ningún alimento ni nada en sí mismo cura, tan sólo ayuda a la prevención de enfermedades o a su tratamiento. Los alimentos funcionales podrían englobarse en este grupo, pero existen diferencias entre ambos conceptos. Igualmente los alimentos fortificados están estrechamente relacionados con ellos. Mientras que el alimento funcional tiene papel nutritivo y aporta al organismo cantidades determinadas de ciertos nutrientes, (sobre los que se han comprobado efectos beneficiosos), los alimentos nutracéuticos son productos naturales con propiedades biológicas activas beneficiosas para la salud y engloban una amplia variedad de ellos; así podrían definirse como suplementos dietéticos, presentados en una matriz no alimenticia (píldoras, cápsulas, polvo, etc.). 

La sustancia natural bioactiva concentrada en ellos, y tomada en dosis superiores a la existente en el alimento original, presumiblemente tiene un efecto favorable sobre la salud, mayor que el que podría tener el alimento normal. Por tanto, se diferencian de los medicamentos en que éstos últimos no tienen un origen biológico natural, y se diferencian de los extractos e infusiones de hierbas y similares, en la concentración de sus componentes y en que éstos últimos no tienen por qué tener una acción terapéutica. Por otro lado, alimento fortificado es aquel al que se le adiciona algún componente beneficioso para la salud. 

Y explicado todo ello, fijaos la gran confusión que suele tener la población general respecto a estos términos.

Partiendo de todo lo dicho, la dieta nutracéutica en sí misma, es definida por autores como una dieta natural, ligeramente hipocalórica, la cual permite la recuperación de la salud. Se basa fundamentalmente en vegetales (frutas, granos y verduras) lo menos procesados posibles y de preferencia crudos, y alimentos integrales (no refinados), con un alto contenido de fibra y agua. Asimismo, se privilegian los productos provenientes de cultivos orgánicos sin manipulación genética. 

Carnes rojas y blancas, así como la leche están excluidas, pero sí se acepta el consumo moderado de dos productos animales: el pescado y el huevo. Por otra parte, dicha dieta está libre de sacarosa (azúcar común) y de cualquier hidrato de carbono refinado; por esta razón, como edulcorante se utiliza la stevia o la miel de abejas. Además, promueve el consumo de un promedio diario de 40 g de fibra y en ella no hay presencia de grasas trans.

Aunque muy cercana a la Dieta Mediterránea, hay quien afirma que supone un avance mucho mayor en busca de salud y de una correcta alimentación. Hay quienes la plantean como la respuesta frente a las nuevas necesidades nutricionales de la población consecuencia de la dinámica y ritmo de vida actual; como una vía de “prevención de” enfermedades.

En materia de nutrición y alimentación, existe una incesante aparición de tendencias que crean confusión y desconcierto, sin llegar a establecer unas pautas alimenticias correctas, sanas y equilibradas para seguir durante toda la vida.

 

 

Terapia integral

interacicón cuerpo-mente“Hace unos días me decía un paciente hipertenso, “a mí me sube la tensión cuando tengo problemas”. Ayer me decía un paciente diabético “he comprobado que el azúcar se me dispara cuando estoy nervioso”. Son solamente un par de ejemplos sacados de los muchos pacientes que describen cosas similares.

Hoy día nadie duda de la estrecha interrelación existente entre nuestros estados emocionales y los diferentes parámetros de salud biológica. Es decir, la mente y el cuerpo forman una realidad inseparable en la que mediante diversos mecanismos neurológicos, energéticos y hormonales se influyen mutuamente.

Pero esta obviedad, constatada actualmente por numerosos estudios científicos que la avalan, no se traduce luego a nivel práctico en la clínica diaria a través de prescripciones consecuentes a la hora de aplicar una terapéutica apropiada para estos casos.

Quiero decir que para la mayoría de los médicos, aunque conozcan y admitan esta interrelación cuerpo-consciencia, los conocimientos anteriores no se trasladarán a algo concreto, sino que, finalmente, acabarán recetando sólo unas pastillas para la tensión o unas pastillas para el azúcar, por ejemplo, sin tener en cuenta el modo en el que el aspecto emocional influye en estos parámetros.

A lo sumo, habrá alguno que prescribirá tranquilizantes, si es que observa que el paciente se encuentra especialmente nervioso o demasiado estresado. En pocos casos se le planteará la posibilidad de enfocar el tratamiento a un nivel más profundo, es decir, hacer algo que le ayude a disminuir el impacto que la somatización emocional produce en su cuerpo.

En caso de que se decidiera comenzar a tratar la dimensión emocional, para intentar mejorar las posibles somatizaciones, pocas cosas hay para ello más efectivas que aprender a gestionar dichas emociones de una forma apropiada. Pero ¿cómo hacerlo?

Lo primero que deberíamos tener claro es que se trata de un proceso de aprendizaje, y como tal requiere unas condiciones de tiempo, esfuerzo y disciplina por parte del alumno. Las recetas fáciles y rápidas no suelen ser efectivas. He de decir que me gustaría que lo fuesen, pero después de más treinta años de experiencia, he constatado que no funcionan las recetas mágicas, pero sin embargo sí son especialmente útiles aquellos aprendizajes que nos llevan a conocernos mejor y que incrementan el nivel de recursos y habilidades de  cada sujeto para hacer frente a la gestión adecuada de su mundo emocional.

Muchos pacientes ya lo han hecho, y con ello han conseguido regularizar sus parámetros biológicos, disminuir la dosis de su medicación convencional y, sobre todo, mejorar su calidad vida.

Sería deseable que el conocimiento que hoy día poseemos acerca del modo en el que el cuerpo y la mente se influyen mutuamente, diera lugar a una visión mucho más amplia, certera y ajustada a dicha realidad, a la hora de realizar las prescripciones para cada caso” (ANF)

Respiración y salud

respiración y salud“Con mucha frecuencia  la respiración consciente no se valora en el campo de la salud como debiera. Para muchos, respirar conscientemente es algo que atañe a los practicantes de ciertas disciplinas tipo yoga, Tai Chi, etc., y más allá de dichos practicantes es como si eso de respirar no tuviese relación alguna con os procesos de salud y enfermedad.

Nada más lejos de esa apreciación. La realidad diariamente nos demuestra lo contrario. Y podría afirmarse sin ninguna duda que aquellos que no saben respirar tendrán una salud más deficiente que aquellos otros que dominan dicho arte.

Porque aprender a respirar adecuadamente s un arte, también una ciencia, y como tal puede ser enseñada y aprendida.

¿Por qué es tan importante aprender a respirar adecuadamente?

Si queremos responder a esta pregunta con una sola y contundente afirmación  podríamos decir: porque nuestra salud, lo sepamos o no, depende de ello.

Pero además de esto, que por sí sólo ya justificaría un entrenamiento respiratorio, sabemos también que un patrón respiratorio adecuado reporta a la persona unos beneficios sumamente importantes, bastante más de lo que podríamos imaginar.

A continuación voy a enumerar una serie de beneficios que pueden obtenerse cuando, gracias al aprendizaje conseguimos respirar de una forma correcta.

 

  • ELIMINAMOS LA SENSACIÓN DE TENSIÓN. La vivencia de la distensión en nuestra corporalidad requiere de una respiración adecuada. La correcta respiración es, pues, un ingrediente imprescindible para  poder sentirnos mejor.

 

  • PRODUCE UNA REGULACIÓN A NIVEL DEL SNV (SIMPÁTICO Y PARASIMPÁTICO). La respiración es la herramienta más potente de la que disponemos en orden a regular el Sistema Nervioso Vegetativo. Esto reportará favorables consecuencias para nuestro organismo en lo que a salud se refiere.

 

  • MEJORA EL RENDIMIENTO FÍSICO. El rendimiento muscular estará en relación con el apropiado aporte de oxígeno al músculo y, obviamente, la respiración es la función encargada de realizarlo. Además, por experiencia, seguramente hemos comprobado la importancia que tiene un patrón respiratorio apropiado a la intensidad y tipo de esfuerzo que realizamos.

 

  • AYUDA A ESTABILIZAR EL NIVEL MENTAL. La respiración y el pensamiento son dos elementos del sistema especialmente conectados entre sí. Cuando mediante el establecimiento de la quietud corporal, regularizamos la respiración, entonces el pensamiento se calma.

 

  • PRODUCE UNA MEJOR DISTRIBUCIÓN DE LA ENERGÍA DISPONIBLE POR EL ORGANISMO. El rendimiento energético global, no sólo el muscular, estará relacionado con una correcta respiración. Cada órgano necesita respirar de forma apropiada para cumplir sus funciones.

 

  • ES ÚTIL EN EL TRATAMIENTO DE CIERTOS PROBLEMAS FÍSICOS Y MENTALES. En ciertos casos, podemos recurrir a la respiración como herramienta terapéutica. Diversos trabajos de investigación han demostrado la eficacia del uso de las técnicas respiratorias para tratar ciertas patologías.

 

  • ACTÚA POSITIVAMENTE SOBRE LOS PROCESOS DE ENVEJECIMIENTO CELULAR. Esto se debe a que la respiración adecuada produce una menor fabricación de radicales libres, los cuales están relacionados con el envejecimiento celular, se puede decir que respirar con corrección nos ayuda a envejecer mejor.

 

  • PERMITE PROFUNDIZAR EN EL MUNDO EMOCIONAL. Al igual que en lo referente al pensamiento, respiración y emoción, estarán íntimamente relacionados. Existen, además, una gran cantidad de técnicas que relacionan ciertos ejercicios respiratorios con un determinado entrenamiento de la esfera emocional.

 

  • FAVORECE LOS ESTADOS MEDITATIVOS Y DE LA CONCENTRACIÓN. Desde la antigüedad, la respiración se ha establecido como el soporte más sencillo, potente y profundo para alcanzar determinados estados especiales de consciencia. Muchas meditaciones se basan en la focalización concentrativa y atenta del fenómeno de la respiración.

 

  • ES  UNA HERRAMIENTA UTIL EN DISTINTAS TÉCNICAS PSICOLÓGICAS. Ya he mencionado que, tanto para el tratamiento como para la prevención, la respiración es una herramienta útil. Existen diversas técnicas en el campo de la psicología convencional y sobre todo la psicología transpersonal, en la que el entrenamiento respiratorio se convierte en un elemento esencial.

 

  • AYUDA A PREVENIR Y A TRATAR LA PATOLOGÍA POR ESTRÉS. La patología del estrés se acompaña de una disarmonía a nivel vegetativo. Todas aquellas técnicas que producen un efecto regulador sobre este sistema nos ayudan a prevenir y tratar las repercusiones de la patología por estrés.

 

  • FACILITA LA APERTURA A NUESTRA DIMENSIÓN ESPIRITUAL. Posiblemente, si exceptuamos la importancia para el mantenimiento de la vida, éste sea el ámbito más importante y fascinante que podemos encontrar en la respiración, ya que nos conecta con nuestra verdadera naturaleza, con lo que realmente somos y  hemos olvidado. El uso espiritual de la respiración nos permite expandir nuestra consciencia hasta llegar a experimentar estados especiales en los que nos fundimos con  el cosmos.

Así, que más tarde o más temprano, caso de que quieras mejorar tu salud y seguir avanzando por la senda del desarrollo humano, habrás de dedicar tu tiempo y tu esfuerzo a aprender a respirar conscientemente.

Hacia una medicina más humana

medicina moderna“Por mucho que nos gusten las cosas naturales no debiéramos caer en la tentación de rechazar la medicina moderna ni dejar de considerar las numerosas vidas que gracias a sus avances se han salvado. Pero eso no debe hacernos perder de vista sus muchas limitaciones ni tampoco sus numerosas debilidades o contradicciones. Tener presente lo anterior habrá de lanzarnos a la búsqueda de una medicina más completa, más integral y, sobre todo, más humana.” (ANF)

Para los catarros

Para prevenir los molestos catarros de la época invernal no hay nada mejor que un estilo de vida saludable. Hacer ejercicio con frecuencia, evitar aquellas actividades que nos agotan o nos conducen aun estrés innecesario y, por supuesto, alimentarse apropiadamente, son los estilos de vida más recomendables. Sigue leyendo