Ejercicio físico, ansiedad y depresión

Ejercicio físico, ansiedad y depresión

ejercicio físisco ansiedad y depresiónA partir de los años noventa, en Estados Unidos, se realizan estudios cuya conclusión revela que la falta de ejercicio, junto con otros hábitos malsanos, esta relacionado con la aparición de diversas enfermedades, algunas de las cuales se encuentran entre las causas de muerte más frecuente en dicho país. Después de numerosos estudios, parece suficientemente demostrado hoy día que el ejercicio físico moderado practicado de forma continuada es imprescindible para mantener una buena salud y constituye un factor fundamental a la hora de disminuir el riesgo de ciertos padecimientos, sobre todo en el ámbito de la patología cardiovascular. Pero últimamente también se ha llegado a la certeza de que constituye, además, un elemento curativo comparable a otros tratamientos efectivos para ciertas enfermedades. Con respecto al tratamiento de la depresión y la ansiedad, sabemos que el ejercicio aeróbico produce secreción de hormonas y neurotransmisores que mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés. La contracción muscular que se produce en actividades como el yoga, caminar, nadar, etc. aumenta los niveles de serotonina, neurotransmisor relacionado con las emociones y cuyo déficit produce estados depresivos, ansiedad, trastornos del sueño, etc. Se ha demostrado que el ejercicio físico ayuda a mejorar el estado de ánimo tanto en personas con depresión y ansiedad como en aquellas otras que no las padecen. Un estudio demuestra que después de 3 años, quienes andaban a diario tenían un 33% menos de síntomas comparados con las personas que no realizaban dicho ejercicio. En otro estudio realizado sobre Antiguos Alumnos de la Universidad de Harvard, se demostró que quienes quemaban de 1000 a 2500 calorías a la semana realizando actividades aeróbicas, reducían el riesgo de depresión en un 17%. Esta cifra se incrementaba hasta el 28% si se quemaban más de 2500 calorías a la semana. Se ha demostrado, también, que para los casos leves, el ejercicio puede ser tan eficaz como la medicación, aunque no se ha determinado el tipo de ejercicio ni la frecuencia exacta. Hoy día sabemos que quienes realizan una actividad aeróbica 3 veces a la semana mejoran más que quienes lo hacen sólo una. Pero además del entrenamiento aeróbico, en otro estudio se demuestra que también el entrenamiento de resistencia puede ser también útil para el tratamiento de los estados depresivos. Se ha determinado que los programas de ejercicios de 10 semanas mejoran la ansiedad, preocupación y miedo. Y algo que es de sentido común, los programas combinados con ejercicios y técnicas de relajación son mucho más efectivos. Basándonos en las evidencias científicas actuales, se puede afirmar que la práctica regular del ejercicio físico reducen el riesgo de padecer ansiedad y depresión, incrementa los sentimientos de autoestima y mejora la capacidad para afrontar el estrés.

Beneficios de entrenar la mente

Beneficios de entrenar la mente

meditar“La ciencia actual confirma hoy día lo que los Maestros enseñaban desde la antigüedad, que los estados mentales generados por la meditación y las prácticas de consciencia plena favorecen un estado mental que previene el estrés y la depresión” (ANF)

Hipérico y depresión

Hipérico y depresión

hipericoDesde que en 1996 el British Medical Journal publicó una reseña sobre 23 pruebas realizadas acerca del tratamiento de la depresión a base de Hipérico (Hypericum perforatum o Hierba de San Juan), nuevas cosas se han venido sabiendo al respecto.

En dicha publicación se reseñaba que según los estudios realizados, en casos de depresiones leves y moderadas, el efecto del tratamiento con Hipérico superaba al de los antidepresivos convencionales, además de tener una menor tasa de efectos secundarios.

Se pensaba entonces que la molécula responsable de la acción antidepresiva del Hipérico era la hipericina. Estudios actuales demuestran que existe otra molécula, la hiperforina, en la que parece residir dicha acción.

Hay que hacer notar, pues, que como el Hipérico puede interaccionar con diferentes medicamentos convencionales no es aconsejable la automedicación, sino que éste sea prescrito por un médico que tenga en cuenta los tratamientos previos del paciente y sus posibles interacciones así como la concentración estandarizada del principio activo adecuado.

Tratamiento natural de la depresión

Tratamiento natural de la depresión

La depresión es uno de los trastornos psiquiátricos que más frecuentemente encontramos en la clínica, unas veces como cuadro único y en otras ocasiones formando parte de diferentes enfermedades. Comprende un amplio número de síntomas tanto de tipo cognitivo, como afectivos, conductuales y somáticos. Su etiología es múltiple, ya que intervienen factores genéticos, endocrinos, psicológicos ambientales y sociales.

Se calcula que esta enfermedad afecta a unos 340 millones de personas en todo el mundo y la OMS calcula que para el 2020 será la segunda causa de discapacidad en el planeta.

Desde el punto de vista de la Medicina Convencional, los trastornos depresivos se tratan utilizando fármacos que actúan sobre los neurotransmisores implicados en esta enfermedad,principalmente la serotonina y la noradrenalina, además de usar también psicoterapia y otras técnicas diferentes entre las que se incluye la Terapia Electroconvulsiva (electrochoque) para el caso de depresiones muy severas y refractarias al tratamiento farmacológico.

En el ámbito de la Medicina Integrativa disponemos de una amplia gama de remedios eficaces y con menos efectos secundarios que los anteriores, por lo que muchos cuadros depresivos pueden ser tratados exitosamente por medios naturales.

Podemos utilizar medicamentos homeopáticos tales como Sepia, Natrum muriaticum, Aurum metallicum, etc, dependiendo de la individualización del caso.

También es posible tratar las depresiones con fitoterapia, siendo la planta más utilizada para ello el Hypericum perforatum, el cual habrá que manejar con cierta precaución por las interacciones  medicamentosas que presenta con ciertos fármacos convencionales. Últimamente se está usando con bastante éxito el extracto de azafrán (xafranal) para tratar depresiones leves y moderadas.

Otros productos como los oligoelementos, sobre todo el litio, o el litio dinamizado homeopáticamente a la 4 CH, son también bastante útiles en estos cuadros.

El 5-HTP (5-hidoxitriptofano) es un precursor de la serotonina que ha demostrado ser bastante interesante en los tratamientos de las depresiones.

Además existen en el mercado diversos compuestos más complejos en los que a los específicos anteriores se les asocia vitaminas del complejo B, Garum (hidrolizado proteico del pescado), magnesio, maca, rhodiola, y otras plantas beneficiosas para el tratamiento de los estados depresivos.

Disponemos también de otras terapias como la acupuntura, la auriculoterapia, la Terapia por Biorresonancia ZMR, la Craneopuntursa de Yamamoto, etc. que aportan un interesante beneficio a estos pacientes.

En ocasiones, sobre todo en casos  muy graves, es recomendable combinar la terapia tradicional con los preparados anteriores, resultando de ello una mejor evolución del paciente, una disminución de la dosis necesaria del fármaco convencional y una disminución de los efectos secundarios de los medicamentos.

Además de lo anterior, la Medicina Integrativa hace especial hincapié en la necesidad de una reestructuración del modelo mental del paciente en cuestión, en la que diversas estrategias psicoterapeuticas han mostrado su importancia.

Mi experiencia de muchos años con el Entrenamiento en Sofrodynamia®, y los resultados obtenidos, hace que la recomiende con total convicción para el paciente que suele sufrir trastornos de tipo depresivo. No obstante, hay que indicar que este trabajo ha de ser realizado en el momento preciso en el que el paciente tiene la capacidad necesaria para llevar a cabo un proceso introspectivo de cierta intensidad,  y no en cualquier fase de la enfermedad.

Todas las terapias anteriormente comentadas aportan un nuevo enfoque esperanzador para el tratamiento de la depresión y constituye un arsenal, nada despreciable, del que hoy podemos disponer para beneficiar a los pacientes depresivos.