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Los rituales neuróticos

ritual neurótico

u Cuando no controlamos la tensión interna tenemos un problema

Muchas personas pretenden que la vida transcurra como ellos habían previsto. Sin embargo, unas veces sucede y otras no. También existen otros sujetos que viven permanentemente preocupados por la posibilidad de que puedan suceder cosas que ellos no controlan.

 

Cuando las cosas suceden de un modo diferente al que se espera o suceden cosas no previstas, se suele generar una tensión que, si no es convenientemente resuelta, podrá dar lugar a un conflicto. Hay quienes piensan que una neurosis no es más que la discordancia entre nuestras expectativas y la realidad. Sigue leyendo

Más allá de la ansiedad y el temor

trascender el apego y la pérdida“El día que podamos trascender nuestra ansiedad por obtener logros, así como el temor a padecer pérdidas, nuestra lucha interior habrá finalizado y podremos vivir en paz.” (ANF)

Ejercicio físico, ansiedad y depresión

ejercicio físisco ansiedad y depresiónA partir de los años noventa, en Estados Unidos, se realizan estudios cuya conclusión revela que la falta de ejercicio, junto con otros hábitos malsanos, esta relacionado con la aparición de diversas enfermedades, algunas de las cuales se encuentran entre las causas de muerte más frecuente en dicho país. Después de numerosos estudios, parece suficientemente demostrado hoy día que el ejercicio físico moderado practicado de forma continuada es imprescindible para mantener una buena salud y constituye un factor fundamental a la hora de disminuir el riesgo de ciertos padecimientos, sobre todo en el ámbito de la patología cardiovascular. Pero últimamente también se ha llegado a la certeza de que constituye, además, un elemento curativo comparable a otros tratamientos efectivos para ciertas enfermedades. Con respecto al tratamiento de la depresión y la ansiedad, sabemos que el ejercicio aeróbico produce secreción de hormonas y neurotransmisores que mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés. La contracción muscular que se produce en actividades como el yoga, caminar, nadar, etc. aumenta los niveles de serotonina, neurotransmisor relacionado con las emociones y cuyo déficit produce estados depresivos, ansiedad, trastornos del sueño, etc. Se ha demostrado que el ejercicio físico ayuda a mejorar el estado de ánimo tanto en personas con depresión y ansiedad como en aquellas otras que no las padecen. Un estudio demuestra que después de 3 años, quienes andaban a diario tenían un 33% menos de síntomas comparados con las personas que no realizaban dicho ejercicio. En otro estudio realizado sobre Antiguos Alumnos de la Universidad de Harvard, se demostró que quienes quemaban de 1000 a 2500 calorías a la semana realizando actividades aeróbicas, reducían el riesgo de depresión en un 17%. Esta cifra se incrementaba hasta el 28% si se quemaban más de 2500 calorías a la semana. Se ha demostrado, también, que para los casos leves, el ejercicio puede ser tan eficaz como la medicación, aunque no se ha determinado el tipo de ejercicio ni la frecuencia exacta. Hoy día sabemos que quienes realizan una actividad aeróbica 3 veces a la semana mejoran más que quienes lo hacen sólo una. Pero además del entrenamiento aeróbico, en otro estudio se demuestra que también el entrenamiento de resistencia puede ser también útil para el tratamiento de los estados depresivos. Se ha determinado que los programas de ejercicios de 10 semanas mejoran la ansiedad, preocupación y miedo. Y algo que es de sentido común, los programas combinados con ejercicios y técnicas de relajación son mucho más efectivos. Basándonos en las evidencias científicas actuales, se puede afirmar que la práctica regular del ejercicio físico reducen el riesgo de padecer ansiedad y depresión, incrementa los sentimientos de autoestima y mejora la capacidad para afrontar el estrés.

Superar la ansiedad

ansiedad“Los cuadros de ansiedad son unos de los problemas que frecuentemente afectan a la población en general y que suele estar asociada al estilo de vida de sociedades como la nuestra. Hablamos de ansiedad para referirnos a una respuesta emocional de carácter displacentero que engloba tanto aspectos subjetivos o mentales como otros de tipo fisiológicos o corporales, y que son debidos a un estado de elevada activación de los sistemas adaptativos del organismo. Se define también como un estado de miedo, alarma o preocupación, que pueden estar relacionadas con un desencadenante conocido o desconocido. Fisiológicamente, las estructuras más implicadas en la respuesta de ansiedad es el eje Hipotálamo-hipofisario, el cual produce una activación adrenérgica del organismo, si bien existen además otros sistemas secundarios asociados a esta respuesta, como son el sistema dopaminérgico, la amigdala y el hipocampo. Las personas proclives a padecer ansiedad suelen mostrar un “sesgo atencional interpretativo”, lo cual quiere decir que poseen una mayor tendencia a atender a los estímulos amenazantes que a los tranquilizadores, y también tienden a interpretar señales ambiguas como si fuesen amenazantes. Desde el punto de vista de la Medicina Integrativa se utilizan distintos tipos de terapias a la hora de abordar este complejo problema. En casos extremos de crisis de pánico pueden resultar necesario utilizar un fármaco convencional del tipo de las benzodiacepinas, si bien lo más conveniente es tratar de utilizarlos lo menos posible. Uno de los aspectos que normalmente no suele tenerse en cuenta desde el enfoque médico convencional es la alimentación. Sin embargo, realizar una detoxificación a nivel hepático activando el citocromo P450, permitirá una mejor metabolización de las substancias que se generan por el exceso de activación del sistema nervioso vegetativo. Hacer curas de depurativas cada 3-4 meses es una forma de ayudar al organismo. Los suplementos de vitaminas B6 y B12 se han demostrado también de utilidad, así como el Inositol, considerado como la benzodiacepina natural la acción calmante que posee. El 5-HTP se ha demostrado útil para prevenir los ataques de pánico, pero hay que considerar su utilización cuando la personas toma al mismo tiempo psicofármacos convencionales. El magnesio es un mineral que habrá de ser aportado de forma sistemática en estos casos, pues ayuda  ala relajación los músculos y del sistema nervioso y ayuda a reducir la ansiedad diurna y mejora el sueño bocturno. Respecto a la fitoterapia, se han utilizado con frecuencia plantas como la pasiflora, la valeriana, la melisa, el espino blanco, etc. Otras substancias útiles para tratar este asunto son la taurina, la tirosina, el GABA (acido gamma amino butírico), así como diferentes remedios homeopáticos y Elixires Florales. Otras terapias útiles son la Acupuntura, la Auriculoterapia, la Reflexología Podal o la Craneopuntura de Yamamoto, entre otras. La persona ha de tener presente que una cosa es tratar la ansiedad en un momento dado otra bien distinta es el tratamiento de fondo. Para esto último el paciente habrá de aprender una serie de herramientas y estrategias que le ayuden a cambiar su manera de reaccionar ante los diferentes estímulos, es decir,  aprender a enfocar su vida de un modo diferente y a tomarse las cosas de un modo distinto, por lo cual el entrenamiento en sistemas tales como la Sofrodynamia® será de gran interés.” (ANF)