“Nunca te sentirás defraudado si tus acciones provienen de una generosidad verdadera, ya que ésta no espera nada a cambio y, además, sabe reconocer la semilla de luz divina que habita en todos los seres” (ANF)
felicidad
Elegir las influencias
“Aunque lo hayas olvidado, nada crece en ti si tú no se lo permites. Constantemente recibimos influencias de los demás, pero elegimos, a veces sin saber cómo, las qué aceptamos y las qué rechazamos. Por tanto, además de buscar estímulos que nos hagan crecer, deberíamos ocuparnos en aprender a elegir qué influencias van a arraigar en nosotros y qué otras se marchitarán” (ANF)
Cultivar el bienestar
“El bienestar es semejante a una planta que requiere un buen terreno y cuidados adecuados. Todos recibimos sus semillas y diariamente las condiciones para hacerlo florecer, pero la mayoría de las personas, en lugar de esforzarse en cultivarlo, pierden el tiempo entre quejas y lamentaciones por lo que les falta o por su mala suerte” (ANF)
El sendero de la felicidad
“Si somos capaces de sentir regocijo por el beneficio de los demás desterrando toda envidia o menosprecio; si nuestros sentidos están avezados para reconocer todas las muestras de amor que nos rodean cada día; si cuando sentimos dolor procuramos usarlo para seguir creciendo en lugar de enredarnos en estériles lamentaciones, entonces nos encontraremos, sin duda, transitando el sendero de la felicidad” (ANF)
Cuando recibimos amor
“Hay ocasiones en las que cuando todo apunta en otra dirección, de repente, aparecen personas generosas que gracias a su entrega disuelven los obstáculos del camino y hacen posible lo que parecía imposible. Somos, pues, receptores del amor de otros y responsables de multiplicar el cariño que recibimos” (ANF)





