La paciencia

La paciencia

2812643Normalmente creemos que paciencia es sinónimo de aguante. Hay quienes piensan que es paciente aquella persona que es capaz de soportar determinadas situaciones por un tiempo prolongado, incluso cuando estas son injustas, pero yo me pregunto si éste es el auténtico sentido de la paciencia.

Porque si admitimos eso, entonces, podría decirse que son muy pacientes los pasivos, quienes no se rebelan, los sumisos, o cualquier persona que carece de la voluntad y la determinación suficiente como para ser capaz de realizar cambios en su vida, manteniendo indefinidamente situaciones que a veces no debiera.

Sinceramente pienso que ser paciente no significa aguantar, sin más.

Tener paciencia no es sinónimo de soportar, ni tampoco de incapacidad para la acción. Entonces, ¿qué es la paciencia?

Hace tiempo alguien me enseñó que paciencia es la “capacidad para entender la verdadera realidad de cada situación y obrar conforme a ello”.

La paciencia, al menos desde el punto de vista sofrodynámico, implica una “consciencia diligente”, y esto no tiene nada que ver con la pasividad.

Ser paciente es, como dije antes, “saber entender” y ser capaz de buscar el momento apropiado para realizar cada acción evitando precipitaciones.

En cierto modo, la paciencia, es una capacidad de la mente que nos permite trascender los automatismos no conscientes, las respuestas del tipo acción-reacción.

Paciencia es, pues, una actitud mental que nos permite establecer “espacio” en nuestro mundo interior para comprender cada situación con mayor nitidez y claridad, sabiendo discernir entre las ocasiones en las que debemos actuar y aquellas otras en las que hemos de demorar la respuesta. A partir de dicha comprensión seremos capaces de elegir actuar o no, evitando con ello caer prisionero de nuestras reacciones automáticas.

Consejos para entrenar Sofrodynamia®

Consejos para entrenar Sofrodynamia®

entrenar sofrodynamiaAl comenzar a entrenar en Sofrodynamia ®, debes tener presente varias cosas. Estos consejos son también aplicables a otros muchos aspectos de la vida o el trabajo.

1.- Procura que tu esfuerzo sea constante y mantenido en el tiempo, en lugar de excesivamente intenso e inconstante. Más vale entrenar 20 minutos todos los días que 3 horas un solo día

2.- Olvídate de querer hacerlo bien a la primera.  La maestría en cualquier técnica o disciplina sólo la alcanzarás a base de tiempo y repetición.

3.- Hazte amigo de la paciencia. En muchas ocasiones querer alcanzar resultados den forma rápida lo que consigue es dificultar la obtención de dichos resultados.

4.- No compares tus logros con los de otras personas. Cada cual tiene su propio ritmo de aprendizaje. Procura descubrir y respetar el tuyo propio aunque te parezca más lento.

5.- Somos seres especialmente dotados para el aprendizaje y cualquier momento del día nos puede proporcionar una buena ocasión para seguir aprendiendo.

6.- Y sobre todo, trata de disfrutar del tiempo que dedicas a tu entrenamiento. Entrenar en Sofrodynamia® ha de ser un tiempo personal en que poder disfrutar de lo que haces.

Esfuerzo y recompensa

“Todo esfuerzo proporciona una recompensa lo que sucede es que no siempre somos capaces de reconocerla ni tampoco de tener la paciencia necesaria para darnos cuenta de lo que la realización de dicho esfuerzo nos ha aportado”(ANF)