Aprender a sanar

Aprender a sanar

Soy un privilegiado. La mayoría de quienes vivimos en países del primer mundo lo somos. Pero en mi caso particular he de agradecer el hecho de haber podido dedicarme a una de mis pasiones, el conocimiento del ser humano, y transformarla en profesión a través del ejercicio de la Medicina Integrativa. Porque en este modelo médico, no sólo se trabaja con la enfermedad, sino  que procuramos sobre todo promover la salud y comprender al ser humano en su totalidad. 

Esta profesión, ejercida del modo en el que la concibo, me concede la posibilidad de seguir aprendiendo cada día más, a la vez que me permite ayudar a otras personas a vivir mejor. Porque la salud, entendida como “el arte de vivir”, no la concibo como la mera eliminación de una enfermedad (lo cual está muy bien y no es nada despreciable), sino que para mí implica algo más. Entiendo que la salud se encuentra íntimamente relacionada con el proceso de desarrollo humano. ¿Qué quiere decir esta afirmación? Sigue leyendo

Prevenir  y curar

Prevenir y curar

salud

Aportar al organismo lo que necesita es la base de la salud

Curar enfermedades es muy importante, pero mantener y conservar la salud también los es.

A simple vista pudiera parecer lo mismo pero mantienen  diferencias substanciales.

Cuando somos capaces de aportar a nuestro organismo (físico, psíquico y espiritual) todo lo necesario para el mantenimiento de la salud, entonces aparecerá la enfermedad. Sigue leyendo

¿Cura la homeopatía?

¿Cura la homeopatía?

efecto placebo“Llevo más de veinticinco años practicando la homeopatía. He visto miles de pacientes que se han curado gracias a los tratamientos homeopáticos. Pero cada cierto tiempo salen en los medios de comunicación oleadas de detractores que argumentan que esas curaciones son “efecto placebo”, ya que los homeópatas sólo aportamos, según ellos, agua, azúcar y buenas palabras. Vale, juguemos a que es así. Yo tengo mis casos documentados. A todos los que piensan eso los reto públicamente a que las próximas anginas, neumonías, bronquitis, úlceras, hipotiroidismo, cistitis, parasitosis, migrañas, lumbalgias, abscesos, etc. los tratéis sólo con “agua, azúcar y buenas palabras.” Como pienso que no soy mejor médico que aquellos compañeros detractores de la homeopatía, seguro que son capaces de alcanzar los mismos resultados que yo, y, además, evitarán así efectos secundarios al paciente y un gran ahorro en costes sanitarios a nuestro país. Os animo a que lo hagáis. ¿Os vais a atrever? ¿Seríais capaces de hacerlo obteniendo los mismos resultados “placebo” que yo he obtenido?” (ANF)

 

El papel activo en la curación

El papel activo en la curación

indagar“No debes ir a que te curen, sino que has de asumir un papel activo en tu propio proceso de sanación. En bastantes ocasiones las palabras sanadoras adoptan la forma de preguntas y, en este caso, habrás  de aceptar el reto de indagar en esa dirección, en lugar de esperar pasivamente instrucciones sobre lo que has de hacer.” (ANF).

Acompañamiento y consuelo

“A veces es posible curar. En otras ocasiones sólo podemos aliviar, pero en cualquier caso nunca ha de faltar unas palabras de consuelo o la presencia serena y callada de nuestro amoroso acompañamiento” (ANF)