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La renuncia y el bienestar

La búsqueda de los seres humanos

Los seres humanos han buscado tierras, tesoros…

Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha participado sin descanso en numerosas y diferentes búsquedas.

Los primeros pobladores buscaban zonas en las que pudieran recolectar los frutos silvestres, encontrar caza abundante y lugares seguros que les sirviesen de refugio frente a las inclemencias del tiempo o el ataque de los diversos depredadores.  Sigue leyendo

La consciencia discriminativa

Consciencia discriminativa

Explorar la espalda me permite, entre otras cosas, evaluar el grado de consciencia corporal del sujeto

Con frecuencia me encuentro con el siguiente fenómeno: exploro físicamente a una persona y me doy cuenta de que tiene unas contracturas brutales. Le pregunto si las nota y me responde que no.

¿Qué sucede aquí? Pues lo que ocurre es que dicha persona tiene una baja consciencia discriminativa a nivel de su esquema corporal. Es decir, no sabe lo que sucede en su cuerpo y, en la mayoría de los casos, tampoco sabe lo que sucede en su mente. Sólo será capaz de describir los resultados finales, pero no los procesos que le llevan a ello.  Sigue leyendo

¡Dios mio, que torpe soy!

DIOS MIO QUE TORPE SOYDecía Sócrates (de esto hace unos dos mil cuatrocientos años), que cuando queremos saber de gimnasia le preguntamos al Maestro en este arte, pues es él quien sabe de aquello y es quien nos puede orientar sabiamente, y no hemos de preguntar  a cualquier persona que encontremos en la plaza pública, porque sus opiniones al respecto no tendrán el mismo valor. Sigue leyendo

Editorial enero 2014

2014Comenzamos el 2014 con cierta expectación y, sobre todo, con el deseo de que las estimaciones que sobre él se han hecho públicas en los distintos medios de comunicación, de verdad se parezcan luego a la auténtica realidad. ¡Ya veremos!

Y es que nos han dicho muchas veces que éste será el año del fin de la crisis, el año de la recuperación, el de la creación de empleo… y no sé de cuantas cosas más. Pero como quienes lo han dicho tienen una palabra más falsa que un billete de diecisiete euros, tal vez por eso, a los ciudadanos, siempre nos queda una duda más que razonable al respecto.

No obstante, espero y deseo que esta vez los acontecimientos venideros se parezcan a las predicciones realizadas, y que el 2014 signifique todo un cambio de tendencia que marque la salida de unos años llenos de dificultades, sobre todo de tipo económico.

Por otro lado, a parte de las estimaciones económicas, los aficionados a las predicciones astrológicas se encuentran de enhorabuena, ya que hablan de un año marcado por el tránsito de Plutón, el cuál será el responsable, según ellos, de cambios profundos, de renovación y de importantes modificaciones a distintos niveles. Plutón desata energías transformadoras y es el encargado de acabar con lo viejo para hacer surgir lo nuevo.

Además de lo anterior, los amantes de la numerología también se encuentran de suerte, ya que 2014 representa al número 7, (2+0+1+4=7), siendo éste, el siete, un número considerado místico y auspicioso. Se le relaciona con la consciencia, con la espiritualidad y con la sabiduría. Representa la Héptada.

En el terreno esotérico se habla de la Héptada, con un amplio y profundo significado a distintos niveles. Según el Génesis, Dios creó el mundo en siete días; tenemos siete chakras principales; hay siete días en la semana; los ciclos lunares son múltiplos de siete; etc.

Si nos asomamos a la ancestral sabiduría del Tarot, el Arcano número siete, representa el Carro de Osiris, lo cual se relaciona con el éxito, la victoria, la verdad, la justicia, etc.

Hago estas distintas consideraciones no porque sea partidario de ellas, sino para indicar que desde distintos puntos de vista nos vaticinan que el 2014 podrá ser un buen año.

Sabemos que existen diferentes maneras de acercarse a la realidad, y según parece todas ellas tienen, más o menos, la misma posibilidad de acertar sobre el futuro que nos depara 2014 que los muy calculados y estudiados datos económicos elaborados por nuestros sesudos políticos y los avezados economistas bajo su dirección. Pero existe una notable diferencia: al contribuyente nos sale más barato consultar la bola de cristal de la “bruja piruja” para saber qué pasará este año, que el enorme pastizal que se llevarán (si no se han llevado ya) nuestras luminarias políticas y los “augures” económicos que les asesoran.

Sea como fuere, lo cierto es que ya ha comenzado el 2014 y hay quienes dicen que cada nuevo año es como una especie de página en blanco en la que es posible escribir cualquier tipo de nueva historia. De ser verdad tendríamos un gran número de oportunidades para vivir la vida que anhelamos. El refranero popular nos dice “año nuevo, vida  nueva”, proponiéndonos la opción de que el nuevo año que comienza sea el inicio, también, de una “nueva vida”.

Y en cierto modo, pienso que es verdad, que cada nuevo año es una nueva oportunidad, pero habría que decir que no sólo para cada año, sino también para cada día y para cada instante, ya que todo momento es único e irrepetible y en él, de un modo consciente o no consciente, elegimos vivir nuestra propia vida o nos dejamos arrastrar por las circunstancias que nos rodean.

Qué sucede, pues, para que en lugar de ser los protagonistas de nuestra propia historia, en lugar de llevar las riendas de nuestro propio destino, acabemos viviendo una existencia que no nos agrada ni nos satisface.

Pienso que son muchos los factores implicados, y profundizar en ellos nos llevaría a escribir un libro y no unos cuantos párrafos como es mi intención, pero si tuviese que destacar uno de entre todos ellos, yo me decantaría por hablar acerca de la fuerza de la inercia.

Por eso, cada año nuevo realmente representa una nueva oportunidad, a condición de que seamos capaces de vencer la inercia que nos impulsa y nos dirige, muchas veces, hacia donde no queremos.

¡Ojalá que cada año nuevo llegue a ser verdaderamente una nueva oportunidad!

Pero qué sucede con esa inercia plasmada en la fuerza de las costumbres y en la tendencia a mantener los automatismos en nuestras vidas. Pues que cuando dichas inercias funcionan nuestra vida se asemeja a un tronco a la deriva sobre la corriente de un río, de tal manera que acabamos llegando a destinos no deseados y a vivir una vida que no queríamos.

Tal vez por eso sea que, año tras año, repetimos los mismos patrones y los viejos comportamientos, y sólo de vez en cuando aparece la chispa necesaria para realizar los cambios que necesitamos para hacer que nuestra vida sea verdaderamente significativa.

Así que, más que decir que el nuevo año se parece a una página en blanco para escribir sobre ella, habría que admitir que el año nuevo se asemeja más a una semilla, es decir, a algo que encierra dentro de sí la potencialidad de llegar a generar frutos, siempre que seamos capaces de superar las mencionadas inercias y los ancestrales automatismos.

Surge entonces la cuestión de si existe o no un modo eficaz de llevarlo a cabo, o no.

Pues parece que sí. Que la clave de todo ello reside, como siempre, en la consciencia humana.

Es decir, en la cantidad de consciencia que seamos capaces de introducir en nuestras vidas y en el aspecto discriminativo de la misma, ya que éste es el factor determinante para realizar los cambios necesarios para pasar de una vida rutinaria a una experiencia única y creativa de la misma. A esto lo llamamos, “darse cuenta”.

Pero el “darse cuenta” es el primer paso para vencer las inercias, no el único, ni el suficiente, pero sí el primero e imprescindible.

Una vez que nos damos cuenta de ello, se nos plantea una nueva cuestión, ¿seguir haciendo lo mismo o introducir un patrón nuevo de conducta, con todo lo que ello implica?

Como siempre, la respuesta adecuada no está tan clara como pudiera parecer, sino que dependerá de hacia dónde quieres dirigirte, es decir, de cuál es tu propósito en la vida o de qué dirección has elegido seguir.

Así que para este nuevo año, si has decidido que sea un año de cambios significativos en tu vida, habrás de desarrollar la inquebrantable determinación de hacer que tu consciencia, clara y nítida, asuma las riendas de tus decisiones y, además, enfoques tu poder personal y tu energía para conquistar aquellas metas que de verdad te has propuesto.

¡Feliz enero y Feliz 2014!

 

Los cinco pilares en Sofrodynamia®

Podría decirse que la Sofrodynamia®  es como una especie de puente que nos lleva desde la orilla de la limitación a la senda del desarrollo humano. Esto se consigue mediante un aprendizaje adecuado.

La Sofrodynamia® se basa en un sistema de entrenamiento basado en cinco pilares que desarrollamos durante todo nuestro aprendizaje.

A continuación detallo dichos pilares:

1.- CUESTIONAR NUESTRO MODELO DEL MUNDO. Nos encontramos limitados por las creencias que defendemos dentro de nuestro propio modelo. Muchas de ellas son limitantes y nos hacen sufrir. Cuestionar aquello que sustenta dichas creencias limitantes, para cambiarlas por otras más operativas, permite liberarnos de muchas visiones erróneas que hemos mantenido a lo largo de los años.

2.- ARMONIZACIÓN GENERAL. Equilibrar el exceso de tensiones corporales, armonizar la respiración y aquietar la mente, son tareas a las que debemos dedicar el tiempo necesario, ya que de ello surge un estado de mayor armonía y paz  que sienta las bases para el crecimiento y desarrollo humano.

3.- CONSCIENCIA DISCRIMINATIVA. Para progresar en el trabajo interior necesitamos desarrollar las capacidades de aprender a reconocer y ser capaces de discriminar entre diferentes estímulos e informaciones. Capacidades como la atención y la concentración van a estar especialmente implicados en dichos p rocesos. Todo ello constituye un sólido fundamente sobre el que se asienta la posibilidad de resolver numerosos conflictos.

4.- SISTEMA E.C.A (ENRAIZAMIENTO, CENTRAMIENTO, ALINEAMIENTO). La capacidad de realizar un Triple Enraizamiento (enraizarse en nuestras aspiraciones superiores, en aquello otro que mantiene nuestra vida física y en las relaciones con los demás), junto con la investigación mediante el centramiento de aquello que es nuclear para nuestra vida, y la correcta formulación de las metas, desarrollando, además, la congruencia entre los recursos y los objetivos, constituyen un práctico sistema que es aplicable a distintos aspectos de nuestro desarrollo.

5.- APERTURA DEL ESPACIO INTERIOR. En cada ser humano existe un espacio de consciencia ilimitado, puro, limpio y transparente en el que surgen los distintos fenómenos de la consciencia. Para vivir con plenitud necesitamos abrir dicho espacio para experimentar en él la paz y la felicidad que todos anhelamos.

El que estén puestos en este orden no significa que hayamos de seguir dicha secuencia. Durante el entrenamiento sofrodynámico se suele trabajar de forma integral e integrada, ciclando sobre los diferentes aspectos y procurando que todos los puntos se vayan trabajando armónicamente. Todo ello requiere un método de trabajo y una implicación por parte del alumno que, en ningún caso, ha de ser un mero espectador pasivo de una charla o un taller sino una “consciencia participante” dispuestas a aprender cómo convertirse en líder de su propio proceso de desarrollo.