Somos seres emocionales

Somos seres emocionales

caricias“Es curioso que sigamos considerándonos seres predominantemente racionales cuando son las miradas, las sonrisas, las caricias…  lo que desde el punto de vista humano resulta más valioso para nosotros, porque nos estremecen en lo más profundo de nuestra alma, conmueven nuestro corazón y llenan de alegría nuestras vidas, de un modo mucho más intenso y placentero que cualquier sofisticada reflexión científica” (ANF)

Aprender de la célula

Aprender de la célula

aprender de las células“En ocasiones he aprendido mucho atendiendo al funcionamiento fisiológico de esas estructuras básicas que conforman nuestro cuerpo, las células. Y digo que he aprendido, para referirme no sólo a lo biológico, sino también a otro tipo de enseñanzas que me han ayudado en la vida en otro nivel totalmente diferente del meramente material.

Desde mis tiempos de estudiante me ha maravillado, y me sigue maravillando, esa capacidad que tiene cada célula de escoger lo que necesita y eliminar lo que le sobra, en orden a mantener su propio equilibrio interno, la llamada homeostasis celular.

Es en cierto modo sorprendente la capacidad que posee su membrana para realizar esta función. La llamamos “permeabilidad selectiva” y parece guiada por una especie de inteligencia natural que permite mantener lo que necesita y eliminar lo tóxico o superfluo.

Así, cada célula, a través de su pared, deja pasar una cosas y otras no, de la misma forma que elimina lo que no quiere mientras mantiene lo necesario para su supervivencia. 

Obviamente, todo ello sucede cuando se trata de una célula saludable. Precisamente la perdida de esta capacidad hace que la célula enferme o muera.

Hasta aquí, no he dicho nada que la mayoría de las personas que tengan unos conocimientos básicos de biología no conozcan, pues he descrito un fenómeno  meramente fisiológico.

Pero demos un salto, apliquemos dicho principio vital, el de la “permeabilidad selectiva”, a otra dimensión del ser, como por ejemplo la esfera emocional.

¡Que bueno sería que todos tuviésemos la inteligencia que tiene una membrana celular!

Dejaríamos entrar lo que nos conviene al tiempo que rechazaríamos todas aquellas emociones negativas y perjudiciales que cada día rondan a nuestro alrededor. Además, conservaríamos lo bueno, lo positivo, mientras que nos desprenderíamos de lo inútil y de lo dañino.

Pero por desgracia, según parece, la mayoría de nosotros es menos hábil en estos asuntos de lo que lo es una simple membrana celular en los suyos. Parece mentira que una membrana tenga más inteligencia práctica que muchas de las personas que conozco, ya que ellas suelen hacer justo lo contrario, dejan entrar lo nocivo, son poco permeables a lo positivo y mantienen durante años las toxinas mentales que poco a poco le corroen  y le destruyen internamente.

Afortunadamente, cada día son las los enfoques psicológicos occidentales, ya que el Budismo lo planteó hace 2500 años, que enseñan a las personas a ser selectivos con lo que reciben, y se basan en un sencillo principio “si te ayuda lo tomas, si te daña lo dejas”.

Igualmente, modernos enfoques psicológicos nos dicen, suelta tus toxinas internas, no tienes la obligación de retenerlas por más tiempo, “mantén lo útil, elimina lo que no sirva”.

Pero por algún extraño motivo, nuestra mayor complejidad cerebral y nuestra mayor “inteligencia” no nos ha servido para ser más felices sino, en muchos casos, para liarnos un poco más y perdernos en bucles recursivos generados por preguntas y afirmaciones tales como: “por qué me pasa esto a mi”, “he de descubrir la causa”, “no he de olvidar lo que me han hecho”, “es que los demás no me dejan ser feliz”… y tantos y tantos pensamientos inútiles.

Hay algo que me parece de sentido común y por ello trato de practicarlo, me refiero a fijarme en como lo hacen las personas que funcionan bien en la vida, para aprender de ellos, al tiempo que también observo a aquellos “sufridores profesionales” para identificar y no caer en lo que ellos hacen. De todos podemos aprender, de unos en un sentido y de otros en otro.

Y yo, que soy tan simple mentalmente como una membrana celular, hace mucho tiempo que elegir ser selectivo emocionalmente: “si me ayuda entra, si me limita se queda fuera”. (ANF)

 

Generar felicidad

Generar felicidad

transforma el mundo“Si diariamente saliésemos al mundo con el firme propósito de regalar a quienes se cruzan en nuestra vida algo para disminuir su sufrimiento y para hacerlas un poco más sabias y un poco más felices, estaríamos siendo verdaderos motores para transformar la realidad” (ANF)

Sensibilidad y fortaleza

Sensibilidad y fortaleza

sensibilidad y fortaleza“Muchos dicen que son sensibles cuando en realidad lo que describen es que aguantan poco las contrariedades. No debiéramos confundir sensibilidad con poca resistencia, porque tener sensibilidad es una forma de fortaleza mientras que resistir poco es propio de quienes se abaten fácilmente” (ANF)

El amor como estado del ser

El amor como estado del ser

amor estado del ser“El amor como estado del ser ha de trascender la mera relación de pareja, por eso, si decidimos aceptar la responsabilidad de amar habremos de aprender a perdonar nuestro pasado y, al mismo tiempo, desarrollar un corazón generoso hacia los demás” (ANF)

Crecer es traspasar fronteras

Crecer es traspasar fronteras

traspasar fronteras“De la misma forma que no podemos hacer tortillas sin romper los huevos, tampoco podremos crecer y desarrollarnos si no traspasamos los límites de seguridad de nuestro propio modelo, porque no es posible avanzar si al mismo tiempo insistimos en mantenernos dentro de los límites de nuestro espacio conocido” (ANF)

El verdadero poder

El verdadero poder

poder“No es poderoso el que manda, ni tampoco el que impone, sino quien es capaz de disminuir su sufrimiento propio y de los demás” (ANF)

¿Mentiras dulces o verdades amargas?

¿Mentiras dulces o verdades amargas?

mentiras dulces“Por alguna extraña razón, los seres humanos tenemos una cierta disposición a aceptar mejor las mentiras dulces que las verdades amargas, por eso tanta gente prefiere escuchar lo que desea en lugar de lo que le conviene” (ANF)

La vida no está en los libros

La vida no está en los libros

ahogarse“Cuentan de alguien que quiso aprender matemáticas, se compró libros, los leyó y aprendió. Después quiso aprender filosofía, se compró libros, los leyó y aprendió. Más tarde decidió aprender natación, compró libros, los leyó y tras lanzarse al agua se ahogó.” (ANF)

Vivir la grandeza

Vivir la grandeza

Vivir la grandeza“Muchos aspiramos a ser grandes, a vivir en plenitud, pero ¿dónde encontrar nuestra propia grandeza? ¿Tal vez por los caminos de la fama?, ¿quizás por los del poder?, ¿por los del dinero? ¿Y si la grandeza se ocultase en lo pequeño, en lo cotidiano, en la pureza de corazón o en esos actos desapercibidos que ponen su granito de arena para un mundo mejor….?”(ANF)