“La ciencia actual confirma hoy día lo que los Maestros enseñaban desde la antigüedad, que los estados mentales generados por la meditación y las prácticas de consciencia plena favorecen un estado mental que previene el estrés y la depresión” (ANF)
Sofrodynamia®
Agrupa todas las subcategorías relacionadas con la Sofrodynamia®
El uso de la palabra en Sofrodynamia®
La palabra, desde el punto de vista físico, no es más que una vibración sonora que se transmite habitualmente por vía aérea y que al llegar al tímpano en modo de presiones diferentes, producirá un estímulo, primero mecánico y posteriormente nervioso, el cual al alcanzar el cerebro es procesado e interpretado en función del código que cada sujeto posee.
Dicha vibración sonora se encuentra en un nivel intermedio entre la energía más grosera aportada por la alimentación material (comida y bebida) de los seres vivos y la energía más sutil, pero imprescindible para la vida en la tierra, aportada por la radiación luminosa, por la luz.
En Sofrodynamiaconsciente, inconsciente, centramiento, alineamiento, enraizamiento consideramos que la palabra es un potente elemento de acción terapéutica que puede actuar sobre el ser humano mediante dos mecanismos diferentes:
1) El contenido de las mismas y su capacidad para producir cambios de consciencia y cambios en el modelo del sujeto. Son las Palabras Sanadoras.
2) Mediante el poder de la vibración sonora.
Referente al contenido verbal, probablemente, a lo largo de nuestra vida, hemos podido experimentar también que existen “palabras que enferman”. La mayoría de nosotros podemos recordar algún momento de nuestra existencia en la que alguien nos dijo algo determinado, quizás una sola palabra, y ésta tuvo un efecto demoledor sobre nosotros, cambiándonos profundamente el estado de ánimo e incluso haciendo que durase en nuestra mente mucho tiempo después de haber sido pronunciada.
También, probablemente, hayamos podido experimentar lo contrario, es decir, palabras que son como “bálsamos para la mente”, palabras que en alguna ocasión nos han dicho e inmediatamente hemos percibido una modificación positiva en nuestro estado de ánimo y un cambió nuestra mente hacia un modo de estar más armónico.
En el entrenamiento en Sofrodynamia®, usamos la palabra para:
– Ayudarnos a generar o cambiar estados mentales
– Conectar con el Espacio Interior
– Modificar nuestro nivel de consciencia
– Cuestionar nuestro modelo
– Generar nuevas opciones o puntos de vista diferentes
– Hablarle al consciente y al no consciente
Este uso terapéutico de la palabra en Sofrodynamia® se caracteriza por:
– Ser sugestiva (se sugiere, no se impone)
– Utiliza los distintos canales perceptivos
– Utiliza componentes analógicos y metafóricos
– Es multinivel, es decir, se dirige a distintos planos (consciente y no consciente)
– Puede dinamizar estructuras profundas y subyacentes del sujeto
– Crea direcciones de desarrollo y de trabajo interior (Alineamiento)
– Nos remite a nuestro centro (Centramiento)
– Es un nutriente (Enraizamiento) del Espacio Interior
La mente del estudiante
Cuando nos iniciamos en una disciplina, cualquiera que sea, hemos de asumir que somos novatos y que, por tanto, sabemos poco al respecto, porque si acudes a ella lleno de prejuicios o con la idea de que sabes tanto que nada más se puede añadir al saco de tus conocimientos, es muy probable que en lugar de aprender pierdas el tiempo.
Por eso les propongo a los alumnos que cuando se acerquen al aprendizaje de la Sofrodynamia® lo hagan desde una actitud mental que les ayude a conseguir sus objetivos. A dicha actitud la he llamado la “Mente del Estudiante”. Es un modo de afrontar los nuevos conocimientos desde la abierta disposición a querer aprender de aquello que se te muestra, tanto si sabes mucho de ello como si nunca lo has escuchado.
La Mente de Estudiante tiene la propiedad de hacer que cualquier aprendizaje pueda llegar a ser valioso. Pero la actitud contraria, una mente cerrada o llena, hará que cualquier enseñanza, por muy noble y valiosa que sea, no se aproveche como debiera.
Conectar con la Mente del estudiante significa, pues, reconocerse como alguien en continuo proceso de aprendizaje. Y es que si renunciamos a la creencia de pensar que hemos llegado a la meta, no tendremos más remedio que mantenernos en el camino, y eso nos invita a seguir explorando nuevos territorios y traspasando novedosas y lejanas fronteras.
Hay quienes después de un cierto aprendizaje se creen ya con el suficiente bagaje de conocimientos como para pensar que nada más pueden aprender. Craso error, ya que es, precisamente, esa actitud la que les cierra las puertas a la posibilidad de perfeccionar los conocimientos. Por muy bien que hagas algo, siempre existirá la posibilidad de hacerlo mejor.
Cuando alcances la verdadera maestría reconocerás todo lo que aún te queda por aprender, y aunque creas que ya sabes mucho, o que ya has experimentado más que otras personas, “la Mente del Estudiante” te dice que en realidad no eres más que un inexperto aprendiz si te comparas con otros seres más elevados.
Esta actitud de humildad ayuda a mantener el entusiasmo por el aprendizaje y nos regala continuas sorpresas al descubrir matices novedosos cada vez que nos acercamos desde la curiosidad y desde la apertura a cualquier disciplina, por muy conocida que ésta sea.
Sofrodynamia® : El Nivel Inicial
La Sofrodynamia® es un entrenamiento integral del ser humano cuyo objetivo consiste en ayudar a las personas a mejorar su vida a través del autoconocimiento y del aprendizaje de las herramientas y estrategias apropiadas para lograrlo.
Sea cual sea tu situación, siempre que lo desees, es posible mejorar si aplicas el esfuerzo necesario y utilizas el remedio justo. La Sofrodynamia® puede ayudarte a ello. Desde hace muchos años numerosos alumnos se han beneficiado de las herramientas sofrodynámicas y han constatado una mejoría en su vida personal e incluso en sus ambientes familiares y laborales.
Esta disciplina puede aprenderse, y para ello se realizan los grupos de entrenamiento en Sofrodynamia® que se encuentran escalonados en distintos niveles.
Comenzamos el aprendizaje mediante en Grupo de Nivel Inicial (GNI). Para ello realizamos una serie de sesiones grupales estructuradas en un formato de mayor o menor duración, con una enseñanza teórico-práctica programada.
El aprendizaje de la Sofrodynamia® es personal e intransferible. Nadie podrá entrenar por ti, del mismo modo que tampoco nadie puede comer por ti, pero sí es posible que otra persona te muestre cómo hacerlo.
Pero aunque, como he dicho antes, el trabajo es individual, el aprendizaje sofrodynámico habitualmente se plantea de forma grupal. El trabajo grupal representa un elemento importante y enriquecedor en nuestro modelo de entrenamiento.
Los grupos se plantean como “Grupos de Entrenamiento”, nunca como grupos de terapia. Esto quiere decir que hemos de participar en ellos de la misma forma que lo haríamos si quisiéramos aprender alguna nueva disciplina o destreza, por eso, el grupo, en ningún caso es un espacio para contar traumas o conflictos, eso se reserva al ámbito terapéutico de la consulta individual. Lo anterior no quiere decir que no sea importante hablar de los problemas, sólo quiere indicar que el Grupo de Entrenamiento no es el lugar en el que hacerlo.
Al ser un grupo de entrenamiento, los resultados que obtengamos siempre estarán en relación con el nivel de trabajo y entrega que cada alumno tenga. Normalmente niveles más comprometidos de práctica tienen como consecuencia mejores resultados para el alumno.
Aunque todo el papel escrito no pueda sustituir a un minuto de experiencia directa, a modo de aclaración expondré el esquema que se suele seguir en una sesión estándar del GNI:
1) Exposiciones Teóricas: Durante las cuales se detallan las bases del modelo de trabajo y se explican las prácticas apropiadas.
2) Intercambio Grupal: Mediante el cual se clarifican las dudas, se reflexiona sobre las dificultades más frecuentes o se corrigen posibles errores y se intercambian experiencias respecto al entrenamiento.
3) Ejercicios prácticos: Pueden ser de diverso tipo. Durante este nivel se insistirá en la respiración y en las técnicas de inducción, atención concentración y en la Técnicas Básicas Sofrodynámicas.
4) Atención a la Actitud: La actitud con la que se realiza el trabajo es tan importante como el trabajo en sí. Atender en todo momento al modo en el que realizamos nuestro proceso de aprendizaje será una importante herramienta.
5) Entrenamiento en casa:
a) Lectura y estudio de las sesiones
b) Realización de ejercicios prácticos (protocolos)
c) Cuestionarios de las sesiones
d) Libreta de registro sofrodynámico
Con la intención de que todas aquellas personas interesadas en estas propuestas puedan obtener una información más detallada, normalmente antes del comienzo de cada grupo se lleva a cabo una reunión informativa en la que se explican objetivos, contenidos, metodología, etc. y se responden a las dudas que los posibles alumnos deseen formular.
Siempre he mantenido que aunque la Sofrodynamia® puede beneficiar a cualquiera que la aprenda que y resulte adecuada para la mayoría de las personas, es el propio alumno quien ha de tomar la decisión final de comenzar su aprendizaje o no. En definitiva, desde esta decisión, uno asume el reto de involucrarse en su propio proceso de crecimiento y desarrollo humano o no hacerlo, y esto ha de ser una decisión personal e intransferible.
En cualquier caso, la práctica y la experiencia siempre suele ser más valiosa que las palabras, así que, si piensas que mejorar tu vida, incrementar tu autoconocimiento y aprender herramientas para vivir mejor están entre tus intereses y prioridades, tal vez haya llegado el momento de comenzar a transitar tu camino sofrodynámico.
Cuentos sofrodynámicos: El juicio
Cuentan que tres seres humanos, una vez muertos, se encontraron en el lugar en el que se juzgan a las almas para determinar el modo en el que proseguirán su viaje.
Llegaron juntos a la puerta del recinto donde se celebraban los juicios y el portero les indicó que deberían esperar un tiempo, pues iban con algo de retraso. Amablemente les señaló un confortable banco, bajo la sombra de un árbol, a la orilla de un río.
Los tres seres se sentaron allí esperando su turno para comparecer ante el tribunal que habría de establecer su destino futuro. Todos ellos pensaban acerca de cómo sería el juicio y qué preguntas les harían. Recordaban situaciones y sucesos de su vida pasada, así como la forma en que explicarían o justificarían algunos de ellos. Si el juicio debía contemplar toda una vida, era lógico ese retraso ya que dicho asunto podía resultar complejo y difícil.
De este modo, sumidos en sus propios pensamientos iban consumiendo el tiempo hasta que les llegó la hora. Una vez entraron en la sala, y ante la sorpresa de los tres, una sola pregunta les fue formulada:
– ¿Cómo era el río que habéis visto mientras esperabais?- preguntó el magistrado principal del tribunal.
– Un río común, como cualquier otro río- respondió el primero.
– Algo sucio – enfatizó el segundo – había algunos plásticos flotando y su aspecto no era especialmente agradable.
– A mí, sin embargo, me ha parecido algo especialmente bello. La puesta de sol sobre sus aguas… el perfume suave de la brisa… el canto de las aves al atardecer…. realmente ha sido una hermosa experiencia – concluyó el tercero.
No hubo más preguntas. No era necesario. Cada cual había expresado la realidad de su mente y a partir de aquí cada uno siguió su propio camino de evolución. Un camino que en otro tiempo y en otro momento los volverá a reunir, hasta que, finalmente, reposen eternamente en el regazo del Absoluto.
¿De qué trata la Sofrodynamia®?
Muchas veces me preguntan, ¿en qué consiste la Sofrodynamia®?
Más que dar una definición al respecto prefiero comentar algunas ideas que en publicaciones posteriores iré ampliando.
En la vida nos suceden cosas agradables y otras que no lo son. Muchas personas, a estas ultimas, las denominan problemas. Sigue leyendo
El precio de la felicidad
La actitud del buscador
Cortar lastres
Viaje hacia la felicidad
“El viaje en busca de la anhelada felicidad no es ni cómodo ni seguro. ¿Aceptarás el reto? Requiere que salgas de tu zona de confort, ese espacio mental en el que te sientes seguro pero donde es imposible crecer, para lanzarte, impulsado por la confianza del corazón, en busca del Misterio amoroso que nos rodea y trasciende.” (ANF)



