Archivo de la etiqueta: mundo interior

Cuál es tu camino…

Camino

No deberíamos olvidar descubrir nuestro camino

¿Sabes cuál es tu camino o no tienes tiempo para plantearte esas cosas?

Si es lo segundo, ¡pues vale!, entonces es posible que un día te des cuenta que has llegado a donde no querías y has vivido sin percatarte de lo que éste tenía preparado para regalarte.

Cada uno de nosotros vive de forma única e irrepetible. Hacer que nuestra vida llegue a ser suficientemente significativa forma parte de nuestra tarea en el mundo y de nuestro compromiso como seres humanos. Sigue leyendo

La mirada del corazón

Mirada del corazón

La “mirada del corazón” nos permite percibir el mundo de diferente forma

¿Cómo veríamos el mundo si tuviéramos la capacidad de acceder a él desde  una mirada diferente a la habitual?

Siempre me ha interesado conocer la forma de mirar el mundo más allá de los ojos físicos. Tal vez por eso me he preguntado muchas veces acerca de cómo desarrollar la mirada que surge del corazón.

La mirada del corazón es una mirada limpia y benevolente, libre de prejuicios y capaz de captar lo que los seres y el mundo son y no lo que parecen ser. Sigue leyendo

Embellecer el Espacio Interior

Embellecer el Espacio InteriorVivimos en un mundo en el que la belleza juega un papel importante. No cabe duda que la imagen que damos a los demás cuenta mucho, incluso de ello puede depender el acceso a ciertos puestos de trabajo, ya que existen ocupaciones en las que una determinada apariencia física va a ser determinante.

También observamos un aumento de las actividades profesionales que promueven los cuidados corporales, tales como los salones de belleza, los anuncios de ciertos productos en televisión o los centros de Medicina Estética, entre otros.

Desde el punto de vista médico-quirúrgico, se ha constatado en los últimos tiempos un incremento notable del número de operaciones a las que muchas personas se someten con el fin de mejorar su aspecto exterior.

Hay una evidente preocupación por mantener “la carrocería” en buen estado, lo cual está muy bien, pero me cabe la duda de si también nos ocupamos con el mismo afán de otros factores menos visibles de nuestro ser.

En algunos aspectos parece que sí, ya que, de algún modo, se ha incorporado también a nuestra cultura actual una importante tendencia a cuidar mejor la alimentación, así como a llevar a cabo una serie de prácticas saludables, tales como el deporte, el yoga o la meditación, las cuales ayudan a mantener en forma el cuerpo y la mente.

Ciertamente, parece que hoy día nos cuidamos más que antaño.

A pesar de ello, me sigue quedando la duda de si también cuidamos lo suficiente algunos aspectos más sutiles del ser, como por ejemplo el Espacio Interior.

Se dice que la verdadera belleza surge del interior y se manifiesta en el mundo a través de nuestras acciones. Por tanto, si consideramos que es importante mejorar nuestro entorno, parece que no sólo es deberíamos cuidar bien nuestro cuerpo, sino que también deberíamos aprender a embellecer nuestro Espacio Interior.

Embellecer el Espacio Interior no es sólo una labor de maquillaje, en el sentido de aplicar productos para ocultar ciertos defectos, sino de potenciarlo en todo su esplendor, ya que de un Espacio Interior bello surgirá una acción positiva en el mundo que permitirá armonizar y mejorar nuestro entorno.

Entonces, ¿de qué forma podríamos hacer este embellecimiento interior del que hablo?

Lo primero sería explicar que el Espacio Interior viene a ser como el contenedor en el que se expresan los fenómenos de la consciencia, es decir, los contenidos.

Es, pues, un espacio de consciencia, o lo que es lo mismo, nuestra más pura esencia. Lo que cada uno de nosotros somos no son nuestros contenidos mentales (pensamientos, emociones, etc.) sino ese espacio de consciencia. Por eso, al cuidarlo apropiadamente, es como si cuidásemos nuestra esencia más primordial y profunda.

Pero, si observamos a una persona normal, en un día normal, ¿cuánto tiempo crees que dedica a cuidar la higiene y la belleza de su mundo interior?

Entonces, ¿por qué nos extraña, a veces, estar guapos por fuera pero con un aspecto interior tan poco agraciado?

A cualquier persona normal no le extraña lavarse los dientes o las manos varias veces al día, tantas veces como sea necesario, pero cuando nos contaminamos con pensamientos, idea, emociones… ¿qué hacemos con esta suciedad?

Pues si queremos mantenernos bellos internamente, lo que deberíamos hacer es dedicar tiempo y esfuerzo para eliminar las contaminaciones mentales que nos afligen, y al mismo tiempo aplicarse en desarrollar el verdadero potencial que todos llevamos dentro.

Por tanto, si queremos brillar como seres humanos, es necesario, pues, saber embellecer nuestro Espacio Interior, convertirnos en unos grandes esteticistas de nuestro mundo interno, lo cual quiere decir que habremos de asumir la responsabilidad de trabajar en ello, evitando las excusas que nos mantienen anclados en nuestros hábitos limitantes y nuestras emociones perturbadoras.

Del mismo modo que las personas aprenden a cuidarse externamente, es posible aprender a hacer lo propio con el mundo interior.

Ser capaz de establecer pausas en nuestro habitual ritmo frenético, conectar con la respiración consciente y con nuestro Centro Vital, permitir que la consciencia habite el cuerpo, así como cultivar el desapego sobre las fluctuaciones mentales, son algunos de los aspectos que debiéramos aprender a desarrollar para poder así “embellecer nuestro Espacio Interior” y convertirnos en seres luminosos por dentro y por fuera.

Mantener la mente del estudiante

Mente del estudianteLa Mente del Estudiante es una de las actitudes mentales que en Sofrodynamia® llamamos “sanadoras”, porque todo aquel que quiera aprender y desarrollarse ha de procurar mantener dicha actitud mental.  Esto implica que ha de renunciar al “ya me lo sé” o “esto ya lo he dado”.

La Mente del Estudiante consiste en establecerse en  humilde actitud de reconocerse como alumnos en continuo proceso de aprendizaje, huyendo de la pretenciosidad de creerse que ya lo sabemos todo. No te importe repetir lo mismo muchas veces, porque cada una de ella te desvelará una nueva perspectiva y un significado cae vez más profundo.

Desde esta actitud que aporta la Mente del Estudiante, trataremos de acercarnos a cada materia con curiosidad y deseo de aprender, como si si todo fuese nuevo, como si lo viésemos por primera vez, y buscando descubrir lo que todavía no hemos llegado a captar.

Posiblemente todos hemos tenido la experiencia de leer el mismo texto muchas veces y, si lo hacemos desde esta actitud mental, en cada una de las diferentes lecturas descubriremos cosas diferentes, porque cada uno de nosotros vamos cambiando en cada momento y podemos comprender cosas diferentes en toda nueva ocasión.

He de recordar, también, que las enseñanzas importantes a propósito del mundo interior, poseen distintos niveles de complejidad y sólo desvelarán su secreto a quienes con constancia y respeto, a través de la Mente del Estudiante, se acerquen a ellas.

Editorial de junio 2013

junio1La mayoría de las personas con las que he hablado al respecto estaban ya deseosas de disfrutar de un poquito más de calor así como de los cielos azules y luminosos, tal como corresponde a esta época del año. Porque a decir verdad, mayo, se ha comportado de una forma más bien otoñal que no del suave modo al que nos tenía acostumbrado en años anterior. El calendario nos indica que en pocos días comenzaremos oficialmente el verano, tiempo propicio a la expansión, los viajes, el ocio y las vacaciones, sobre todo para quienes todavía tienen la fortuna de seguir trabajando, que espero y deseo que cada día sean más. El verano que pronto comenzaremos, se asocia desde tiempos ancestrales al elemento fuego, y se considera al sol como majestuoso representante en el firmamento de dicho elemento. Son la luz, el calor, la energía yang, la expansión, la energía ascendente, la alegría, la renovación o la purificación características que se atribuyen a este elemento. Además, el fuego, también purifica y desinfecta, elimina todo rastro de inmundicia y, simbólicamente, tiene la propiedad de quemar todas aquellas negatividades y toxinas que queremos soltar y dejar atrás. Es un elemento liberador y transformador, y en cierto modo imprescindible para realizar la alquimia interna que transforma el plomo denso y material en oro puro y espiritual. Un tiempo, pues, propicio para desprenderse de lo que sobra, para hacer limpieza externa e interna, para librarse de ataduras, de lastres innecesarios y para ofrecer a la llama de la hoguera, gozosamente y sin nostalgias, aquello de lo que deseamos desprendernos. ¿Qué sería lo más apropiado para quemar y purificar de nuestras vidas este nuevo solsticio de verano? El sol nos aporta múltiples beneficios, comenzando por ser esencial para el mantenimiento de la vida en el planeta. Sin él ninguna forma de vida existiría sobre la tierra, pero, al mismo tiempo, y esta es la otra cara de la moneda, si no tuviésemos la capa protectora de la atmosfera que filtra sus rayos, tampoco nada ni nadie sobreviviría a su radiación. Se cumple pues que, como en casi todas las cosas en la vida, es “la justa medida” lo que permite que todo se desarrolle del mejor modo posible. Como efectos no deseables, el sol también produce una mayor oxidación en los tejidos con un aumento de los radicales libres junio2frente a los cuales es necesario defenderse. Por tanto, para quienes lo toman con cierta frecuencia, no sólo necesitarán una protección cutánea adecuada, sino que también habrán de tener una buena hidratación, así como tomar suplementos apropiados de productos antioxidantes. En los últimos tiempos se ha podido constatar un aumento de la incidencia de procesos oncológicos en piel relacionados con el exceso de radiación solar, tales como los melanomas o los carcinomas basocelulares, entre otros. Para prevenir estos casos lo más apropiado es evitar la exposición solar excesiva, y si se hace, llevarlo a cabo utilizando las cremas protectoras con filtros solares, además de hacer las revisiones dermatológicas necesarias cuando encontramos lunares o manchas sospechosas. Afortunadamente, cada día se van conociendo nuevos tratamientos para estos tumores y recientemente, hace unos días, saltó a la prensa el descubrimiento  de una nueva familia de fármacos que se utilizan para tratar el melanoma, y que actúan estimulando el sistema inmunitario del huésped. Según lo publicado, dichos productos parecen estar consiguiendo muy buenos resultados, tanto en laboratorio como en humanos, habiendo sido constatados mediante los correspondientes ensayos clínicos. No obstante, todas estas noticias han de ser siempre recibidas no sólo con esperanza sino también al mismo tiempo con un cierto espíritu crítico, pues muchas veces los titulares de prensa, que ya sabemos que son tendentes al sensacionalismo, no corresponden con lo que luego se lee en la letra pequeña. Por otro lado, desde que la noticia sale publicada hasta que dicho descubrimiento llega directamente al usuario suele pasar a veces demasiado tiempo y, en ocasiones, ni siquiera  llega al público sino que se queda por el camino al no haber superado los requisitos legales o bien por encontrar alguna otra traba para su comercialización. Esperamos que podamos ver los frutos tanto de ésta como de otras noticias similares, beneficiando en el futuro a muchos enfermos. Lo comentado anteriormente me ha hecho recordar de nuevo algo que está en mente de casi todos y no siempre se dice, y es la importancia que tiene la investigación en general y la que se realiza en el campo de la salud en particular. Esto es algo de lo que hablaré en otro momento más extensamente porque creo que la situación actual en nuestro país es bastante lamentable. Pero, en este contexto que estoy exponiendo ahora, no sólo quiero referirme a la investigación puntera, la verdaderamente científica que se lleva a cabo en los laboratorios, sino también a otro tipo de investigación que, siendo más modesta, influye directamente en la vida de cada uno de nosotros, la investigación de nuestro propio mundo interior  que cada cual ha de llevar a cabo cuando se posee la firme determinación de mejorar la vida. Dicha investigación nos lleva al autoconocimiento y éste es uno de los ingredientes imprescindibles para una vida más feliz, que es de lo que se trata. Llamamos autoconocimiento al resultado de una minuciosa investigación y comprensión de quienes somos, de qué hacemos aquí y del modo en el que nos relacionamos con los demás y con el mundo. Nos lleva a tener la mente clara y a sentir, pensar y actuar de un modo congruente con nuestros principios. Y eso sólo puede hacerse cuando la luz de la consciencia, que metafóricamente se compara con el sol, alumbra nuestra vida. Por tanto, como moraleja apropiada para este mes de junio que comienza, podríamos decir que, al igual que a nivel macrocósmicojunio03 empezamos a experimentar el triunfo del sol en el firmamento, nos vendría bien aprovechar estas fechas para intentar, a nivel de nuestro propio microcosmos, que la luz de la consciencia triunfase, también, sobre las sombras de la ignorancia y el desconocimiento. Un buen momento, pues, para conocerse mejor al tiempo que podemos además disfrutar relacionándonos con los demás y con el mundo que nos rodea de un modo más positivo y alegre. Feliz Junio

El poder de la sonrisa

20130226-065116.jpg“Cuando sonreímos iniciamos la terapia de nuestro mundo interior, ayudamos a que otros empiecen la suya y ponemos las bases para un entendimiento desde el corazón”(ANF)