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Importancia de la disciplina

disciplinaHay veces que hemos de realizar alguna tarea pero parece como si nuestra mente nos dijese lo contrario. Nos susurra sutilmente que no nos apetece demasiado hacer lo que sea en ese momento, y entonces buscamos alguna excusa lo suficientemente buena como para demorarlo o no hacerlo.

Las excusas son razonamientos cuya finalidad consiste en aquietar nuestra consciencia, por eso han de ser lo suficientemente plausibles como para que nosotros mismos nos las lleguemos a creer. Esto es bastante frecuente, y para muchas personas incluso les parece normal. Se dicen a sí mismos “¿por qué hacer algo que no me apetece?”

Pero para aquellos que hayan elegido realizar un trabajo personal en el sentido del desarrollo humano, este modelo no resulta válido. No funciona, porque evitar hacer lo que debemos o demorarlo, no suele ser una buena solución. Tampoco nos ayuda a alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.

Entonces, qué hacer cuando el cansancio, la pereza o cualquier otro estado emocional o mental nos invitan a no hacer lo que deberíamos.

Pues para solucionar esto echamos mano de la disciplina.

En ciertos círculos parece como que no tiene demasiada buena fama, tal vez porque lo confundan con autoritarismo o con la disciplina externa de ciertas organizaciones o sectas. Además, en una sociedad donde se preconiza “lo rápido, “lo fácil”, “hágalo sin esfuerzo”, etc. ¿qué valor tendría ser disciplinado?

Hay que aclarar que cuando hablamos de desarrollo personal, la disciplina a la que hacemos referencia es una disciplina interna, y la podríamos definir como aquella capacidad que nos permite mantener la coherencia necesaria para cumplir con nuestras propias reglas, según nuestras propias elecciones y convicciones.

Por tanto, más que a unas normas externas me estoy refiriendo a la autodisciplina como capacidad de nuestra consciencia para gestionar mejor nuestros actos. Tener autodisciplina es como hacerse “discípulo de uno mismo”. Tú eliges qué cumplir y generas el compromiso de hacerlo.

También podríamos decir que disciplina es la capacidad que nos permite llevar a cabo aquellas cosas que son necesarias para obtener nuestras metas, aunque no nos guste demasiado el esfuerzo que hemos de realizar.

Por tanto, la disciplina, hace posible realizar una acción independientemente de nuestro estado emocional (hacer lo que tienes que hacer, tanto si te apetece como si no). Es una herramienta que nos ayuda a superar los estados emocionales de apatía, indiferencia, tristeza, hastío, etc. Nos saca de la inmovilidad, la pasividad o el bloqueo mental. Por tanto, es bastante más importante de lo que muchos piensan.

Algunas personas la confunden con la fuerza de voluntad, y la verdad es que se encuentran íntimamente relacionadas. Pero para diferenciarlas, podría decirse que, si bien la disciplina nos permite cumplir con nuestras normas internas, la voluntad aporta la fuerza que nos posibilita hacerlo. Dicho con un ejemplo, la voluntad es comparable al motor de un coche, mientras que la disciplina es como el volante. Una da la energía para el movimiento, la otra la dirección.

Desde el punto de vista sofrodynámico, cuando aplicamos la disciplina, debemos considerarlo como un esfuerzo positivo orientado hacia nuestras metas, en lugar de una negación o una renuncia a algo.

También entendemos que está muy relacionada con la firmeza, es decir con la capacidad para mantenerse estables realizando un acto para conseguir un propósito.

Cuando la recompensa es inmediata no suele hacer falta ser muy disciplinados, pero cuando la recompensa es diferida necesitaremos echar mano a nuestra autodisciplina para conseguir lo que nos proponemos.

Como otras tantas capacidades de nuestra consciencia, la disciplina, puede incrementarse mediante el entrenamiento. En cierta medida se parece a un músculo que si no se ejercita se atrofia y si se entrena se fortalece.

Desarrollar la disciplina posee múltiples ventajas, ya que es una de las herramientas claves para alcanzar el éxito. También nos enseña a atender a nuestros compromisos y a focalizar el esfuerzo.

Pero la disciplina ha de encontrarse alejada de la excesiva exigencia o del autocastigo. Es un error exigirse demasiado cuando no se está preparado para ello. Eso sólo genera infelicidad y frustración. Por eso, además de ser disciplinados, hemos de echar mano a nuestro corazón benevolente para tratarnos a nosotros mismos con la amabilidad y el respeto que merecemos.

Por tanto, recuerda siempre que ser disciplinados no está reñido con la ternura ni con la amabilidad hacia tu propia persona.

Ventajas de la disciplina

imagesBEZ01J9NVivimos en unos momentos ciertamente extraños. Por un lado, se escuchan y se leen diferentes voces preocupadas por la falta de disciplina de ciertos ámbitos, como la familia o la escuela. Por otro, cuando alguien trata de realizar algunas propuestas o acciones para fomentar la disciplina, es acusado con cierta frecuencia de ser autoritario, dictatorial o de falta de diálogo democrático. Entonces ¿en qué quedamos? Parece como que hablar de disciplina en nuestro medio social fuese algo trasnochado y conectado a pensamientos sociopolíticos conservadores.

Nada más alejado de la realidad. A lo mejor es necesario explicar un poco qué significa esto de la disciplina para poder comprender su gran importancia.

Primeramente habría que distinguir entre la disciplina de origen externo, que puede ser impuesta o pactada, y la de origen interno, es decir, la que nace de lo más profundo de nuestras convicciones.

Ésta es la más importante para el desarrollo interior. No se trata de cumplir con las tareas porque si no lo hacemos alguien de fuera nos castigará, sino porque entendemos desde nuestra propia concepción del mundo que es lo mejor que podemos hacer.

La disciplina es una capacidad de nuestra consciencia al servicio de la consecución de nuestras metas más valiosas. Es lo que nos permite llevar a cabo aquellas cosas que son necesarias para alcanzar nuestros objetivos a pesar de las dificultades, y también nos ayuda a seguir en la acción independientemente de que nos guste  o no dicha tarea.

Es una cualidad imprescindible para el deporte, para el trabajo, el estudio o para cualquiera que se proponga alcanzar algo que requiera un esfuerzo importante.

En términos de desarrollo humano, la disciplina más importante ha de provenir de nuestras propias convicciones internas. La llamamos autodisciplina, y es fundamental para el crecimiento personal, ya que nos permite cumplir con nuestras propias reglas, según nuestras propias convicciones, actuando independientemente de nuestro estado emocional, es decir, hacer lo que tenemos que hacer, tanto si nos apetece como si no.

Desde el punto de vista sofrodynámico, proponemos que la disciplina ha de entenderse como un esfuerzo positivo orientado a nuestras metas, y nunca como una negación de algo impuesta desde fuera.

Es, también, una importante capacidad cuando nos involucramos en la obtención de metas cuya recompensa no es inmediata, sino aplazada. Dicha capacidad, la disciplina, puede incrementarse mediante el entrenamiento, como si fuese una especie de músculo.

Ser disciplinado posee, pues, innumerables ventajas, ya que es una herramienta imprescindible para alcanzar el éxito que deseamos, porque  nos enseña a atender a nuestros propios compromisos vitales y, también, a focalizar y orientar nuestro esfuerzo evitando dispersiones inútiles.

Pero también conviene tener presente que la disciplina mal gestionada puede llegar a ser limitante y convertirse en una pesada losa más que en una liberadora cualidad. Porque, como todas las cosas, si son mal gestionadas producirán más contrariedades que beneficios, así que no es tan importante cuanta cantidad de disciplina posees sino cómo eres capaz de gestionarla.

Por último, no perdamos de vista la importancia de ser benevolentes con nosotros mismos, es decir, conocer nuestras limitaciones, aceptarlas y no exigirse más de lo que humanamente podemos llevar a cabo, pues no tenemos la obligación de cargarnos con más peso del que somos capaces de soportar.

Mantener la mente del estudiante

Mente del estudianteLa Mente del Estudiante es una de las actitudes mentales que en Sofrodynamia® llamamos “sanadoras”, porque todo aquel que quiera aprender y desarrollarse ha de procurar mantener dicha actitud mental.  Esto implica que ha de renunciar al “ya me lo sé” o “esto ya lo he dado”.

La Mente del Estudiante consiste en establecerse en  humilde actitud de reconocerse como alumnos en continuo proceso de aprendizaje, huyendo de la pretenciosidad de creerse que ya lo sabemos todo. No te importe repetir lo mismo muchas veces, porque cada una de ella te desvelará una nueva perspectiva y un significado cae vez más profundo.

Desde esta actitud que aporta la Mente del Estudiante, trataremos de acercarnos a cada materia con curiosidad y deseo de aprender, como si si todo fuese nuevo, como si lo viésemos por primera vez, y buscando descubrir lo que todavía no hemos llegado a captar.

Posiblemente todos hemos tenido la experiencia de leer el mismo texto muchas veces y, si lo hacemos desde esta actitud mental, en cada una de las diferentes lecturas descubriremos cosas diferentes, porque cada uno de nosotros vamos cambiando en cada momento y podemos comprender cosas diferentes en toda nueva ocasión.

He de recordar, también, que las enseñanzas importantes a propósito del mundo interior, poseen distintos niveles de complejidad y sólo desvelarán su secreto a quienes con constancia y respeto, a través de la Mente del Estudiante, se acerquen a ellas.

El camino del desarrollo humano

el camino del desarrollo humanoDecidir emprender el camino del desarrollo humano, esa senda que nos conduce al bienestar, es comparable a ascender por la vereda de una montaña para llegar a su cumbre.

Requiere, pues, determinación, valentía, esfuerzo, constancia y disciplina. Valores estos poco habituales en una sociedad como la nuestra. Una sociedad en la que se pretende conseguir los mismos resultados de manera rápida, con atajos y con poco esfuerzo.

Tal vez por eso, el camino del desarrollo humano, no sea algo que pueda estar de moda actualmente, sobre todo porque propone cosas contrarias a los valores sociales vigentes. Sin embargo, dicho camino, lleva estando presente en la vida de las personas desde tiempos inmemoriales, y nunca le afectaron las modas.

Habrá muchos que prefieran quedarse al pie de la montaña, no asumir el reto que supone iniciar la subida. Son aquellos que carecen del valor y la capacidad de esfuerzo necesarias para emprender este camino, o aquellos otros que, tal vez, sus intereses en la vida se orienten en otra dirección.

También encontraremos otros muchos que se volverán a mitad del camino. Son quienes carecen de la constancia necesaria y prefieren abandonar y tirar la toalla cuando comienzan a estar cansados.

Otros muchos buscarán atajos más rápidos y más fáciles. Es decir, tratarán de conseguir la meta sin apenas esforzarse. Pero muchos de ellos se perderán en el bosque entre las brumas y los cantos de sirena de quienes les prometen un premio rápido y sencillo de conseguir.

Por eso, si decides emprender la marcha, pídele a la vida que tu camino sea suficientemente largo, rico en enseñanzas y en experiencias, ya que será el propio camino, más que la meta, quien te aporte lo que andas buscando.

Y tal vez un día, cuando hayas alcanzado la cumbre y  te encuentres  plácidamente observando la luna llena, te darás cuenta de que no te hallas solo, de que también otros buscadores llegaron a la cima para desde allí contemplar el mismo cielo.

Y comprenderás que ascendieron por caminos distintos al tuyo, porque, en definitiva, cada cual ha de seguir el suyo propio. No podría ser de otra forma.

Unos transitaron caminos más rectos, en cambio otros lo hicieron por veredas más serpenteantes. Unos fueron más arriesgados, otros optaron por sendas más seguras. Unos fueron más rápidos y otros más lentos.

Sea como fuere, habremos de respetarlos todos y ser fiel al nuestro propio.

Por último, es posible que una vez allí, en la cumbre, tomes consciencia de que existen otras nuevas cumbres por descubrir, muchas nuevas veredas que recorrer, otros nuevos cielos que alcanzar…

Y no olvides que, una vez hayas reposado suficientemente, de nuevo emprenderás el camino, porque ¿cuál es el techo del desarrollo humano?….

 

El desarrollo humano no es una propuesta popular

desarrollo humano“Hoy menos que nunca, el trabajo de desarrollo humano es un camino de masas, porque en la sociedad de lo fácil, lo rápido y lo cómodo, proponer esfuerzo, constancia y disciplina no suena ni atractivo ni seductor, pero no por ello deja de ser placentero, gratificante y lleno de sentido.” (ANF)

Las claves del éxito en Sofrodynamia®

claves del éxitoCINCO CONSEJOS PARA TENER ÉXITO ENTRENANDO EN SOFRODYNAMIA® 

1.-  LA PRÁCTICA ES LA CLAVE DEL ÉXITO. Algunas personas que poseen un bajo nivel de competencia respecto a ciertas capacidades de la mente (atención, concentración, visualización, etc.), sin embargo tratan de aplicarlas en su vida cuando se encuentran  sufriendo algunos momentos difíciles. Eso no funciona. Si no eres suficientemente hábil difícilmente serás exitoso. 

Para poder aplicar en la vida diaria un nuevo elemento de control, es conveniente haberlo practicado con anterioridad el tiempo preciso, de tal manera que adquiramos un adecuado nivel de destreza respecto al mismo. Obviamente, como puede imaginare, eso está condenado al fracaso. Si uno no sabe andar, es bastante improbable que pueda correr con cierta eficiencia y mucho menos si se trata de una carrera de vallas.

Hay quienes siguen creyendo erróneamente que hablar, leer o pensar acerca de cosas como la mente o la relajación, es equivalente a controlarla o a relajarse. Esto es un error burdo pero que suele cometerse con frecuencia.

Así que, resumiendo, el primer consejo sería: 

En los momentos difíciles de tu vida no trates de aplicar aquellas destrezas en las que no hayas adquirido una competencia adecuada. 

Así que si quieres conseguir un objetivo determinado habrás de prepararte previamente para conseguirlo

2.- LO REAL SUELE FUNCIONAR MEJOR QUE LO IDEAL. Hay un refrán que dice que “lo mejor suele ser enemigo de lo bueno”. Así que cuando vayas a diseñar tu “Plan de Entrenamiento” procura hacerlo de una forma realista. No planifiques pensando en lo ideal, sino más bien en lo que de una forma auténtica eres capaz de hacer. 

Es mejor comenzar con entrenamientos breves y constantes que querer entrenar demasiado y desanimarse al poco tiempo

3.- ENTRENA CON CONFIANZA Y SEGURIDAD. Las técnicas que se enseñan no son peligrosas y pueden ser entrenadas por cualquier persona siempre que reciba las instrucciones apropiadas. El método es lo suficientemente abierto como para que puedas seguirlo sin dificultad, sean cuales sean tus circunstancias personales. La única excusa para no entrenar es no querer hacerlo.

Si es que has decidido entrenar hazlo con seguridad y confianza y trata de evitar el miedo de no saber hacerlo o de que no te salga bien los ejercicios.

Recuerda que somos alumnos en un proceso continuo de cambio y desarrollo, así que tenemos la posibilidad de equivocarnos y de aprender de esos errores

4.- TENEMOS UN TIEMPO LIMITADO Y ES IMPORTANTE APROVECHARLO. Es mejor entrenar todos los días el tiempo que sea posible, que no entrenar a diario y dedicar varias horas el sábado o el domingo. Aunque esto último es siempre mejor que nada.

 Entrenar una vez al día es bueno, dos veces es mejor, pero convertir cada momento de nuestra vida en una oportunidad para crecer, eso si que es extraordinario 

5.- LA CONSTANCIA ES LA MADRE DE TODOS LOS FRUTOS. Recuerda que es a través de la constancia y la disciplina que adquiriremos las destrezas apropiadas para transformar nuestras vida. Somos responsables de plantar semillas de felicidad o de sufrimiento. Pero además, somos también responsables de cuidar y desarrollar todas aquellas cosas valiosas que nos han sido dadas.

En lo que se refiere al crecimiento y desarrollo humano no se recogerán aquellos frutos cuyas semillas no hayan sido sembradas y posteriormente cuidadas para que se manifiesten

 

Creatividad y esfuerzo

esfuerzo “Si el impulso creativo que todos poseemos no se acompaña de la constancia en el esfuerzo ningún logro elevado podrá obtenerse.” (ANF)

La importancia de la constancia

constancia“Si tu fortaleza tiene la fugacidad del relámpago difícilmente obtendrás resultados, pero si va acompañada de la constancia necesaria, serás capaz de horadar la más dura roca, al igual que lo hace el agua en el arroyo” (ANF)