“A lo largo de tu camino encontrarás personas sumamente valiosas que dejarán una huella indeleble en tu vida, aportándote los momentos más sublimes y apreciados. Éstas nunca se encontrarán lejanas porque siempre viajarán contigo, no en tu memoria, sino en tu corazón” (ANF)
La mirada benevolente
Cruzar el abismo
¿De qué trata la Sofrodynamia®?
Muchas veces me preguntan, ¿en qué consiste la Sofrodynamia®?
Más que dar una definición al respecto prefiero comentar algunas ideas que en publicaciones posteriores iré ampliando.
En la vida nos suceden cosas agradables y otras que no lo son. Muchas personas, a estas ultimas, las denominan problemas. Sigue leyendo
La importancia de la constancia
Tolerancia
“Quienes piensan que una persona tolerante es aquella que aguanta todo lo que le echen y que, amparados en dicha tolerancia, tendrán vía libre para decir o hacer lo que quieran, olvidan que la tolerancia es amiga de la firmeza y suele nutrirse de la fuerza interior necesaria para determinar nítidamente hasta dónde se puede permitir y qué barrera no se han de traspasar” (ANF)
Todo sobre el chocolate
(Por Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués)
Hemos de saber que el este producto es el resultado de la mezcla de azúcar junto a dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: una materia sólida (la pasta de cacao) y una materia grasa (la manteca de cacao). A partir de ella (la mezcla básica), se irán obteniendo el resto de variedades que encontramos en el pasillo del supermercado: con leche, frutos secos…
Si bien su materia prima, el cacao, es un alimento con larga historia y ya nuestros antepasados hacían uso de él, será a comienzos del s. XIX, cuando junto con el desarrollo de las plantaciones de cacao en todo el mundo, la industria del chocolate se organice y perfeccione en varios países.
El sabor final del chocolate depende de la selección y mezcla de diversos tipos de granos de cacao, granos que pueden subdividirse entre las variedades fuertes y suaves, y que se suelen mezclar proporcionalmente. Los distintos tipos de chocolate se elaboran modificando las proporciones entre sus componentes y añadiendo otros productos a la composición básica de pasta, manteca y azúcar. Su presentación final puede ser en forma de tableta o en polvo.
Y, ¿cuántos tipos de chocolate existen? ¿Cuáles son sus diferencias?
Chocolate negro: es el chocolate propiamente dicho, pues es el resultado de la mezcla de la pasta y manteca del cacao con azúcar, sin el añadido de ningún otro producto (salvo aromatizantes y emulsionantes). Se entiende que éste debe presentar una proporción de pasta de cacao superior, aproximadamente, al 50% del producto, aunque en el mercado podemos encontrarnos distintas proporciones.
Chocolate de cobertura: puede ser negro o con leche, pero en todo caso se trata de un chocolate con una proporción de manteca de cacao de alrededor de un 30%. Es empleado en pastelería.
Chocolate a la taza (puede presentarse tanto en tableta como en polvo): se trata de chocolate negro (normalmente, con una proporción de cacao inferior al 50%), al que se le ha añadido una pequeña cantidad de fécula (normalmente, harina de maíz) para que a la hora de cocerlo aumente su espesor.
Chocolate con leche: es el derivado del cacao más popular. Se trata, básicamente, de un dulce por lo que la proporción de pasta de cacao suele estar por debajo del 40% y como su nombre indica también contiene leche añadida.
Chocolate blanco: no se trata de chocolate como tal, pues carece en su composición de la pasta de cacao, que es la materia que aporta las propiedades del cacao. Se elabora con manteca de caco (por lo menos, el 20%), leche (en polvo o condensada) y azúcar
Chocolate relleno: cubierta de chocolate que recubre desde frutos secos a frutas…
Y… en lo que respecta a sus propiedades nutricionales, ¿qué podemos decir?
Como es sabido, los dos principales ingredientes del chocolate (grasa y azúcar) son altamente calóricos. Pero este alimento también es fuente de otros nutrientes en mayor o menor proporción dependiendo del tipo de que se trate, su composición, en definitiva:
– fuente de hidratos de carbono, de la mano de los azúcares. Pero además, el cacao como materia prima contiene almidón y fibra, si bien tales nutrientes serán más escasos en los diferentes productos del chocolate.
– fuente de lípidos (grasa). Destacar que el cacao en polvo es el que presenta menor contenido en ella.
– fuente de polifenoles, teobromina y cafeína, de ahí su efecto estimulante del sistema nervioso al igual que el café, té; tiramina (causante de migraña) y ácido oxálico (cuidado con la absorción del calcio pues la dificulta).
– aporte de fibra, sobre todo en el cacao en polvo y no tanto así en los productos de chocolate.
– aporte de minerales (calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasio…), destacando el chocolate con leche y el blanco, por su aporte en calcio en concreto, al llevar adición de un lácteo (leche).
– aporte de proteínas, mayoritarias en el cacao (materia prima) y en el chocolate con leche y blanco, nuevamente gracias a la adición de un lácteo.
– aporte de vitaminas, destacando el acido fólico, vitaminas del grupo B (B1) y la vitamina A; ésta última en todos aquellos chocolates a los que se le adicione un lácteo.
El chocolate «negro» es el que se considera más beneficioso ya que el chocolate blanco es pobre en cacao pero con muchas grasas y glúcidos.
Por lo general, es comúnmente ingerido por placer y si bien tiene una gran contraindicación, “exceso de calorías: riesgo de obesidad”, más aún si va mezclado con grasas hidrogenadas, azúcares o añadidos, teniendo en cuenta las características de partida de la población actual, existen también efectos beneficiosos sobre la salud asociados a su consumo. Destacan así los beneficios del cacao o chocolate negro frente al sistema circulatorio, el posible efecto anticanceroso y antioxidante, el efecto estimulador cerebral, el antitusígeno y el antidiarreico. Incluso un []efecto afrodisíaco aun por comprobar.
La única recomendación en la que hoy por hoy coinciden todos los expertos es la moderación: el chocolate puede formar parte de una dieta diaria siempre y cuando ésta sea equilibrada y no se tome en exceso. Dicho de otro modo: “para quien le guste o sienta deseo de cacao o derivados, mucho mejor una tableta que dos”.
Sanar la vida
“Sanar la vida tiene mucho que ver con aprender a no dañar ni dañarse y sobre todo con elegir aquella manera de estar en el mundo que promueve la paz y la armonía, tanto para uno mismo como para los demás. Si nos vamos sanando, además de vivir mejor, seremos capaces también de irradiar bienestar a nuestro alrededor” (ANF)
El perdón
Zumos envasados: ¿una alternativa saludable?
Por Doña Gracia María Casado, Nutricionista, colaboradora del C.M.I. Dr.Nougués
¿Quién no los ha tomado en alguna ocasión? Suponen una alternativa rápida, cómoda y práctica y cada vez son más los tipos que podemos encontrar en los supermercados, sin embargo debemos conocer todas sus ventajas e inconvenientes y una vez más, hacer nuestras elecciones con “conocimiento de causa” como es habitual decir.
Representan una alternativa para aprovechar la fruta, ya que gracias a los avances en su elaboración y conservación, es posible conservar sus propiedades nutritivas de una forma óptima, sin embargo, existen opiniones diversas en cuanto a la adecuación o no del consumo de los mismos ya que en su composición nutricional, destaca un alto contenido en azúcares y bajo porcentaje de fruta, si es que está presente como ingrediente. Por tanto, un zumo no es una alternativa sustitutiva frente a la pieza de fruta. Diferente es, cuando nos referimos a los zumos de fruta naturales.
Cuando nos adentramos en el pasillo del supermercado de los “zumos”, desde néctares, concentrados…, en definitiva infinitos los que podemos encontrar y si bien comparten una característica común, estar envasados, la composición nutricional de cada uno de ellos es muy diferente, y consecuentemente sus beneficios y aporte nutricional. Hemos de saber que el nutriente más significativo en todos ellos, son los hidratos de carbono (10% del producto), los cuales se presentan principalmente en forma de azúcares (sacarosa, glucosa y fructosa). En general, la concentración de sacarosa es superior a la de los otros dos. La elaboración industrial de los zumos ocasiona pérdidas de los azúcares de las frutas de las que proceden, por lo que en estos casos, se añade azúcar persiguiendo imitar la composición de un zumo natural. La adicción de azúcar está permitida en unas cantidades determinadas y se incluirá como ingrediente en el etiquetado, sin embargo a veces se dan irregularidades ya que en muchas ocasiones se recurre a ella para otros fines, menos éticos: corregir la excesiva acidez del zumo, ocultar la adición de zumos de otras frutas o enmascarar la escasez de ella. Sí podemos decir que van a garantizar cierto contenido en vitaminas, y además, suelen ir enriquecidos con vitaminas antioxidantes A, C y E, añadidas con objeto de prevenir y evitar tanto las reacciones de oxidación como las pérdidas que puedan producirse en su elaboración. Entre el aporte mineral destacan el potasio, fósforo y magnesio.
Veamos ahora las principales diferencias entre todos los tipos que se engloban en el gran grupo de los denominados “zumos”:
– zumo de fruta natural: producto resultante de exprimir un fruto/a, sin someter a ninguna manipulación posterior. Muy nutritivos pero hemos de saber que tras un tiempo sin ser consumidos pierden vitaminas de forma rápida y progresiva.
– zumos de frutas: Producto susceptible de fermentación, pero no fermentado, obtenido a partir de frutas sanas, maduras, frescas o conservadas por el frío, de una o varias especies, que posee el color, aroma y sabor característicos de los zumos de la fruta de la que procede. Se pueden añadir a él, el aroma, la pulpa y las celdillas perdidas en la extracción
– zumo de frutas a base de concentrado: elaborados a partir de concentrados de zumo (como materia prima), al que se añade el agua necesaria para reconstituir el producto.
– zumo de frutas concentrado: se obtiene a partir de zumos de frutas, por eliminación, mediante procedimientos físicos, de una parte de su agua de constitución. Si el producto se destina al consumo directo, la concentración debe ser, al menos, de un 50%.
– zumo de frutas deshidratado o en polvo: obtenido a partir de zumo de frutas por eliminación física de casi la totalidad del agua.
– néctar de frutas: producto susceptible de fermentación, pero no fermentado, obtenido por adición de agua y de azúcares, miel o edulcorantes(no superior al 20% del peso del producto acabado) a zumos, puré de frutas o a una mezcla de los anteriores.
Una vez más, consumamos habitualmente los alimentos en su forma natural, lo que no quiere decir que puntualmente no podamos elegir uno.
Después de llegar al final del artículo, ¿tenéis vuestra propia respuesta a la pregunta que titula este artículo?




