El camino del desarrollo humano

El camino del desarrollo humano

el camino del desarrollo humanoDecidir emprender el camino del desarrollo humano, esa senda que nos conduce al bienestar, es comparable a ascender por la vereda de una montaña para llegar a su cumbre.

Requiere, pues, determinación, valentía, esfuerzo, constancia y disciplina. Valores estos poco habituales en una sociedad como la nuestra. Una sociedad en la que se pretende conseguir los mismos resultados de manera rápida, con atajos y con poco esfuerzo.

Tal vez por eso, el camino del desarrollo humano, no sea algo que pueda estar de moda actualmente, sobre todo porque propone cosas contrarias a los valores sociales vigentes. Sin embargo, dicho camino, lleva estando presente en la vida de las personas desde tiempos inmemoriales, y nunca le afectaron las modas.

Habrá muchos que prefieran quedarse al pie de la montaña, no asumir el reto que supone iniciar la subida. Son aquellos que carecen del valor y la capacidad de esfuerzo necesarias para emprender este camino, o aquellos otros que, tal vez, sus intereses en la vida se orienten en otra dirección.

También encontraremos otros muchos que se volverán a mitad del camino. Son quienes carecen de la constancia necesaria y prefieren abandonar y tirar la toalla cuando comienzan a estar cansados.

Otros muchos buscarán atajos más rápidos y más fáciles. Es decir, tratarán de conseguir la meta sin apenas esforzarse. Pero muchos de ellos se perderán en el bosque entre las brumas y los cantos de sirena de quienes les prometen un premio rápido y sencillo de conseguir.

Por eso, si decides emprender la marcha, pídele a la vida que tu camino sea suficientemente largo, rico en enseñanzas y en experiencias, ya que será el propio camino, más que la meta, quien te aporte lo que andas buscando.

Y tal vez un día, cuando hayas alcanzado la cumbre y  te encuentres  plácidamente observando la luna llena, te darás cuenta de que no te hallas solo, de que también otros buscadores llegaron a la cima para desde allí contemplar el mismo cielo.

Y comprenderás que ascendieron por caminos distintos al tuyo, porque, en definitiva, cada cual ha de seguir el suyo propio. No podría ser de otra forma.

Unos transitaron caminos más rectos, en cambio otros lo hicieron por veredas más serpenteantes. Unos fueron más arriesgados, otros optaron por sendas más seguras. Unos fueron más rápidos y otros más lentos.

Sea como fuere, habremos de respetarlos todos y ser fiel al nuestro propio.

Por último, es posible que una vez allí, en la cumbre, tomes consciencia de que existen otras nuevas cumbres por descubrir, muchas nuevas veredas que recorrer, otros nuevos cielos que alcanzar…

Y no olvides que, una vez hayas reposado suficientemente, de nuevo emprenderás el camino, porque ¿cuál es el techo del desarrollo humano?….

 

Una razón para cambiar

Una razón para cambiar

Una razón para cambiar¿Crees que deberías cambiar algo en tu vida?

Tal vez pienses que sí porque hay asuntos que te hacen sufrir y te gustaría modificar lo que sientes al respecto. Pero quizás pienses que no, que no es necesario realizar ningún cambio porque ya te sientes suficientemente bien.

No obstante, sea cual sea tu caso, tenemos una importante y poderosa razón para establecer cambios en nuestra vida: la posibilidad de vivir mejor cada día.

¿Te convence dicha razón?

Como dije antes, hay personas que encontrándose bien quieren vivir mejor. Son personas inquietas, curiosas y comprometidas consigo mismo en lo que se refiere a cumplir sus propósitos vitales. Podríamos llamarlos “los buscadores de la excelencia”, y son aquellos que no se conforman con ir por la vida tirando sin más, sino que quieren desarrollar al máximo su potencial. Obsérvalos bien porque puedes aprender muchas cosas de ellos.

Pero también habrá otros que sufren más de lo que les gustaría. De este grupo, algunos se conforman con sobrevivir en “este Valle de Lágrimas” con un nivel tolerable de sufrimiento. Otros, en cambio, se rebelan frente a esta situación y luchan por cambiarla. Buscan un modo de salir de dicho sufrimiento y mejorar su vida. Los primeros y los últimos, evidentemente, tendrán motivaciones diferentes y es seguro que sus caminos y destinos serán muy distintos.

Sea como fuere, te encuentres como te encuentres, lo realmente relevante es la importancia de realizar un cambio positivo en nuestra vida. Porque no nos interesa cualquier tipo de cambio, ya que el hecho de cambiar sin rumbo ni dirección viene dado por el simple devenir de la existencia. Me refiero a aquel cambio potenciador  que se encuentra conectado con los procesos de crecimiento y desarrollo humano y que, en última instancia, nos llevará a incrementar nuestro nivel de bienestar.

Y cuando nos planteamos que queremos crecer y desarrollarnos como seres humanos, de alguna manera, lo que estamos afirmando es que queremos vivir mejor que en el momento actual, sea éste como sea.

En otras palabras, se podría decir que lo que realmente queremos es pacificar y armonizar la vida un poco más, entendiendo por ello una mejora en las relaciones con nosotros mismos y con los demás para solucionar nuestros conflictos personales y relacionales y, además de todo ello, para mejorar nuestra salud en sentido amplio del término.

El proceso de cambio no debería ser considerado como algo que tenga que ser experimentado como una obligación impuesta desde fuera por un monitor o por un ambiente de grupo, sino como una elección personal que nos acerca a disfrutar de la vida y a expresar nuestro potencial. No podemos perder de vista que este proceso de cambio, lejos de ser algo cansado o tedioso, ha de verse complementado con un cierto grado de placer.

Por eso, al tiempo que vamos recorriendo nuestro camino, aprenderemos también a disfrutar más y mejor de nosotros mismos y de los demás, así como de aquellos paisajes íntimos que iremos descubriendo a lo largo del fascinante viaje del proceso de cambio interior. Porque un ser humano que crece y se desarrolla es alguien que está progresando continuamente, al mismo tiempo que disfruta de cualquier cosa que hace.

Tal vez por eso, he de insistir en que hablar de un proceso sofrodynámico de cambio y desarrollo humano no es un asunto meramente intelectual, sino que tiene que ver con nuestra curación y nuestra salud en términos globales, y esto es algo eminentemente práctico.

Así que, según opino, la búsqueda de la felicidad y el bienestar son razones suficientemente poderosas como para plantearse llevar a cabo un cambio vital potenciador.

Propuestas sofrodynámicas iniciales

Propuestas sofrodynámicas iniciales

PROPUESTAS SOFRODYNÁMICASMediante el entrenamiento en Sofrodynamia® nos proponemos aportarle a los alumnos los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para que puedan vivir sus vidas de la forma más armónica, pacífica y feliz posible.

La clave del éxito se encontrará a través del propio esfuerzo que le permitirá realizar los cambios necesarios y desarrollar los mejores recursos para afrontar apropiadamente los retos que la vida nos trae cada día.

Para ello es importante entender el modelo de trabajo que se propone, y uno de las apartados que se suelen presentar al comienzo del entrenamiento es el que trata de reflexionar sobre algunos aspectos que consideramos básicos, en concreto lo que llamamos “las propuestas sofrodynámicas iniciales» que a continuación se exponen resumidamente.

1.-SEA CUAL SEA TU SITUACIÓN ES POSIBLE MEJORAR: Si estás bien, podrás mejorar y si no estás bien, también es posible mejorar. Desde el punto de vista de la Sofrodynamia® entendemos que cualquier persona tiene la posibilidad de mejorar si se emplea el método apropiado. Lo cual no significa que se le solucionen los problemas externos que le aquejan. Tal vez la vida no cambie, pero siempre podremos cambiar nuestra actitud frente a lo que nos sucede.

Además, por el simple hecho de desarrollar nuestro potencial y hacer crecer nuestras habilidades, nuestra autopercepción, autoestima y grado de bienestar se incrementarán.   

2.- NO ES NECESARIO ESTAR MAL PARA QUERER MEJORAR: Hay quien sólo busca soluciones cuando la vida “les duele”, es decir, cuando se sienten tristes o abatidos, pero cualquier persona está llamada a crecer y a desarrollarse. independientemente del momento por el que esté pasando. Es posible trascender el bienestar para llegar a la excelencia, y no hay que pasar por un momento bajo para desear vivir mejor. Por tanto no es necesario que te encuentres ansioso o deprimido para que quieras mejorar tu vida.

3.- NECESITAMOS UN MÉTODO: Para conseguir resultados es necesario tener un método congruente de trabajo. Hacer muchas cosas en direcciones diferentes y con criterios poco claros no suele dar buenos resultados. Suelo decirle a los alumnos: “No es lo mismo cavar un pozo de 100 metros que hacer 100 boquetes de un metro”. La posibilidad de encontrar agua es diferente, aunque parece que hayamos trabajado lo mismo.

4.- ASUMIR NUESTRA RESPONSABILIDAD: Si vamos creyendo que no somos felices por culpa de los demás, difícilmente podremos realizar los  aprendizajes y los cambios que necesitamos. Es posible que los demás sean un obstáculo pero el modo en que eso influye depende, precisamente, de la habilidad que tengamos en gestionar los obstáculos. 

Hemos de estar convencidos de que somos los verdaderos protagonistas de nuestras vidas y los responsables de nuestro destino.

5.- NO EXISTEN RECETAS ÚNICAS, PERO SI ESTRATEGIAS ADAPTABLES: Somos personas diferentes, cada uno tiene una biografía propia e intransferible que le ha llevado a estar donde está. Tenemos diferentes puntos de partida, diferentes objetivos personales y diferentes capacidades para alcanzarlos. Por eso es importante darse cuenta de que no existen las recetas únicas, milagrosas y válidas parea todas las personas, pero sí tenemos estrategias, modelos de trabajo y un método congruente que se adapta a la individualidad y peculiaridad de cada persona.

Expresa tu creatividad

Expresa tu creatividad

creatividad“Todos poseemos una fuente innata y natural de luminosa creatividad que a través de nuestra imaginación pugna por hacerse manifiesta. Quienes la escuchan y la siguen disfrutan más de sus vidas y evitan la mediocre supervivencia y el tedio de lo cotidiano” (ANF)

Moldear la vida

Moldear la vida

moldear la vida“El barro siempre estuvo ahí, pero son las expertas manos del alfarero las que lo transforma en hermosas vasijas. Del mismo modo, la vida te da los materiales que habrás de moldear y sólo de ti depende la belleza o la utilidad de las obras que realices” (ANF)

Editorial de Julio 2013

Editorial de Julio 2013

julio-1Julio ya está aquí. Por fin tras un largo periodo de lluvias y de inestabilidades atmosféricas podemos disfrutar de un tiempo estable, soleado y seco. No obstante, como dice el refrán, “nunca llueve a gusto de todos”, y apenas han comenzado los calores veraniegos ya hay quienes añoran el frescor de otras estaciones. 

En este sentido parece como si con frecuencia echásemos de menos aquello que no tenemos, lo que nos falta, y sin embargo olvidamos sacar el máximo partido a aquello que sí que poseemos en el momento presente. 

La actitud anteriormente descrita constituye un modo de afrontar la vida con el que sufrimos más de lo que sería deseable, sobre todo porque perdidos entre las nubes de la nostalgia y la añoranza, se desvanece ante nosotros la posibilidad real de disfrutar el presente.

Siempre hay quienes se quejan de lo mal que le sienta el verano y los calores. Y es verdad que un calor excesivo representa una cierta incomodidad, incluso para algunas personas constituye una determinada limitación, como por ejemplo le hecho de salir para las personas mayores con elevadas temperaturas en horas centrales del día. Pero no es menos cierto que, al mismo tiempo, el verano aporta otra serie de aspectos positivos que hacen de dicha estación que sea considerada como unos meses en los que predomina el disfrute, el aspecto lúdico y vacacional, esto último incluso cuando no se tienen vacaciones oficiales.

Y es que cada época del año posee su propia peculiaridad y su propio encanto. De todos ellos podemos aprender a deleitarnos si somos capaces de ver lo bueno que aporta cada momento y cada estación climática.

Pero a pesar de todas las virtudes de esta época, me asalta un cierto temor y preocupación con esto del verano, porque como dice el título de una película “Las bicicletas son para el verano”, y me temo que aumentará el tráfico rodado de dichos vehículos, y eso me produce una cierta desazón.

Me explico. En realidad, la bici, siempre me ha parecido un medio de transporte entrañable y simpático, y por supuesto ecológico. Yo tuve la mía hace ya muchos años, cuando era pequeño. Disfrutaba los veranos dando numerosos paseos por una zona más bien campestres, y la compartía turnándome con mis hermanos más pequeños. En realidad más que una bici propia, aunque me la regalaron por mi cumple, era una bici comunitaria.

Pero los tiempos han cambiado, y aunque los materiales y diseños de las bicicletas han mejorado bastante, en realidad los variopintos velocípedos siguen siendo, básicamente, parecidos a los de antaño. Así que mi desazón parece que no proviene del vehículo en sí, sino más bien del uso que algunos hacen de él.

He de decir que, como peatón, nunca he tenido incidente alguno cercano al atropello con un vehículo de motor, pero en estos últimos meses, julio-2distintos ciclistas, haciendo eslalon entre los peatones, me han golpeado por la espalda en los brazos en varias ocasiones mientras caminaba por una zona peatonal. Es decir, he sufrido lo que podríamos denominar como “pequeño atropello parcial sin secuelas”. Nada relevante en término de lesiones, pero preocupante en cuanto a la posibilidad de sufrir algo más grave cuando aumente la densidad del tráfico debido al buen tiempo. 

Posiblemente, esto se haya debido a que al haberse masificado mucho más el número de usuarios, a los prudentes y respetuosos ciclistas de toda la vida se le hayan sumado otros muchos menos prudentes y respetuosos.

Así, cuando era pequeño se decía, “esto es más difícil que ver un burro volando”. Hoy día esta frase ya no es significativa, porque basta con ir a clase preferente de cualquier vuelo y encontrar a un político allí cómodamente sentado. ¡Frase superada!

Ahora,en los momentos actuales, como paradigma de algo realmente extraño y poco habitual, habría que decir “anda que eres más raro que ver a un ciclista parado en un semáforo”.

He de aclarar que hablo desde lo que yo veo cada día en la ciudad donde vivo y en la ruta que realizo. Así que espero que nadie se ofenda diciendo que en tal o cual ciudad las cosas no son así, o que conoce un semáforo en el que todos los ciclistas se paran. Tampoco quiero que crean que por el hecho de ser andaluz soy persona dada a la exageración de los relatos. Nada de eso.

Hablaré sólo de mi experiencia, aunque podría citar la de algún conocido que ha sido atropellado por la espalda dos veces por el mismo individuo (en este caso con lesiones). ¡Esto es puntería, ¿no?!

Como digo hablaré sólo de mi propia experiencia, habiéndome dado un  tiempo prudencial de observación de campo con la intención de documentarme.

He tomado como referencia temporal los dos o tres últimos meses. En ellos sólo en una ocasión, el ciclista se ha parado junto a mí respetando el semáforo. Insisto ¡sólo uno!. Todos los demás se lo saltaron. ¡Y he coincidido con  unos pocos!

En varias ocasiones y durante este mismo periodo de tiempo, conduciendo un coche, he tenido que frenar bruscamente ante unos ciclistas que iban a contravía es decir en dirección prohibida. En uno de los casos, la mama, el papa, y dos rubitos en sendas bicis, muy  monos todos y sonrientes, pero “a pique de un repique”.

Otros frenazos han sido ocasionados por cruces perpendiculares en zonas no reguladas por semáforos es decir, cruzar desde una acera a la contraria, saltándose dos vías con circulación de vehículos en esos momentos, ¡toda un a temeridad!

Y qué me dicen del denominado “carril bici”, ese lugar pintado de rojo que el ciclista contempla desde su sillín mientras conduce por donde le apetece.

Y podría seguir relatando algunos otros diversos incidentes, pero no quiero extenderme demasiado en el tema. 

He de aclarar que no tengo nada en contra de las bicis, ni de quienes la utilizan como medio de transporte, de disfrute o con intención deportiva, siempre que se haga con prudencia y respeto a las normas de tráfico y a la integridad física de los peatones. Porque, según pienso, vivir en comunidad significa respetar el derecho de los demás y pedir respeto al tuyo propio.

julio-3Pero hablando de otra cosa, me llama también la atención de que son muchas las actividades que se organizan a modo de curso escolar, y para muchas personas el año comienza en septiembre y finaliza los últimos días de junio, siendo julio y sobre todo agosto, una especie de tiempo muerto (como en el baloncesto) o de pausa generalizada en la que todo el país parece ralentizarse, con la salvedad de los que están ya suficientemente ralentizados, porque, la verdad, es que conozco a algunos que como se ralenticen más se caen del planeta por falta de atracción gravitatoria.

En estos días, me he dado cuenta de que cuando se despiden de mí, muchas personas me dicen “feliz verano”. Y la verdad es que me alegro de escuchar dicha frase a la que yo, de modo recíproco, como no podía ser de otro modo, también respondo.

Y me alegro mucho por varias razones. La primera es que el hecho de desear felicidad a otra persona es siempre algo digno de agradecer, ya que denota una cierta delicadeza, cariño o, cuando menos, educación, un bien tan escaso últimamente.

Por otro lado, hace que me enfoque un poco más en atender a crear las circunstancias mas propicias para que emerja dicha felicidad deseada. Y eso siempre es un plus. 

Lo vivo como si esas despedidas constituyesen una oportunidad para realizar una toma continuada de consciencia, con la esperanza de que por mera repetición, de una u otra manera, acabará calando en mi interior y haciéndose realidad.

Es curioso que no decimos, o al menos yo no lo he escuchado, feliz otoño o feliz invierno. No son frases frecuentes. Pero no nos extraña nada escuchar aquello de feliz verano. 

Y aunque lo deseable sería desear felicidad en cada momento del año, lo cierto es que sólo lo hacemos en ocasiones puntuales, Navidad, Pascua, y algunas fiestas en determinados lugares. 

Así que, sea por la razón que sea, podemos aprovecharnos de esos deseos recíprocos de que nuestro verano y el de las demás personas sea lo más feliz posible.

Feliz Julio

 

Metamorfosis

Metamorfosis

transformación“Si  te empecinaste y te enfadas para que otros sean mariposas, tal vez no te des cuenta de que tú sigues siendo oruga” (ANF)

El desarrollo humano no es una propuesta popular

El desarrollo humano no es una propuesta popular

desarrollo humano“Hoy menos que nunca, el trabajo de desarrollo humano es un camino de masas, porque en la sociedad de lo fácil, lo rápido y lo cómodo, proponer esfuerzo, constancia y disciplina no suena ni atractivo ni seductor, pero no por ello deja de ser placentero, gratificante y lleno de sentido.” (ANF)

Saber no es suficiente

saber es importante“Muchos saben que fumar perjudica a su salud y siguen fumando; otros saben lo que deberían comer para estar sanos y sin embargo comen cosas inapropiadas. Por tanto, saber es importante, pero no suficiente para establecer un cambio transformador sino se acompaña de la voluntad y la determinación de querer hacerlo”. (ANF)

Para contagiar armonía

Para contagiar armonía

irradiar armonía“Si quieres armonizar tu ambiente hay una sencilla manera, comienza haciéndolo tú, ya que cada transformación personal se irradia a nuestro entorno. Recuerda que los estados de armonía, como también los de infelicidad, suelen ser altamente contagiosos”. (ANF)