“Una flora intestinal correcta, una alimentación adaptadas a tus tolerancias individuales, ejercicio físico moderado y cuidado de nuestros procesos mentales, constituyen las bases de una vida saludable” (ANF)
Medicina Integrativa
Se describen técnicas y conocimientos propios de este nuevo enfoque médico
Beneficios de entrenar la mente
La apertura del corazón
Micronutrientes (vitaminas y minerales) y salud
Por Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués
Afirmar que el plato de comida contiene todo lo que nuestras células necesitan, es bastante ambiguo y no cien por cien riguroso, y es que existen multitud de factores que explican que una gran parte de la población no disponga de los micronutrientes necesarios para su buen funcionamiento. De ahí la importancia de que nos decantemos por una alimentación sana, natural en la que primen alimentos frescos, de temporada y de la máxima calidad, y que en definitiva no son más que una vía para lograr el mejor estado de salud y calidad de vida.
Entre los factores que repercuten en ello, se encuentran:
- El rendimiento de los cultivos: no es algo novedoso que la comida/alimentos de hoy no son lo que eran. Las frutas y verduras son tan buenos como la tierra en la que crecen, pero el uso y abuso de fertilizantes y pesticidas le roban al suelo los nutrientes y no los reemplazan. De ahí que los alimentos lo más naturales y ecológicos sean una opción más saludable. Así la Catedrática de la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola de la Universidad de Valencia explicaba las ventajas nutricionales de los alimentos ecológicos sobre los convencionales.
http://www.youtube.com/watch?v=gAhFBJu86dw
- Las frutas y las verduras son recogidas antes de su maduración completa, suelen recorrer grandes distancias hasta que llegan al supermercado y pasan un tiempo almacenados en la nevera antes de ser consumidos. Todo ello hace que pierdan gran parte de su densidad nutricional.
- El modo de cocinar: cuando cocinamos a altas temperaturas o durante un tiempo prolongado desnaturaliza numerosas vitaminas. Asimismo, también se altera la calidad de los ácidos grasos contenidos en los aceites originándose sustancias potencialmente tóxicas que someten a nuestro organismo a un trabajo extra para desactivarlas.
- Refinado de los cereales: la gran mayoría de los cereales (trigo y arroz principalmente) que consumimos están refinados, es decir, se les ha retirado las capas externas del grano para obtener una harina más blanca que se conserva mejor y es más apreciada que la harina integral. Pero ese refinado elimina las vitaminas y minerales que están en esas capas externas.
- Consumo excesivo de alimentos acidificantes: una alimentación rica en productos refinados, carnes, platos preparados industriales, productos con excesiva sal, junto con un escaso consumo de verduras y frutas, aumenta las perdidas de minerales por la orina.
- Calidad de los aceites: tomamos demasiadas grasas de origen animal (carne, nata, mantequilla, charcutería) y otros productos industriales ricos en grasas saturadas, en detrimento de los aceites vegetales, ricos en grasas poliinsaturadas. Además, el refinado que sufren los aceites altera la calidad de los ácidos grasos y suprime parte de los micronutrientes. Por eso, los aceites vegetales obtenidos por presión en frío, sin refinar, como el aceite de oliva virgen son mucho más beneficiosos para la salud que los aceites refinados como el aceite de oliva o el aceite de girasol.
- Las situaciones individuales: estrés del día a día, práctica deportiva intensa, mujeres embarazadas, envejecimiento,… son factores que influyen de modo muy variable sobre nuestras necesidades en vitaminas y minerales.
- La contaminación, los metales pesados, los aditivos, el alcohol, el tabaco, los medicamentos: todos estos compuestos, omnipresentes en nuestra sociedad occidental, son causa de intoxicación de nuestras células y, por tanto, de consumo de más de micronutrientes.
Y observemos la paradoja de nuestras sociedades occidentales, mientras que la abundancia alimentaria jamás ha estado tan presente, vivimos en un entorno en el que nuestro organismo sufre carencias y deficiencias.
El CLA, ¿verdad o mentira en las dietas de control de peso?
Por Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués.
Este producto del que se oyó hablar incesantemente durante una época, surge como otro alimento funcional más, dados los efectos beneficiosos observados en numerosos estudios con animales, si bien no existen aún evidencias contundentes de su eficacia y seguridad para uso humano, a pesar de hablar de ciertos efectos saludables para el organismo, especialmente en lo que respecta a la regulación del apetito.
Como ácido linoleico conjugado (CLA o ALC) entendemos a un grupo de isómeros del ácido linoleico en el que los dobles enlaces (instauraciones) no están situados en las posiciones 9 y 12.
Es producido por la flora gastrointestinal de los rumiantes (por la acción de microorganismos anaerobios, (Butyrivibrio fibrisolvens, entre otros), que son capaces de hidrogenar los ácidos grasos poliinsaturados), a partir del ácido linoleico. El hombre lo produce en cantidades muy pequeñas en el hígado. Se encuentra principalmente, siendo fuentes naturales de él, en la carne de los animales rumiantes y sobre todo en su leche y derivados lácteos. Una dieta promedio contiene entre 1-2 g al día de CLA.
En el mercado se encuentra una amplia gama de productos (sobre todo derivados lácteos y zumos de fruta) ricos en CLA, pero con la peculiaridad de que, en este caso, el CLA añadido ha sido obtenido industrialmente a partir de fuentes naturales de ácido linoleico, como son los aceites de cártamo o alazor y de girasol. Estos productos pueden contribuir a incrementar de forma notable la ingesta dietética de CLA. Entre ellos uno de los preparados de CLA más conocido y utilizado, es el Tonalin®.
Entre los factores que influyen en el contenido de ácido linoleico conjugado de los alimentos, los principales están relacionados con:
– Las características fisiológicas o genéticas propias del animal.
– El tipo de alimentación que recibe. En general, el tipo de alimentación del animal puede ejercer una notable influencia sobre la composición en ácidos grasos de la leche. Un aspecto importante relacionado con la influencia de la alimentación del animal sobre el contenido de CLA en los alimentos, que ha propiciado una intensa investigación en la actualidad, es la posibilidad de modificar intencionadamente su alimentación, como estrategia para incrementar el contenido de él en los alimentos. Se ha observado que la suplementación con aceites vegetales ricos en ácido linoleico y α-linolénico (aceites de soja, algodón, girasol, lino, cártamo, colza, etc.) produce un aumento del contenido de CLA en la leche. Asimismo, se ha comprobado que estos efectos son más notables cuanto más rico es el suplemento en ácido linoleico, caso de los aceites de girasol y soja.
– Factores tecnológicos asociados a los procesos de elaboración y/o conservación de los alimentos.
Otros que parecen influir en el contenido de CLA en la grasa láctea son:
– La raza del animal.
– El estado de lactación del animal
Aunque el CLA es un componente minoritario en la dieta, en la actualidad ha despertado gran interés y ha promovido una intensa investigación acompañada de un boom publicitario debido a sus efectos potenciales sobre la salud como ya se hizo referencia (sobre todo por los efectos que se publicitan sobre la disminución de la obesidad y el sobrepeso):
– Una modificación de la composición corporal con reducción de la grasa corporal.
– Propiedades antiaterogénicas.
– Efecto hipolipemiante.
– Disminución de la resistencia a la insulina.
– Acción sobre el sistema inmunitario.
– Etc.
Estos efectos se han observado principalmente en modelos animales y cultivos celulares. Los estudios efectuados en humanos son escasos e incluso muchas veces contradictorios. Sin embargo, aunque exista una intensa investigación sobre los efectos saludables del CLA, consideramos que la información que reciben los profesionales de la salud y, por supuesto, los consumidores puede resultar escasa o al menos poco concisa, por lo que es necesario realizar una adecuada evaluación de su seguridad hacia los consumidores.
Otro aspecto importante y a tener en cuenta es cómo puede afectar, de cara a la comercialización del producto final, un incremento de CLA a las características organolépticas y a la aceptabilidad del mismo. Investigaciones hasta el momento señalan, tras realizar estudios con paneles sensoriales, que la aceptabilidad de la leche y quesos enriquecidos en CLA es similar a la de los productos con valores normales. Este dato presenta bastante relevancia, ya que el consumidor tiene la última palabra sobre el valor y la posición comercial de estos productos.
Alimentación y cáncer
En 1984, el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos estableció que un 35 por ciento de los tumores tenían su origen o estaban relacionados con factores alimentarios. El primer informe global sobre dieta y cáncer fue publicado en septiembre de 1997 por el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer y no deja lugar a dudas sobre la íntima relación existente entre cáncer y dieta.
Desde hace unos años, pues, se han establecido claramente las relaciones entre ciertos tipos de alimentos y el aumento del riesgo de padecer determinados tumores.
Se estima que un cambio dietético podría reducir la incidencia global de cáncer entre un 30-40%, y si a esto le sumásemos el abandono del tabaco, las cifras de cáncer podrían disminuir en un 60-70%.
Diversos estudios han constatado que el consumo de alimentos vegetales (verduras y frutas) reducen el riesgo de cáncer. Por el contrario, el alcohol, la carne, las dietas grasas y la obesidad lo incrementan.
En base a dichos estudios, se han establecido una serie de recomendaciones dietéticas saludables para prevenir la aparición de procesos cáncerosos.
1.- Elegir dietas ricas en vegetales variados y legumbres, con alimentos almidonados integrales o poco refinados.
2.- Mantener el peso corporal en tales valores que nuestro Indice de Masa Corporal se encuentre situado entre 18.5-25 Kg/m2.
3.- Realizar ejercicio vigoroso, al menos 1 hora a la semana.
4.- Consumir diariamente de 400-800 gr. de verduras y frutas variadas durante todo el año.
5.- Consumir 600-800 gr. al día de cereales, legumbres y tubérculos mínimamente procesados. Además, es importante limitar al máximo el consumo de azúcar refinado.
6.- Limitar el consumo de alcohol (menos de 2 bebidas al día para varones y 1 para mujeres)
7.- Limitar el consumo de carne roja a menos de 80 gr/dia
8.-Limitar en consumo de alimentos grasos de origen animal
9.- Limitar el uso de la sal y el consumo de alimentos salados
10.- Evitar os alimentos carbonizados (brasa)
11.- No fumar ni mascar tabaco
En resumen, lo menos recomendable son las dietas con exceso de calorías y ricas en grasas y proteínas animales, las comidas hechas en barbacoa, ahumados y salazón. Las más beneficiosas serían las dietas ricas en fibras, frutas, verduras, legumbres, vitaminas y minerales.
Las frutas secas
Por Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués
Las frutas secas como los orejones de albaricoque, de melocotón, las ciruelas, las uvas pasas y los higos desecados, formaban parte ya en la Edad Media, de la cocina tradicional de numerosos países
Los dátiles en concreto, no pueden considerarse ni son una fruta desecada como tal pues no se someten a proceso de desecación, (sino que se secan al sol en el mismo árbol y después se recolectan), pero sí comparten una gran similitud a nivel nutricional con ellas. Se consideran un edulcorante por su cantidad de azúcar (aproximadamente un 70%), además de ser muy nutritivos por su alto contenido en carbohidratos, hierro (beneficioso frente a anemia ferropénica), potasio y fósforo. También contienen vitaminas: A, tiamina, riboflavina, niacina, triptófano y ácido ascórbico. En naturopatía se prescribe su uso en caso de asma, bronquitis, tuberculosis, tos, fiebres, cáncer, dolor de estómago, catarro, fatiga a los ojos, gonorrea. Como fruto bien maduro y hervido en leche ablanda y suaviza las vías respiratorias. Se puede comer como tal o preparado en mermeladas, púdines, tortas, helados, etc.
Durante la desecación de la fruta el contenido en agua se reduce, lo que da lugar a una mayor concentración de los nutrientes, así el valor calórico de las frutas desecadas es elevado (desde las 163 calorías cada 100 gramos de las ciruelas secas a las 264 calorías de las uvas pasas) dada su abundancia en hidratos de carbono simples,
debiendo así limitarse su consumo en caso de sobrepeso-obesidad, diabetes e hipertrigliceridemia.
También constituyen una fuente por excelencia de fibra soluble e insoluble, lo que le confiere propiedades saludables para mejorar el tránsito intestinal, así como frente a hipercolesterolemia, (si ésta no va asociada a exceso de peso), pues forma geles impidiendo la absorción de grasas y colesterol. Las ciruelas y los higos desecados, en particular, por su gran cantidad de fibra insoluble, son alimentos muy eficaces para tratar el estreñimiento. La fibra insoluble, aumenta la velocidad de tránsito intestinal y con ello la evacuación de las heces (efecto laxante); secuestra los ácidos biliares, que son eliminados a través de ellas, lo que obliga al organismo a sintetizar más ácidos a partir del colesterol, y como consecuencia disminuye el colesterol total. Igualmente la fibra insoluble arrastra el colesterol y las sustancias cancerígenas; pasando menos tiempo en contacto con la mucosa, por lo que se reduce el riesgo de hipercolesterolemia y cáncer intestinal.
En lo que al contenido en hierro de refiere, dada la riqueza en este mineral, su consumo está indicado en caso de anemia ferropénica, y con objeto de favorecer su absorción, es importante no olvidarnos de combinar con alimentos ricos en vitamina C, tales como cítricos o su zumo, kiwi, frutas tropicales, etc. Entre la gran variedad existente destacan por su mayor contenido en él: los orejones de albaricoque, de melocotón y los higos secos. En el caso de los dos primeros, constituyen además, una fuente excelente de beta-caroteno o provitamina A, con actividad antioxidante, por lo que ejerce una acción preventiva en las enfermedades degenerativas, cardiovasculares y cáncer.
Respecto al calcio y el aprovechamiento de éste, al proceder de un alimento vegetal, será menor que en el caso de los lácteos. Es destacable igualmente la concentración de potasio, estando especialmente recomendado consumirlas para quienes toman diuréticos que eliminan potasio y para las personas con bulimia, ya que por los vómitos autoinducidos se pierden grandes cantidades de él. Sin embargo, para las personas que padecen de insuficiencia renal y que requieren de dietas controladas en potasio, el consumo de frutas desecadas está contraindicado.
Por último su riqueza en magnesio también las hace interesantes en situaciones en las que las necesidades de este mineral están aumentadas: mala absorción intestinal crónica, alcoholismo, tratamiento con ciertos medicamentos. Asimismo, las dietas ricas en alimentos refinados (pan blanco, arroz blanco, azúcar, pasta…), suelen tener menor contenido de magnesio que las ricas en vegetales y granos completos. El mineral se pierde durante el refinamiento de los cereales y procesamiento.
Pero como en todos los casos, su consumo también puede tener efectos indeseables: favorecer la aparición de caries dental; por su contenido en parafina líquida y anhídrido sulfuroso añadidos en el proceso de desecación (con objeto de evitar el resecamiento), se pueden alterar sus características organolépticas (sabor y gusto); o crisis asmáticas en algunos individuos alérgicos o reacciones alérgicas en personas sensibles, por la presencia de sulfitos . Del mismo modo, las frutas desecadas resultan más indigestas que las frescas de las que proceden por lo que su consumo no se recomienda a quienes padecen problemas digestivos (digestiones lentas y pesadas, flatulencia, estómago delicado…), si bien las pueden tomar en forma de compota.
En el caso concreto de algunas destacan:
– los dátiles: contienen tiramina, una sustancia que provoca constricción de los vasos sanguíneos, lo que puede provocar migraña en personas propensas.
– los higos secos: contienen ácido oxálico el cual puede formar sales con ciertos minerales como el calcio y formar oxalato cálcico, por lo que se ha de evitar el consumo si se padecen este tipo de cálculos renales, ya que se podría agravar la situación.
En general las frutas desecadas combinan muy bien con los cereales, enriqueciéndolo en micronutrientes y fibra y convirtiéndose así en una alternativa interesante para personas de todas las edades, con la idea de hacer esta primera comida del día, atractiva, variada y con nuevos sabores. Igualmente son un complemento reconstituyente de la dieta y, por su aporte extra en azúcares y calorías, resultan apropiados para deportistas de larga duración, esfuerzos físicos intensos, etc.
COMPOSICIÓN DE LOS DATILES
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Anécdotas Anti-Aging: «El mozo descuidado»
La Medicina Anti-Aging procura que cada vez más nos acerquemos al límite de vida de nuestro verdadero potencial vital. En realidad, a los seres humanos siempre nos ha preocupado saber cuál sería la verdadera duración de la vida si nos mantuviésemos en condiciones ideales. Para ello se han realizado distintos intentos de encontrar explicaciones mediante experimentos controlados. No siempre se ha logrado el éxito buscado, aunque hoy día los datos parecen apuntar a que podríamos vivir en torno a los 120 años.
Unos de los experimentos más famosos al respecto, fue el de las “células inmortales” de Alexis Carrel.
Alexis Carrel (1873-1944) famoso Médico, Biólogo y escritor, famoso cirujano galardonado con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1912 por sus trabajos sobre cirugía vascular. Él había planteado un ensayo para tratar de averiguar el tiempo máximo de duración de una célula. Para ello extrajo fibroblastos del corazón de un embrión de pollo y lo puso en un cultivo celular añadiéndole substancias nutritivas y retirando periódicamente los desechos. Pensaba que en dichas condiciones se podría averiguar hasta dónde era capaz de seguir dividiéndose los primeros fibroblastos introducidos en la solución.
La cosa parecía que iba viento en popa, la famosa solución llevaba treinta y cuatro años en estudio cuando un día, un descuidado mozo de laboratorio, mientras realizaba las tareas de limpieza, no tuvo otra ocurrencia que tirar el cultivo celular por el desagüe. ¡Treinta años de cuidadosas observaciones tirados a las alcantarillas!
No consta, que se sepa, por ningún lado cuales fueron las “cariñosas” palabras que dedicaron a tan avezado mozo, ni tampoco por cuanto tiempo conservó su trabajo, pero podemos imaginarlo.
Tiempo después se llegó a la conclusión de que el experimento no estaba correctamente diseñado, por lo que, en realidad, a parte de la curiosidad de saber cuánto habría alcanzado a vivir dicha preparación celular, en realidad no se perdió tanto.
Medicina Anti-Aging
Envejecer es sencillo, no tienes que hacer nada especial, pero saber envejecer y vivir esta etapa de la vida de la mejor manera posible, es otra cosa. Para eso sí que hay que hacer algo.
Técnicamente se habla de envejecimiento cuando aparece el declive natural por el paso del tiempo de las funciones fisiológicas de un organismo, ya sea este unicelular o complejo.
Según parece, diferentes estudios muestran que los seres humanos estamos programados para vivir unos 120 años, pero poca gente se acerca a esta edad. ¿Por qué?
Las razones son múltiples. La mayor parte de las veces el acortamiento del tiempo de vida sucede por la aparición de enfermedades, la exposición a tóxicos, una alimentación inadecuada, los numerosos contaminantes ambientales y, en general, el sedentarismo y los estilos de vida poco saludables que en una sociedad moderna como la nuestra nos conducen a un mayor deterioro, tanto físico como mental, del que debiéramos.
Hace unos años, intentando corregir estas tendencias insanas, comenzó a desarrollarse la Medicina Anti-Aging como un enfoque novedoso que trataba de hacer frente al deterioro excesivo de las funciones fisiológicas, ayudando con ello al organismo a lograr un envejecimiento con una mayor calidad de vida.
La Medicina Anti-Aging tiene un importante papel preventivo, ya que trata de evitar el envejecimiento prematuro del organismo tratando para ello de eliminar los factores perjudiciales que lo producen. Además, posee también una dimensión curativa, siendo de gran utilidad para tratar diversos procesos patológicos que aparecen con el paso del tiempo.
Es, pues, un enfoque médico con mucho futuro que pretende mejorar el estado de salud y la calidad de vida no sólo en el anciano sino de otras etapas de la vida, sentando las bases de una vida saludable desde los periodos anteriores a la senescencia.
Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer
En el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, tengamos presentes a quienes libran tan terrible batalla, a sus cuidadores y a quienes realizan todos los esfuerzos para intentar paliar el sufrimiento y buscar soluciones eficaces contra esta enfermedad.
Igualmente, allá donde sea posible, hagamos valer nuestra voz, ¡Ni un sólo euro de menos en la investigación de estas y otras enfermedades graves!


