La olestra, ¿de qué estamos hablando?

La olestra, ¿de qué estamos hablando?

olestraPor Gracia María Casado, nutricionista colaboradora del CMI Dr. Nougués

Surge como sustituto de la grasa alimentaria y fue descubierta en los años sesenta. Si hablamos a nivel de composición química, la olestra es un poliéster de sucrosa unido a ácidos grasos de cadena larga que no es modificado por las encimas gastrointestinales ni se reabsorbe, por tanto no aporta calorías. Tiene las propiedades organolépticas de la grasa y es estable a altas temperaturas, lo que permite su uso en el asado y la fritura.

Sabemos que las grasas que contienen los alimentos constituyen una importante fuente de energía (aportan 9 kcal/gramo) para nuestro organismo y mejoran la textura y palatabilidad de los alimentos y platos. Según las recomendaciones para una dieta equilibrada, deben suponer el 30-35% de la energía que necesitamos cada día.
Ya sean de tipo saturado (grasa procedente de alimentos de origen animal: productos cárnicos, lácteos completos, aceite de coco y palma) o insaturadas (de los aceites, pescado azul, frutos secos), cumplen funciones muy importantes en nuestro organismo, sin embargo el exceso de las mismas es perjudicial y si abusamos, como ocurre cada vez más, en nuestros días a través de la gran gama de productos comerciales, el cuerpo almacena lo que no necesita en el tejido adiposo traduciéndose en un aumento de peso y en ocasiones, en un aumento de los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre.

Es a raíz de esta preocupación por los posibles efectos negativos que sobre la salud puede tener una ingesta excesiva de grasas, que se han llevado a cabo numerosas investigaciones sobre el desarrollo de productos que, manteniendo propiedades sensoriales similares a las grasas comestibles, eliminen o reduzcan los efectos negativos sobre la salud. Las sustancias que se emplean como sustitutivos de grasas se pueden clasificar en dos grandes grupos:

1. Los miméticos: simulan la textura de la grasa pero no la pueden sustituir completamente. No sirven para frituras por su elevado contenido de agua y su sensibilidad al calor. En general, son productos obtenidos de almidones, celulosa o proteínas.
2. Los sustitutos: muy similares a las grasas desde el punto de vista físico y químico. Este grupo engloba a los compuestos lipídicos sintéticos.

Recientemente se han descrito los resultados de un estudio clínico realizado en 45 sujetos con sobrepeso que fueron aleatorizados a:

– Una dieta control con un 33% de calorías procedente de grasa

– Una dieta pobre en grasa (25%)

– Una dieta con el sustituto olestra para lograr un 25% de grasa metalizada

Tras nueve meses, el grupo con olestra rebajó el peso en 6,3 Kg y perdió hasta 8,8 Kg de grasa corporal. Estos descensos son significativamente más importantes que los obtenidos con los otros dos tipos de dietas.

Los autores concluyeron que la olestra redujo el peso y la grasa total mejor que las dietas con un 33% y un 25% de grasa.

 

        Pero…¿está autorizado el uso de esta sustancia? ¿Algún inconveniente derivado de su consumo?

La F.D.A. (Food and Drug Administration) aprobó el uso de Olestra en 1996 en EEUU como aditivo alimentario para su uso en patatas fritas, galletas y otros snacks (palomitas…).

El consumo de olestra parece reducir la absorción de vitaminas liposolubles y carotenoides, pero en dosis pequeñas con escasa repercusión clínica. Además, varios estudios sugieren que la adición de cantidades extra de dichas vitaminas a los productos que contienen olestra no interfiere en su absorción. Sin embargo, se necesita investigar más para identificar los posibles efectos a largo plazo, antes de que este compuesto esté disponible en una mayor gama de productos alimenticios y se autorice su uso en otros países.

Cualquier producto que pueda contener, por normativa debe traerlo indicado en la etiqueta así como llevar impresa la advertencia sobre el contenido extra de vitaminas liposolubles y los problemas que puede ocasionar su ingestión.

Es importante reflexionar sobre si este tipo compuestos, así como cualquier otro, son realmente necesarios e i
ndispensables…, pues partiendo de «alimentos comunes y naturales » podemos llevar perfectamente a cabo una alimentación con un óptimo contenido de grasas sin tener que recurrir a ellos.

 

 

Escuchar al cuerpo

Escuchar al cuerpo

escuchar el cuerpo“Escucho la melodía de mi cuerpo. Unas veces afina y otras, en cambio, no. Actúa entonces el director, la consciencia, que con premura me orienta sobre qué he de cambiar. Unas veces lo escucho, otras, en cambio, no. De la primera actitud surge la salud, de la segunda, un sufrimiento innecesario” (ANF)

 

Picoteo en invierno

Picoteo en invierno

picoteoPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradoroa del CMI Dr. Nougués

Con la llegada del frío, conforme va avanzando el invierno,  nuevamente llegan esas interminables tardes en el sofá y viendo la televisión, más aún si nos enfrentamos al fin de semana y el tiempo es inestable.  Nos surge entonces el aburrimiento y esa ansiedad/ganas de picar cualquier cosa. Nuestra mente inmediatamente imagina unas deliciosas palomitas, quizás un gofre con chocolate…, en fin un amplio abanico de alternativas “no demasiado saludables”, pero ante las cuales nuestra mente no puede resistirse. El problema se plantea al no pensar en la calidad de lo que hemos elegido y en la cantidad que tomaremos, pues no solemos parar hasta que el envase esté vacío. Y es en este momento cuando vuelve a nuestra mente el remordimiento por lo que acabamos de hacer.

Es importante pensar en aperitivo con la connotación, de algo extra caracterizado por el aporte excesivo de grasas y calorías vacías (azúcares), ya que  otro de sus significados se refiere a esa “comida entre horas”, ese pequeño tentempié de la media mañana y merienda que contribuye a las 5 comidas al día, pero que deben ser saludables, alejándose mucho de lo que ocurre realmente en  nuestros días. Por tanto, un “aperitivo” no tiene por qué ser algo malo para la salud, sino que podemos elegir alimentos adecuados y que nos quiten el “hambre” de forma realmente eficaz.

Algunos ejemplos de posibles alimentos que ayudan a pasar esas largas horas frente al televisor, si bien cada uno/a debe considerar la situación en que se encuentra y la factibilidad o no de decantarse por una opción u otra:

–          la fruta, en cualquier de sus formas, fresca y de temporada (como tal, en licuados, en macedonia, caramelizada, al horno, pincho/brocheta). Todos sabemos que son una fuente excelente de vitaminas, minerales, agua y fibra, y si a lo largo del día aún no hemos tomado la que debiéramos, será una oportunidad excelente que nos permita conseguirlo.

–          cereales (barritas hipocalóricas, cereales integrales sin azucarar, tortas de maíz) solos o con un lácteo desnatado.

–          Infusiones, café, batidos (a base de leche y fruta).

–          frutas/os secos en forma de macedonia con lácteos desnatados o bien solos.

Los frutos secos en su mayoría son una fuente estupenda de fósforo, fibra,  vitaminas y grasa poliinsaturada. Incluso hay algunos, como las nueces que está demostrado que ayudan a proteger nuestro corazón. Eso sí, ¡¡su valor calórico es alto, por lo que conviene comerlos en cantidades pequeñas!! Preferentemente elegir los tostados y no fritos con sal.

En su caso las frutas secas, y como ocurre con los frutos secos, pese a sus numerosas virtudes, tienen mucho azúcar por lo que hay que moderarse igualmente en su consumo. Aquí se manifiesta lo importante de controlar la cantidad de lo que tomemos. Una vez más hay que hacer referencia a la frase: “…lo malo son los excesos”. Para los “peques” son una opción realmente buena al tiempo que saludable.

–          las “fatales palomitas”, siempre y cuando sean elaboradas en casa a partir del grano de maíz como tal con una pizca de sal y 1 cucharada sopera de aceite, lejos de conservantes, colorantes y grasas de adición que le confieren ese sabor tan característico e irresistible, como las comercializadas a nivel industrial.

–          encurtidos (pepinillos, cebolletas, guindilla), los cuales no aportan calorías, grasas saturadas, colesterol o azúcares, pero sí agua, vitaminas y minerales. ¡Cosa diferente son las aceitunas! Pensemos si no, de dónde se obtiene el aceite de oliva.

Incluso si estamos próximos a la hora de la comida (almuerzo o cena), por qué no elegir como alternativa, algún aperitivo de pescado (mejillones, berberechos, calamares, atún, sardinas…a ser posible siempre bajo en sal, al natural o en aceite de oliva escurriéndolo muy bien). Éste se considerará como parte de la comida a tomar en la cena, pero nunca un COMPLEMENTO EXTRA e INDEPENDIENTE a ella.

Si bien muchos de los anteriormente citados pueden incluirse dentro de un patrón de dieta vegetariana, otras alternativas son:

     Tostadas vegetales integrales untadas con hummus, guacamole, queso vegano, aceite de oliva… O simplemente añadirle tomates pequeños, pepinos, lonchas de tofu, aguacate, calabacín…

Snacks de sesámo negro con arroz integral.

Para los apasionados del dulce: tostada de pan integral con algarroba. Las melazas (arroz, cebada, caña..) y el sirope de ágave pueden ser otros alimentos ideales para untar, que además de ser dulces, aportan muchos nutrientes

Dips de zanahorias, etc.
En nuestra cultura, el aperitivo no sólo es un elemento socializador, sino que juega un rol muy importante dentro de la gastronomía. Hacer que pierda su fama de poco sano es posible si elegimos para ese momento alimentos como los que hemos visto y que por su condición de saludable no son, ni mucho menos, malos de sabor.

¡¡ El secreto está en saber elegirlos y ser consciente de que no es hambre lo que estamos sintiendo!!

Todo sobre el chocolate

Todo sobre el chocolate

chocolate(Por Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués)

Hemos de saber que el este producto es el resultado de  la mezcla de azúcar junto a dos  productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao: una materia sólida (la pasta de cacao) y una materia grasa (la manteca de cacao). A partir de ella (la mezcla básica), se irán obteniendo el resto de variedades que encontramos en el pasillo del supermercado: con leche, frutos secos…

Si bien su materia prima, el cacao, es un alimento con larga historia y ya nuestros antepasados hacían uso de él, será a comienzos del s. XIX, cuando junto con el desarrollo de las plantaciones de cacao en todo el mundo, la industria del chocolate se organice y perfeccione en varios países.

El sabor final del chocolate depende de la selección y mezcla de diversos tipos de granos de cacao, granos que pueden subdividirse entre las variedades fuertes y suaves, y que se suelen mezclar proporcionalmente. Los distintos tipos de chocolate se elaboran modificando las proporciones entre sus componentes y añadiendo otros productos a la composición básica de pasta, manteca y azúcar. Su presentación final  puede ser en forma de tableta o en polvo.

 Y, ¿cuántos tipos de chocolate existen? ¿Cuáles son sus diferencias?

 Chocolate negro: es el chocolate propiamente dicho, pues es el resultado de la mezcla de la pasta y manteca del cacao con azúcar, sin el añadido de ningún otro producto (salvo aromatizantes y emulsionantes). Se entiende que éste debe presentar una proporción de pasta de cacao superior, aproximadamente, al 50% del producto, aunque en el mercado podemos encontrarnos distintas proporciones.

Chocolate de cobertura: puede ser negro o con leche, pero en todo caso se trata de un chocolate con una proporción de manteca de cacao de alrededor de un 30%. Es empleado en pastelería.

Chocolate a la taza (puede presentarse tanto en tableta como en polvo): se trata de chocolate negro (normalmente, con una proporción de cacao inferior al 50%), al que se le ha añadido una pequeña cantidad de fécula (normalmente, harina de maíz) para que a la hora de cocerlo aumente su espesor.

Chocolate con leche: es el derivado del cacao más popular. Se trata, básicamente, de un dulce por lo que la proporción de pasta de cacao suele estar por debajo del 40% y como su nombre indica también contiene leche añadida.

Chocolate blanco: no se trata de chocolate como tal, pues carece en su composición de la pasta de cacao, que es la materia que aporta las propiedades del cacao. Se elabora con manteca de caco (por lo menos, el 20%), leche (en polvo o condensada) y azúcar

Chocolate relleno: cubierta de chocolate que recubre desde frutos secos a frutas…

Y… en lo que respecta a sus propiedades nutricionales, ¿qué podemos decir?

 Como es sabido, los dos principales ingredientes del chocolate (grasa y azúcar) son altamente calóricos. Pero este alimento también es fuente de otros nutrientes en mayor o menor proporción dependiendo del tipo de que se trate, su composición, en definitiva:

–               fuente de hidratos de carbono, de la mano de los azúcares. Pero además, el cacao como materia prima contiene almidón y fibra, si bien tales nutrientes serán más escasos en los diferentes productos del chocolate.

–               fuente de lípidos (grasa). Destacar que el cacao en polvo es el que presenta menor contenido en ella.

–               fuente de polifenoles, teobromina y cafeína, de ahí su efecto estimulante del sistema nervioso al igual que el café, té; tiramina  (causante de migraña) y ácido oxálico (cuidado con la absorción del calcio pues la dificulta).

–               aporte de fibra, sobre todo en el cacao en polvo y no tanto así en los productos de chocolate.

–               aporte de minerales (calcio, fósforo, hierro, magnesio, potasio…), destacando el chocolate con leche y el blanco, por su aporte en calcio en concreto, al llevar adición de un lácteo (leche).

–               aporte de proteínas, mayoritarias en el cacao (materia prima) y en el chocolate con leche y blanco, nuevamente gracias a la adición de un lácteo.

–               aporte de vitaminas, destacando el acido fólico, vitaminas del grupo B (B1) y la vitamina A; ésta última en todos aquellos chocolates a los que se le adicione un lácteo.

El chocolate «negro» es el que se considera más beneficioso ya que el chocolate blanco es pobre en cacao pero con muchas grasas y glúcidos.

Por lo general, es comúnmente ingerido por placer y si bien tiene una gran contraindicación, “exceso de calorías: riesgo de obesidad”, más aún si va mezclado con grasas hidrogenadas, azúcares o añadidos, teniendo en cuenta las características de partida de la población actual, existen  también efectos beneficiosos sobre la salud asociados a su consumo. Destacan así los beneficios del cacao o chocolate negro frente al sistema circulatorio, el posible efecto anticanceroso y antioxidante, el efecto estimulador cerebral, el antitusígeno y el antidiarreico. Incluso un []efecto afrodisíaco aun por comprobar.

La única recomendación en la que hoy por hoy coinciden todos los expertos es la moderación: el chocolate puede formar parte de una dieta diaria siempre y cuando ésta sea equilibrada y no se tome en exceso. Dicho de otro modo: “para quien le guste o sienta deseo de cacao o derivados, mucho mejor una tableta que dos”.

Los edulcorantes

Los edulcorantes

azucarPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués

Como todos sabemos, un edulcorante es un aditivo para los alimentos capaz de duplicar el efecto del azúcar,  pero que usualmente tiene menos energía. Algunos extractos del azúcar son naturales y algunos son sintéticos y generalmente se conocen como edulcorantes artificiales.

Actualmente el empleo de edulcorantes se da en parte por su gran aplicabilidad y por sus efectos, entre ellos  y fundamentalmente, el acalórico, frente a numerosas situaciones:

– disminuir el peso

– controlar la DM y evitar hipoglucemias reactivas

– el cuidado dental

Se pueden agrupar en:

-acalóricos  naturales

-acalóricos artificiales  (sacarina, ciclamato, aspartamo, acesulfame k, D-tagatosa, y L-glucosa)

-calóricos naturales (sacarosa, fructosa, glucosa y lactosa)

-calóricos artificiales (sorbitol, manitol, xilitol, malitol e isomalitol)

Los sustitutos del azúcar se desarrollaron originalmente para ser utilizados por diabéticos y personas con problemas específicos de salud; sin embargo, hoy en día se ha incrementado la demanda de productos bajos en calorías por parte de los consumidores. Algunos de estos hidratos de carbono utilizados como edulcorantes (p. ej., la polidextrosa o el xilitol) se han propuesto como ingredientes de alimentos funcionales útiles para el control de la ingesta por su bajo contenido energético (ya que no son metabolizados o no completamente) y también por los efectos de algunos de ellos, aunque ligeros, sobre la supresión del apetito. Otros azúcares alcoholes como el sorbitol, lactitol, y el xilitol están siendo cada vez más utilizados como edulcorantes en la obtención de productos ‘sin azúcar’. Estos productos son absorbidos de una forma incompleta por el tracto digestivo, por lo que tienen un contenido calórico útil menor que el del azúcar (de 1,5 a 3 kcal/g).

Otro de los edulcorantes, conocidos recientemente es la Stevia. Se emplea como sustituto del azúcar. Tiene un sabor más lento al comienzo y una duración más larga que la de azúcar, aunque algunos de sus extractos pueden tener un sabor amargo o como gusto a regaliz en altas concentraciones. Con sus extractos, que tienen hasta 300 veces el dulzor del azúcar, stevia ha llamado la atención con la creciente demanda de bajos carbohidratos y alimentos bajos de azúcar en la alimentación alternativa. La investigación médica también ha demostrado los posibles beneficios de la stevia en el tratamiento de la obesidad y la hipertensión arterial porque tiene un efecto insignificante en la glucosa en la sangre, es atractivo como un edulcorante natural para las personas con dietas en carbohidratos controlados. Sin embargo, la salud y controversias políticas han limitado la disponibilidad de la stevia en muchos países.

La fructosa clásicamente se ha utilizado como sustituta de la sacarosa en pacientes diabéticos, como edulcorante para la elaboración de numerosos productos, etiquetados como “aptos para diabéticos”. Sin embargo más recientemente se ha comprobado que dietas con alto contenido en fructosa, inducen a hiperglucemia, hiperinsulinemia, hipertrigliceridemia e insulinoresistencia, por lo cual su uso se ha limitado en diabetes.

Finalmente el sucromalt, oligosacárido procedente de la conversión de sacarosa y maltosa, en fructosa y un olisacárido de glucosa con uniones 1-3 y 1-6 alternativamente, ha sido muy utilizado en el diseño de alimentos de bajo IG.

En su caso la tendencia en el patrón alimenticio ¿se centra en el uso de azúcares refinados (de mesa) o bien emplea algún edulcorante de los mencionados anteriormente?

Roscón de Reyes

Roscón de Reyes

roscon de reyesPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del C.M.I. Dr.

Como cada año y a modo de cierre de la festividad Navideña, culminamos los excesos de estos días con el típico Rosco de Reyes, si bien ello no quita que “lo sobrante” no dure en nuestras despensas varias semanas

Los ingredientes que se utilizan para su elaboración son totalmente naturales en la mayoría de las panaderías y pastelerías donde lo podemos encontrar. Aunque ya también se fabrican de manera industrial, por lo que ante ello la recomendación es, de optar por el artesano, que siempre será mucho más

Sus ingredientes principales son los huevos, mantequilla, harina y azúcar, aunque también se le acompaña con agua de azahar (responsable de su aroma característico), frutas escarchadas y un relleno que puede ser crema, nata, chocolate o incluso nada. Por esto es un alimento nutritivo pero partiendo de que es elaborado con ingredientes que contienen altas dosis de hidratos de carbono (los cuales son simples por lo que aumentarán los niveles de glucosa en poco tiempo, y si no es consumida por nuestro cuerpo se acumulará en forma de grasa) el roscón es un postre calórico. En cuanto al aporte de grasas es relativamente pequeño, y destaca también su alto contenido en proteínas, al utilizar alimentos como los huevos o la leche para la elaboración del

En estos días, instituciones de Nutrición como la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) recuerda a los ciudadanos la importancia de cuidar la alimentación durante las fiestas navideñas y tener en cuenta las calorías que se consumen ya que, por ejemplo, una porción del tradicional Roscón de Reyes aporta más calorías que diez gambas a la plancha (250 frente a 200). Recuerdan además, al comparar con otros productos típicos de la fecha, que el roscón es uno de los que más calorías tiene, frente a las 200 que aporta un dedo de turrón, las 120 de un polvorón o las 80 de un mazapán.

Conclusión: antes de comer un alimento conoce  su composición y aporte.

¡¡FELIZ DÍA DE REYES!!

Diabetes y Ácido alfa-lipoico

Diabetes y Ácido alfa-lipoico

acido alfa lipoicoEl Ácido alfa-lipoico es una substancia con un alto poder antioxidante que podemos encontrar en alimentos como el brócoli y las carnes. Al ser soluble en agua y en grasas se absorbe fácilmente y atraviesa las membranas de las células, lo cual le permite actuar como antioxidante a nivel intracelular, protegiendo de los radicales libres incluso al ADN. Esto le confiere una capacidad protectora frente a las enfermedades degenerativas crónicas y severas, incluso ante procesos oncológicos.

También protege a otros antioxidantes, como es el caso del glutatión.

Se ha utilizado con éxito para prevenir la neuropatía y nefropatía diabética. Además ayuda a transformar la glucosa e incrementa la efectividad de la insulina, por lo que ayuda a combatir la resistencia a la insulina.

Estudios realizados en Tubingen, Alemania, demostraron una estabilización de la glucosa en los pacientes diabéticos que consumían Ácido alfa-lipoico.

Otros estudios demostraron una capacidad de protección frente a problemas neurológicos previniendo la pérdida auditiva y el daño encefálico tras un accidente vascular cerebral.

También parece que pudiera mejorar la cognición la memoria y la fuerza muscular, por lo que su uso puede ser bastante recomendable para muchas personas.

Hipérico y depresión

Hipérico y depresión

hipericoDesde que en 1996 el British Medical Journal publicó una reseña sobre 23 pruebas realizadas acerca del tratamiento de la depresión a base de Hipérico (Hypericum perforatum o Hierba de San Juan), nuevas cosas se han venido sabiendo al respecto.

En dicha publicación se reseñaba que según los estudios realizados, en casos de depresiones leves y moderadas, el efecto del tratamiento con Hipérico superaba al de los antidepresivos convencionales, además de tener una menor tasa de efectos secundarios.

Se pensaba entonces que la molécula responsable de la acción antidepresiva del Hipérico era la hipericina. Estudios actuales demuestran que existe otra molécula, la hiperforina, en la que parece residir dicha acción.

Hay que hacer notar, pues, que como el Hipérico puede interaccionar con diferentes medicamentos convencionales no es aconsejable la automedicación, sino que éste sea prescrito por un médico que tenga en cuenta los tratamientos previos del paciente y sus posibles interacciones así como la concentración estandarizada del principio activo adecuado.

Mariscada en Navidad. ¿Precaución?

Mariscada en Navidad. ¿Precaución?

mariscadaPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista colaboradora del C.M.I. Dr. Nougués

Por marisco según la definición de la Real Academia Española (RAE), se entiende cualquier animal marino invertebrado y, especialmente, el molusco o crustáceo comestible.

Dentro de cada uno de estos dos grandes grupos (crustáceos y mariscos), aunque habitualmente no hacemos distinción entre ellos, sino que los consideramos todos bajo el término marisco, a su vez se diferencian varios tipos (almejas, mejillones, calamar…/langosta, percebes…, respectivamente). Y sean unos u otros, nuestra mesa rebosa con ellos en las comidas navideñas, aportándoles un toque de glamour y diferencia respecto al resto del año. ¿Pero cómo saber si se trata de un tipo u otro? De forma fácil recordad que los moluscos son todos aquellos que presentan concha y los crustáceos todos los similares a la gamba, langostino, percebe…, es decir todos los que presentan “antenitas”.

Como cualquier otro producto de pesca, son una excelente fuente de nutrientes, si bien dependiendo del tipo de que se trate, teniendo en cuenta la amplia variedad con la que nos encontramos, es importante no olvidar ciertos detalles más aún, cuando padecemos determinadas enfermedades, que en estos días pueden verse repercutidas negativamente por los excesos cometidos, ya que la frase típica es: “por una vez…”; el problema está en la cantidad pues no es tomarlos, sino que no nos conformamos con la cantidad pequeña, prevaleciendo una vez más el deseo sobre la sensatez y la moderación.

De forma general al hablar de la composición nutricional de los mariscos destaca su bajo aporte calórico (posible alternativa para regímenes hipocalóricos); el alto contenido proteico (de alta calidad como las de la carne y huevo), de minerales (destacando el calcio, magnesio y fósforo), de oligoelementos y vitaminas y el bajo aporte graso, siendo éstas de tipo poliinsaturadas (especialmente omega 3 y 6). En cuanto al colesterol, si bien en términos generales y sobre todo, en el caso de los bivalvos (es decirlos de dos conchas como las almejas, etc), no es excesivamente alto, precaución  con los crustáceos,  sobre todo en casos concretos como los langostinos y familiares (calamar). También debe destacarse que la capacidad de los pescados y los mariscos de aumentar el nivel del colesterol sanguíneo, es muy inferior a la de otros alimentos por su mayor concentración de ácidos grasos insaturados (que ejercen un efecto reductor del colesterol), y su escaso contenido en ácidos grasos saturados (cuyo exceso está relacionado directamente con el aumento del colesterol plasmático).

Esta composición es la que lleva a ser precavidos en su consumo, debiendo primar una vez más la MODERACIÓN, más aún ante patologías como el ácido úrico (por el alto contenido en proteínas que al ser degradadas dan lugar a purinas y éstas al metabolizarse, ácido úrico), dislipemias (colesterolemia), enfermedades hepáticas, alteraciones inmunológicas o problemas gastrointestinales; en estos tres últimos casos sobre todo si van a ser consumidos práctica o totalmente crudos, ya que si el medio en el que viven (el agua) está contaminada pueden albergar en su interior sustancias que al comerlos pasan a nuestro organismo, causando intoxicaciones y cuadros gastrointestinales.

 

Sindrome de Fatiga Crónica y L-carnitina

Sindrome de Fatiga Crónica y L-carnitina

sindrome de fatiga crónicaEl Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es una enfermedad que se caracteriza sobre todo por el cansancio que sufren las personas que lo padecen. También puede ir acompañada de sueño poco reparador, febrícula, dolor muscular o articular e intolerancia a numerosas substancias químicas. Se considera como una enfermedad de diagnóstico reciente y que suele ser resistente a numerosos tratamientos.

La L-carnitina es un nutriente que se encuentra en diversos alimentos que tiene la propiedad de transportar la grasas hasta dentro de la mitocondría.

En un estudio realizado por el Chronic Fatigue Syndrome Center y el Departamento de investigación del Mercy Hospital y el Médical Center de Chicago, constataron que los pacientes afectos de SFC tratados con L-carnitina mejoraban al disminuir la fatiga física  y mental, así como el estrado de ánimo.

En otro estudio realizado se constató que tras 28 semanas de tratamiento, los enfermos tratados con L-carnitina evidenciaban una mejoría no constatada en otro grupo de pacientes que fueron tratados con antivirales.