Las Técnicas de Visualización

Las Técnicas de Visualización

tecnicas visualizaciónSe llaman Técnicas de Visualización a aquellos ejercicios mediante los cuales aprendemos a crear imágenes mentales con la finalidad de conseguir un efecto deseado.

De una manera sencilla y comprensible, se puede decir que visualizar no es más que  la capacidad que tenemos todas las personas para crear imágenes en nuestra mente. Dichas imágenes pueden ser de tipo visual, de tipo auditivo y de tipo kinestésico (que incluye las sensaciones táctiles, el gusto y el olfato).

Cada persona posee una mayor facilidad para generar mejor un cierto tipo de imágenes que otras, pero todos creamos dichas imágenes ya que éstas constituyen uno de los elementos básicos del funcionamiento mental. 

Las imágenes forman archivos de memoria y crean los mapas mentales. Por eso no podemos comprender el mundo, ni tampoco actuar en él, si no es a través de las imágenes mentales. Esta es una de las razones por la que aprender a visualizar (a crear imágenes mentales adecuadas) tiene tanta importancia.

Las Técnicas de Visualización nos permiten desarrollar el tipo de pensamiento que está más en relación con el funcionamiento del cerebro derecho, más artístico y más creativo. 

Según estudios realizados, las Técnicas de Visualización son capaces de modificar las funciones fisiológicas, lo cual tiene una gran utilidad para usar dichas técnicas en el campo de a salud.

Diferentes investigaciones en el campo de la psicología confirman que la imágenes mentales se producen más fácilmente con ojos cerrados y musculatura relajada. 

No es necesario tener ninguna creencia especial o fe en ninguna doctrina para realizar estas prácticas, pero si el deseo positivo de enriquecer nuestra propia experiencia. Es por eso muy importante generar una motivación y disposición adecuada. 

El uso adecuado de estas técnicas nos permiten obtener resultados notables en ciertos tipos de problemas, por lo que son muy recomendadas en diversas patologías, siendo también muy útiles en todas aquellas las profesiones que tengan un componente creativo importante, ya que se ha comprobado como producen un efecto positivo sobre la creatividad.

Las Técnicas de Visualización, también pueden ser utilizadas como métodos para preparar un acontecimiento futuro o mejorar nuestras relaciones, ya que hace que las relaciones interpersonales se vivencien de modo diferente. 

Existen otras aplicaciones de las Técnicas de Visualización, tales como tratar de conseguir las metas que deseamos o aprender a profundizar en nosotros mismos por medio de la apertura de canales de comunicación con los contenidos profundos de nuestra consciencia.

Existen un gran arsenal de técnicas diferentes, aunque se distinguen dos grandes grupos, uno de ellos en el que se pueden realizar ejercicios en el que la visualización es dirigida y otros en los que se dan unas sugerencias generales y es la propia persona quien construye su historia.

Finalmente decir que suelen ser ejercicios gratificantes y con un alto contenido simbólico en el que los niveles psíquicos más profundos acceden a la consciencia gracias a dichas imágenes.

Aunque pueden practicarse de forma autodirigida, siempre es más conveniente, sobre todo para comenzar, hacerlo guiado de la mano de alguien experto en el tema.

Reflexiones sobre la medicina oriental

Reflexiones sobre la medicina oriental

medicina orientalEl campo de la salud y el bienestar es, sin lugar a dudas, una de las áreas del conocimiento humano por la que solemos sentir una mayor curiosidad y atracción, ya que el hecho de vivir una vida suficientemente saludable y longeva no deja indiferente a la mayoría de las personas. 

Actualmente, en los albores del siglo XXI, y disponiendo de los medios de comunicación con los que contamos, cada vez nos resultan más cercanas ciertas expresiones tales como la energía Qi, la moxibustión o la Medicina Ayurvédica, términos estos que hasta hace bien poco sólo estaban al alcance de un escaso y selecto grupo de personas. Sin embargo, hoy día quién no ha escuchado hablar de cosas como la acupuntura, las bayas de Goji o el Masaje Tailandés.

Pero más allá de esta especie de fascinación por “lo oriental” que podemos percibir en ciertos ambientes, y que bien podría tratarse simplemente de una moda más, subyace una profunda curiosidad hacia este tipo de sabiduría ancestral que sustenta una sorprendente visión del ser humano, así como de la salud y la enfermedad, que al mismo tiempo seduce a los occidentales que accedemos a ellas.

Obviamente, nosotros hemos nacido y crecido en nuestro mundo occidental, y por tanto nos encontramos impregnados, consciente o inconscientemente, de toda suerte de creencias y valores que constituyen el paradigma de lo que podríamos denominar la cultura occidental, tanto para bien como para mal 

En el ámbito de la salud nos sentimos orgullosos de los magníficos avances tecnológicos conseguidos sobre todo en las últimas décadas, y que han logrado encontrar solución a muchas enfermedades, mejorar la calidad de vida de gran número de personas y permitir un incremento de la duración de la vida hasta no hace mucho impensable.

En cierto modo es lógico que sintamos un lícito orgullo, pero si esta legítima emoción se convirtiese en sensación de superioridad, y nos impidiese percibir las carencias de nuestro propio modelo, o generase un pensamiento de tipo narcisista y etnocéntrico sin más, habría que decir, entonces, que estaríamos profundamente equivocados.

Desde muy joven me han interesado las disciplinas orientales como la acupuntura, de la cual leí mi primer libro cuando tenía quince años de edad. Posteriormente profundicé en el estudio de la Medicina Tradicional China, el Qi Gong, la Medicina Tibetana, el Reiki, el Shiatsu y los principios de la Medicina Ayurvédica, el Yoga y algunas otras ciencias orientales.

En estos momentos, tras más de treinta y dos años de experiencia de ejercicio profesional en el campo de la Medicina Integrativa, mi comprensión del asunto podría resumirse fácilmente, y es que todos nos enriqueceríamos si occidente aprendiese de oriente y oriente de occidente.

Permítaseme con fines didácticos utilizar el constructo de “Medicina Oriental” sabiendo que dicha expresión es un tanto ambigua y poco “científica”, ya que en ella se incluyen un conjunto de medicinas distintas pero con un indudable tronco común, al que quiero hacer referencia. Sin embargo voy a utilizar dicha expresión, ya que no podemos obviar el aspecto eminentemente didáctico y práctico que tiene.

Dentro de esta Medicina Oriental podríamos resaltar tres sistemas médicos que superan con mucho a todos los demás de la zona: la Medicina Ayurvédica de la India, la Medicina Tradicional China y la menos conocida Medicina Tibetana. 

De estas tres grandes medicinas se han nutrido otros muchos enfoques médicos más locales y de menos difusión e influencia que los anteriores. Estimo que estas tres grandes Medicinas Orientales, por su profunda complejidad y características, así como por la influencia que hoy día tienen en el mundo occidental, bien merecerían un tratamiento particular que podría explicitarse en futuros artículos. 

He de decir, también, que cuando hablo de Medicina Occidental, me estoy refiriendo a la medicina convencional y oficial que se practica en los centros hospitalarios y de salud de los países occidentales avanzados. Pero hay que recordar que cada vez más está apareciendo en occidente una nueva corriente con una manera diferente de entender la salud, y que posee profundos vínculos con las medicina orientales, como es el caso de la Medicina Integrativa, que asume los avances de la medicina científico-técnica moderna, pero que además incluye los aspectos psicológicos y espirituales del ser humano, y, además, entre su arsenal utiliza diversas terapias provenientes de oriente como la acupuntura o el shiatsu, entre otras.

Para alguien ajeno al campo de la salud me gustaría comentar algunas de las principales diferencias existentes entre el modo de concebir la salud y de tratar la enfermedad que existen entre occidente y oriente.

Lo primero que habría que decir es que en todo sistema médico hay tres pilares fundamentales: La técnica, la visión antropológica y el criterio de aplicación.

La medicina occidental ha avanzado mucho por el camino de la técnica. Hemos conseguido grandes logros, pero hemos quedado muy atrás en otros aspectos. Mucho de los problemas con los que nos encontramos hoy día se deben a que no existe una visión antropológica clara y el criterio de aplicación de los remedios ha sido limitado a la pura estadística.

Hace tiempo que suelo hablar del “Modelo Frankenstein” para expresar el enfoque fragmentario con el que Medicina Occidental convencional (la alopatía), considera al ser humano habitualmente. Aunque en teoría todos los médicos sabemos que somos un todo y que existe una unidad inseparable entre la mente y el cuerpo, a nivel práctico, en la sanidad del día a día, se funciona bajo el esquema de las especialidades y las superespecialidades, en las que un profesional muy cualificado en un ámbito desconoce casi todo de todo lo demás. 

Pero sucede que un ser humano no es, desde mi punto de vista, un trozo de carne anexo a un ojo, o a un hígado, sino toda una unidad que enferma y sana globalmente.

A modo de diferencia, la Medicina Oriental, posee una visión antropológica mucho más holística y global. Posee un núcleo común, a pesar de las diferencias culturales entre los distintos países orientales, que podríamos denominar visión holística y energética del ser humano.

En oriente se considera que el ser humano es energía, al igual que todo lo es también todo el universo. El ser humano no se entiende, pues, como algo aislado y separado de su entorno, sino como un ser en continuo intercambio con las energías ambientales. Curiosamente esta noción está muy próxima a los postulados ecológicos occidentales actuales. Los distintos padecimientos y enfermedades, por tanto, poseen una base  de desequilibrio energético y es posible recobrar la salud mediante aquellos procedimientos que ayuden a restaurar el equilibrio perdido dentro de cada persona y a devolver el equilibrio entre ésta y el macrocosmos. 

Hace miles de años que la interrelación entre los aspectos mentales y el cuerpo físico se tiene en consideración en el mundo oriental a la hora de abordar la salud y la enfermedad.

Podríamos decir que la Medicina Oriental posee un enfoque más global del ser humano,  considerándolo tanto en sus aspectos físicos, emocionales y espirituales, mientras que el enfoque occidental es predominantemente materialista. 

Muchas de las Medicinas Orientales están inseparablemente conectadas con la dimensión espiritual, con todo lo que ello implica. También se fundamentan en los antiguos y milenarios pensamientos filosóficos de las culturas en la que se han venido expresando. Gran parte de sus conocimientos actuales han surgido de una amplia base empírica de observación a través de los tiempos de los fenómenos de la naturaleza. 

Pero lo que en estos momentos en los que la ciencia occidental ha logrado mandar sondas especiales que van más allá del sistema solar, nos resulta realmente sorprendente es que estos conocimientos empíricos ancestrales que nos muestran las medicinas orientales, puedan ser tan precisos en muchos casos, de tal manera que la ciencia occidental ha podido hoy día constatar la utilidad de muchos de estos sistemas terapéuticos y, aunque todavía desconocemos bastantes de los mecanismos en los que se sustentan ciertas curaciones, lo realmente fascinante es pensar el modo en el que los sabios de la antigüedad llegaron a desarrollar una clara comprensión de cómo ayudar a las personas de su entorno a luchar contra la enfermedad y a conservar su salud.

Ahora, las actuales generaciones de jóvenes estudiantes occidentales, poseen un escenario privilegiado para establecer una síntesis necesaria entre ambas visiones del mundo, la oriental y la occidental. Mantengo la convicción y la esperanza de que de ese nuevo conocimiento más global y comprensivo, surgirán las semillas de un mundo mejor, porque no olvidemos que la salud y el bienestar es un anhelo y una aspiración que todos los seres humanos deseamos.

Ejercicio físico, calidad de vida y longevidad

Ejercicio físico, calidad de vida y longevidad

ejercicio, calidad de vidaLa importante relación entre ejercicio físico, calidad de vida y longevidad es conocida desde la antigüedad. Se ha demostrado inequívocamente que quienes hacen ejercicio desde edades tempranas y lo mantienen a lo largo del tiempo, tienen tasas de mortalidad más bajas en comparación con aquellas otras personas de vida sedentaria.

A nivel de investigación se ha constatado, también, que quienes mejoraban su forma física reducían el riesgo de muerte  en un 44% en comparación con quienes no lo habían mejorado.

Otro estudio ha tratado de relacionar el ejercicio físico con la supervivencia. En dicho estudio se demostró que los varones que comenzaron a hacer alguna actividad física de intensidad moderada durante los 15 años que duró la investigación, tenían un riesgo de muerte 23% más bajo que los que no hicieron deporte.

Hay quien siente que ya es demasiado tarde para comenzar su práctica deportiva. A estas personas habría que decirles que existen suficientes pruebas que avalan lo contrario, que nunca es demasiado tarde para comenzar a hacer ejercicio. Las personas que realizaron ejercicio ganaron de 3-5.7 años de vida, dependiendo de la frecuencia con la que lo hacían, viviendo estos años extras con menos discapacidades que el resto de la población.

Hay que resaltar que el ejercicio físico no sólo ayuda a vivir más, sino también a vivir mejor, mejorando nuestra salud física, mental y emocional, incluso nuestra productividad y nuestras relaciones íntimas.

Las personas mayores que llevan una vida activa pueden mantener sus niveles cardiovasculares, musculares y de metabolismo similares a personas sedentarias más jóvenes. Las personas activas más mayores tenían el doble de posibilidades de acabar sus vidas sin discapacidades en comparación con las sedentarias.

Ciertos estudios demuestran que el ejercicio físico puede contrarrestar los efectos del envejecimiento a nivel del estado cardiovascular. Se constató que en personas que habían estado sometidas a un programa de ejercicio intenso durante 6 meses, volvían a su estado cardiovascular cuando dicho programa se repetía 30 años después.

También parece ser beneficioso tras sufrir ciertas patologías, como por ejemplo los pacientes cardiacos. Aquellos que eran sometidos a programas de ejercicios, vivían más tiempo que los que sólo habían hecho tratamiento médico.

La recomendación es realizar ejercicio moderado 5-6 veces por semana durante 30 minutos. Este nivel de ejercicio en el que se queman 1000 calorías, reduce el riesgo de muerte entre 20-30%. Parece que un nivel de esfuerzo mayor da lugar a mejores resultados, pero todavía no está claro el límite a partir del cual dejamos de beneficiarnos por hacer más ejercicio.

No obstante, he de recordar que la buena salud no se basa únicamente en la práctica del ejercicio físico, sino que hemos de tener en cuenta también los otros dos pilares básicos para una vida saludable: cuidar nuestra alimentación y el aspecto psíquico, cultivando las emociones positivas y el equilibrio mental.

Beber agua es importante

Beber agua es importante

beber aguaLa mayoría de las personas saben que beber agua es necesario para una buena salud, pero pocos son conscientes de la importancia que tiene beber agua como coadyuvante del tratamiento de ciertos procesos patológicos.

Recordemos que todas la reacciones bioquímicas del organismo se realizan en medio acuoso y que los residuos metabólicos que se excretan al exterior han de ir vehiculados también por agua.

A modo de curiosidad, mencionaré algunos de los procesos patológicos en los que el agua contribuye a su mejoría:

  • Fiebre: El agua ayuda a controlar la temperatura
  • Diabetes: Ayuda a la eliminación del azúcar no oxidado
  • Dietas: Produce sensación de saciedad. Ayuda a las dietas hipocalóricas.
  • Problemas digestivos: Alivia las molestias en gastritis crónicas, espasmos y cólicos digestivos
  • Litiasis renal: Imprescindible para la eliminación de residuos.
  • Hiperuricemia: Ayuda a la eliminación del ácido úrico
  • Pacientes oncológicos: Previene el daño renal causados por citostáticos y por productos tóxicos de la necrosis tumoral
  • Deporte: Vehículo de los electrolitos, previene los calambres y la fatiga durante la práctica deportiva.

Y no olvidemos que ahora, cuando comienza el verano y aumentan las temperaturas, la correcta hidratación es imprescindible para mantenernos sanos y saludables.

Tratamientos depurativos

Tratamientos depurativos

dieta depurativaLas llamadas “curas de desintoxicación o limpieza”  han sido recursos ampliamente utilizados desde hace tiempo por la Medicina Naturista para ayudar al organismo a eliminar el exceso de toxinas acumuladas y producir una limpieza de los emuntorios facilitando así la función de los distintos órganos y aparatos. Clásicamente, las épocas más recomendadas para llevar a cabo estas curas son la primavera (“cura de primavera”) y el otoño (cura de otoño), aunque es posible realizarla en cualquier otro momento del año, siempre que sea conveniente. Se pueden realizar diversos tipos de curas, desde los ayunos completos o semicompletos, monodietas, hasta cualquier otra forma de depuración menos estricta. Cada opción ha de adaptarse a la persona y a sus circunstancias físicas y psicoemocionales. Son muchos los métodos que se pueden seguir y, según las distintas modas, unos llegan a ser más famosos que otros. Como siempre, el sentido común ha de imperar a la hora de hacer cualquier tipo de tratamiento depurativo o drenante. Lo primero es entender que aquellas personas en situaciones especiales como las personas que sufren de trastornos alimentarios, las mujeres en periodos de lactación o durante el embarazo, no deben realizarla. También habremos de tener precaución en el caso de enfermos crónicos, ya que ha de ser un médico quien controle  dicho tratamiento. Por otro lado, antes de introducir ningún tipo de tratamiento depurativo, primero hemos de eliminar el exceso de productos tóxicos como alcohol, café, bollería industrial, tabaco, leche y derivados, etc. Una buena hidratación es siempre imprescindible. Para ello beberemos agua de buena calidad o infusiones, aproximadamente unos 2-3 litros al día. En el caso de que no sea el ayuno la forma elegida, las comidas han de ser abundantes en frutas frescas y verduras, preferentemente de cultivo ecológico. No olvidemos que el ejercicio físico moderado, así como el descanso suficiente han de estar convenientemente equilibrados durante estos días de depuración. Por último, indicar que hemos de procurar una buena higiene intestinal, añadiendo algún tipo de infusión laxante suave o cualquier otro producto que nos ayude a mantener un ritmo intestinal adecuado.  (ANF)

Quisiera estar sano… pero no tengo tiempo

Quisiera estar sano… pero no tengo tiempo

no tengo tiempo“Si no tienes tiempo para vivir una vida más saludable, entonces habrás de conformarte con la que tienes.

A pesar de mis años y mi experiencia profesional, no dejo de sorprenderme cada vez que se repite la situación que voy a describir. Un paciente viene a verme y me relata sus dolores y padecimientos. Hasta ahí, parece que todo es normal. Como médico tengo la obligación de aconsejarle lo que ha de hacer para mejorar dicha situación, y el paciente me responde “no tengo tiempo para ello”. Pues la conclusión es muy fácil, ¡vamos de sentido común!, si usted no tiene tiempo para hacer aquello que necesita para curarse sólo le queda una cosa, ¡seguir como está!

Si tienes una contractura y no tienes tiempo para tratarla, la contractura seguirá. Si el estrés hace mella en tu salud pero no dispones del tiempo para aprender a gestionarlo mejor, ya sabes que pasará.

Alguien puede pensar que es duro lo que expongo. Alguna vez me lo han dicho, “¡hay que ver las cosas tan duras que dices!”.  En estos casos sigo sorprendiéndome aun más si cabe. Y es que el sentido común les suele resultar muy duro a aquellos que carecen de él.

Si usted no tiene tiempo para lavar el coche ¿cómo quedará su vehículo limpio o sucio? Si usted no tiene tiempo para pelarse ¿cómo llevará su cabello corto o largo? Si usted no tiene tiempo para dedicarlo a su propio proceso de crecimiento y desarrollo humano ¿cómo será su vida?» (ANF)

 

Substancias con carácter dopante

Substancias con carácter dopante

dopingPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués Lo primero de todo al hablar de dopaje o doping, es saber a qué nos referimos con este término. Pues bien, de acuerdo a la definición de la Agencia Mundial Antidopaje, el doping es la violación a cualquiera de estas reglas:

  1. La presencia de una sustancia prohibida, sus metabolitos o marcadores, en el cuerpo de un atleta.
  2. El uso, o intento de uso, de una sustancia o método prohibidos.
  3. Rehusarse a suministrar una muestra, no hacerlo sin causa justificada, o evadir de cualquier modo la recolección de muestras.
  4. No estar disponible para las pruebas fuera de competición, no presentar los papeles debidos, o no indicar dónde se encuentra en todo momento (en tres ocasiones a lo largo de 18 meses)
  5. Hacer trampa, o intentar hacer trampa de cualquier forma durante los controles.
  6. La posesión de sustancias prohibidas o de métodos prohibidos.
  7. La compraventa o intento de compraventa de sustancias prohibidas o de métodos prohibidos.
  8. Administrar o intentar administrar sustancias o métodos prohibidos a un atleta, o ayudar, alentar, asistir, encubrir o entrar en cualquier tipo de complicidad que involucre una violación o intento de violación de una regla antidopaje.

En la actualidad son numerosas las noticias que se pueden escuchar al respecto, frente a los múltiples y numerosos estudios e investigaciones que ratifican sus efectos contraproducentes y la no necesidad de su uso; estando a favor de  hábitos saludables y una alimentación sana  para lograr y garantizar el máximo rendimiento deportivo, sin necesidad de sustancias extrañas para nuestro organismo. En cualquier caso son múltiples las acciones que siguen llevándose a cabo, y que nunca saldrán a la luz. La mayoría de los casos de los últimos años se vincula a la creatina, un compuesto nitrogenado que se acumula en los músculos esqueléticos unido a una molécula de fosfato, y que sirve como fuente inmediata de energía para la contracción muscular algo especialmente importante para los ejercicios breves y de alta intensidad. Al no figurar en las listas de sustancias prohibidas, se ha convertido en los últimos años en un producto de moda entre los deportistas, pese a que algunos estudios sugieren que su uso puede estar ligado a una mayor incidencia de cáncer. En el caso de jóvenes y adolescentes, la situación es aún más preocupante y seria, pues lejos del objetivo/fin de la práctica de ejercicio/actividad física: salud, bienestar, calidad de vida…, llegar a esta situación resulta contradictorio y paradójico, poniendo en riesgo la salud. Aún a esta edad se está dando el crecimiento y si a la toma de este tipo de sustancias añadimos las restricciones que se realizan en el patrón de comidas del deportista, la situación puede ser comprometida. Deben ser inculcadas las buenas prácticas y dentro de ellas las relativas a la alimentación son tan importantes como cualquier otra. La buena práctica deportiva, apoyada de una alimentación equilibrada y estructurada, considerando desde las características del individuo para el cálculo de sus necesidades, hasta la intensidad y tipo de actividad, períodos de entrenamiento y competición…, es clave para la mejora del rendimiento del deportista; nada por sí es milagroso y menos aún en cuestión de horas/días por la toma de un compuesto determinado. Gracias a la regulación existente en nuestros días y la relevancia del tema, a lo largo de los años han sido censuradas muchas sustancias, siendo todas sometidas a estudios científicos para confirmar o no las supuestas propiedades atribuidas. Una muy conocida, como es la cafeína, fue una de las últimas en ser excluida de la lista, pues lejos de lo que se pensaba, no presenta carácter dopante. En el siguiente enlace podéis encontrar más información: http://www.aea.gob.es/media/219709/listado%202011%20y%20mod.pdf Atletismo, ciclismo, halterofilia y natación son algunos de los deportes más ligados a las prácticas de dopaje.

Epigenética y salud

Epigenética y salud

epigenetica y salud“Algunas veces escucho aquello de “para qué cuidarse tanto, mira fulano,  fumando toda la vida y ahí lo tienes con noventa años y en perfecto estado”.

En cierto modo, parte de esta frase, tiene razón. Al menos en algunos aspectos de la misma, ya que es verdad que fulano tiene noventa años y también es verdad que fuma mucho y se encuentra aceptablemente bien para su edad.

Pero dicha afirmación es bastante más cuestionable en lo que al sentido de la misma se refiere, ya que trata de dar soporte a la creencia que algunos sostienen de que da igual lo que hagas, porque al final es la “suerte” lo que marca la diferencia entre salud y enfermedad. Si la tienes, hagas lo que hagas, vivirás mucho y bien, y si no la tienes enfermarás y morirás más precozmente.

Pero afirmar lo anterior es ya otra cosa. Sin quitarle mérito a la suerte, el destino o lo que se quiera invocar, según parece, lo que hagamos en nuestra vida determina mucho nuestro futuro. Al menos eso es lo que dicta el sentido común, y los estudios científicos  actuales al respecto lo corroboran.

Obviamente, existen ejemplos de una cosa y de lo contrario. En la vida, las cosas unas veces funcionan y otras, en cambio, no. Pero esto no hace más que mostrarnos que vivimos en un mundo incierto, en una realidad probabilistica que, aplicada al campo de la salud, cuestiona toda certeza que queramos sostener.

Por esa razón, es posible que haya personas que se cuidan poco y viven mucho y también otras que se cuidan mucho y viven poco. Yo conozco ejemplos de ambos casos. Pero que duda cabe que, en términos de probabilidades, cuidarse implica una mayor probabilidad de vivir en salud que si no te cuidas.

Es muy importante que entendamos que en la vida, en general, y en el campo de la salud en particular, no existen las certezas, sólo una aproximación o un distanciamiento a dichas certezas. Así, si no fumas, es más difícil que contraigas un cáncer de pulmón, pero no tienes la seguridad de no llegar a tenerlo.

Hoy día parece claro que el estilo de vida apropiado es un elemento fundamental para mantenernos en salud, ya que incrementa la probabilidad de que así sea, pero hemos de tener presente que no nos da seguridad al cien por cien.

La base genética que recibimos de nuestros padres a través de la herencia ligada al ADN, juega un papel fundamental en lo que se refiere a nuestra salud. Desde este punto de vista exclusivamente genético algunos podrían llegar a pensar que existe un cierto determinismo biológico del que no podemos escapar y que esto marcaría la diferencia entre vivir sanos o enfermar.

Pero hoy día sabemos que además de la inexorable carga genética, también entran en juego una serie de factores ambientales que son capaces de hacer que los genes se expresen o que queden silenciados.

A esta nueva disciplina que se ocupa de investigar y profundizar en estos asuntos se le denomina Epigenética. Consiste en el estudio de todos aquellos factores no genéticos que intervienen desde el óvulo fertilizado hasta su senescencia, pasando por la forma adulta. Estos factores están ligados al estilo de vida del sujeto y al medio ambiente en el que se desenvuelve dicho sujeto.

Dependiendo de la calidad de ambos, medio ambiente y estilo de vida, la carga genética se expresará de un modo o de otro. Es decir, los seres humanos nacemos con un potencial genético, hereditario, y el modo de vida y el lugar en el que vivimos modularán la expresión de dichos genes.

Por tanto, y en base a los conocimientos actuales, siguen siendo válidos los postulados que sostienen que, si queremos tener una vida más saludable, habremos de seguir manteniéndonos fieles a los tres pilares fundamentales de la buena salud, a saber: una dieta adecuada, ejercicio físico moderado y continuado, y armonización mental y emocional con un enfoque de vida positivo.

Así que, tengas la genética que tengas, si cuidas tu dieta, ejercitas tu cuerpo y calmas tu mente, vivirás mucho mejor.” (ANF)

Terapia integral

Terapia integral

interacicón cuerpo-mente“Hace unos días me decía un paciente hipertenso, “a mí me sube la tensión cuando tengo problemas”. Ayer me decía un paciente diabético “he comprobado que el azúcar se me dispara cuando estoy nervioso”. Son solamente un par de ejemplos sacados de los muchos pacientes que describen cosas similares.

Hoy día nadie duda de la estrecha interrelación existente entre nuestros estados emocionales y los diferentes parámetros de salud biológica. Es decir, la mente y el cuerpo forman una realidad inseparable en la que mediante diversos mecanismos neurológicos, energéticos y hormonales se influyen mutuamente.

Pero esta obviedad, constatada actualmente por numerosos estudios científicos que la avalan, no se traduce luego a nivel práctico en la clínica diaria a través de prescripciones consecuentes a la hora de aplicar una terapéutica apropiada para estos casos.

Quiero decir que para la mayoría de los médicos, aunque conozcan y admitan esta interrelación cuerpo-consciencia, los conocimientos anteriores no se trasladarán a algo concreto, sino que, finalmente, acabarán recetando sólo unas pastillas para la tensión o unas pastillas para el azúcar, por ejemplo, sin tener en cuenta el modo en el que el aspecto emocional influye en estos parámetros.

A lo sumo, habrá alguno que prescribirá tranquilizantes, si es que observa que el paciente se encuentra especialmente nervioso o demasiado estresado. En pocos casos se le planteará la posibilidad de enfocar el tratamiento a un nivel más profundo, es decir, hacer algo que le ayude a disminuir el impacto que la somatización emocional produce en su cuerpo.

En caso de que se decidiera comenzar a tratar la dimensión emocional, para intentar mejorar las posibles somatizaciones, pocas cosas hay para ello más efectivas que aprender a gestionar dichas emociones de una forma apropiada. Pero ¿cómo hacerlo?

Lo primero que deberíamos tener claro es que se trata de un proceso de aprendizaje, y como tal requiere unas condiciones de tiempo, esfuerzo y disciplina por parte del alumno. Las recetas fáciles y rápidas no suelen ser efectivas. He de decir que me gustaría que lo fuesen, pero después de más treinta años de experiencia, he constatado que no funcionan las recetas mágicas, pero sin embargo sí son especialmente útiles aquellos aprendizajes que nos llevan a conocernos mejor y que incrementan el nivel de recursos y habilidades de  cada sujeto para hacer frente a la gestión adecuada de su mundo emocional.

Muchos pacientes ya lo han hecho, y con ello han conseguido regularizar sus parámetros biológicos, disminuir la dosis de su medicación convencional y, sobre todo, mejorar su calidad vida.

Sería deseable que el conocimiento que hoy día poseemos acerca del modo en el que el cuerpo y la mente se influyen mutuamente, diera lugar a una visión mucho más amplia, certera y ajustada a dicha realidad, a la hora de realizar las prescripciones para cada caso” (ANF)

Protegerse del ruido

Protegerse del ruido

protegerse del ruído“Según muestran los datos, vivimos en una sociedad, la española, que es la segunda más ruidosa del mundo. Desde el punto de vista de la salud esto no resulta nada beneficioso, como tampoco lo es para la calidad de vida, pues son muchos los estudios que confirman las repercusiones negativas que produce en el organismo el exceso de ruido.

Padecemos en muchas de nuestras ciudades un exceso de contaminación acústica que supera en ciertos lugares el límite máximo admitido por la OMS, que es de 65 decibelios. Se admite, también, que en nuestras ciudades el 80% de la población padecen una cierta forma de sordera ligada a la contaminación acústica. Además se han realizado estudios que demuestran que los jóvenes entre 15 y 25 años, en su mayoría tienen afectada la integridad de su capacidad auditiva.

El transporte, la construcción y la industria suelen ser los principales responsables de dicha contaminación, aunque en ciertos lugares aparecen otros elementos generadores de ruido como son los bares nocturnos o determinadas actividades relacionadas con el ocio en las que se concentran un número muy elevado de personas.

Muchas de los trastornos producidos por la contaminación acústica están relacionados con la esfera psicológica, como el insomnio, trastornos de la atención, de la memoria, ansiedad o exceso de irritabilidad, pero otras afectan a otros órganos y sistemas como es el caso de la tensión arterial, las contracturas musculares y los procesos digestivos entre otros.

Paras luchar contra el ruido es fundamental la concienciación ciudadana y la toma de medidas efectivas por parte de la administración correspondiente, situando vallas de protección acústica, utilizando materiales aislantes sonoros en las construcciones o regulando la intensidad o los horarios de actividades acústicamente contaminante.

Por nuestra parte, podemos aportar nuestro granito de arena tratando de ser un poco menos ruidosos, evitando poner música, televisión, etc. a un volumen excesivamente elevado y buscando momentos de silencio y de contacto con la naturaleza, cuyos sonidos ejercen un efecto relajante y sedante sobre el organismo” (ANF)