10 Consejos para afrontar los momentos difíciles

10 Consejos para afrontar los momentos difíciles

Una vez atendí a un joven de veintipocos años, el cual había quedado parapléjico tras un accidente de tráfico un par de años atrás. Como la mayoría de los chicos de su edad, antes del accidente solía practicar deporte, ir de fiestas y demás salidas, con mucha actividad social en su vida. Pero ahora sabía que las cosas ya no serían como antes. Cuando comenzó a hablar conmigo, lejos de lo que cabría esperar de que estuviese triste y deprimido, encontré a un joven alegre, esperanzado y lleno de proyectos. En un momento de la conversación me dijo, “sé que no puedo andar ni hacer otras muchas cosas que hacen los chicos de mi edad, pero nunca me he sentido tan libre ni lleno de vida”. Me alegré mucho de escuchar lo que oí, y seguimos la consulta ahondando sobre el asunto que le había llevado hasta allí. 

La mayor parte de las personas en esas circunstancias estarían llenas de quejas y con un ánimo por los suelos, sin embargo este joven mostraba justo todo lo contrario: aceptación, alegría, esperanza… ¿Cómo explicar esto? Sigue leyendo

Desarrollar el potencial

Desarrollar el potencial

Te has peguntado alguna vez si en estos momentos eres consciente de tus mejores potencialidades. Yo sí que me lo he preguntado muchas veces y la respuesta es negativa. Y no se debe a falta de atención al respecto, sino  a que soy consciente de la insondable profundidad de los seres humanos, y creo que, por mucho que haya ahondado en ello, todavía me queda un largo trecho que recorrer. Estoy convencido de que expreso algunas cualidades pero, al mismo tiempo, que tengo otras por descubrir. 

Además de esta primera pregunta, también me he cuestionado con frecuencia ¿dónde está el limite del ser humano? La respuesta es bastante incierta. En el mundo hay muchas cosas que no controlamos, pero tal vez,  una de las pocas cosas que sí dependen de nosotros es hasta dónde llega nuestro compromiso para conocernos, descubrirnos y florecer como deberíamos. Pero saber cuál es el límite de la humanidad, eso es otra cuestión.  Sigue leyendo

Aprender a sanar

Aprender a sanar

Soy un privilegiado. La mayoría de quienes vivimos en países del primer mundo lo somos. Pero en mi caso particular he de agradecer el hecho de haber podido dedicarme a una de mis pasiones, el conocimiento del ser humano, y transformarla en profesión a través del ejercicio de la Medicina Integrativa. Porque en este modelo médico, no sólo se trabaja con la enfermedad, sino  que procuramos sobre todo promover la salud y comprender al ser humano en su totalidad. 

Esta profesión, ejercida del modo en el que la concibo, me concede la posibilidad de seguir aprendiendo cada día más, a la vez que me permite ayudar a otras personas a vivir mejor. Porque la salud, entendida como “el arte de vivir”, no la concibo como la mera eliminación de una enfermedad (lo cual está muy bien y no es nada despreciable), sino que para mí implica algo más. Entiendo que la salud se encuentra íntimamente relacionada con el proceso de desarrollo humano. ¿Qué quiere decir esta afirmación? Sigue leyendo

La libertad para elegir saludablemente, o no

La libertad para elegir saludablemente, o no

Siempre he creído que la salud es una de las cosas más valiosas para todos los seres humanos. Pero ¿quién es el responsable de dicha salud?, ¿el sistema sanitario?, ¿los médicos?, ¿la familia?, ¿la propia persona?, etc

Seguro que cada uno de los anteriormente mencionados tiene una cuota de responsabilidad, pero desde mi punto de vista, sabiendo como sabemos que la mayor parte de las enfermedades depende de nuestro estilo de vida, lógicamente es la propia persona quien ha de asumir la mayor parte de la responsabilidad en lo que al cultivo de la salud se refiere.

¡Doctor, me va a regañar porque no he hecho nada! Me dicen algunos pacientes. No soy yo el encargado de regañarle, les suelo contestar. Usted decide qué es lo que quiere conseguir. Sigue leyendo

¿Mental o emocional?

¿Mental o emocional?

¿Crees que eres más mental o más emocional a la hora de decidir en asuntos de cierta importancia? Me gustaría reflexionar a propósito de esta cuestión, aunque tal vez te sorprenda el resultado de lo que vas a leer a continuación. 

Durante mucho tiempo hemos creído que los seres humanos, tal como nos decía Aristóteles, éramos “animales racionales”. Sin embargo, parece que los conocimientos científicos actuales se empeñan en contradecir al sabio estagirita.

El neurocientífico Antonio Damasio nos dice que somos bastante más irracionales de lo que creíamos en un principio, y que entre un 85 a un 95% de nuestras decisiones se toman desde un punto de vista emocional y no racional. Para Damasio, no es válida la afirmación cartesiana de “pienso, luego existo”, sino que mas bien habría que modificarla  decir “siento, luego existo”, lo cual parece que se ajusta más a la realidad. Sigue leyendo

Aprendiendo de los pacientes

Aprendiendo de los pacientes

Disfruto del privilegio de desempeñar una profesión en la que no sólo ayudo a las personas a mejorar su salud, y con ello a mejorar la vida en general, sino que, además, recibo también el  increíble beneficio de aprender cada día acerca de cómo afrontar y superar el sufrimiento humano. Porque en la relación médico-paciente se establece un intercambio de información, no sólo a niveles conscientes, sino también a niveles más profundos, en el que, si lo sabemos gestionar de forma apropiada, ambos salimos beneficiados. Sigue leyendo

Aprendizaje y responsabilidad, las claves de una vida mejor

Aprendizaje y responsabilidad, las claves de una vida mejor

Todas las personas que conozco tienen el deseo de vivir lo más felizmente posible. Pero también, esas mismas personas, por lo que me cuentan cuando hablamos de ello, suelen delegar en otros la responsabilidad de conseguirlo. Por eso, cuando les pregunto acerca de las causas que le impiden ser feliz y cómo podrían modificarlas, suelen responder que las causas de su infelicidad son externas, es decir, los problemas familiares, laborales, las dificultades con ciertos amigos, la pareja, etc. Y que ellos serían felices si los demás, o las circunstancias, cambiasen. Sigue leyendo

Bienestar y desarrollo del potencial

Bienestar y desarrollo del potencial

Uno de los objetivos más comunes para la mayoría de personas es el de alcanzar las metas que se proponen, lo cual resulta bastante lógico. Otra cosa distinta es que no tengamos demasiado claro qué metas vitales son las verdaderamente importantes para nosotros. De hecho sucede que perdemos demasiado tiempo dedicados a cosas que no nos hacen ni más felices ni mejores personas.

De todos estos objetivos vitales, posiblemente, el más común sea el de disfrutar de una vida feliz. Pero como la felicidad es difícil de definir y puede significar cosas muy diferentes para distintas personas. Por eso, hace tiempo que me gusta utilizar el término bienestar en lugar de felicidad, porque me parece más cercano, asequible y, también, más sencillo de explicar.  Sigue leyendo

La importancia de pasar a la acción

La importancia de pasar a la acción

Decirle a una persona, o a un paciente, que se relaje, que no se estrese, que no se preocupe o que trate de disfrutar más de las cosas, es algo que está muy bien y, posiblemente, en el fondo de dicho mensaje subyace la intención sincera de ayudar a esa persona. La cuestión es que la buena intención, sin más, no suele ser suficiente. Porque muchas personas desearían manejar mejor el estrés o preocuparse menos de las cosas que le perturban, o disfrutar más de su vida. Sin embargo el asunto es que no lo hacen, no porque no quieran, sino porque no saben. Es más, incluso podría afirmar que algunas de estas personas han desarrollado a lo largo de su vida una especie de especial habilidad para hacer lo contrario. Por tanto, una cosa es querer hacer algo y otra bien distinta es saber hacerlo y, en consecuencia, poder hacerlo. Sigue leyendo

La indagación Interior

La indagación Interior

En cuántas ocasiones hemos dicho o pensado que nos encontrábamos perdidos, desde el punto de vista existencial. Es frecuente escuchar a personas que tienen la sensación de estar rotos, escindidos o como si dentro de ellas conviviesen, al mismo tiempo, muchos “yoes” diferentes cuyos vaivenes emocionales les mantienen en un estado de constante desorientación y zozobra. “No sé ni lo que quiero”- suelen decir algunos. “Es como si no supiese ni quién soy”- afirman otros. Es frecuente que ante esta caótica situación aparezca un razonable deseo de querer salir de ahí, y surge, también, el  anhelo de alcanzar un sentir unitario que nos conecte con nosotros mismos y genere paz y serenidad. Sigue leyendo