“Según nuestros conocimientos actuales, el reparto porcentual de los factores que influyen en la salud serían del siguiente modo: estilo de vida 50%; medio ambiente 15%; genética 25%; servicios sanitarios 10%. Sin embargo, también sabemos, desde hace tiempo (ya lo demostró el informe Lalonde en los años 70), que a la hora de repartir los recursos sanitarios no se sigue la lógica de dichos datos, sino que la mayor parte de la inversión recae en los servicios sanitarios (factor que se ha comprobado que influye menos en la salud global de la población) y en bastante menor proporción lo reciben los otros factores, sobre todo la educación sanitaria, elemento éste que redundaría en la implementación de estilos de vida más saludables. Es patente la perversión de dicho sistema. Pero como el poder político parece que tiene pocos visos de realizar los ajustes adecuados, hemos de ser nosotros mismos quienes asumamos el reto y la responsabilidad de realizar los cambios necesarios para lograr una vida más saludable.” (ANF)
autodesarrollo
No te olvides del ahora
Salud y estilo de vida
“Los medicamentos de los que hoy día disponemos constituyen un notable avance para el tratamiento de las enfermedades, pero desde un punto de vista más integral, el modo en el que vivimos y los hábitos saludables son tan importante o más que dichos medicamentos.
Desde tiempos de Hipócrates, hace unos 2.500 años, se sabe que el estilo de vida es uno de los factores fundamentales para el mantenimiento de la buena salud y la recuperación de las enfermedades. Durante mucho tiempo no se le ha prestado la atención que merecía, pero hoy día ha cobrado mayor importancia y se ha llegado a cifrar en torno a un 50% la influencia que ejerce no sólo en la salud sino también en el proceso de envejecimiento. Es indudable que una correcta atención a lo que comemos, el ejercicio físico, la actitud positiva ante la vida, el ritmo sueño-vigilia, un correcto descanso, evitar las adicciones (alcohol, tabaco, etc.), el manejo apropiado de nuestras emociones, así como un equilibrio intelectual y espiritual, curan tanto o más que muchos m3edicamentos.” (ANF)
Caer y levantarse
Liberarnos del pasado
Escuchar la incomodidad
Consideraciones sobre el estrés
“Hoy día muchas personas sufren diversas patologías relacionadas de alguna manera con el estrés. Sin embargo, respecto a la noción de estrés, hay algunos matices que conviene señalar para comprenderlo de forma apropiada.
Lo primero es entender que la respuesta a un estímulo estresante no siempre ha de provocar daño, sino que éste aparece cuando dicha respuesta es desproporcionada en intensidad o mantenida a lo largo del tiempo. Teniendo en cuenta lo anterior, y más allá de algunas discusiones meramente académicas sobre el asunto, podemos afirmar que:
1.- El estrés es fenómeno inseparable de la vida y su finalidad biológica es de tipo adaptativo. No es pues algo malo que haya que evitar siempre, sino que habremos de modularlo para que surta los efectos beneficiosos que también nos proporciona, como por ejemplo para dar respuestas más adecuadas a los requerimientos del medio.
2.- Aparece en todos los seres vivos, sólo el cadáver tendría un estrés igual a cero. Por tanto no es real la propuesta de eliminar todo el estrés, solamente es posible aprender a gestionarlo adecuadamente.
3.- Experimentamos los cambios propios de la respuesta estresora tanto en situaciones positivas como negativas. Es decir, las cosas buenas (un viaje, un aumento de sueldo, comprar una casa nueva, etc.) también estresan.
4.- No es necesario tener problemas para encontrarse estresado. Dependerá, entre otras cosas, de los recursos de los que dispongamos para regular la respuesta y amortiguar sus consecuencias.
Considero que en nuestra sociedad actual, y dada la enorme incidencia de trastornos asociados al estrés, si queremos mantenernos en salud habremos de aprender una serie de estrategias prácticas que nos permitan gestionar adecuadamente los estímulos estresógenos y las respuestas que damos a los mismos” (ANF)
Necesitamos alegría
Alcanzar el horizonte
La alquimia del ser humano
“Uno de los aspectos que más tiene que ver con la salud y la enfermedad es el modo en el que los seres humanos nos relacionamos unos con otros. De hecho, en este nivel se producen tantos trastornos o más como los que aparecen por la falta de vitaminas o de cualquier otro nutriente. Los problemas emocionales y aquellos otros que surgen como consecuencia de dificultades o errores en la comunicación, son los responsables en nuestra cultura de una gran cantidad de sufrimiento para muchas personas. En estos casos, aunque existen medicamentos que pueden mejorar la sintomatología, la verdadera curación, el tratamiento en profundidad, consiste en una radical transformación interior, una especie de alquimia emocional en la que trasmutamos nuestros miedos, apegos e ignorancia en amor, satisfacción y sabiduría.” (ANF)






