Creencias que nos ayudan a avanzar

Creencias que nos ayudan a avanzar

LAs creencias

Hay creencias que nos limitan y otras que nos ayudan

En la mente de cada persona, formando parte de su modelo, encontramos gran número de creencias.

Dichas creencias son estructuras psicológicas que, consciente o inconscientemente, hemos aceptado a lo largo de nuestra vida y que, aunque muchas carezcan de fundamento, funcionan como si fuesen certezas, de tal manera que tienen bastante que ver con el modo en el que actuamos en el mundo y con la forma en la que establecemos juicios sobre la realidad, sobre nosotros mismos y sobre los demás. Sigue leyendo

Los venenos mentales



La mente, al igual que el cuerpo, puede recibir nutrientes apropiados o bien recibir lo que podríamos denominar “venenos”, en este caso “venenos mentales”. Un veneno mental es un contenido “psicotóxico” que afecta a nuestro modelo mental, en muchos casos de forma permanente y, sobro todo, lo que es más grave, sin que nos demos cuenta de ello.

Recordemos que un modelo mental es esa especie de mapa interno que permite comprender lo que sucede en el mundo y nos ayuda a responder frente a los retos que se nos presentan. Se encuentran conformados por diferentes creencias psicológicas, las cuales serán las responsables del funcionamiento de dicho modelo. Una creencia es una estructura psicológica que se toma como cierta, aunque realmente no lo sea. Cada persona tiene sus propias creencias, la mayoría de las veces funcionan de forma no consciente, y son las que en muchas ocasiones condicionan nuestras conductas. Sigue leyendo

Cinco somníferos existenciales

Cinco somníferos existenciales

cinco somníferos existencialesCuentan que, hace ya muchos años, un monje japonés vino a occidente de visita.

Al volver a su monasterio, sus compañeros preguntaron intrigados -¿cómo son los occidentales?-  a lo que él respondió, -gente extraña-.

-De noche toman pastillas para dormir porque tienen insomnio, mientras que durante el día viven dormidos- aclaró finalmente.

Y es cierto que por la noche, muchas personas tienen dificultad para dormir y toman medicamentos para tratar este problema.

Muchos creemos que el uso de somníferos de forma tan generalizada en nuestra sociedad, es un signo inequívoco de que hay algo que no va bien.

Pero, como decía sabiamente el monje, ¿será cierto que de día vivimos dormidos?

Tenemos bastante bien identificados los somníferos que tomamos para dormirnos por la noche. Unas veces son psicofármacos, otras veces melatonina, productos naturales, medicamentos homeopáticos, etc.

Pero ¿cuáles son los somníferos que nos mantiene dormidos durante muestra “aparentemente” vida de vigilia?

Posiblemente sean mucho más potentes que los medicamentos que se venden en la farmacia, y sobre todo mucho más sutiles en su modo de acción, ya que lo normal es que ni siquiera nos demos cuenta de que nos encontramos bajo sus efectos.

Podríamos decir que estos somníferos son todas aquellas cosas que nos hacen permanecer en un estado de confusión e ignorancia durante nuestra vida cotidiana, haciéndonos pensar que estamos despiertos, cuando en realidad no es así.

A estos los llamo los “Somníferos existenciales”. No son medicamentos, y, según mi entender, los más importante son los siguientes:

 

1.-  LAS CREENCIAS LIMITANTES: Todas aquellas creencias que nos mantienen atrapados en un modelo limitante del mundo. Bajo su efecto narcótico, tenemos la tendencia a creer en las apariencias más que en las esencias que se ocultan tras el velo de la ignorancia.

Son, por tanto, todas aquellas estructuras psicológicas que, en lugar de potenciar nuestro desarrollo, generan  una  dosis extra de sufrimiento inútil.

2.-  LAS RELACIONES INMADURAS: Aquellas relaciones que establecemos con otros seres y que nos impiden desarrollar todo nuestro potencial. Con mucha frecuencia son relaciones de dependencia.

También nos sumergen en el estado de somnolencia cuando orientamos nuestra vida en función de las necesidades de otros, dando respuesta a los proyectos de otras personas y no a los nuestros.

3.- LOS MIEDOS: Los diferentes tipos de miedos e inseguridades, tanto cuando son conocidos como cuando no lo son.

Tal vez, el peor de todos sea el miedo a la muerte, del cual se derivan toda una gran cantidad de conductas patológicas y de emociones perturbadoras.

4.- LAS INERCIAS: Es aquella especie de fuerza de la costumbre que nos mantienen ligados a la repetición de conductas adormecedoras, simplemente porque sí.

Esta es una energía que tiende a autoperpetuarse, y de las que nos cuesta mucho trabajo liberarnos.

5.- LOS AUTOMATISMOS: Los automatismos nos impiden elegir y nos introducen en un modelo de acción-reacción, de tal manera que vamos respondiendo a los estímulos sin intervención de la consciencia discriminativa. Eso hace que se anule la posibilidad de responder de un modo libre y diferente.

 

Leyes sofrodynámicas del cambio: el cambio es posible

Leyes sofrodynámicas del cambio: el cambio es posible

el cambio es posible1º.- LEY DE LA POSIBILIDAD DEL CAMBIO: Si queremos avanzar como seres humanos, deberíamos comenzar aceptando la posibilidad de que te encuentres como te encuentres, es posible cambiar. Para algunas personas resulta difícil admitir esto, tal vez porque no lo hayan reflexionado suficientemente bien, tal vez porque dicha resistencia al cambio les sirva como excusa para no hacerlo. Sin embargo, hoy día, gracias a los conocimientos de la física moderna así como de otras ciencias complementarias, sabemos que todo el universo cambia constantemente, que nada es permanente. Todo se encuentra en continuo cambio y mutación. Desde los dominios astronómicos al plano infinitesimal de la microfísica, la vida se establece como un proceso de cambio continuo. Podemos observar que hoy día la tierra no es como lo fue antes. Sabemos que algunos desiertos fueron mares y algunos mares fueron desiertos. Sabemos que hasta las piedras más inertes cambian, porque todo el universo cambia constantemente. Pero, ¡ojo!, ¿todo? Bueno, hay personas que afirman que ellos no pueden cambiar. Es decir, que todo el universo cambia menos la persona a la que hacemos referencia. Es como si fuesen una especie de “ente inmutable”. Dicen cosas como “es que yo soy así”  o  “a mi edad, ya no puedo cambiar”. ¿Curioso no? Sin embargo, la observación más simple nos demuestra que además de que todo el universo cambia, nosotros también cambiamos. ¿Acaso somos los mismos que cuando teníamos cinco años?, ¿es que nuestros glóbulos rojos, nuestras células, no cambian y no se renuevan constantemente? ¿Y nuestro comportamiento?, ¿es que no hemos ido cambiando a lo largo de toda nuestra vida hasta el momento presente? Cuando decimos: “yo soy así”, o “no puedo cambiar”, lo que en realidad estamos haciendo es expresar un pensamiento que nos limita. Nos estamos poniendo barreras para hacer algo positivo, y generamos dificultades para pasar de un estado de mayor sufrimiento a otro de mayor paz. Porque las frases que nos decimos influyen en nuestra forma de estar en el mundo. Y pueden hacerlo de un modo limitante o potenciador. Así que ¡muestra cuidado con aquello que te repites! Porque sería bastante más apropiado para describir una situación decirnos “es que ahora estoy así”, en lugar de “es que yo soy así”. Porque el verbo “estar” nos indica que existe la posibilidad de cambio. Las palabras que usamos diariamente tienen una gran importancia, y cuando utilizamos cualquier frase, aunque no nos demos cuenta de ello, funcionan como afirmaciones o instrucciones que impactan en lo más profundo de la mente. Nos pueden ayudar o limitar la posibilidad de cambiar. Solamente con una palabra podemos activar nuestras emociones en un sentido o en otro. Una palabra puede tener un gran impacto emocional; una palabra puede amargarnos o endulzarnos la vida. Decir “yo soy un depresivo”, es bastante diferente a decir “estoy deprimido”. Podemos realizar un pequeño ejercicio que consiste en repetirse estas dos frases mentalmente, y observar que sucede en la mente y en el cuerpo cuando nos decimos una u otra frase. Podrás comprobar que las sensaciones que nos producen son totalmente distintas para cada una de ellas. Si no eres capaz de percibir esa diferencia, posiblemente sea por falta de capacidad discriminativa respecto a los cambios psicofísicos. Eso puede ser normal para un sujeto no entrenado. Pero si sigues un entrenamiento sofrodynámico, dentro de un tiempo serás consciente de la diferencia. Pongamos otro ejemplo. Cuando uno se dice “yo soy un enfermo”, está afirmando que su propia naturaleza es esa, la de “ser enfermo”. Pero cuando uno dice “yo estoy enfermo”, dejamos entrever que hubo un tiempo en que no lo estuvo, y me permito la posibilidad de que en el futuro se produzca un cambio hacia la salud. Es como decirse “en este momento no me encuentro bien pero mañana ¿quién sabe?” Cambiar el ser por el estar es un sencillo y potente truco que podemos empezar a utilizar ya para permitirnos conectar con la posibilidad de cambiar. La gran mayoría de las personas no imaginan la importancia que todo esto tiene, ya que aquello que nos decimos contribuye a construir nuestra propia realidad. Así que una de las creencias que debemos instalar ya, si es que aun no lo hemos hecho, es que EL CAMBIO ES POSIBLE, y así sucede en todo el universo.

Cambiar las creencias

Cambiar las creencias

cambiar las creencias“No se resuelve un problema haciendo lo mismo que lo generó, ni tampoco se sale del sufrimiento alimentando las mismas creencias que te mantienen en él.” (ANF)

Los buenos alumnos

Los buenos alumnos

nuevos caminos“Algunas personas se fijan sobre todo en lo que ya saben y tratan de confirmar sus propias creencias, otros, en cambio, están más atentos a lo que todavía pueden aprender. Estos últimos son quienes explorarán territorios desconocidos abriendo nuevos caminos para que otros también puedan llegar a ellos, son capaces de crecer a pesar de que la adversidad les visite y han descubierto que ni la inseguridad ni la incertidumbre les privarán de su capacidad para tomar decisiones sobre su propia vida. Estas personas son modelos de aprendizaje y ejemplos a seguir.” (ANF)