“No evites realizar ninguno de los intentos que vas a necesitar hasta que muestres al mundo la mejor versión de ti mismo, porque de todos ellos sacarás lo que precises para seguir mejorando cada día” (ANF)
despertar
Nutrir lo que queremos que crezca
Quisiera estar sano… pero no tengo tiempo
“Si no tienes tiempo para vivir una vida más saludable, entonces habrás de conformarte con la que tienes.
A pesar de mis años y mi experiencia profesional, no dejo de sorprenderme cada vez que se repite la situación que voy a describir. Un paciente viene a verme y me relata sus dolores y padecimientos. Hasta ahí, parece que todo es normal. Como médico tengo la obligación de aconsejarle lo que ha de hacer para mejorar dicha situación, y el paciente me responde “no tengo tiempo para ello”. Pues la conclusión es muy fácil, ¡vamos de sentido común!, si usted no tiene tiempo para hacer aquello que necesita para curarse sólo le queda una cosa, ¡seguir como está!
Si tienes una contractura y no tienes tiempo para tratarla, la contractura seguirá. Si el estrés hace mella en tu salud pero no dispones del tiempo para aprender a gestionarlo mejor, ya sabes que pasará.
Alguien puede pensar que es duro lo que expongo. Alguna vez me lo han dicho, “¡hay que ver las cosas tan duras que dices!”. En estos casos sigo sorprendiéndome aun más si cabe. Y es que el sentido común les suele resultar muy duro a aquellos que carecen de él.
Si usted no tiene tiempo para lavar el coche ¿cómo quedará su vehículo limpio o sucio? Si usted no tiene tiempo para pelarse ¿cómo llevará su cabello corto o largo? Si usted no tiene tiempo para dedicarlo a su propio proceso de crecimiento y desarrollo humano ¿cómo será su vida?» (ANF)
Decir adiós a lo que amamos
“Llegado el momento hay que saber soltar, tanto para liberarnos como para liberar a otros. Soltar lo que no nos gusta es bastante más sencillo que decir adiós a aquello que amamos, pero esto último es el acto de amor más puro, libre y desinteresado que podamos llevar a cabo hacia otra persona” (ANF)
Estar disponibles
Atracción y repulsión
“Una persona con cierto grado de bienestar irradia armonía hacia los demás, por el contrario, aquellos que viven instalados en la queja permanente son como ladrones que nos roban la energía. Por eso, no es de extrañar que de manera natural, los primeros sean personas que atraen mientras que los segundos generan repulsión. De este hecho, ¡saca las conclusiones que gustes!” (ANF)
Ni ayer, ni mañana…
Acariciar el aire
Con este ejercicio entrenamos un tipo de respiración que tiene como virtud la regularización de la energía, es decir, si la persona está algo excitada, nerviosa o inquieta, le ayuda a calmarse. También nos permite centrarnos y aumentar la atención. Esta práctica pertenece al llamado Entrenamiento Respiratorio de tipo Dinámico. Dicho entrenamiento se realiza de pie, al tiempo que realizamos algún movimiento mientras sincronizamos nuestra respiración con él. Esta forma de entrenamiento se conoce como Respiración Sincronizada (aunque en este caso se hace con los movimientos, se podría realizar también con los pensamientos). En este ejercicio, cada movimiento va a corresponder a un tiempo respiratorio, de tal manera que la velocidad con la que se ejecuta cada gesto está relacionada con la velocidad a la que se inspira y espira. Se comienza el ejercicio de pie, en la vertical y adoptando la Posición Básica de Entrenamiento de Pie. Realizamos los ajustes oportunos, habitamos el cuerpo, centramos la atención. Abrimos los pies a la anchura de los hombros, separando el pie izquierdo del derecho que permanece en su sitio. Los brazos están a lo largo del cuerpo y hemos realizado previamente todos los ajustes corporales en esta posición. Al inspirar los brazos ascienden por delante hasta la altura natural de los hombros…. al espirar los brazos bajan hasta la región Hara (Dan Tien), dos tres dedos debajo del ombligo…. volvemos a inspirar…. subiendo los brazos… volvemos a espirar bajando los brazos…. Realizamos estos movimientos lentamente… lo más lentamente que podamos, en función de nuestra capacidad respiratoria… después de unos minutos de práctica (5, 10, 15…)… tras una espiración, cerramos las piernas juntando los pies, el izquierdo se aproxima al derecho, y llevamos las manos, cruzadas una sobre otra, a la altura del Hara (Dan Tien). Las mujeres situarán la mano derecha en contacto con el abdomen y la izquierda encima. Los varones situarán la izquierda sobre el abdomen y la derecha encima. En esta posición, cerramos los ojos unos instantes, centramos nuestra respiración y nuestra energía justo en la zona donde apoyan las manos, y después de uno o dos minutos, abrimos los párpados y salimos de la postura.” La práctica constante de este ejercicio nos permite conseguir múltiples beneficios a nivel físico, psicológico y energético. Se dice que mejora la energía de los pulmones y la tráquea, fortaleciendo estos órganos y previniendo sus enfermedades, ayuda a relajar el cuerpo y la mente; y nos induce un estado de calma y tranquilidad en el que podemos disfrutar mejor de nuestro momento presente.
Dormir o despertar… tú eliges.
“Vivir despiertos es sólo una opción, una posibilidad, no una obligación. Puedes seguir dormido, si quieres. Pero tal vez un día elijas despertar del sueño que te mantiene sumido en la confusión y percibas entonces con total seguridad que somos cada uno de nosotros los dueños de nuestra vida y los artífices de nuestro destino. ¡Ese día te sentirás libre!.” (ANF)




