Plantas para la salud: La ortiga verde (Urtica dioica)

Las ortigas son plantas que crecen como malas hierbas en muchos de nuestros campos y jardines.  Sus hojas poseen unos pelitos con gran riqueza de ácido fórmico e histamina, lo cual le confiere el conocido efecto urticante al contacto con la piel.

Posiblemente es una planta menos apreciada de lo que debiera, ya que posee numerosas propiedades beneficiosas, por lo que han sido utilizada en fitoterapia clásica desde hace muchos años.

Sus raíces son ricas en taninos, lo cual resulta útil para problemas de diarreas o exceso de grasa en la piel o el cabello. Otros interesantes principios activos son los esteroles y la clorofila, que le confiere un efecto muy apreciado contra las placas de colesterol.

Sus hojas son ricas en minerales, sobre todo hierro, calcio, silicio, potasio, manganeso y azufre. Por lo que ha sido muy utilizada como remineralizante y como antianémico. Son famosas las sopas y tortillas de ortiga contra la anemia. Tradicionalmente, por su efecto galactógeno, se ha indicado en forma de jugo fresco para mejorar la secreción de leche materna.

Tiene propiedades diuréticas por lo que resulta de utilidad para la eliminación de la retención de líquido. Posee también un efecto vasoconstrictor muy beneficioso en las metrorragias, hemoptisis y el exceso de flujo menstrual.

La ortiga favorece el funcionamiento del aparato digestivo, mejorando la secreción de jugo gástrico y activando los movimientos peristálticos del intestino. Posee un efecto antiinflamatorio de utilidad en el tratamiento de enfermedades reumáticas. Y combinada con otras plantas se ha usado, también, en la hipertrofia benigna de próstata.

Puede consumirse en forma de infusión (las hojas), cocimiento (las raíces), zumos y sopas. En el comercio puede encontrarse en cápsulas y comprimidos.

Plantas para la salud: Açaí (Euterpe olorácea)

Plantas para la salud: Açaí (Euterpe olorácea)


La Euterpe olorácea, más conocida como Açaí es una palmera que se encuentra en Sudamérica y América central. Sus frutos de color oscuro, muy deliciosos, son utilizados en la dieta habitual de los pueblos nativos de la Amazonía. El zumo es ampliamente consumido en Brasil como parte de la alimentación diaria, donde también se toma en forma de dulces, tartas y helados.

El Açaí es una de las fuentes naturales más ricas de antocianinas; posee también fibras, vitaminas, proteínas, minerales, grasas, esteroles y diversos flavonoides.

Sus componentes le confiere una significativa actividad protectora sobre el estrés oxidativo y el envejecimiento celular, obteniéndose un importante efecto de protección cardiovascular y neurológica, sobre todo en referencia a los procesos degenerativos relacionados con el envejecimiento. Es por esa razón que se ha comenzado a utilizar en la Enfermedad de Alzheimer y en el Parkinson.

También disminuye el nivel total de colesterol sin afectar al HDL y ayuda a regular los niveles elevados de glucosa asociados a la edad. Posee, además, un potente efecto antinflamatorio gracias al efecto reductor sobre las citoquinas proinflamatorias, por lo que es muy útil en diversas enfermedades crónicas.

Uno de sus componentes, la cianidina-3-rutósido, disminuye la proliferación celular, habiéndose constatado dicho fenómeno en diversos estudios realizados “in vitro”. En la Universidad de Florida se han estudiado efectos especialmente interesantes en lo que se refiere a la destrucción de células leucémicas.

Las bayas de Acaí, por su efecto antioxidante, es una de los productos más apreciados en las enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Plantas para la salud: Pueraria mirífica

La Pueraria mirífica conocida también como Kudzu de Thailandia, es una planta originaria de Asia con un abundante uso en la medicina popular de Thailandia y que está comenzando a ser conocida y utilizada en fitoterapia occidental. Se comercializa como un rejuvenecedor de la mujer y su acción fundamental reside en la riqueza de fitoestrogenos que posee.

Los fitoestrógenos son substancias vegetales no esteroideas, que en el organismo hacen las veces de los estrógenos. Se encuentran en los vegetales en muy pequeñas cantidades y contribuyen a la mejoría de los síntomas de las mujeres en época climatérica y menopausica. Ayudan, también, a la regulación del colesterol y al mantenimiento de la densidad ósea en la menopausia.

La Pueraria mirifica es rica en miroestrol, fitoestrógeno de estructura similar al estriol humano, y 3.000 veces más potente que las isoflavonas de la soja. También posee isoflavonoides y cumestanos.

El extracto de la planta mejora la vitalidad y la capacidad física y mental, la mastodinia (dolor mamario durante la menstruación). Se ha utilizado para tratar la osteoporosis y para mejorar la tonicidad de los pechos.

Hoy día se está aumentando la demanda de esta planta a través de internet por parte de mujeres occidentales que desean aumentar el tamaño del pecho con productos naturales. Todavía no disponemos de suficientes estudios científicos acerca de la dosis apropiada y los efectos secundarios de dicha planta, por lo que es aconsejable un cierta prudencia, sobre todo a la hora de adquirir productos on line sin la suficiente garantía y control farmacéutico.

En mujeres con la menstruación se debe descansar una o dos semanas al mes, pero en mujeres menopáusicas es posible tomarla de manera continuada, si bien se recomienda el control de la tensión arterial y del flujo vaginal.

No se recomienda a mujeres embarazadas, lactantes o menores de 18 años. Tampoco debe mezclarse con anticonceptivos ni con la terapia hormonal sustitutiva.

Plantas para la salud: Champiñón del sol

Plantas para la salud: Champiñón del sol

El Agaricus blazei- Murril es un apreciado hongo que se conoce vulgarmente como “Champiñón del sol”. Originario de la selva tropical brasileña, se cultiva también en muchos países asiáticos.

El Champiñón del Sol es rico en polisacáridos, entre los que destaca el beta-D-glucano, que tiene una especial relevancia para la regulación del sistema inmune.

Contiene, también, diferentes compuestos enzimáticos (SOD, catalasas, etc) que le proporcionan una importante acción antioxidante. Además poseen vitaminas del grupo B y ergosterol, muy útiles en el metabolismo de las grasas, así como compuestos antiangiogénicos (piroglutamato de sodio A-1 y A-2) con interesante acción en oncología.

Este hongo se usa en el campo de la salud desde hace relativamente poco tiempo, no más de 40 años, y es bastante apreciado por su efecto anticancerígeno y de fortalecimiento del sistema inmunológico.

Posee otras importantes acciones sobre la piel, en el tratamiento de las alergias, para las dislipemias y para el mejoramiento de las funciones del intestino.

Ultimamente, debido a que la demanda del mismo se ha incrementado mucho, su precio se ha elevado considerablemente.

Plantas para la salud: Arándano rojo americano (Vaccinum macrocarpon)

Aunque lleva siglos de uso tradicional en medicina popular para el tratamiento de las infecciones urinarias, no ha sido hasta hace años que ha irrumpido con fuerza en el mercado fitoterápico convencional. Se utiliza también en repostería y en la preparación de salsas para acompañar carnes.

Del Arándano rojo se utilizan sus bayas y suele presentarse para su uso en forma de zumo y de extractos, tanto en cápsulas como en comprimidos

En diferentes estudios realizados utilizando los criterios de inclusión de la Cochrane se concluyó que el arándano rojo disminuye significativamente la incidencia de infecciones urinarias.

Posee protoantocianidinas con enlaces tipo A, las cuales parecen ser las responsables del mecanismo de acción de esta planta, inhibiendo la adherencia bacteriana a la pared de la vejiga. Es rica también en vitamina C y  ácido salicílico, lo cual le proporciona un efecto antiagregante plaquetario y antitrombótico.

Por su alto contenido en ácido oxálico es conveniente evitar su uso en aquellas personas con tendencia a formar cálculos renales de oxalato cálcico.

Se usa principalmente para el tratamiento y prevención de las infecciones urinarias de vías bajas, y también en otros procesos como la vejiga neurógena y en personas con incontinencia urinaria para evitar el mal olor de la orina. Otros usos medicinales de esta planta son para la diabetes tipo 2 y para aquellos casos con necesidad de suplementar vitamina C.

Es de uso seguro durante el embarazo, pero tomar más de un litro de zumo al día de forma continuada puede provocar malestar digestivo o diarrea. También es aconsejable tomar precauciones y controles en pacientes que estén consumiendo simultáneamente Warfarina.

Plantas para la salud: Gynkgo biloba

Plantas para la salud: Gynkgo biloba

El Gynkgo biloba es un árbol originario de China que puede llegar a vivir hasta un milenio. Tiene un gran porte y su altura puede  llegar incluso a los 35 metros. Este árbol ha resistido con firmeza el paso de los años, siendo una de las especies vivientes más antiguas que existen en el mundo, ya que se encontraba presente hace 250.000 millones de años en la era Mesozoica, por lo que se dice de él que es un “fósil viviente”.

Se viene utilizando terapéuticamente desde hace siglos, especialmente en la medicina China, aunque hoy día se ha incorporado a la moderna farmacopea debido a los numerosos estudios que avalan su  eficacia en el campo de la salud, siendo la circulación en general, el sistema nervioso y el aparato respiratorio sus principales dianas. Sigue leyendo

Plantas para la salud: Maitake

Plantas para la salud: Maitake

El Maitake (Grifola frondosa) es un hongo originario del este de Asia y América del Norte, aunque es posible encontrarlo también en Europa. Su nombre significa “seta bailadora”, ya que, según parece, era una seta tan apreciada que quien la encontraba bailaba de alegría.

Hoy día se cultiva en muchos países ya que su fama aumentó desde que comenzó a utilizarse terapéuticamente a partir de la década de los 80 del siglo pasado. Es también un hongo comestible muy usado en alimentación y especialmente apreciado en la cocina japonesa. Sigue leyendo

El orégano salvaje

Conocido más por su uso tradicional en cocina que en su empleo fitoterápico, el orégano (Origanum vulgare), ha demostrado una gran utilidad para luchar contra los hongos, en especial la temida Cándida albicans.

Es muy rico en aceites esenciales y compuestos fenólicos como el carvacol y el timol, que presentan propiedades antimicrobianas, antiespasmódicas, antiparasitaria y antioxidantes. El aceite esencial del orégano silvestre es el más potente antimicrobiano natural de amplio espectro conocido hasta la fecha.

Las variedades silvestres son muy superiores a las cultivadas y es importante tener ciertas precauciones en el uso del aceite esencial, ya que no debe tocar los ojos por ser altamente irritante y para su ingestión deberá ir emulsionado en otro aceite portador, con objeto de evitar las molestias irritativas a nivel gástrico que puedan producirse.

Sofrodynamia® y mandalas

Existen en el mundo muchas cosas sobre las que podemos realizar acertadas descripciones. Eso significa que, de alguna forma, quienes las escuchan, se harán una idea suficientemente correcta y precisa acerca de lo descrito. En este caso decimos que son fenómenos fácilmente descriptibles.

Sin embargo, también encontramos otro tipo de experiencias que entrañan una compleja dificultad a la hora de comunicarlas a terceras personas. En este segundo caso, decimos de ellas que son experiencias inefables, es decir, experiencias para las que las palabras conocidas resultan insuficientes como para describirlas con exactitud y fidelidad.

La mayoría de los procesos del mundo interior, sobre todo, aquellos de cierta relevancia, así como las experiencias de más alto nivel, es decir, las que nos conmocionan profundamente, suelen pertenecer a este último grupo. Sucede, entonces, que las palabras comunes no nos sirven para transmitir a otros lo que hemos vivido o experimentado en un nivel elevado o sutil de nuestra mente.

Tal vez por esa razón, desde la más remota antigüedad, los seres humanos han tratado de expresar sus experiencias vitales más profundas e inefables por medio de símbolos e imágenes arquetípicas que, apuntando hacia lo más profundo del inconsciente, eran capaces de transmitir una gran carga de información esencial que trascendía la mera literalidad de dicho símbolo o imagen.

En relación al crecimiento y desarrollo humano, unas de las expresiones simbólicas que podemos encontrar con más alto contenido relevante son los mandalas.

Provenientes de la cultura oriental, los mandalas, han llegado hasta nosotros como un elemento de enorme riqueza simbólica y que, además de su enorme carga descriptiva, guardan en su interior una capacidad transformadora de la consciencia de quienes lo contemplan.

Utilizados frecuentemente en el ámbito de la meditación, dichas representaciones mandálicas poseen tal capacidad de transformación de la mente humana que han llegado a ser considerados, incluso, como elementos con una cierta capacidad sanadora.

Mandala es una palabra sánscrita que significa círculo, y son llamados así debido a que todos sus contenidos se encuentran encerrados en el interior del círculo que los contiene. El círculo representa la iluminación y la perfección humana. Cuando están formados exclusivamente por líneas geométricas, reciben el nombre de Yantra.

De forma resumida podría decirse que, los mandalas, poseen distintos niveles de significación. 

Por un lado, se considera el mandala como la representación simbólica de una verdad trascendente que no puede describirse con palabras. Una especie de “texto” en forma de imágenes que pueden ser descifradas por quienes tienen  las claves de dichos símbolos.

Por otro lado, los mandalas se consideran como soportes de ciertas meditaciones en las que el adepto es capaz de conseguir avanzados estados meditativos mediante su contemplación.

En el ámbito del budismo tibetano, un mandala, representa “la residencia de una deidad”, entendida ésta como un aspecto purificado e iluminado de nuestra propia consciencia.

Una de las principales finalidades de los mandalas ha sido la transmisión de información esencial para el mundo interior del ser humano. Dichas informaciones y conocimientos mandálicos se han venido transmitiendo a lo largo de los siglos por medio de representaciones, sobre todo geométricas, encerradas dentro de un círculo.

No obstante, su impacto en la profundidad de la psique y del espíritu humano es tan profundo que, incluso sin conocer las claves ocultas, la mera contemplación respetuosa del mismo, es capaz de inducir las transformaciones necesarias en el mundo interior de quien realiza dicha práctica contemplativa.

Su misión consiste en activar el yo profundo del sujeto que lo contempla, permitiendo la comprensión de verdades cósmicas difíciles de describir con palabras, y conectando, por vía visual, con la esencia de insondables enseñanzas o de estados de consciencia alcanzados mediante la práctica de la meditación.

Los mandalas encierran dentro de sí la representación simbólica del universo y han sido, generalmente, utilizados como una forma de expresión para que el individuo pueda realizar el camino que le permite alcanzar la unificación con la esencia del ser. Como se ha dicho anteriormente, la simple observación atenta y respetuosa de un mandala tiende a encaminar nuestra atención hacia los contenidos espirituales.

Desde la noche de los tiempos, a lo largo de la historia de la humanidad, han aparecido todo tipo de representaciones mandálicas, como por ejemplo las ruedas solares neolíticas, las cuales, curiosamente, aparecieron en el mundo mucho antes que se inventase la propia rueda como medio de desplazamiento.

Expresiones tales como «Entrar en el mandala» o «Recorrer el mandala» son equivalentes a practicar la vía espiritual o transitar el camino de retorno al centro.

Relacionado con esto, tratar de concebir nuestra propia vida, globalmente, como un auténtico mandala, puede llegar a tener grandes repercusiones para cada uno de nosotros.

Porque establecer en nuestra mente la experie ncia vital del mandala equivale a pasar de lo mecánico a  lo holístico, de la recta al círculo o la espiral. Es, también, la posibilidad de realizar el tránsito de dejar de percibirse como seres aislados e incompletos para sentirse como elementos pertenecientes a un sistema de orden superior, el Gran Mandala de la Creación.

Si trasladamos el significado de la esencia del símbolo mandálico a nuestra propia vida, podremos obtener ciertas comprensiones reveladoras. Por esta razón, desde el modelo de entrenamiento sofrodynámico, se propone la posibilidad de trabajar con distintos aspectos del enfoque mandálico, tanto en lo que se refiere a su significado profundo como a la realización de algunas prácticas sofrodynámicas.

Hoy día se ha puesto de moda trabajar con mandalas, mediante la realización de dibujos de mandalas a través de plantillas que suelen colorearse libremente. Se deja a la iniciativa de quien lo realiza la libertad en la elección de los colores y, a veces, en completar el diseño. Quienes han realizado dichos ejercicios refieren beneficios curiosos.

Pero en Sofrodynamia® trabajamos los mandalas de un modo muy diferente. Por un lado, asumimos que nuestra vida se estructura de manera semejante a los mandalas y, desde este punto de vista, conseguimos comprender ciertos mecanismos implicados en nuestros procesos vitales. Por otro lado, utilizamos también el planteamiento mandálico para realizar ciertos tipos de ejercicios mentales.

Pongamos un ejemplo de un sencillo ejercicio sofrodynámico. Imaginemos que nos encontramos en el centro de un gran círculo que se extiende hacia el horizonte, y dentro del cual se encuentra contenida toda nuestra vida. Imaginemos, también, que dicho círculo se haya subdividido en innumerables círculos concéntricos, de tal manera que situamos en los círculos más próximos a las personas, proyectos, valores, objetos, etc. más queridos y cercanos. Y progresivamente en los demás círculos vamos colocando a todo lo demás que existe en nuestra vida, organizándolo todo en función de la mayor o menor cercanía.

Podemos visualizar, también, que dichos círculos concéntricos no están separados unos de otros, sino que existen conexiones, como calles, que muestran una auténtica red tridimensional de relaciones entre los contenidos de unos y otros círculos concéntricos que conforman nuestro mandala.

Bien, dicha imagen mental no es más que un recurso para tratar de establecer una representación simbólica de algo difícilmente representable de otra forma, como es toda una vida. Es decir, mediante el ejercicio anterior, habríamos expresado nuestra vida en formato mandálico.

Una vez hecho eso, y manteniendo la visualización, realizamos un segundo paso, la indagación por medio de las Preguntas de Alto Nivel (PAN). Dicha indagación puede ser llevada a cabo de forma reflexiva, es decir, preguntándose y reflexionando en el nivel habitual de vigilia. Pero también podría realizarse de forma meditativa, lo cual significa realizar las preguntas mientras se permanece en estados más profundos de consciencia, sin buscar activamente la respuesta, simplemente permitiendo que las comprensiones emerjan desde la profundidad.

Elijas hacerlo de un modo u otro, podemos comenzar a preguntarnos ¿cómo es actualmente nuestro mandala?, ¿cuidamos nuestro mandala?, ¿qué significa y qué implica cuidar el mandala?, etc.

Aclaremos algún aspecto importante. Cuando hablamos de cuidar nuestro mandala, lo que estamos planteando es cómo cuidar a las personas, relaciones, proyectos, valores, etc., que dentro de él se contienen.

Cuidar el mandala se encuentra, por tanto, muy relacionado con honrar a los demás y con honrarse a sí mismo, así como con ser fiel a nuestra propia vocación y destino.

Es posible distinguir entre un mandala exterior o externo, que es el modo en el que se configuran las cosas, personas y relaciones en nuestro mundo exterior, y un mandala interno, que es el modo en el que nuestro mundo interior se encuentra organizado y dispuesto.

Ambos se encuentran directamente relacionados, de tal manera que nuestro mandala externo no es más que una representación de nuestro mandala interno.

Por eso, cuando decimos que hemos de cuidar nuestro mandala nos referimos a la vez al externo y al interno. Por tanto, significa que hemos de aprender a cuidar nuestro espacio vital personal, nuestra casa, nuestra habitación, nuestros seres queridos, nuestra mente (pensamientos, emociones, etc.) y, como no, nuestro tiempo, porque nuestro tiempo vital también forma parte del Gran Mandala de la Vida.                                       

Cuando por ignorancia, olvido o descuido renunciamos a cuidar nuestro mandala, nos esperarán, sin lugar a dudas, muchos más sufrimientos y decepciones de los que cabría imaginarse.

Sabemos que cuando alguien quiere disfrutar de su hogar lo mantiene limpio y en orden. Tira aquello que sobra e incorpora poco a poco lo que falta, tratando de buscar un cierto estado de armonía de las cosas.

Así, del mismo modo, hemos de proceder con nuestro mandala para que llegue a ser un auténtico “Mandala de Sabiduría”, habitado por una consciencia despierta que ayude, también, a despertar y a liberar del sufrimiento a todos aquellos que también forman parte de él.

Campos de aplicación de la Sofrodynamia®

Después de años de experiencia enseñando Sofrodynamia®, es decir, de haber entrenado a miles de personas, puedo afirmar con total rotundidad que dicha metodología constituye una herramienta de gran valor en numerosos ámbitos del ser humano, sobre todo porque les enseña y les ayuda a vivir mejor y a experimentar un grado de bienestar superior al que conocían.

Podría decirse que la Sofrodynamia® está especialmente recomendada para todas aquellos que quieran crecer y desarrollarse, tanto si se encuentran sanos como si padecen algún tipo de enfermedad.

La Sofrodynamia® no es una terapia, pero es terapéutica. ¿Qué quiere decir esta aparente contradicción? Pues que estando planteada como una disciplina de desarrollo humano, nos encontramos con la sorpresa de que, una vez se entrena lo suficiente, se producen cambios terapéuticos, en ocasiones sorprendentes, que transforman un proceso patológico y generan un mejor estado de salud. Por eso, se piensa que la Sofrodynamia® es una terapia, porque para estas personas ha funcionado como tal. Pero a pesar de que para muchos enfermos haya habido un antes y un después en sus vidas, insisto, en que no puede presentarse como si fuese una terapia.

Podríamos preguntarnos, pues, ¿entonces cuáles son los campos de aplicación del entrenamiento sofrodynámico? A lo que habría que responder que la Sofrodynamia® ha demostrado ampliamente su utilidad en el ámbito de la medicina, de la psicología y, sobre todo, del desarrollo humano.

En el área de la salud se ha demostrado que no es un mero tratamiento sintomático para una enfermedad específica, sino, más bien, un instrumento integrador, armonizador y en cierto aspecto curativo del ser. Si quisiésemos concretar un poco más sus aplicaciones, valdría con leer el siguiente listado:

–          Mejora el estado de salud en general.

–          Es útil como prevención y tratamiento del estrés.

–          También como parte del tratamiento de las enfermedades y procesos psicosomáticos.

–          Ayuda a las personas de la tercera edad.

–          Para los enfermos crónicos o convalecientes de enfermedades graves.

–          Para todas aquellas personas que se encuentran involucrados en procesos importantes de cambios en sus vidas.

–          Como aportación al desarrollo humano, al crecimiento interior y al desarrollo espiritual.

Si entendemos bien todo lo anterior, es posible deducir que el aprendizaje y la práctica de la Sofrodynamia® puede ser de utilidad prácticamente para cualquier persona que lo desee.

En este sentido no existen demasiadas restricciones para su aprendizaje, salvo para aquellos sujetos que padecen alteraciones graves del estado o nivel de conciencia que le impidan mantener un nivel normal de comunicación (demencias, psicopatías graves, oligofrenias, niños muy pequeños, etc.).

Después de años de experiencia y de recibir el feed-back de miles de alumnos, es posible deducir algunas conclusiones acerca del tipo de personas a los que más ha beneficiado el entrenamiento sofrodynámico. Si quisiésemos agruparlos, diría que han recibido grandes beneficios personales los siguientes grupos:

1)   Aquellos alumnos que padecen patología psicosomática, ya que la Sofrodynamia® se muestra muy útil mejorar los trastornos de ansiedad, depresión o en la patología derivada del estrés, porque encuentran un alivio para sus síntomas y disponemos de un gran número de estrategias para la prevención y gestión del estrés.

2)   Personas afectadas por cambios importantes en sus vidas, tanto si dichos cambios han ocurrido ya, o bien en los momentos previos a que estos se produzcan. A estas personas les sirve para resituarse en su momento presente, les permite encontrar sentido a su manera de estar en el mundo y, además, les posibilita que puedan establecer direcciones de desarrollo mejorando mucho más su proceso de cambio consciente hacia las metas por ellos elegidas.

3)   Los sujetos que están involucrados en un proceso de crecimiento y desarrollo interior. Aquí la Sofrodynamia®, desde el profundo respeto a las diferentes religiones, los distintos modelos de desarrollo humano y las diferentes tradiciones espirituales, se sitúa más allá de  aquellos credos concretos y facilita las herramientas psicológicas, energéticas y espirituales, para que cada cual, según sus propias creencias, realice su búsqueda de una forma más segura y eficaz.

Personalmente, después de muchos años enseñando Sofrodynamia® no necesito muchos argumentos, más allá de lo que personalmente he comprobado año tras año, para convencerme del gran beneficio del método. Pero comprendo que para las demás personas, sobre todo aquellas más escépticas o que ni si quiera conocen el significado del término Sofrodynamia®, para ellos, es de suma importancia contar con pruebas suficientes que demuestran la valía y la solidez de mis propuestas.

Desde los comienzos he procurado siempre constatar por escrito las experiencias personales de los alumnos. Por eso cuento con numerosos autoinformes en los que cada persona refiere los cambios que se han producido en sus vidas, sus progresos y los beneficios recibidos gracias al entrenamiento sofrodynámico. Esto es un modo de evaluación de tipo subjetivo, pero de un gran valor práctico, al menos para mí, ya que recibo información acerca de qué es lo que más les ha beneficiado o qué dificultades han tenido durante su entrenamiento.

Además de estos autoinformes que, como he mencionado, son sumamente valiosos ya que relata la experiencia individual y personal de cada sujeto contada por él mismo, hace años que vengo realizando diferentes pruebas psicométricas para demostrar de una forma más objetiva aquello que, subjetivamente, cada persona afirma. Estos cuestionarios se pasan durante la sesión inicial y la sesión final en el grupo de entrenamiento de nivel inicial.

A modo de resumen, los datos objetivos revelan que el 91% de los alumnos refieren haber obtenidos importantes beneficios gracias a su práctica sofrodynámica, tanto en la dimensión, personal, familiar o laboral. También se han comprobado diferencias significativas en cuanto a mejoras del estrés, ansiedad y depresión.

Todo lo anterior permite afirmar que la Sofrodynamia® es una estrategia útil en todos los campos referidos anteriormente y posee un gran número de aplicaciones, tanto para sujetos sanos como para aquellos que padecen cierto tipo de enfermedades, ayudándolos en su curación y permitiéndoles vivir de una forma más armónica y feliz.