A partir de los años noventa se realizaron diversos estudios en Estados Unidos que concluyeron que la falta de ejercicio, junto con otros hábitos malsanos, se relacionaba con la aparición de diversas enfermedades, algunas de las cuales se encuentran entre las causas de muerte más frecuente en dicho país. Después de numerosos estudios, parece suficientemente demostrado que el ejercicio físico moderado practicado de forma continuada es imprescindible para mantener una buena salud y constituye un factor fundamental a la hora de disminuir el riesgo de ciertos padecimientos, sobre todo en el ámbito de la patología cardiovascular. Sigue leyendo
Autoconocimiento y desarrollo humano
La práctica de la meditación incrementa las conductas compasivas
“Un interesante y reciente estudio realizado por David DeSteno y publicado en la revista Psycological Science, aporta unos interesantes y nuevos resultados acerca de la meditación y los efectos que produce en relación con ciertas conductas.
Hasta ahora, los diversos estudios realizados sobre este tema resaltan, sobre todo, los enormes beneficios recibidos por el propio sujeto practicante, tanto a nivel corporal como mental, pero lo realmente sorprendente de este estudio mencionado es que evalúa el efecto de la meditación sobre la conducta del sujeto en lo que se refiere a incrementar el número de conductas solidarias o virtuosas.
Los participantes en el estudio se entrenaban durante 8 semanas mediante prácticas meditativas, y se comprobó que había un incremento de lo que los autores del estudio denominan “comportamientos compasivos”, como por ejemplo ayudar a otras personas que aparentemente se encontraban sufriendo, respecto al grupo tomado como control.
Como he comentado en ocasiones anteriores, los estudios actuales acerca de la meditación y temas afines, no hacen sino confirmar lo que desde hace miles de años se conoce en este ámbito, en concreto que las prácticas meditativas, además de saludables para el sujeto, son beneficiosas para quienes le rodean ya que se produce un aumento de las conductas compasivas y solidarias”. (ANF)
La alquimia del ser humano
“Uno de los aspectos que más tiene que ver con la salud y la enfermedad es el modo en el que los seres humanos nos relacionamos unos con otros. De hecho, en este nivel se producen tantos trastornos o más como los que aparecen por la falta de vitaminas o de cualquier otro nutriente. Los problemas emocionales y aquellos otros que surgen como consecuencia de dificultades o errores en la comunicación, son los responsables en nuestra cultura de una gran cantidad de sufrimiento para muchas personas. En estos casos, aunque existen medicamentos que pueden mejorar la sintomatología, la verdadera curación, el tratamiento en profundidad, consiste en una radical transformación interior, una especie de alquimia emocional en la que trasmutamos nuestros miedos, apegos e ignorancia en amor, satisfacción y sabiduría.” (ANF)
Cáncer y personalidad tipo C
Aunque no existe propiamente una personalidad a la que podríamos denominar como “personalidad cancerosa”, si que disponemos de datos para afirmar que diversos estudios han correlacionado un tipo determinado de estructura de la personalidad, la llamada personalidad Tipo C, con un mayor riresgo de padecer cáncer. ¿En qué consiste dicha personalidad? Apuntada por primera vez por MORRIS Y GEER, 1980; y explicitada posteriormente por TEMOSHOCK, 1990, se considera la Personalidad Tipo C como “una constelación de variables que pueden considerarse características de las personas que tienden a padecer CA.” El sujeto Tipo C se puede definir como “amable, estoico o autosacrificado, cooperativo y apaciguador, poco asertivo, paciente, sumiso a las autoridades externas y poco expresivo de sus emociones negativas, particularmente la ira.” La personalidad Tipo C puede considerarse tanto como un exceso de racionalidad como de antiemotividad. Estas personas parecen bloquear la expresión de sus estados emocionales. La personalidad TIPO C se ha relacionado con:
- Mayor dificultad para aceptar el diagnóstico de CA.
- Suelen cumplir las prescriciones en menor medida que otros pacientes, lo cual repercute en su esperanza de vida.
- Parece existir una mayor rapidez en el crecimiento de los tumores en estas personas.
- Hay también un mayor tamaño de los mismos.
Los factores de este tipo de personalidad con mayor apoyo empírico son (según CONTRADA ET AL., 1990):
- DEPRESIÓN
- DESAMPARO/DESESPERANZA
- PÉRDIDA O ESCASO APOYO EMOCIONAL
- BAJO AFECTO NEGATIVO
- INEXPRESIVIDAD EMOCIONAL
Condiciones para iniciar un camino de desarrollo humano
Algunas personas han llegado al convencimiento de que no están aquí simplemente para ver pasar los días, para malgastar el tiempo o para dejar en el olvido todas aquellas potencialidades y capacidades con las que ha venido a este mundo. Más bien justo lo contrario. Aquellos que han llegado a comprender que su destino es bien distinto son los que suelen empezar a comprometerse en un “Camino de Desarrollo Humano” o lo que es lo mismo decir, una vía que les lleva a desarrollar al máximo sus capacidades y potencialidades hacia esa meta que llamamos Autorrealización. Este viaje mediante el cual vamos consiguiendo progresivamente un cierto desarrollo de nuestro potencial personal puede ser considerado también como un camino de tipo espiritual, ya que una de las características del verdadero Desarrollo Humano es la apertura hacia la dimensión espiritual del ser. Aceptar el reto de trabajar en nuestro desarrollo personal es una elección que requiere esfuerzo. Necesitamos fe, coraje, confianza, energía y honestidad. No es un camino fácil ni cómodo. Pero, posiblemente, lo que más rotundamente podamos afirmar respecto a él, es que es un camino que merece la pena recorrer. Pero la libertad de la que gozamos los seres humanos permite que podamos elegir no desarrollarnos. Es posible realizar la elección de vegetar en nuestro medio o incluso empeorar y llegar a ser peores de lo que somos en estos momentos. Todo eso es posible. Si eliges esto último, posiblemente, te espere una vida con mucho más sufrimiento del que ahora imaginas. Si por el contrario eliges implicarte en el desafío que representa el sendero del crecimiento y desarrollo, te espera toda una vida de trabajo y compromiso al final de la cual, al mirar atrás, a buen seguro que podrás dar gracias por todo lo aprendido y, probablemente, quienes te rodean se sentirán agradecidos de haber recibido de ti parte de los frutos de ese esfuerzo. Porque cuando uno crece no lo hace sólo para sí, sino que más bien nuestro propio progreso estará inevitablemente ligado a la felicidad y al progreso de los demás. Desde el punto de vista de la Sofrodynamia® existen unas condiciones básicas que todos aquellos que se encuentren interesados en crecer y desarrollarse debieran conocer. Sería bueno, pues, que pudiéramos reflexionar aunque sólo sea mediante unas breves líneas acerca de las condiciones que requiere éste mencionado Camino de Desarrollo para ser recorrido:
1.- EL DESEO DE LIBERACIÓN Y RENUNCIA AL SUFRIMIENTO Nuestro estado habitual de conciencia y nuestra compresión limitada de la realidad sólo generan sufrimiento. El Camino de Desarrollo Humano parte del supuesto de que en la forma ordinaria de existencia y utilizando nuestra mente común, nos encontramos atrapados en nuestras propias limitaciones y engaños, siendo incapaces de reconocer la verdadera naturaleza del Ser. Dicho de otra forma, admitimos que estamos alejados de nuestra propia naturaleza, la cual permanece esperando en lo más profundo de cada uno de nosotros para ser reconocida y descubierta. De este juicio de la realidad surge el deseo de liberarse de la forma mundana de existencia. A esto lo llamamos deseo de liberación, aunque también pudiéramos denominarlo como deseo de desarrollo, de autorrealización, de sanación o de iluminación. El aspecto ordinario de nuestra conciencia junto como los modelos restringidos de la existencia humana son dos de las manifestaciones de la ignorancia primordial que tiene como fruto la aflicción. Desarrollar la inquebrantable decisión de renunciar al sufrimiento implica dedicar un tiempo y un esfuerzo encaminado a desarrollar el conocimiento del mundo interior.
2- ADMITIR QUE NUESTRA MENTE ORDINARIA ES INCAPAZ DE CONSEGUIR LA AUTÉNTICA FELICIDAD La mente ordinaria hace que sienta y actúe no como realmente soy sino como creo que soy. A eso lo llamamos autoengaño. Y es ese autoengaño el principal resultado del funcionamiento de la mente común. Pero cuando nos proponemos la meta de llegar a ser más felices de lo que somos en estos momentos, nos damos cuenta de que ello implicará necesariamente un cambio importante en nuestra mente ordinaria. Hacer de la mente común una mente más lúcida quiere decir tomar consciencia de aquello que verdaderamente soy y de lo que las cosas realmente son. Eso no suele ser conocido por la mayoría de los sujetos en el estado ordinario de consciencia. Significa, por tanto, que ha de ser descubierto. Sin embargo, existen otros estados de consciencia en los que puede ser percibida, experimentada o intuida la naturaleza verdadera de cada ser. La búsqueda de aquello que verdaderamente somos es lo que ha sido llamado a lo largo de los siglos como el “Camino del Ser Interior”.
3.- LA VIDA NOS OFRECE AQUELLO QUE REALMENTE NECESITAMOS PERO NO NECESARIAMENTE LO QUE DESEAMOS Es conveniente no confundir deseo con necesidad. La mayoría de las personas se frustran porque el mundo o los demás no les dan lo que ellos desean, y suelen pasar por alto el hecho de que, posiblemente, la vida, les está ofreciendo con sus enseñanzas todo lo que ellos necesitan para su desarrollo. Al igual que un ciego de nacimiento no ve los colores, una mente ordinaria no es capaz de captar los mensajes y enseñanzas sutiles y al mismo tiempo profundas que la vida nos ofrece en cada instante. Una mente entrenada descubre que lo cotidiano está repleto de sabiduría y es completo en sí mismo.
4.- DISPOSICIÓN ABIERTA A APRENDER Y A CAMBIAR Todo proceso de desarrollo está ineludiblemente conectado con el cambio y con el aprendizaje. Como todos los aprendizajes que realizamos, el Camino de Desarrollo Humano, requiere compromiso y esfuerzo, pero al mismo y tiempo debe ser realizado con placer. Experimentar el placer y la alegría de hacer lo que debemos y percibir que avanzamos y progresamos humanamente, es muy superior al cansancio o al esfuerzo que dicho avance requiere. Desarrollar la actitud de apertura en el aprendizaje es la que nos permite incluir todas las experiencias vitales posibles como combustibles para el desarrollo, incluidas el dolor y el sufrimiento.
5.- TOMAR CONSCIENCIA DE QUE NADIE NOS PUEDE SUSTITUIR Nadie puede saborear por nosotros, ni respirar, ni hacer la digestión. Nadie puede desarrollarse por nosotros o realizar el esfuerzo que sólo a nosotros nos corresponde realizar.
6.-PERMITIRSE ERRORES Admitir nuestras limitaciones e imperfecciones es un acto de sentido común y al mismo tiempo de honestidad y de amor hacia nosotros mismos. Entender que nos equivocamos y mantener integro el respeto a sí mismo es aprender a honrarse. Y cuando nos honramos sincera y amorosamente estamos honrando a su vez a la semilla sagrada que habita en cada ser. Cuando en algún momento sintamos que nos hemos equivocado no hay nada mejor que ser capaces de levantarse de nuevo, de intentarlo una y mil veces para llegar con determinación a nuestra meta.
7.- INTEGRAR EN EL CAMINO LOS PROCESOS DE PÉRDIDA DEL SER HUMANO, VEJEZ, ENFERMEDAD Y MUERTE Cualquier camino de desarrollo personal que no integre o de respuesta a los procesos más significativos de la existencia del ser humano será un camino incompleto. Precisamente la armonización del sujeto respecto a estas cuestiones tiene como consecuencia directa la posibilidad de solventar numerosas angustias, ansiedades y estados aflictivos del ser.
Vivir feliz
El anhelo de aprender
Prudencia y osadía
“Para avanzar en la vida hemos de ser osados, sabiendo que la osadía no está reñida con la prudencia. Esta última te enseñará a darte cuenta tanto de tus limitaciones como de tus recursos, mientras que la segunda te permitirá trascender dichas limitaciones utilizando recursos antiguos al tiempo que aprendes a incorporar otros nuevos” (ANF)
Abrirse al amor
Éxito
John Wooden fue entrenador del equipo de baloncesto de UCLA. En 1930 acuñó su propia definición de éxito, concepto que trataba de inculcar a sus jugadores y que no tenía nada que ver con los resultados, sino con el esfuerzo por hacer todo lo posible por desarrollar tu potencial. Su definición sobre el éxito dice así: «Es la paz interior alcanzada sólo a través de la autosatisfacción de saber que hiciste el esfuerzo de hacer lo mejor de lo que eres capaz».
Según Wooden, cualquier buen resultado no debería ser más que la consecuencia de lo anterior. Éxito, pues, no es el resultado sino la satisfacción de haber hecho todo lo que honestamente somos capaces de hacer.



