Medicina Anti-Aging

Medicina Anti-Aging

medicina anti-agingEnvejecer es sencillo, no tienes que hacer nada especial, pero saber envejecer y vivir esta etapa de la vida de la mejor manera posible, es otra cosa. Para eso sí que hay que hacer algo.

Técnicamente se habla de envejecimiento cuando aparece el declive natural por el paso del tiempo de las funciones fisiológicas de un organismo, ya sea este unicelular o complejo.

Según parece, diferentes estudios muestran que los seres humanos estamos programados para vivir unos 120 años, pero poca gente se acerca a esta edad. ¿Por qué?

Las razones son múltiples. La mayor parte de las veces el acortamiento del tiempo de vida sucede por la aparición de enfermedades, la exposición a tóxicos, una alimentación inadecuada, los numerosos contaminantes ambientales  y, en general, el sedentarismo y los estilos de vida poco saludables que en una sociedad moderna como la nuestra nos conducen a un mayor deterioro, tanto físico como mental, del que debiéramos.

Hace unos años, intentando corregir estas tendencias insanas,  comenzó a desarrollarse la Medicina Anti-Aging como un enfoque novedoso que trataba de hacer frente al deterioro excesivo de las funciones fisiológicas,  ayudando con ello al organismo a lograr un envejecimiento con una mayor calidad de vida.

La Medicina Anti-Aging tiene un importante papel preventivo, ya que trata de evitar el envejecimiento prematuro del organismo tratando para ello de eliminar los factores perjudiciales que lo producen. Además, posee también una dimensión curativa, siendo de gran utilidad para tratar diversos procesos patológicos que aparecen con el paso del tiempo.

Es, pues, un enfoque médico con mucho futuro que pretende mejorar el estado de salud y la calidad de vida no sólo en el anciano sino de otras etapas de la vida, sentando las bases de una vida saludable desde los periodos anteriores a la senescencia.

Salir de la pereza

Salir de la pereza

salir de la pereza“Demorar para otro momento lo que se ha de hacer ahora es el mejor modo de cultivar la pereza de la que surge la inercia y la inmovilidad. Esa actitud, sin que te des cuenta, se extiende, se generaliza y te impide realizar cualquier otra acción por muy pequeña que ésta sea. Pronto sentirás que decae tu autoestima y te reprocharás tu inacción. Este es un buen método para fomentar la frustración y la desesperanza. Así que, sea lo que sea lo que has de hacer, recuerda que ahora es el mejor momento para iniciarlo. ¡Levanta!, ¡espabila! y ve a por ello.” (ANF)

Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer

Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer

dia mundial contra el cáncerEn el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, tengamos presentes a quienes libran tan terrible batalla, a sus cuidadores y a quienes realizan todos los esfuerzos para intentar paliar el sufrimiento y buscar soluciones eficaces contra esta enfermedad.

Igualmente, allá donde sea posible, hagamos valer nuestra voz, ¡Ni un sólo euro de menos en la investigación de estas y otras enfermedades graves!

Somos luz

Somos luz

somos luz“En un  mundo lleno de oscuridades hay quienes persiguen una luz que ilumine su camino, que dé sentido a su vida y permita trascender el dolor inherente a toda existencia humana. Quienes la encuentran en su interior, descubren que sólo somos el pálido reflejo de un luminoso fulgor que nos trasciende.” (ANF)

Aprender a despedirse

Aprender a despedirse

160_F_32329867_6EFTPsyHW1p1tt879f9daRSlZ62PkhMg“Llegado el momento habremos de decir adiós a todas nuestras posesiones, proyectos, amigos, seres queridos e incluso nuestro propio cuerpo. Muchas personas evitan hablar de ello, tal vez  porque crean que así evitarán que eso suceda, sin embargo, tenerlo presente cada día puede llegar a ser un método muy eficaz para revalorizar lo que tenemos en el presente y para evitar un sufrimiento cierto en el futuro” (ANF)

La olestra, ¿de qué estamos hablando?

La olestra, ¿de qué estamos hablando?

olestraPor Gracia María Casado, nutricionista colaboradora del CMI Dr. Nougués

Surge como sustituto de la grasa alimentaria y fue descubierta en los años sesenta. Si hablamos a nivel de composición química, la olestra es un poliéster de sucrosa unido a ácidos grasos de cadena larga que no es modificado por las encimas gastrointestinales ni se reabsorbe, por tanto no aporta calorías. Tiene las propiedades organolépticas de la grasa y es estable a altas temperaturas, lo que permite su uso en el asado y la fritura.

Sabemos que las grasas que contienen los alimentos constituyen una importante fuente de energía (aportan 9 kcal/gramo) para nuestro organismo y mejoran la textura y palatabilidad de los alimentos y platos. Según las recomendaciones para una dieta equilibrada, deben suponer el 30-35% de la energía que necesitamos cada día.
Ya sean de tipo saturado (grasa procedente de alimentos de origen animal: productos cárnicos, lácteos completos, aceite de coco y palma) o insaturadas (de los aceites, pescado azul, frutos secos), cumplen funciones muy importantes en nuestro organismo, sin embargo el exceso de las mismas es perjudicial y si abusamos, como ocurre cada vez más, en nuestros días a través de la gran gama de productos comerciales, el cuerpo almacena lo que no necesita en el tejido adiposo traduciéndose en un aumento de peso y en ocasiones, en un aumento de los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre.

Es a raíz de esta preocupación por los posibles efectos negativos que sobre la salud puede tener una ingesta excesiva de grasas, que se han llevado a cabo numerosas investigaciones sobre el desarrollo de productos que, manteniendo propiedades sensoriales similares a las grasas comestibles, eliminen o reduzcan los efectos negativos sobre la salud. Las sustancias que se emplean como sustitutivos de grasas se pueden clasificar en dos grandes grupos:

1. Los miméticos: simulan la textura de la grasa pero no la pueden sustituir completamente. No sirven para frituras por su elevado contenido de agua y su sensibilidad al calor. En general, son productos obtenidos de almidones, celulosa o proteínas.
2. Los sustitutos: muy similares a las grasas desde el punto de vista físico y químico. Este grupo engloba a los compuestos lipídicos sintéticos.

Recientemente se han descrito los resultados de un estudio clínico realizado en 45 sujetos con sobrepeso que fueron aleatorizados a:

– Una dieta control con un 33% de calorías procedente de grasa

– Una dieta pobre en grasa (25%)

– Una dieta con el sustituto olestra para lograr un 25% de grasa metalizada

Tras nueve meses, el grupo con olestra rebajó el peso en 6,3 Kg y perdió hasta 8,8 Kg de grasa corporal. Estos descensos son significativamente más importantes que los obtenidos con los otros dos tipos de dietas.

Los autores concluyeron que la olestra redujo el peso y la grasa total mejor que las dietas con un 33% y un 25% de grasa.

 

        Pero…¿está autorizado el uso de esta sustancia? ¿Algún inconveniente derivado de su consumo?

La F.D.A. (Food and Drug Administration) aprobó el uso de Olestra en 1996 en EEUU como aditivo alimentario para su uso en patatas fritas, galletas y otros snacks (palomitas…).

El consumo de olestra parece reducir la absorción de vitaminas liposolubles y carotenoides, pero en dosis pequeñas con escasa repercusión clínica. Además, varios estudios sugieren que la adición de cantidades extra de dichas vitaminas a los productos que contienen olestra no interfiere en su absorción. Sin embargo, se necesita investigar más para identificar los posibles efectos a largo plazo, antes de que este compuesto esté disponible en una mayor gama de productos alimenticios y se autorice su uso en otros países.

Cualquier producto que pueda contener, por normativa debe traerlo indicado en la etiqueta así como llevar impresa la advertencia sobre el contenido extra de vitaminas liposolubles y los problemas que puede ocasionar su ingestión.

Es importante reflexionar sobre si este tipo compuestos, así como cualquier otro, son realmente necesarios e i
ndispensables…, pues partiendo de «alimentos comunes y naturales » podemos llevar perfectamente a cabo una alimentación con un óptimo contenido de grasas sin tener que recurrir a ellos.

 

 

Escuchar al cuerpo

Escuchar al cuerpo

escuchar el cuerpo“Escucho la melodía de mi cuerpo. Unas veces afina y otras, en cambio, no. Actúa entonces el director, la consciencia, que con premura me orienta sobre qué he de cambiar. Unas veces lo escucho, otras, en cambio, no. De la primera actitud surge la salud, de la segunda, un sufrimiento innecesario” (ANF)

 

Editorial de febrero de 2013

Editorial de febrero de 2013

almendro en florComenzamos el segundo mes del año, un mes en el que destacan dos célebres festividades, San Valentín y El carnaval. La una ensalza el amor, la otra el aspecto más lúdico de la vida, así como el desenfado trasgresor en estas fechas permitido.

No sé muy bien cuál es la razón, pero los datos a nivel mundial nos dicen que febrero aporta la mayor tasa de natalidad del año. Tal vez por eso, en algunos lugares se le conoce además de como “mes del amor”, como “mes de los cumpleaños”· No estoy seguro de que este dato sea válido para España.

En estas fechas, también, nuestros campos mediterráneos se engalanan con un sutil toque de especial belleza cuando contemplamos la inmaculada blancura de los almendros en flor, árbol éste relacionado con San Valentín. Y comienzan a brotar por doquier las primeras florecillas, preludio de la muy próxima primavera.

Cuenta la leyenda, que Valentín, sacerdote romano del siglo III de nuestra era, celebraba en secreto las bodas de losSAN VALENTIN
jóvenes enamorados que querían casarse, desafiando con ello al Emperador Claudio II, ya que éste las había prohibido. No le importó al valiente sacerdote cristiano sufrir cárcel y posterior martirio y muerte, antes que renunciar a consagrar el amor de los jóvenes que se lo pedían. Cuenta también la leyenda, que una ciega a quien milagrosamente devolvió la vista, plantó en su tumba un almendro que instantáneamente floreció. Es por eso que se considera al almendro como el árbol que simboliza el amor duradero.

Y es curioso, pensaba yo, que cuando investigamos en nuestras costumbres y tradiciones siempre encontramos en sus orígenes historias de héroes virtuosos, personas abnegadas, ejemplos inspiradores a seguir. Incluso admitiendo lo novelado de algunas de las versiones, es bastante plausible que un cierto fondo heroico de verosimilitud y virtud existiera en cada una de ellas.

Me pregunto qué sucederá dentro de unos siglos, cuando trovadores del futuro traten de narrar las leyendas de nuestros destacados líderes actuales.  Posiblemente los venideros rapsodas, que supongo que más que cantar colgarán en el ciberespacio las grandes y numerosas sagas actuales, habrán de glosar las historias de los “Trinconeti” de turno, quienes TRINCONETIcon sólo dos manos hacían desaparecer el dinero ajeno con gran arte de magia y hechicería, como si tuviesen tentáculos más poderosos que el pulpo del capitán Nemo; o las nuevas “Leyendas Artúricas” a propósito del reino “comisionilandia” o “el país que nunca existió”. ¿Qué glosarán las futuras generaciones a propósito de “Urdangarinia”, el país del príncipe del “talon-mano”? ¿Y qué creen que se  narrará a propósito del “Imperio de Barcinia”, con el tejedor de redes inescrutables? Todo un misterio que los futuros habitantes del planeta tendrán la dicha de conocer.

En fin, sólo por morbosa curiosidad, me gustaría pegar la orejilla para escuchar las épicas narraciones de nuestros “héroes” actuales que, salvando las distancias, en nada desmerecen en cuanto a tamaño y fantasía a las aventuras de la Ilíada o la Odisea, pero que distan mucho en cuanto a honor o espíritu de sacrificio.

Este año se ha hablado poco, al menos así lo he percibido, de la cuesta de enero. Tal vez porque se haya mencionado más de la cuesta completa, larga y dura de todo el 2012, mientras además andamos todos preocupados con las nuevas rampas que nos quedan aún por salvar, tipo “Col du Tourmalete”, para este recién iniciado 2013.

Pero en estos días, lo que realmente me está preocupando, tal vez por proximidad, es esa creciente pandilla de apandadores (=aquel que trinca algo ajeno con ánimo de apropiárselo) que pululan no sólo entre los medios políticos, a los cuales ya estamos desgraciadamente acostumbrados, sino, y esto es más decepcionante aún, incluso entre el ámbito académico y universitario.

Son esos tipos que, valiéndose de sus cargos, cogen y presentan un trabajo ajeno como suyo. Los que te piden que le pases unos folios para “compartir” lo que estás haciendo y “asesorarte” con su supuesta sapiencia, y después te enteras que lo ha mandado a una revista para publicar, por supuesto como autor principal. Son esos a los que les gusta más una foto de una inauguración que el trabajo diario que necesariamente se encuentra detrás de todo logro.

A pesar de esta sensación de sentirme como flotando en un océano pútrido lleno de voraces tiburones, soy de la opinión de que las aguas, más tarde o más temprano, vuelven a sus cauces. Y que, con el tiempo, las cosas se ponen en su sitio.

También soy de la opinión de que los farsantes son prescindibles, pero quienes trabajan no. Y además estoy convencido de que, de un modo u otro, es el trabajo, el esfuerzo y la entrega lo que a la postre dará los mejores frutos.

Tal vez, lamentablemente diría, esto último no sea suficientemente valorado por nuestra sociedad actual que parece preferir el camino rápido hacia un evanescente éxito a través de “la senda del pelotazo”, pero en lo que se refiere a la satisfacción interior y a la impagable sensación de estar en paz consigo mismo, con nuestros ideales y con nuestro modo de ver el mundo, es la actitud de entrega y compromiso la única que verdaderamente merece la pena conservar.

Por eso, en el fondo me queda la esperanza de que los bardos que habiten en el futuro no glosen a los personajes antes mencionados, sino a toda esa pléyade de pequeños o grandes héroes anónimos que diariamente hacen que las cosas funcionen. Son esos héroes ignorados quienes a través de su lucha, su compromiso, su entrega y su solidaridad, constituyen el sustento y la red que permite que los más desvalidos puedan salir adelante. Ellos sí merecen una verdadera Saga, con mayúsculas.

Con este soplo de esperanza, os animo a que conservemos intacta en nuestra mente y en nuestro corazón la blanca imagen de la flor del almendro como símbolo del amor capaz de vencer las oscuridades de nuestros días.

Feliz febrero

Romper cadenas

Romper cadenas

romper cadenas“Puedo hablar por experiencia del sabor amargo, porque lo he probado a menudo a lo largo de mi vida; y también de lo que es sentir tristeza porque por mucho tiempo la  llevé pegada a mi piel como fiel compañera; y del dolor que se siente cuando ves padecer a quienes amas, porque también supe sufrir con ellos. Por eso puedo gritar hoy con fuerza que es mejor cultivar el gozo que la amargura, la alegría que la tristeza y la ilusión por la vida, mejor también, que la desesperanza… Si no rompes las cadenas que te atan a tus venenos mentales difícilmente podrás construir tu futuro en paz y libertad.” (ANF)

Salir de la desesperanza

Salir de la desesperanza

desesperanza“Dejarse llevar por la desesperanza es una pérdida del enfoque vital que nos derrumba indefensos en una profunda ciénaga anímica; es, además, un veneno del alma y un tóxico contaminante de nuestros ambientes. Frente a ella, acudir a nuestras más poderosas convicciones hará que cambiemos el enfoque reconectando con la alegría que palpita en toda vida” (ANF)