Vivir la grandeza

Vivir la grandeza

Vivir la grandeza“Muchos aspiramos a ser grandes, a vivir en plenitud, pero ¿dónde encontrar nuestra propia grandeza? ¿Tal vez por los caminos de la fama?, ¿quizás por los del poder?, ¿por los del dinero? ¿Y si la grandeza se ocultase en lo pequeño, en lo cotidiano, en la pureza de corazón o en esos actos desapercibidos que ponen su granito de arena para un mundo mejor….?”(ANF)

Humanidad y salud

Humanidad y salud

salud y humanidad“Los grandes avances de la ciencia en general y de la medicina en particular, que se han producido en los últimos tiempos han logrado salvar muchas vidas. Eso es indudable, además de meritorio y digno de tener en cuenta y agradecer. Discrepo con las voces que no reconocen esta evidente realidad, y hablan siempre de la medicina convencional o de los hospitales de un modo despectivo. Lo curioso del caso es que, algunos que conozco, cuando van de viaje a países lejanos y con una sanidad prácticamente inexistente, viajan con su seguro médico para que lo repatríen y lo atiendan en esos hospitales a los que critican y detestan en lugar de permanecer enfermos en ese otro lugar. Una evidente contradicción. No obstante lo dicho, quiero indicar que considero que, en lo que a la salud se refiere, las cosas podrían hacerse mejor, y que a pesar de todo este alarde técnico, con demasiada frecuencia, el enfoque convencional carece de un importante aspecto, la humanización del sistema. Por tanto, dicha tecnología debiera ser complementada con una visión más humana y cercana del paciente y sus circunstancias, ganando así en humanidad y, por qué no, en eficacia. Obviamente lo uno no quita a lo otro. No son cuestiones de alternativa sino de complementaridad. Entiendo que la salud en el siglo XXI ha de ser el resultado de la integración de la ciencia y la tecnología más actual, por un lado, junto a los enfoques más humanistas y espirituales que permiten no sólo hacer frente a la enfermedad, sino también promover la salud y la calidad de vida en las personas. Salud y felicidad son términos demasiado próximos para no ser tenidos en cuenta, al igual que salud y desarrollo humano. Más bien forman aspectos distintos de un único concepto, siempre que entendamos la salud como algo más que el equilibrio fisiológico o la integridad estructural de las meras funciones o tejidos corporales. Indudablemente somos seres emocionales. Muchos neurocientíficos discuten acerca de si es el pensamiento lo primero o si lo inicial es la emoción. Unas veces se pone de moda una tendencia, y tiempo después la otra. Lo cierto es que conozco a poca gente que desee más un pensamiento que una caricia, una buena frase que una mirada de ternura. Los pacientes, cuando agradecen los servicios a un hospital o a un centro médico, después de haber pasado una penosa enfermedad, siempre lo hacen agradeciendo las atenciones, los cuidados, el trato amable o las muestras de cariño. Nunca he visto que agradezcan el uso del más moderno aparato de ultrasonido o si las pruebas analíticas eran de última generación. Se agradece lo humano por encima de lo técnico (que también es de suma importancia). Quiero indicar con esto que, en el fondo de nuestras entrañas, aspiramos más a una vida con amor que a una vida llena de maravillosos y sofisticados aparatos. Las ciencias de la salud del nuevo siglo XXI deberían tener en cuenta este aspecto y procurar ganar en humanidad, en comprensión y en comunicación empática, para ser verdaderamente saludables.” (ANF)

Aprender a soltar

Aprender a soltar

aprender a soltar“Cuando una experiencia es grata tratamos de aferrarnos a ella manteniéndola cerca todo el tiempo que nos es posible. Esa es la tendencia natural y habitual en la mayoría de las personas. Pero en muchas ocasiones, el esfuerzo por querer retener aquello que se aleja, aquello fluye, aquello que se escapa, suele generarnos tensión, frustración y a veces una tristeza innecesaria. Aprender a decir adiós en el momento justo nos ayudará a cultivar el desapego, transformar las emociones perturbadoras y, en definitiva, a vivir más en paz” (ANF)

El poder de la bondad

El poder de la bondad

el poder de la bondad“Una persona bondadosa posee un especial magnetismo que irradia a su ambiente, porque tal vez sea la bondad una de las fuerzas más irresistibles que puede experimentar un ser humano, por encima de la inteligencia, el valor y otras muchas virtudes y capacidades” (ANF)

Confía en la vida

Confía en la vida

confiar en la vida“Es diferente confiar en la vida que esperar que las cosas sucedan como desearíamos. Hoy día confío plenamente en que la vida me dará aquello que realmente necesito pero posiblemente no de la forma que me gustaría.” (ANF)

Salud y estilo de vida

Salud y estilo de vida

estilo de vida“Los medicamentos de los que hoy día disponemos constituyen un notable avance para el tratamiento de las enfermedades, pero desde un punto de vista más integral, el modo en el que vivimos y los hábitos saludables son tan importante o más que dichos medicamentos.

Desde tiempos de Hipócrates, hace unos 2.500 años, se sabe que el estilo de vida es uno de los factores fundamentales para el mantenimiento de la buena salud y la recuperación de las enfermedades. Durante mucho tiempo no se le ha prestado la atención que merecía, pero hoy día ha cobrado mayor importancia y se ha llegado a cifrar en torno a un 50% la influencia que ejerce no sólo en la salud sino también en el proceso de envejecimiento. Es indudable que una correcta atención a lo que comemos, el ejercicio físico, la actitud positiva ante la vida, el ritmo sueño-vigilia, un correcto descanso, evitar las adicciones (alcohol, tabaco, etc.), el manejo apropiado de nuestras emociones, así como un equilibrio intelectual y espiritual, curan tanto o más que muchos m3edicamentos.” (ANF)

La primavera del corazón

La primavera del corazón

La primavera del corazón“Si sientes deseos irrefrenables de gritar a todos tu esperanza en un mundo mejor, tu convicción en que las luces vencen a las sombras y el amor al odio, si quieres ser feliz a pesar de las dificultades que te trae cada jornada y deseas, además, compartir esa felicidad con quienes te rodean, entonces es que la primavera ha llegado a tu corazón” (ANF)

Hablar con los hechos

Hablar con los hechos

ayuda anciano“Acoge con agradecimiento pero sin demasiado entusiasmo las alabanzas que surgen en los momentos dulces, porque de todos los que te adulan y te alaban, ¿cuántos estarán a tu lado cuando sea necesario? Los actos revelan lo cierto del compromiso y la entrega más allá de lo que las palabras digan” (ANF)

El reencuentro

El reencuentro

reencuentro“La distancia nos permite percibir a las personas y a las situaciones de un modo diferente, y sabemos que es creativa cuando tras la ausencia celebramos con gozo la alegría del encuentro” (ANF)

La mente del estudiante

La mente del estudiante

LA MENTE DEL ESTUDIANTECuando nos iniciamos en una disciplina, cualquiera que sea, hemos de asumir que somos novatos y que, por tanto, sabemos poco al respecto, porque si acudes a ella lleno de prejuicios o con la idea de que sabes tanto que nada más se puede añadir al saco de tus conocimientos, es muy probable que en lugar de aprender pierdas el tiempo.

Por eso les propongo a los alumnos que cuando se acerquen al aprendizaje de la Sofrodynamia® lo hagan desde una actitud mental que les ayude a conseguir sus objetivos. A dicha actitud la he llamado la “Mente del Estudiante”. Es un modo de afrontar  los nuevos conocimientos desde la abierta disposición a querer aprender de aquello que se te muestra, tanto si sabes mucho de ello como si nunca lo has escuchado.

La Mente de Estudiante tiene la propiedad de hacer que cualquier aprendizaje pueda llegar a ser valioso. Pero la actitud contraria, una mente cerrada o llena, hará que cualquier enseñanza, por muy noble y valiosa que sea, no se aproveche como debiera.

Conectar con la Mente del estudiante significa, pues, reconocerse como alguien en continuo proceso de aprendizaje. Y es que si renunciamos a la creencia de  pensar que hemos llegado a la meta, no tendremos más remedio que mantenernos en el camino, y eso nos invita a seguir explorando nuevos territorios y traspasando novedosas y lejanas fronteras.

Hay quienes después de un cierto aprendizaje se creen ya con el suficiente bagaje de conocimientos como para pensar que nada más pueden aprender. Craso error, ya que es, precisamente, esa actitud la que les cierra las puertas a la posibilidad de perfeccionar los conocimientos. Por muy bien que hagas algo, siempre existirá la posibilidad de hacerlo mejor.

Cuando alcances la verdadera maestría reconocerás todo lo que aún te queda por aprender, y aunque creas que ya sabes mucho, o que ya has experimentado más que otras personas, “la Mente del Estudiante” te dice que en realidad no eres más que un inexperto aprendiz si te comparas con otros seres más elevados.

Esta actitud de humildad ayuda a mantener el entusiasmo por el aprendizaje y nos regala continuas sorpresas al descubrir matices novedosos cada vez que nos acercamos desde la curiosidad y desde la apertura a cualquier disciplina, por muy conocida que ésta sea.