“Conservar la capacidad de percibir lo nuevo, lo fresco y lo irrepetible de cada acto, es una cualidad que te permitirá llenar de valor cualquier instante, por muy cotidiano y repetido que este sea, además de proporcionarte la extraordinaria oportunidad de seguir aprendiendo de todos y de todo.” (ANF)
despertar
No renuncies a ser el protagonista de tu vida
“Si un día descubres que tu eres quien maneja las riendas de tu propio destino, y que tienes el poder de dirigir tus pasos hacia las metas que te propongas, te habrás librado de la terrible maldición de sentirte una víctima indefensa, desconcertada, por los vaivenes de la vida en un mundo incierto”. (ANF)
La paradoja de la felicidad
Practicar la ternura
Cuidar lo que decimos
Hablar para sanar
“Sabemos que tanto la confianza como los miedos son enormemente contagiosos, así que para que tus palabras sean sanadoras habrás de saber comunicarte desde la alegría que sustenta la vida y no desde tus miedos, y procurar que quien te escuche se despida mejor y más feliz que cuando te encontró.” (ANF)
Asumir las responsabilidad de vivir
“Hay una experiencia especialmente liberadora y a partir de la cual la vida cambia totalmente, el momento en el que descubres con rotundidad que eres el dueño de tu vida y el artífice de tu destino. Sin embargo, ¿te atreverás a asumir la carga de responsabilidad que dicho descubrimiento lleva consigo o preferirás seguir culpando a los demás o a tu mala suerte de la infelicidad que hay en tu vida?” (ANF)
Generar nuevos objetivos
Crecemos con los demás
Saber envejecer
“Para los seres humanos, madurar de forma apropiada no es sólo una forma más de deterioro, sino hacer que nuestra llama interior brille con más fuerza y alumbre mejor nuestro camino y el de aquellas personas que lo necesiten, tal vez por eso, envejecemos humanamente cuando al tiempo que perdemos cualidades físicas ganamos en sabiduría, paz y amor.” (ANF)





