La Sonrisa Interior

La Sonrisa Interior

La práctica de «La sonrisa Interior» es un conocido ejercicio de Qi Gong que ha sido ampliamente utilizado a través de los tiempos. Tanto es así, que numerosas disciplinas del campo de la meditación y del desarrollo personal la han utilizado como elemento añadido dentro de sus prácticas.

Por eso, en algunas ocasiones, durante la práctica de los ejercicios de Sofrodynamia® y de Gyalpo, les he propuesto a los alumnos que aprendan a “instalar la Sonrisa Interior” como un elemento más de la práctica que llevemos a cabo en esos momentos. Pero qué significa esto exactamente.

La Sonrisa Interior no consiste en sonreír hacia fuera sin más, sino que en realidad se origina, como su nombre indica, en el interior, en lo más profundo de nuestro corazón. Sigue leyendo

Superar la envidia

Superar la envidia

regocijo“Aunque no sea frecuente, ni tampoco popular, alegrarse y disfrutar por el éxito ajeno es algo que nos beneficia más de lo que imaginamos, porque es la clave del regocijo, el antídoto de la envidia y la puerta a un corazón satisfecho y pacífico” (ANF)

¡No renuncies a crear!

¡No renuncies a crear!

somos creadores“Adentrarse por caminos no transitados, explorar territorios que nadie osó, escrutar senderos misteriosos dando forma a lo que ni siquiera fue soñado, imaginar mundos más allá de lo aparente… ¡No renuncies a tu creatividad!, porque ella te permitirá transformar el mundo y descubrir que cada uno de nosotros hemos sido designados para continuar la Creación” (ANF)

El poder de transformar

El poder de transformar

podemos transformar la memoria“Nuestros recuerdos en realidad no son los relatos históricos de los acontecimientos sucedidos, sino más bien interpretaciones articuladas desde la óptica del propio narrador. Así, cuando sientas que no te gusta uno de esos relatos que has construido, no renuncies, pues, al poder que tienes de ser capaz de transformarlo.” (ANF)

Las técnicas de visualización en Sofrodynamia®

Las técnicas de visualización en Sofrodynamia®

visualización en sofrodynamiaVisualizar es una capacidad de nuestra consciencia que consiste en crear imágenes mentales. Dichas imágenes pueden ser visuales, auditivas o kinestésicas (olfato, gusto y tacto).  Por lo tanto, visualizar es algo más que «ver con el ojo de la mente». No sólo es ver sino también oír y sentir.

De hecho, mientras más polisensorial sea una representación mental, es decir, mientras más sentidos estén implicados, mucho más efectiva será.

Visualizar es una capacidad natural y normal del cerebro humano que todos tenemos, sin embargo algunas personas creen que no pueden visualizar, simplemente porque sus imágenes mentales son más auditivas o kinestésicas que visuales.

Sabemos que nuestra mente crea imágenes continuamente pero no siempre somos conscientes de ellas. Normalmente sucede tan rápido y de forma tan automática que, con frecuencia, sólo percibimos los resultados los cuales suelen manifestarse en forma de una sensación que hace que nos sintamos a gusto o no.

El uso de la visualización no es reciente, sino que desde tiempos ancestrales se ha usado como parte de los procesos curativos y de desarrollo humano,  aunque de manera científica comenzó a estudiarse con mayor profundidad a partir de los años sesenta.

La utilización de técnicas parecidas a lo que hoy serían las Técnicas de Visualización se remontan a la época Sumeria y Babilónica, pasando por el antiguo Egipto. También han sido ampliamente utilizadas en la Medicina Tradicional China y Tibetana, así como en la meditación budista, en la disciplina yóguica, y en diferentes culturas de Centro y Sudamérica.

A partir de que la visualización se haya venido estudiando de forma más científica hemos podido entender algunos de los mecanismos de funcionamiento, aunque todavía no se encuentran totalmente desvelados en su intimidad y queden cuestiones importantes por definir y concretar.

Hoy día sabemos que el cerebro no diferencia entre la realidad presente y  la construcción evocada. También sabemos que mediante la visualización podemos hacer emerger material psíquico procedente de niveles no conscientes (dicha transferencia ocurre también de manera  habitual cuando soñamos).

Se ha constatado que existe una conexión entre las imágenes mentales, los pensamientos y las emociones, y que antes de cada acto creamos una imagen mental de lo que vamos a realizar utilizando para ello los archivos de experiencias previas.

La visualización puede ir acompañada de cambios fisiológicos corporales, de tal manera que podemos afirmar que el pensamiento es una forma de energía sutil y móvil que se manifiesta instantáneamente.

Un pensamiento determinado, debido a conexiones neurohormonales, modifica de forma casi instantánea ciertos parámetros fisiológicos, de tal modo que un pensamiento de miedo produce en el cuerpo físico reacciones de taquicardia, boca seca, horripilación, aumento de la glucemia, etc. De todos es conocido que si imaginamos el zumo de un limón cayendo lentamente sobre nuestra lengua,  observamos como la boca se nos llena de saliva.

Cada vez que creamos un pensamiento se le asocia automáticamente una emoción y por lo tanto una modificación corporal. Lo que pensamos tiene relación con las respuestas de nuestro cuerpo y, por supuesto, con su estado de funcionamiento. Si cambiamos las imágenes y con ello los pensamientos, podemos cambiar nuestras emociones y sensaciones.

Parece ser que un cierto estado de relajación y de quietud mental favorece la práctica de la visualización, por dicha razón se aconseja acallar la agitación mental, serenar la respiración y eliminar las tensiones corporales. Todos ellos son elementos favorecedores del proceso de visualización.

Aunque los que tenemos cierta experiencia sabemos que la visualización funciona, es importante,  dentro del ámbito de la cultura occidental, tratar de conocer  y explicar los posibles mecanismos de actuación que permiten entender plenamente este fenómeno.

Existen en el mundo científico numerosas pruebas y trabajos de investigación a cerca de la relación entre nuestros procesos mentales y el estado de salud de la persona. También existen muchas investigaciones que demuestran que realmente la visualización puede servir de gran ayuda a la terapia.

Según Klinger «El empleo de imágenes constituye la herramienta mas poderosa para controlar y alterar el funcionamiento humano». Para Leuner «Las técnicas de generación de imágenes pueden utilizarse para cambiar los modelos o perspectivas con los que cada persona contempla su mundo». También, es importante destacar que, siguiendo a Finker, «La generación de imágenes está regulada por los mismos mecanismos psicofísicos que la percepción». Para muchos investigadores, la creación de imágenes es el mejor medio de acceder a estados extraordinarios de consciencia.

Gerald Epstein ha estado 25 años realizando Visualización Curativa. Según refiere dicho autor: «Las afecciones que he ayudado a mis pacientes a tratar mediante el uso de la visualización mental incluyen la artritis reumática, la inflamación de próstata, el quiste ovárico, el carcinoma inflamatorio de pecho, erupciones cutáneas, hemorroides y conjuntivitis. Un amigo mío utilizó la visualización mental para curarse un carcinoma hepático. Los doctores que le trataban le dijeron en 1982 que no había demasiadas esperanzas de recuperación, ni siquiera con los tratamientos de quimioterapia que empezaron a aplicarle. Decidió entonces emplear técnicas de visualización en combinación con el tratamiento con quimioterapia durante dos años y a partir de 1984 recurrió a la quimioterapia de forma discontinua pero siguiendo su trabajo con los ejercicios de visualización. Hoy sigue siendo el único superviviente que se conoce de esta dolencia según fuentes del Memorial Cancer Sloan-Kettering Center de Nueva York.»

Este tipo de técnicas nos permite desarrollar el pensamiento visual que está más en relación con el funcionamiento del cerebro derecho.

La clave para emplear las imágenes con éxito es practicarlas cuando se está profundamente relajado.

Desde el punto de vista sofrodynámico, para practicar la visualización no es necesario tener ninguna creencia especial o fe en ninguna doctrina, pero sí el deseo positivo de enriquecer nuestra propia experiencia. Es por eso muy importante que antes del ejercicio generemos una motivación y disposición adecuada.

En Sofrodynamia®, para la realización de estas técnicas nos situamos como siempre en Nivel de Trance, en el que encontraremos una gran riqueza de ondas cerebrales lentas alfa y zeta. Aparece entonces un fenómeno que es conocido como «permeabilidad de la consciencia» mediante el cual hay una mayor y mejor intercomunicación entre las dimensiones conscientes y no conscientes de nuestra mente, y a nivel fisiológico, una cierta resincronización de los dos hemisferios cerebrales.

Diferentes investigaciones en el campo de la psicología confirman que la imágenes mentales se producen más fácilmente con ojos cerrados y musculatura relajada.

Como detalle de tipo técnico podemos decir que quienes se dedican a usar  la visualización como elemento terapéutico aconsejan que la duración del ejercicio no sea inferior a cinco minutos y que este sea repetido varias veces al  día.

Para practicar visualización en Sofrodynamia® se aconseja:

1)     Crear una buena motivación y disposición adecuada

2)     Es posible hacerlo sentados, de pie o tumbados

3)     Comenzamos armonizando la respiración y eliminando las tensiones musculares

4)     Posteriormente procedemos a pacificar los pensamientos

5)     Tras todo lo anterior realizaremos la visualización correspondiente

6)     Antes de la activación tomamos consciencia de actuar en nuestro beneficio y en el de los seres que nos rodean, a eso lo llamamos Dedicación de la práctica

7)     Finalmente nos activamos para volver al nivel habitual de vigilia llevándonos con nosotros los beneficios que aparecen por la realización de este tipo de prácticas

8)     Es aconsejable que al acabar tomemos unas notas sobre la experiencia 

Hoy día podemos decir que existen pruebas científicas suficientes que avalan la efectividad de las técnicas de visualización aun cuando todavía queden aspectos que todavía necesitan ser más ampliamente investigados. Su efectividad como elemento terapéutico, amen de como importante herramienta en los procesos de crecimiento y desarrollo humano, hacen que dichas técnicas sean ampliamente utilizadas en Sofrodynamia®.

 

La vida, un viaje

La vida, un viaje

la vida, un viaje“La vida humana no es más un peregrinar de la consciencia que nos ha de llevar desde nuestra mera biología como mamífero hasta nuestro despertar como ser humano autotrascendente, y conducirnos desde la dimensión limitada de lo personal hacia la esfera de lo transpersonal y, con ella, a la experiencia de la autorrealización” (ANF)

Celebrar para sanar

Celebrar para sanar

celebrar para sanar“Algunos confunden celebración con jolgorio, y no siempre ambos aspectos van parejos. Podríamos hablar, pues, de una celebración exterior que se expresa mediante actos festivos y lúdicos y de una celebración interior, más profunda y con repercusiones más importantes para nuestro bienestar.

Porque celebrar es importante, pero aprender a celebrar para sanar, lo es mucho más. Celebrar para sanar tiene que ver con conectar con la alegría, el goce, el disfrute, con perdonar y perdonarse, y todo ellos son elementos profundamente sanadores. 

Celebrando para sanar es el modo en el que nos libramos de nuestras limitaciones para conectar con las siete alegrías básicas, a saber: La alegría que sustenta la vida, la de la abundancia, la de la liberación, la del amor incondicional, la de nuestras inspiraciones creativas, la de percibirnos como seres sagrados y la de la autorrealización.

Y todo ello se produce en un tiempo y en un espacio, en el aquí y el ahora, lo cual nos libera de las culpas que arrastramos de nuestro pasado y de las ansiedades hacia nuestro futuro. Se dice que el tiempo más sagrado es el presente, y el espacio más sagrado somos nosotros mismos. Entender esto nos hace cambiar nuestra rutinaria visión de las cosas y nos permite trascender lo limitado de nuestra realidad cotidiana.

Cuando celebramos, despertamos al don de la gratitud y, cuando el agradecimiento surge del corazón, se torna en una poderosa herramienta de reconciliación y de sanación personal y grupal.

Me gustaría comentar un poco más algo sobre la Alegría de la Abundancia. Ella es la responsable de que disfrutemos de la vida y que nos sintamos satisfechos de lo que tenemos. Es lo que permite que vivamos en la abundancia, lo cual no significa exceso de  cosas sino reconocimiento de que tenemos suficiente. 

Si nos desconectamos de este placer, dejamos de disfrutar de la vida, porque conectamos con lo que nos falta y no con lo que hay. 

Cuando perdemos la noción de abundancia nos sentimos continuamente insatisfechos, como si nada fuese bastante y necesitásemos “más” de todo en cada momento. La perturbación de este nivel nos hace rígidos y manipuladores, en cambio, cuando funciona adecuadamente se produce una sanación de tipo emocional.

Para sanar nuestra actitud de insatisfacción en la vida habremos de abandonar los sacrificios y sufrimientos inútiles, evitando desempeñar el papel de mártir y abriéndonos a disfrutar de la alegría de sentir que disponemos de todo lo necesario para una vida mejor y para alcanzar la autorrealización”.(ANF)

Comunicación sincera y eficaz

Comunicación sincera y eficaz

sincero, pero eficaz“Algunos presumen de sinceridad y encuentran satisfacción dando coces verbales a cualquiera que se cruce en su camino. Pero ser sinceros no ha de ser una excusa para decir cualquier cosa, de cualquier manera, en cualquier tiempo y lugar, sino expresar honestamente lo que se piensa, sabiendo que hay muchos modos diferentes de comunicarse con eficacia. Por eso, cultivar la sinceridad es tan importante como aprender a decir las verdades en el momento oportuno y de la forma adecuada” (ANF)

Terapia integral

Terapia integral

interacicón cuerpo-mente“Hace unos días me decía un paciente hipertenso, “a mí me sube la tensión cuando tengo problemas”. Ayer me decía un paciente diabético “he comprobado que el azúcar se me dispara cuando estoy nervioso”. Son solamente un par de ejemplos sacados de los muchos pacientes que describen cosas similares.

Hoy día nadie duda de la estrecha interrelación existente entre nuestros estados emocionales y los diferentes parámetros de salud biológica. Es decir, la mente y el cuerpo forman una realidad inseparable en la que mediante diversos mecanismos neurológicos, energéticos y hormonales se influyen mutuamente.

Pero esta obviedad, constatada actualmente por numerosos estudios científicos que la avalan, no se traduce luego a nivel práctico en la clínica diaria a través de prescripciones consecuentes a la hora de aplicar una terapéutica apropiada para estos casos.

Quiero decir que para la mayoría de los médicos, aunque conozcan y admitan esta interrelación cuerpo-consciencia, los conocimientos anteriores no se trasladarán a algo concreto, sino que, finalmente, acabarán recetando sólo unas pastillas para la tensión o unas pastillas para el azúcar, por ejemplo, sin tener en cuenta el modo en el que el aspecto emocional influye en estos parámetros.

A lo sumo, habrá alguno que prescribirá tranquilizantes, si es que observa que el paciente se encuentra especialmente nervioso o demasiado estresado. En pocos casos se le planteará la posibilidad de enfocar el tratamiento a un nivel más profundo, es decir, hacer algo que le ayude a disminuir el impacto que la somatización emocional produce en su cuerpo.

En caso de que se decidiera comenzar a tratar la dimensión emocional, para intentar mejorar las posibles somatizaciones, pocas cosas hay para ello más efectivas que aprender a gestionar dichas emociones de una forma apropiada. Pero ¿cómo hacerlo?

Lo primero que deberíamos tener claro es que se trata de un proceso de aprendizaje, y como tal requiere unas condiciones de tiempo, esfuerzo y disciplina por parte del alumno. Las recetas fáciles y rápidas no suelen ser efectivas. He de decir que me gustaría que lo fuesen, pero después de más treinta años de experiencia, he constatado que no funcionan las recetas mágicas, pero sin embargo sí son especialmente útiles aquellos aprendizajes que nos llevan a conocernos mejor y que incrementan el nivel de recursos y habilidades de  cada sujeto para hacer frente a la gestión adecuada de su mundo emocional.

Muchos pacientes ya lo han hecho, y con ello han conseguido regularizar sus parámetros biológicos, disminuir la dosis de su medicación convencional y, sobre todo, mejorar su calidad vida.

Sería deseable que el conocimiento que hoy día poseemos acerca del modo en el que el cuerpo y la mente se influyen mutuamente, diera lugar a una visión mucho más amplia, certera y ajustada a dicha realidad, a la hora de realizar las prescripciones para cada caso” (ANF)

Emociones inteligentes

Emociones inteligentes

emociones inteligentes1“Siempre me ha fascinado el tema de las emociones y la repercusión que éstas tienen para nuestra vida en general y para la salud en particular.

De pequeño me contaron aquello de que los seres humanos somos “animales racionales”, ya lo dijo Aristóteles, y todos sabemos cuanta razón solía tener el estagirita cuando hablaba sobre sesudos asuntos. 

Pero un día, llamó mi atención sobremanera, tanto que aun lo recuerdo, que mi profesora de Filosofía en sexto del bachiller antiguo, al comentarnos dicha frase, musitó con la mirada algo ensimismada, “a saber lo que quiso decir el bueno de Aristóteles con esto”. Y lo cierto es que pensé que tenía toda la razón, “a saber lo que Aristóteles quiso decir”.

Durante mucho tiempo, sobre todo tras la victoria del pensamiento dualista cartesiano, se enfatizó la vía del pensamiento racional, pues se afirmaba con rotundidad “pienso, luego existo”, elevando el pensamiento a núcleo fundamental de la existencia. Esto, unido al triunfo de la razón y a la exaltación del método científico como única vía de conocimiento de la realidad, nos llevaron a creer, de modo erróneo según mi modesta opinión, que es el pensamiento racional el que preside nuestra vida, el motor de nuestro destino y el culmen de todo lo humano.

A pesar de las tímidas voces que de vez en cuando se alzaban planteado una visión diferente, no fue hasta la década de los 80, sobre todo a partir de que Goleman y su libro “La inteligencia emocional” llegara al gran público, que comenzara a cobrar importancia la esfera emocional en aspectos tan fundamentales como la toma de decisiones, el aprendizaje  o la búsqueda de la felicidad, por citar sólo algunos de los más relevantes.

Pero la principal dificultad en este asunto radica en que la mayoría de las personas no tienen demasiado claro qué es una emoción, y mucho menos qué papel desempeñan en nuestra vida o cómo gestionarlas apropiadamente.

Muchos autores han tratado de definir la emoción. Así tenemos que para el profesor Guirao una emoción es “un estado de conmoción afectiva con claro componente corporal y participación somática, de súbita presentación y de cierta intensidad”, o lo que es lo mismo, “un estado no aprendido de agitación interior”. 

Para otros como Le Doux, la emociones son “funciones biológicas fundamentales, productos de la evolución, que permiten al organismo sobrevivir en entornos hostiles, por lo que se han conservado prácticamente intactas a través de la historia evolutiva”. 

Pero hay quienes simplemente las definen como “energía en movimiento”.

No trato aquí de buscar la definición más certera, ni tampoco la académicamente más exacta, sino de reflexionar acerca de la importancia de las emociones en nuestras vidas.

Así, podríamos decir que a nivel corporal, las emociones se perciben como una conmoción más o menos intensa de algunas de sus funciones. A nivel psíquico las experimentamos como un sentimiento, un afecto o una sensación.

Lo cierto es que las emociones no existen aisladamente, sino que lo hacen como elementos que forman parte de un sistema, de tal manera que a través de los mecanismos de somatización influyen en nuestra biología realizando cambios que, en función de su naturaleza, pudieran enfermarnos o sanarnos. 

Todas ellas tienen una finalidad biológica que es útil llegar a comprender. La mayoría están diseñadas para conseguir la supervivencia del sujeto o de la especie, así como la mejor adaptación a un medio cambiante, es decir, existe una cierta inteligencia en sus propósitos y forman parte del proceso de desarrollo humano.

Personalmente soy de la opinión que los seres humanos somos seres especialmente emocionales, ya que nuestra reacción primaria ante cualquier acontecimiento es de tipo emocional (que posteriormente racionalizamos), y, además, aquello que consideramos valioso en nuestra vida suele estar ligado a la esfera emocional. Para la mayoría de las personas lo que nos hace verdaderamente felices son cosas como amar y ser amados, lo cual, para muchas personas, constituye un asunto más importante que aquellos logros que pudieran obtener a otros niveles.

Pero como seres humanos en proceso de crecimiento y desarrollo, las emociones no sólo han de ser vividas, experimentadas e integradas, sino que, sobre todo, han de ser trascendidas y desde ellas, en comunión con la esfera racional, ha de surgir un nivel más alto y sutil de inteligencia profundamente humana.

Es por eso que soy mas partidario de la “emoción inteligente” que de la llamada “inteligencia emocional”. Pareciera lo mismo, pero no lo es. La propuesta de la “Inteligencia emocional” prioriza los pensamientos y trata de conectarlos con las emociones, y es algo que está muy bien, no trato de menospreciarlo o desvalorizarlo, solo quiero exponer que mi camino es otro bien distinto, va por otros derroteros.

Entiendo que somos seres básicamente emocionales y desde ahí, desde la emoción, una vez somos capaces de gestionarlas de modo apropiado, hemos de hacer surgir el pensamiento que las module y matices. Es algo así como que la emoción pone el impulso y el pensamiento la dirección, pero nunca el pensamiento ha de tornarse frío o distante, ni tampoco olvidar la verdadera ruta que nos enseña y nos marca la esfera emocional, “el camino del corazón”, ya que por él han de transitar todos aquellos que aspiran a despertar y tienen como meta su propia Autorrealización. (ANF)