“Cuando te sientas solo, aislado, rodeado de oscuridades y habiendo perdido el sentido de las cosas, no olvides que la mano amiga siempre estará extendida ante ti, esperando unirse a la tuya para compartir juntos una vida mejor” (ANF)
Sofrodynamia ® es la denominación de una marca registrada creada por el Dr. Armando Nougués tras la cual encontramos un amplio conjunto de conocimientos teóricos y, sobre todo, prácticos, que tras años de estudio, investigación y experiencia han llevado a englobar bajo esta denominación toda una metodología diseñada para ayudar a las personas a conocerse mejor y a desarrollarse más plenamente.
Cuando se experimentan las propuestas sofrodynámicas, sea cual sea el nivel del entrenamiento, es posible descubrir un acervo de conocimientos, saberes y prácticas útiles y sencillas en las que se combinan los conocimientos de la psicología actual junto con técnicas meditativas y ejercicios energéticos inspirados en distintas tradiciones de oriente y occidente.
Estos diferentes aspectos llegan a formar un cuerpo coherente que permite a cada persona seguir un sistema de aprendizaje y entrenamiento adaptado a sus capacidades, con la finalidad de armonizar la vida, fortalecer la salud y progresar espiritualmente, ayudándonos a mejorar nuestra relación con nosotros mismos, con los demás y con lo absoluto.
“Dispongo de una privilegiada plataforma para crecer y desarrollarme. Cada día recibo lecciones por parte de muchos de mis paciente pacientes, en un sentido o en otro. Unos enseñan lo que hacer y otros lo que no.
Los primeros, son personas admirables, capaces de afrontar su enfermedad, en muchas ocasiones procesos graves y/o dolorosos, no sólo de una manera digna sino de un modo que yo llamaría ejemplar. Son como luces que nos alumbran y nos enseñan que, a pesar del dolor, el deterioro, el sufrimiento y, en muchos casos la certeza de una muerte próxima, es posible vivir el presente de un distinto a como lo hace la mayoría.
Hablan con normalidad de lo que tienen, son conscientes de la gravedad del proceso y de su posible evolución y, a pesar de eso, mantienen una actitud positiva ante la vida, una actitud de agradecimiento por lo que han recibido y son capaces de gozar y de disfrutar, en la medida de sus posibilidades, de todas las opciones de las que disponen y que la vida les presenta a cada instantes. Son maestros a la hora de aprovechar el aquí y el ahora
Alguna que otra vez, al escuchar sus relatos, tuve que hacer un esfuerzo por contener las lágrimas de emoción y de respeto que luchaban por salir, lagrimas que eran como una especie de agradecimiento por recibir las enseñanzas que, desde la enfermedad, me encontraba recibiendo y por la sensación de encontrarme con personas de nivel superior.
Otros, por el contrario, como ya dije, me enseñan lo que no he de hacer, como no he de actuar y son un ejemplo para mí de todo lo contrario. Y aunque trato de revertirles esta tendencia por todos los medios a mi alcance, he de confesar que no siempre tengo éxito.
No obstante a pesar de todo, a los unos y a los otros, mi agradecimiento y mi respeto, como grandes maestros que son del arte de sufrir y del arte de vivir” (ANF)
“En un camino ético conviven los derechos y las obligaciones. Si lo que tú te permites hacer lo ves mal cuando lo hacen otros. Si lo que consientes con agrado a quienes consideras próximos, lo vives como algo intolerable cuando lo realizan los distantes, deberías entonces revisar tu noción de honestidad, es posible que hayas perdido el sendero de la ética o tal vez nunca transitaste por él.” (ANF)
Es frecuente que en el campo de la salud la práctica de la respiración consciente no se valore como se debiera. Para muchos, respirar conscientemente es algo que atañe a los practicantes de ciertas disciplinas tipo yoga, Tai Chi, etc., y más allá de dichos practicantes parece que eso de respirar conscientemente no tuviese relación alguna con los procesos de salud y enfermedad.
Nada más lejos de esa apreciación. La realidad diariamente nos demuestra lo contrario. Y podría afirmarse, sin ninguna duda, que aquellos que no saben respirar tendrán una salud más deficiente que aquellos otros que dominan dicho arte. Porque aprender a respirar adecuadamente es un arte, también una ciencia, y como tal puede ser enseñada y aprendida. ¿Por qué es tan importante aprender a respirar adecuadamente?
Si queremos responder a esta pregunta con una sola y contundente afirmación podríamos decir: porque nuestra salud, lo sepamos o no, depende de ello. Pero además de esto, que por sí sólo ya justificaría un entrenamiento respiratorio, sabemos también que un patrón respiratorio adecuado reporta a la persona unos beneficios sumamente importantes, bastante más de lo que podríamos imaginar.
A continuación enumeraré una serie de beneficios que pueden obtenerse cuando, gracias al aprendizaje conseguimos respirar de una forma correcta.
Así, que más tarde o más temprano, caso de que quieras mejorar tu salud y seguir avanzando por la senda del desarrollo humano, habrás de dedicar tu tiempo y tu esfuerzo a aprender a respirar conscientemente.
“Cuando una experiencia es grata tratamos de aferrarnos a ella manteniéndola cerca todo el tiempo que nos es posible. Esa es la tendencia natural y habitual en la mayoría de las personas. Pero en muchas ocasiones, el esfuerzo por querer retener aquello que se aleja, aquello fluye, aquello que se escapa, suele generarnos tensión, frustración y a veces una tristeza innecesaria. Aprender a decir adiós en el momento justo nos ayudará a cultivar el desapego, transformar las emociones perturbadoras y, en definitiva, a vivir más en paz” (ANF)
“La salud es un apreciado bien que hemos de saber cuidar, promover y administrar para hacer nuestra vida más humana, próspera y significativa, y, además, promover la felicidad y el bienestar de quienes nos rodean» (ANF)
En el Día Mundial de la Salud quisiera tener un especial recuerdo para aquellas personas enfermas y que padecen alguna clase de sufrimiento corporal, psíquico o espiritual, así como también para sus familias que lo comparten y sirven de apoyo y consuelo, para los cuidadores y para todas aquellas personas que día a día se esfuerzan para promover la salud y disminuir el dolor propio y el de los demás seres.