Las técnicas de visualización en Sofrodynamia®

Las técnicas de visualización en Sofrodynamia®

visualización en sofrodynamiaVisualizar es una capacidad de nuestra consciencia que consiste en crear imágenes mentales. Dichas imágenes pueden ser visuales, auditivas o kinestésicas (olfato, gusto y tacto).  Por lo tanto, visualizar es algo más que «ver con el ojo de la mente». No sólo es ver sino también oír y sentir.

De hecho, mientras más polisensorial sea una representación mental, es decir, mientras más sentidos estén implicados, mucho más efectiva será.

Visualizar es una capacidad natural y normal del cerebro humano que todos tenemos, sin embargo algunas personas creen que no pueden visualizar, simplemente porque sus imágenes mentales son más auditivas o kinestésicas que visuales.

Sabemos que nuestra mente crea imágenes continuamente pero no siempre somos conscientes de ellas. Normalmente sucede tan rápido y de forma tan automática que, con frecuencia, sólo percibimos los resultados los cuales suelen manifestarse en forma de una sensación que hace que nos sintamos a gusto o no.

El uso de la visualización no es reciente, sino que desde tiempos ancestrales se ha usado como parte de los procesos curativos y de desarrollo humano,  aunque de manera científica comenzó a estudiarse con mayor profundidad a partir de los años sesenta.

La utilización de técnicas parecidas a lo que hoy serían las Técnicas de Visualización se remontan a la época Sumeria y Babilónica, pasando por el antiguo Egipto. También han sido ampliamente utilizadas en la Medicina Tradicional China y Tibetana, así como en la meditación budista, en la disciplina yóguica, y en diferentes culturas de Centro y Sudamérica.

A partir de que la visualización se haya venido estudiando de forma más científica hemos podido entender algunos de los mecanismos de funcionamiento, aunque todavía no se encuentran totalmente desvelados en su intimidad y queden cuestiones importantes por definir y concretar.

Hoy día sabemos que el cerebro no diferencia entre la realidad presente y  la construcción evocada. También sabemos que mediante la visualización podemos hacer emerger material psíquico procedente de niveles no conscientes (dicha transferencia ocurre también de manera  habitual cuando soñamos).

Se ha constatado que existe una conexión entre las imágenes mentales, los pensamientos y las emociones, y que antes de cada acto creamos una imagen mental de lo que vamos a realizar utilizando para ello los archivos de experiencias previas.

La visualización puede ir acompañada de cambios fisiológicos corporales, de tal manera que podemos afirmar que el pensamiento es una forma de energía sutil y móvil que se manifiesta instantáneamente.

Un pensamiento determinado, debido a conexiones neurohormonales, modifica de forma casi instantánea ciertos parámetros fisiológicos, de tal modo que un pensamiento de miedo produce en el cuerpo físico reacciones de taquicardia, boca seca, horripilación, aumento de la glucemia, etc. De todos es conocido que si imaginamos el zumo de un limón cayendo lentamente sobre nuestra lengua,  observamos como la boca se nos llena de saliva.

Cada vez que creamos un pensamiento se le asocia automáticamente una emoción y por lo tanto una modificación corporal. Lo que pensamos tiene relación con las respuestas de nuestro cuerpo y, por supuesto, con su estado de funcionamiento. Si cambiamos las imágenes y con ello los pensamientos, podemos cambiar nuestras emociones y sensaciones.

Parece ser que un cierto estado de relajación y de quietud mental favorece la práctica de la visualización, por dicha razón se aconseja acallar la agitación mental, serenar la respiración y eliminar las tensiones corporales. Todos ellos son elementos favorecedores del proceso de visualización.

Aunque los que tenemos cierta experiencia sabemos que la visualización funciona, es importante,  dentro del ámbito de la cultura occidental, tratar de conocer  y explicar los posibles mecanismos de actuación que permiten entender plenamente este fenómeno.

Existen en el mundo científico numerosas pruebas y trabajos de investigación a cerca de la relación entre nuestros procesos mentales y el estado de salud de la persona. También existen muchas investigaciones que demuestran que realmente la visualización puede servir de gran ayuda a la terapia.

Según Klinger «El empleo de imágenes constituye la herramienta mas poderosa para controlar y alterar el funcionamiento humano». Para Leuner «Las técnicas de generación de imágenes pueden utilizarse para cambiar los modelos o perspectivas con los que cada persona contempla su mundo». También, es importante destacar que, siguiendo a Finker, «La generación de imágenes está regulada por los mismos mecanismos psicofísicos que la percepción». Para muchos investigadores, la creación de imágenes es el mejor medio de acceder a estados extraordinarios de consciencia.

Gerald Epstein ha estado 25 años realizando Visualización Curativa. Según refiere dicho autor: «Las afecciones que he ayudado a mis pacientes a tratar mediante el uso de la visualización mental incluyen la artritis reumática, la inflamación de próstata, el quiste ovárico, el carcinoma inflamatorio de pecho, erupciones cutáneas, hemorroides y conjuntivitis. Un amigo mío utilizó la visualización mental para curarse un carcinoma hepático. Los doctores que le trataban le dijeron en 1982 que no había demasiadas esperanzas de recuperación, ni siquiera con los tratamientos de quimioterapia que empezaron a aplicarle. Decidió entonces emplear técnicas de visualización en combinación con el tratamiento con quimioterapia durante dos años y a partir de 1984 recurrió a la quimioterapia de forma discontinua pero siguiendo su trabajo con los ejercicios de visualización. Hoy sigue siendo el único superviviente que se conoce de esta dolencia según fuentes del Memorial Cancer Sloan-Kettering Center de Nueva York.»

Este tipo de técnicas nos permite desarrollar el pensamiento visual que está más en relación con el funcionamiento del cerebro derecho.

La clave para emplear las imágenes con éxito es practicarlas cuando se está profundamente relajado.

Desde el punto de vista sofrodynámico, para practicar la visualización no es necesario tener ninguna creencia especial o fe en ninguna doctrina, pero sí el deseo positivo de enriquecer nuestra propia experiencia. Es por eso muy importante que antes del ejercicio generemos una motivación y disposición adecuada.

En Sofrodynamia®, para la realización de estas técnicas nos situamos como siempre en Nivel de Trance, en el que encontraremos una gran riqueza de ondas cerebrales lentas alfa y zeta. Aparece entonces un fenómeno que es conocido como «permeabilidad de la consciencia» mediante el cual hay una mayor y mejor intercomunicación entre las dimensiones conscientes y no conscientes de nuestra mente, y a nivel fisiológico, una cierta resincronización de los dos hemisferios cerebrales.

Diferentes investigaciones en el campo de la psicología confirman que la imágenes mentales se producen más fácilmente con ojos cerrados y musculatura relajada.

Como detalle de tipo técnico podemos decir que quienes se dedican a usar  la visualización como elemento terapéutico aconsejan que la duración del ejercicio no sea inferior a cinco minutos y que este sea repetido varias veces al  día.

Para practicar visualización en Sofrodynamia® se aconseja:

1)     Crear una buena motivación y disposición adecuada

2)     Es posible hacerlo sentados, de pie o tumbados

3)     Comenzamos armonizando la respiración y eliminando las tensiones musculares

4)     Posteriormente procedemos a pacificar los pensamientos

5)     Tras todo lo anterior realizaremos la visualización correspondiente

6)     Antes de la activación tomamos consciencia de actuar en nuestro beneficio y en el de los seres que nos rodean, a eso lo llamamos Dedicación de la práctica

7)     Finalmente nos activamos para volver al nivel habitual de vigilia llevándonos con nosotros los beneficios que aparecen por la realización de este tipo de prácticas

8)     Es aconsejable que al acabar tomemos unas notas sobre la experiencia 

Hoy día podemos decir que existen pruebas científicas suficientes que avalan la efectividad de las técnicas de visualización aun cuando todavía queden aspectos que todavía necesitan ser más ampliamente investigados. Su efectividad como elemento terapéutico, amen de como importante herramienta en los procesos de crecimiento y desarrollo humano, hacen que dichas técnicas sean ampliamente utilizadas en Sofrodynamia®.

 

La vida, un viaje

La vida, un viaje

la vida, un viaje“La vida humana no es más un peregrinar de la consciencia que nos ha de llevar desde nuestra mera biología como mamífero hasta nuestro despertar como ser humano autotrascendente, y conducirnos desde la dimensión limitada de lo personal hacia la esfera de lo transpersonal y, con ella, a la experiencia de la autorrealización” (ANF)

Celebrar para sanar

Celebrar para sanar

celebrar para sanar“Algunos confunden celebración con jolgorio, y no siempre ambos aspectos van parejos. Podríamos hablar, pues, de una celebración exterior que se expresa mediante actos festivos y lúdicos y de una celebración interior, más profunda y con repercusiones más importantes para nuestro bienestar.

Porque celebrar es importante, pero aprender a celebrar para sanar, lo es mucho más. Celebrar para sanar tiene que ver con conectar con la alegría, el goce, el disfrute, con perdonar y perdonarse, y todo ellos son elementos profundamente sanadores. 

Celebrando para sanar es el modo en el que nos libramos de nuestras limitaciones para conectar con las siete alegrías básicas, a saber: La alegría que sustenta la vida, la de la abundancia, la de la liberación, la del amor incondicional, la de nuestras inspiraciones creativas, la de percibirnos como seres sagrados y la de la autorrealización.

Y todo ello se produce en un tiempo y en un espacio, en el aquí y el ahora, lo cual nos libera de las culpas que arrastramos de nuestro pasado y de las ansiedades hacia nuestro futuro. Se dice que el tiempo más sagrado es el presente, y el espacio más sagrado somos nosotros mismos. Entender esto nos hace cambiar nuestra rutinaria visión de las cosas y nos permite trascender lo limitado de nuestra realidad cotidiana.

Cuando celebramos, despertamos al don de la gratitud y, cuando el agradecimiento surge del corazón, se torna en una poderosa herramienta de reconciliación y de sanación personal y grupal.

Me gustaría comentar un poco más algo sobre la Alegría de la Abundancia. Ella es la responsable de que disfrutemos de la vida y que nos sintamos satisfechos de lo que tenemos. Es lo que permite que vivamos en la abundancia, lo cual no significa exceso de  cosas sino reconocimiento de que tenemos suficiente. 

Si nos desconectamos de este placer, dejamos de disfrutar de la vida, porque conectamos con lo que nos falta y no con lo que hay. 

Cuando perdemos la noción de abundancia nos sentimos continuamente insatisfechos, como si nada fuese bastante y necesitásemos “más” de todo en cada momento. La perturbación de este nivel nos hace rígidos y manipuladores, en cambio, cuando funciona adecuadamente se produce una sanación de tipo emocional.

Para sanar nuestra actitud de insatisfacción en la vida habremos de abandonar los sacrificios y sufrimientos inútiles, evitando desempeñar el papel de mártir y abriéndonos a disfrutar de la alegría de sentir que disponemos de todo lo necesario para una vida mejor y para alcanzar la autorrealización”.(ANF)

Comunicación sincera y eficaz

Comunicación sincera y eficaz

sincero, pero eficaz“Algunos presumen de sinceridad y encuentran satisfacción dando coces verbales a cualquiera que se cruce en su camino. Pero ser sinceros no ha de ser una excusa para decir cualquier cosa, de cualquier manera, en cualquier tiempo y lugar, sino expresar honestamente lo que se piensa, sabiendo que hay muchos modos diferentes de comunicarse con eficacia. Por eso, cultivar la sinceridad es tan importante como aprender a decir las verdades en el momento oportuno y de la forma adecuada” (ANF)

Editorial de mayo 2013

Editorial de mayo 2013

mayo1Hay quienes están comenzando a añorar el calorcito, sobre todo después de las últimas nevadas y temperaturas casi invernales con las que ha querido despedirse el mes de abril.

Una vez tenemos llenos los pantanos y las montañas cubiertas de nieve que se fundirán con los próximos calores, cubriendo satisfactoriamente las expectativas sobre las próximas necesidades de agua, parece que ha llegado el momento en el que todos deseamos un clima algo más estable, un tiempo en el que el sol se muestre menos esquivo que en estos últimos meses.

Nosotros, los sureños, somos más bien de secano, de días luminosos y cielos despejados, de estar en la calle y pasear con los amigos. 

Tal vez por eso, cuando las nubes o la lluvia se quedan con nosotros por más tiempo del que nos gustaría, solemos llevarlo con resignación, con algo de desencanto e incluso con cierta impaciencia que reclama lo que denominamos “el buen tiempo”

Apenas brillan los primeros rayos de sol con cierta estabilidad, la gente sale, pasea, abarrota las terrazas de los bares o se tumban en la arena de la playa esperando broncearse lo suficiente como para poder lucir aquellos vestidos más livianos, acordes con las cálidas temperaturas. Así que esperamos que mayo nos traiga ese tiempo primaveral y apacible que tanto echamos de menos.

A lo largo de la historia, de muchos modos se he llamado este mes que acabamos de comenzar. Para os griegos, Targelion; para los romanos Quíntilis o Maius. 

Nosotros, de forma coloquial, utilizamos también otras denominaciones para hacer referencia a este mes, como por ejemplo, “el mes de las flores”, porque se encuentran los campos bellamente floridos, vestidos con sus más coloridas galas, para admiración y regocijo de quienes gustan contemplarlos.

También se le ha llamado “el mes de María”, porque este mes ha sido dedicado a la Virgen por la Iglesia Católica, oficiando algunas ceremonias, rezos y ofrecimiento de flores, invitando a la reflexión sobre las virtudes y la vida de esta figura fundamental para el catolicismo. En este contexto, se aprovecha también este mes para la celebración de algunos sacramentos, como por ejemplo la Primera Comunión. Así, el mes de mayo, es también “el mes de las comuniones”, ya que la mayoría de las Primeras Comuniones suelen celebrarse en estas fechas.

Pero para los más pesimistas, mayo, es “el mes de las alergias”. Desde este punto de vista, es un mes temido por quienes sufren algún tipo de alergia polínica con mayo2estornudos, tos, congestión ocular, picor de garganta o de oídos, rinorrea acuosa, etc.

A este respecto, me gustaría comentar que, además de las soluciones convencionales basadas en los conocidos antihistamínicos o en las vacunas desensibilizantes, estas personas disponen de otros medios y recursos para hacer más llevadera su patología. Existen muchos preparados fitoterápicos y homeopáticos que se han demostrado eficaces para ello. Además, desde un enfoque más global, a parte de los síntomas locales habría también que apoyar otras funciones del organismo. Así, la regularización de ciertos órganos, como el hígado o el intestino, con un aporte alimenticio adecuado que evite aquellos alimentos que pueden incrementar la liberación de histamina o los que producen una intolerancia alimentaria, ayudará a mejorar esta patología.

El tema de las alergias polínicas es un ejemplo más de los diferentes significados que podemos atribuir a un mismo acontecimiento. Así por ejemplo, un campo florido que haría las delicias de un aficionado a la fotografía, de un poeta o de aquellas personas sensibles que disfrutan contemplando bellos paisajes, no es más que una especie de terrible maldición para quienes sufren problemas alérgicos, los cuales piensan en la floración, no como una eclosión de belleza, sino como una sobrecarga a la atmósfera del temido polen que les hace padecer tremendas incomodidades.

Y esto es así porque en realidad el mundo no es plano, de tal modo que no todos vemos lo mismo, sino que como dice un afamado periodista, muchos asuntos suelen ser “poliédricos”, esto es, con distintas caras para una misma realidad.

Y yo, que soy dado a ver los poliedros en lo que a los asuntos cotidianos se refiere, no dejo de sorprenderme de cosas que a mucha gente les parece normal. Como por ejemplo cuando voy conduciendo y veo un cartel que dice “por su seguridad, control de velocidad”.  Y para mi seguridad sitúan un radar en una autovía de cuatro carriles, en la cuesta abajo en la que el coche se acelera. Tal vez por eso, al ver el cartel, lo que yo leo es “como no te espabile te metemos la mano en la cartera”. Porque claro, digo yo, que como antes comenté soy un poco “poliédrico”, ¿no sería más normal que por mi seguridad arreglaran esa curva peligrosa en una carretera secundaria en la que ha habido tantos accidentes? Pues no. Por mi seguridad me ponen el control de velocidad ¡en las rectas!.

O también cuando los enfermos se acumulan en los pasillos de los hospitales porque han cerrado una planta, o cuando en habitaciones de dos ponen a tres, con las consiguientes incomodidades y sobresaturación (porque eso no va dotado ni de más medios ni de más personal), o cuando las listas de espera quirúrgicas sobrepasan el año para algunos pacientes, y yo escucho aquello de “por su bienestar estamos redistribuyendo los recursos para ser más funcionales”, en realidad, lo que los poliédricos escuchamos es que, “como no tenemos un duro para sanidad porque nos lo gastamos en otras cosas, hay que aguantarse con lo que queda”. 

Pero no se preocupen, que eso sólo lo pensamos “los poliédricos”, ellos están encantados de servir al prójimo y mucho más encantados, si cabe, de haberse conocido.

mayo3Y en el fondo, como también soy un sentimental, que me emociono mucho con eso de que la Dirección General de Tráfico, por un lado, piense tanto en mi seguridad, o que la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, por otro, se desviva tanto por mi bienestar, es que se me llena el corazón de gozo y regocijo, de tal modo que me sabe mal que lleven la tremenda carga de ese “sinvivir” por el prójimo. 

Así que, con la sana intención de aliviarles su duro trabajo, les agradecería muy mucho que no se preocupasen tanto ni por mi seguridad ni por mi bienestar, que ya me las arreglaré yo.

Tal vez haya comentado todo lo anterior porque, la verdad, entre azahares y trinos de pájaros, mayo despierta en mi una especial sensibilidad. 

Mayo es un mes que, en general, invita a la expansión, a compartir y, de alguna manera, incrementa el potencial creativo que puede ser manifestado de múltiples formas. 

Conectarse con esa especie de eclosión vital que se expande a todos los terrenos de nuestra vida, es un modo de expresar la energía creativa que reside en todos nosotros.

Feliz Mayo

 

 

 

Epigenética y salud

Epigenética y salud

epigenetica y salud“Algunas veces escucho aquello de “para qué cuidarse tanto, mira fulano,  fumando toda la vida y ahí lo tienes con noventa años y en perfecto estado”.

En cierto modo, parte de esta frase, tiene razón. Al menos en algunos aspectos de la misma, ya que es verdad que fulano tiene noventa años y también es verdad que fuma mucho y se encuentra aceptablemente bien para su edad.

Pero dicha afirmación es bastante más cuestionable en lo que al sentido de la misma se refiere, ya que trata de dar soporte a la creencia que algunos sostienen de que da igual lo que hagas, porque al final es la “suerte” lo que marca la diferencia entre salud y enfermedad. Si la tienes, hagas lo que hagas, vivirás mucho y bien, y si no la tienes enfermarás y morirás más precozmente.

Pero afirmar lo anterior es ya otra cosa. Sin quitarle mérito a la suerte, el destino o lo que se quiera invocar, según parece, lo que hagamos en nuestra vida determina mucho nuestro futuro. Al menos eso es lo que dicta el sentido común, y los estudios científicos  actuales al respecto lo corroboran.

Obviamente, existen ejemplos de una cosa y de lo contrario. En la vida, las cosas unas veces funcionan y otras, en cambio, no. Pero esto no hace más que mostrarnos que vivimos en un mundo incierto, en una realidad probabilistica que, aplicada al campo de la salud, cuestiona toda certeza que queramos sostener.

Por esa razón, es posible que haya personas que se cuidan poco y viven mucho y también otras que se cuidan mucho y viven poco. Yo conozco ejemplos de ambos casos. Pero que duda cabe que, en términos de probabilidades, cuidarse implica una mayor probabilidad de vivir en salud que si no te cuidas.

Es muy importante que entendamos que en la vida, en general, y en el campo de la salud en particular, no existen las certezas, sólo una aproximación o un distanciamiento a dichas certezas. Así, si no fumas, es más difícil que contraigas un cáncer de pulmón, pero no tienes la seguridad de no llegar a tenerlo.

Hoy día parece claro que el estilo de vida apropiado es un elemento fundamental para mantenernos en salud, ya que incrementa la probabilidad de que así sea, pero hemos de tener presente que no nos da seguridad al cien por cien.

La base genética que recibimos de nuestros padres a través de la herencia ligada al ADN, juega un papel fundamental en lo que se refiere a nuestra salud. Desde este punto de vista exclusivamente genético algunos podrían llegar a pensar que existe un cierto determinismo biológico del que no podemos escapar y que esto marcaría la diferencia entre vivir sanos o enfermar.

Pero hoy día sabemos que además de la inexorable carga genética, también entran en juego una serie de factores ambientales que son capaces de hacer que los genes se expresen o que queden silenciados.

A esta nueva disciplina que se ocupa de investigar y profundizar en estos asuntos se le denomina Epigenética. Consiste en el estudio de todos aquellos factores no genéticos que intervienen desde el óvulo fertilizado hasta su senescencia, pasando por la forma adulta. Estos factores están ligados al estilo de vida del sujeto y al medio ambiente en el que se desenvuelve dicho sujeto.

Dependiendo de la calidad de ambos, medio ambiente y estilo de vida, la carga genética se expresará de un modo o de otro. Es decir, los seres humanos nacemos con un potencial genético, hereditario, y el modo de vida y el lugar en el que vivimos modularán la expresión de dichos genes.

Por tanto, y en base a los conocimientos actuales, siguen siendo válidos los postulados que sostienen que, si queremos tener una vida más saludable, habremos de seguir manteniéndonos fieles a los tres pilares fundamentales de la buena salud, a saber: una dieta adecuada, ejercicio físico moderado y continuado, y armonización mental y emocional con un enfoque de vida positivo.

Así que, tengas la genética que tengas, si cuidas tu dieta, ejercitas tu cuerpo y calmas tu mente, vivirás mucho mejor.” (ANF)

Mantener la esperanza

Mantener la esperanza

mantener la esperanza“Debiéramos mantener la esperanza en una vida mejor, porque siempre hay a nuestro alrededor más cariño del que normalmente reconocemos, más manos tendidas de las que habitualmente percibimos y más abrazos esperando ser dados que los que solemos disfrutar” (ANF)

Terapia integral

Terapia integral

interacicón cuerpo-mente“Hace unos días me decía un paciente hipertenso, “a mí me sube la tensión cuando tengo problemas”. Ayer me decía un paciente diabético “he comprobado que el azúcar se me dispara cuando estoy nervioso”. Son solamente un par de ejemplos sacados de los muchos pacientes que describen cosas similares.

Hoy día nadie duda de la estrecha interrelación existente entre nuestros estados emocionales y los diferentes parámetros de salud biológica. Es decir, la mente y el cuerpo forman una realidad inseparable en la que mediante diversos mecanismos neurológicos, energéticos y hormonales se influyen mutuamente.

Pero esta obviedad, constatada actualmente por numerosos estudios científicos que la avalan, no se traduce luego a nivel práctico en la clínica diaria a través de prescripciones consecuentes a la hora de aplicar una terapéutica apropiada para estos casos.

Quiero decir que para la mayoría de los médicos, aunque conozcan y admitan esta interrelación cuerpo-consciencia, los conocimientos anteriores no se trasladarán a algo concreto, sino que, finalmente, acabarán recetando sólo unas pastillas para la tensión o unas pastillas para el azúcar, por ejemplo, sin tener en cuenta el modo en el que el aspecto emocional influye en estos parámetros.

A lo sumo, habrá alguno que prescribirá tranquilizantes, si es que observa que el paciente se encuentra especialmente nervioso o demasiado estresado. En pocos casos se le planteará la posibilidad de enfocar el tratamiento a un nivel más profundo, es decir, hacer algo que le ayude a disminuir el impacto que la somatización emocional produce en su cuerpo.

En caso de que se decidiera comenzar a tratar la dimensión emocional, para intentar mejorar las posibles somatizaciones, pocas cosas hay para ello más efectivas que aprender a gestionar dichas emociones de una forma apropiada. Pero ¿cómo hacerlo?

Lo primero que deberíamos tener claro es que se trata de un proceso de aprendizaje, y como tal requiere unas condiciones de tiempo, esfuerzo y disciplina por parte del alumno. Las recetas fáciles y rápidas no suelen ser efectivas. He de decir que me gustaría que lo fuesen, pero después de más treinta años de experiencia, he constatado que no funcionan las recetas mágicas, pero sin embargo sí son especialmente útiles aquellos aprendizajes que nos llevan a conocernos mejor y que incrementan el nivel de recursos y habilidades de  cada sujeto para hacer frente a la gestión adecuada de su mundo emocional.

Muchos pacientes ya lo han hecho, y con ello han conseguido regularizar sus parámetros biológicos, disminuir la dosis de su medicación convencional y, sobre todo, mejorar su calidad vida.

Sería deseable que el conocimiento que hoy día poseemos acerca del modo en el que el cuerpo y la mente se influyen mutuamente, diera lugar a una visión mucho más amplia, certera y ajustada a dicha realidad, a la hora de realizar las prescripciones para cada caso” (ANF)

Un gran amor

Un gran amor

Un gran amor“Si alguna vez conociste a alguien de espíritu libre, capaz de aceptarte tal cual eres, que sin reproches perdonó las ofensas, que compartió contigo su lado más tierno mostrando su propia vulnerabilidad  y que llegado el momento supo decir adiós para dejarte seguir tu propio camino, es posible que te encontrases en presencia de un gran amor” (ANF)

La sal de la vida

La sal de la vida

la salPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués La sal es esencial para la vida ya que no podemos vivir sin ella. Sin embargo, uno de los consejos nutricionales que más se repiten es que debemos reducir el consumo de sal porque su consumo elevado es peligroso para la tensión y para la salud de nuestro corazón ¿Cómo explicar esta paradoja? Pues sencillamente porque la sal de mesa que utiliza la gran mayoría de la gente en sus casas y que se encuentra en casi cualquier producto procesado, empaquetado o enlatado tiene muy poco que ver con la sal cristalina natural. La sal de mesa es aproximadamente 97,5% de cloruro sódico y un 2.5% de distintas sustancias químicas para impedir que se apelmace, algunas de ellas tóxicas como puede ser el aluminio (también se le puede añadir yodo y tendríamos la sal yodada). Además esta sal, durante el proceso de secado, se le somete a temperaturas de 650ºC lo que produce importantes cambios en su estructura química. La sal cristalina natural, tanto la que procede del mar como de las montañas, contiene todos los elementos (más de 80) que componen el organismo humano en las proporciones adecuadas, colaborando en la regulación del equilibrio hídrico y no saturando los sistemas de eliminación. En el mercado hay diferentes tipos de sales naturales. Las más conocidas son las siguientes:

  • Sal marina sin refinar: se obtiene mediante      evaporación del agua del mar en las salinas. Tiene un sabor ligeramente      más consistente que la refinada por lo que se usa una cantidad menor.
  • Sal guerande o sal gris: sal marina procedente de la Bretaña Francesa;      de color gris y tamaño medio. Se la considera sal integral pues es natural      y sin aditivos, rica en oligoelementos.
  • Sal rosa del Himalaya: es una sal de roca de gran      pureza. Su color rosado se debe al contenido en hierro, y tiene un sabor      fuerte y ligeramente amargo

Todas ellas se pueden encontrar en las herboristerías. Por lo tanto, cuidemos la ingesta de sal, pero sobre todo la obtenida de forma industrial.