“Si en lugar de enfadarnos con ellas aprendiésemos a escuchar con atención a nuestras incomodidades e insatisfacciones, tendríamos la posibilidad de descubrir la dirección más apropiada para seguir avanzando hacia la plenitud” (ANF)
Salud y bienestar
Consideraciones sobre el estrés
“Hoy día muchas personas sufren diversas patologías relacionadas de alguna manera con el estrés. Sin embargo, respecto a la noción de estrés, hay algunos matices que conviene señalar para comprenderlo de forma apropiada.
Lo primero es entender que la respuesta a un estímulo estresante no siempre ha de provocar daño, sino que éste aparece cuando dicha respuesta es desproporcionada en intensidad o mantenida a lo largo del tiempo. Teniendo en cuenta lo anterior, y más allá de algunas discusiones meramente académicas sobre el asunto, podemos afirmar que:
1.- El estrés es fenómeno inseparable de la vida y su finalidad biológica es de tipo adaptativo. No es pues algo malo que haya que evitar siempre, sino que habremos de modularlo para que surta los efectos beneficiosos que también nos proporciona, como por ejemplo para dar respuestas más adecuadas a los requerimientos del medio.
2.- Aparece en todos los seres vivos, sólo el cadáver tendría un estrés igual a cero. Por tanto no es real la propuesta de eliminar todo el estrés, solamente es posible aprender a gestionarlo adecuadamente.
3.- Experimentamos los cambios propios de la respuesta estresora tanto en situaciones positivas como negativas. Es decir, las cosas buenas (un viaje, un aumento de sueldo, comprar una casa nueva, etc.) también estresan.
4.- No es necesario tener problemas para encontrarse estresado. Dependerá, entre otras cosas, de los recursos de los que dispongamos para regular la respuesta y amortiguar sus consecuencias.
Considero que en nuestra sociedad actual, y dada la enorme incidencia de trastornos asociados al estrés, si queremos mantenernos en salud habremos de aprender una serie de estrategias prácticas que nos permitan gestionar adecuadamente los estímulos estresógenos y las respuestas que damos a los mismos” (ANF)
Necesitamos alegría
Dieta y cáncer
“Los alimentos que consumimos juegan un papel fundamental en nuestra salud. Esto parece estar claro hoy día. Pero a pesar de las evidencias científicas actuales, todavía no ha sido incorporado del modo que debiera a la práctica clínica de muchas especialidades médicas.
Así por ejemplo, tenemos que en el primer informe global sobre dieta y cáncer publicado en 1997 por el Fondo Internacional para la Investigación del Cáncer junto con el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer, y en el que se evaluaron más de 4.000 estudios sobre dieta y cáncer, no deja lugar a dudas sobre la íntima relación entre ambos aspectos.
De tal manera es así que, según dicho informe, se estima que un cambio en la dieta puede reducir la incidencia global de cáncer entre un 30 y un 40 por ciento, lo que equivale a entre tres y cuatro millones de casos anuales en todo el mundo.” (ANF)
La alquimia del ser humano
“Uno de los aspectos que más tiene que ver con la salud y la enfermedad es el modo en el que los seres humanos nos relacionamos unos con otros. De hecho, en este nivel se producen tantos trastornos o más como los que aparecen por la falta de vitaminas o de cualquier otro nutriente. Los problemas emocionales y aquellos otros que surgen como consecuencia de dificultades o errores en la comunicación, son los responsables en nuestra cultura de una gran cantidad de sufrimiento para muchas personas. En estos casos, aunque existen medicamentos que pueden mejorar la sintomatología, la verdadera curación, el tratamiento en profundidad, consiste en una radical transformación interior, una especie de alquimia emocional en la que trasmutamos nuestros miedos, apegos e ignorancia en amor, satisfacción y sabiduría.” (ANF)
¿Cura la homeopatía?
“Llevo más de veinticinco años practicando la homeopatía. He visto miles de pacientes que se han curado gracias a los tratamientos homeopáticos. Pero cada cierto tiempo salen en los medios de comunicación oleadas de detractores que argumentan que esas curaciones son «efecto placebo», ya que los homeópatas sólo aportamos, según ellos, agua, azúcar y buenas palabras. Vale, juguemos a que es así. Yo tengo mis casos documentados. A todos los que piensan eso los reto públicamente a que las próximas anginas, neumonías, bronquitis, úlceras, hipotiroidismo, cistitis, parasitosis, migrañas, lumbalgias, abscesos, etc. los tratéis sólo con “agua, azúcar y buenas palabras.” Como pienso que no soy mejor médico que aquellos compañeros detractores de la homeopatía, seguro que son capaces de alcanzar los mismos resultados que yo, y, además, evitarán así efectos secundarios al paciente y un gran ahorro en costes sanitarios a nuestro país. Os animo a que lo hagáis. ¿Os vais a atrever? ¿Seríais capaces de hacerlo obteniendo los mismos resultados “placebo” que yo he obtenido?» (ANF)
Enfermar saludablemente
“Existen enfermedades evitables sobre las que podemos actuar previniendo su aparición, otras, en cambio, se manifestarán a pesar de todos nuestros esfuerzos. Pero, en cualquier caso, siempre podremos hacer algo al respecto porque hay una cosa que está en nuestras manos y que no depende de factores externos. Lo llamo “enfermar saludablemente” y consiste en desarrollar la actitud que permite obtener de la enfermedad numerosos aprendizajes y consigue que salgamos de ella mucho más fortalecidos y maduros que cuando enfermamos.” (ANF)
Cuerpo y emociones
“El cuidado de las emociones va mucho más allá de lo que significa sentirse bien o no. Diversos experimentos han demostrado el modo en el que dichas emociones pueden influir en los distintos parámetros bioquímicos y funciones orgánicas, por lo que atender al equilibrio emocional ha de ser considerado con todo fundamento como una poderosa herramienta para cuidar también el cuerpo” (ANF)
Astenia primaveral
Por Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués
En esta época que comienza, es frecuente encontrar en consulta a personas que refieren síntomas como malestar, cansancio, decaimiento, somnolencia diurna, insomnio o sensación de sueño no reparador, dificultad de concentración, irritabilidad, disminución del apetito y la libido… con frecuencia estos síntomas que aparecen al llegar la primavera y van cediendo de forma espontánea a lo largo de la misma, se achacan a la llamada astenia primaveral.
Pero ¿qué es la astenia primaveral?
La astenia se define como una sensación continuada de fatiga y falta de vitalidad tanto física como psicológica, acompañada de pérdida de motivación e interés por el entorno. En primavera, son muchas las personas que comienzan a manifestar estos síntomas, y aunque no se conocen con exactitud las causas de este cuadro, parece ser que puede aparecer en relación a la adaptación de nuestro cuerpo al mayor número de horas de luminosidad, el aumento de las temperaturas que acompaña al cambio de estación, y una frecuente disminución de las horas de sueño.
¿Qué podemos hacer para prevenirla o disminuir la intensidad de los síntomas?
- Mantener horarios regulares de sueño y vigilia: con el cambio de hora, tendemos a acostarnos más tarde de lo habitual, el problema es que no siempre podemos levantarnos también más tarde, por lo que es importante intentar mantener 7-8 horas de sueño.
- Tomar cenas ligeras, al menos 2 horas antes de irnos a la cama: cenar mucha cantidad o comidas pesadas, y acostarse poco tiempo después, hará que la digestión interfiera con el sueño, disminuyendo la calidad del mismo.
- Ejercicio físico moderado: haciendo ejercicio liberamos endorfinas, que nos hacen sentir muy bien y nos estimulan, pero por este mismo motivo, no debemos practicar ejercicio cerca de la hora de dormir, ya que la estimulación puede interferir con el sueño. Se debe realizar unas horas antes de irnos a la cama.
- En cuanto a la dieta, es mucho lo que podemos hacer para combatir la astenia primaveral:
- Hacer un desayuno completo y equilibrado, que nos aporte energía para afrontar el día con vitalidad.
- Es conveniente evitar en nuestra dieta los alimentos que no nos aportan nutrientes esenciales, como las bebidas carbonatadas, bollería, comidas precocinadas…, y apostar por los cereales integrales, legumbres, frutas (buen momento para tomar toda clase de zumos hechos en casa con la ayuda de la licuadora/batidora) y verduras.
- Tomar un aporte extra de vitaminas y minerales, como por ejemplo a través de la levadura de cerveza o el germen de trigo. Podemos consumirlo en cápsulas o bien en forma de polvo/granulado acompañando a nuestros zumos, ensaladas o yogures.
Los síntomas de la astenia primaveral son pasajeros, suelen durar unas 2 semanas. En el caso de que sean más intensos, durando más de 15 días o aparezcan otros síntomas acudir al médico, ya que otras enfermedades como anemia o el hipotiroidismo pueden dar síntomas parecidos.
Hábitos y salud
“Una parte importante de la salud se encuentra en nuestras manos. Desde tiempos de Hipócrates sabemos que existe una estrecha relación entre la salud y el estilo de vida. Por eso, muchas enfermedades no pueden curarse si el paciente no está dispuesto a modificar sus hábitos perniciosos por otros más saludables.” (ANF)

