Editorial de agosto 2013

agostoEl calendario corre que se las pela, al menos esa es la impresión que me da, y casi sin darnos cuenta estamos inaugurando el mes de agosto, puerta de entrada al último trimestre del año en curso.  

Por desgracia, hemos despedido julio con un lamentable y mortífero suceso ferroviario que ha conmovido a todo el país sin excepción. No hay persona que conozca que no se haya estremecido ante las imágenes de la tragedia emitidas por los diversos medios informativos. 

Ya en otros momentos hemos experimentado dramas similares en este país, y en todas las ocasiones, además del dolor y la consternación, se han vivido al mismo tiempo inequívocas señales de apoyo, cariño y solidaridad hacia las víctimas y sus familiares. De alguna manera esto constituye un valioso consuelo para aquellos que de un modo absurdo e inesperado han sido visitados por la fatalidad y por la pérdida de sus seres queridos.

Creo que sentir el calor de las personas cercanas, o incluso de las distantes, pudiera ser una especie de bálsamo reparador, aunque ni estos signos de apoyo, ni otros similares, devuelvan la vida a los fallecidos ni subsane el profundo dolor de sus familiares. 

Muchos piensan que rezar no sirve para nada. Yo soy de los que opinan lo contrario. Y no sólo es cuestión de fe, los estudios de Harold Koenig en la Universidad de Duke, dan  fundamento científico al hecho de que rezar es especialmente útil para quien lo hace y para los demás. En algunos otros artículos me he referido a ellos.

Este dramático acontecimiento nos ha hecho pensar a todos en la enorme fragilidad de la condición humana y en lo poco que controlamos nuestro destino. Un desplazamiento en uno de los medios de transporte más seguros que existen se puede convertir en tu último viaje.

Soy consciente de que la muerte no está al final de la vida, sino que más bien nos acompaña siempre a lo largo de nuestro camino, muertey que una vez llegado el momento nos abraza, nos toma de la mano, ya estemos sanos o enfermos, seamos ricos o pobres, jóvenes o viejos… para decirnos que nuestros días en este mundo han tocado a su fin.

Con frecuencia, cuando comento cosas de este tipo, observo como algunas personas se consternan y me dicen que hablar o pensar en ello les hace sentirse más inseguros y vulnerables. Yo, por el contrario, pienso que la seguridad no puede nunca sustentarse en el hecho de evitar mirar la realidad, sino que más bien debiera fundamentarse en afrontar e integrar en nuestras vidas las cosas tal como son. Y lo cierto es que somos mortales y que no sabemos el momento en el que llegará nuestra muerte. Estas dos afirmaciones constituyen de las pocas certezas vitales que podemos sostener sin la menor duda.

No querer pensar en ello no añadirá ni un sólo día más a tu vida, pero es posible que te haga vivir bastante más temeroso e inseguro de lo que lo harías si supieses afrontar cara a cara esta cuestión.

Y el que la cosa sea de este modo, lo que me lleva es a revalorizar cada instante como algo único e irrepetible, a dar gracias por todo lo que me rodea, y a desear disfrutar tanto como pueda de cada momento vivido, así como de la presencia de los seres queridos que me rodean. 

familiaMe lleva, también, a enfocar mi atención y mi energía hacia aquello que considero valioso y digno de ser vivido, a no perderme por las ramas en asuntos que ni me van ni me vienen, y a procurar con todas mis fuerzas que mi vida sea lo suficientemente significativa para que, llegado el momento, pueda despedirme con la tranquilidad y el sosiego de espíritu de haber vivido con el máximo de plenitud que haya podido lograr. No quiero decir adiós a este mundo con la sensación de tener muchos “deberes por hacer”. 

Por eso soy de los que piensan que hoy es el mejor momento, y ahora es el mejor lugar para comenzar a vivir aquello que queremos vivir. Demorarlo indefinidamente sólo nos puede hacer más infelices.

Una paciente me contaba hace poco, “mi marido ha dejado aplazada muchas cosas para la jubilación. Ibamos a ir a muchos sitios, y, ahora, antes de jubilarse, le han diagnósticado una demencia y ya no podemos hacer nada de lo que habíamos dejado pendiente”. Aunque no se trate de un caso de muerte, saque usted mismo la moraleja de este breve relato.

Opino, por tanto, que ser consciente de la muerte no es algo que nos deba entristecer sino que por el contrario nos ayuda a disfrutar del presente y nos permite iluminar nuestra vida, haciendo resaltar aquellos asuntos que son significativamente valiosos para nosotros.

El mes de agosto, mes vacacional por antonomasia, es un momento del año tendente al disfrute, al descanso, al fomento de las relaciones, a los viajes… y a tantas y tantas cosas que normalmente no podemos hacer por falta de tiempo en los momentos en los que nos encontramos sometidos a un horario laboral, y que por eso dejamos para estas fechas.

Es cierto que cada uno disfruta a su manera. Y también es cierto que como están las cosas, muchas personas habrán tenido que renunciar a lo que otros años han podido hacer. Pero sea como fuere, a lo que nunca deberíamos renunciar es a la opción de poner todos nuestros medios para tratar de ser felices aquí y ahora, para promover nuestro bienestar, para disfrutar del hecho de estar vivos y de lo que cada día la vida nos ofrece, y, sobre todo, para regocijarnos con el regalo de la presencia de nuestros seres queridos (que a veces sólo lo valoramos cuando los perdemos). 

Es un buen momento para compartir penas y alegrías con nuestros amigos, para recargar nuestra deteriorada energía y para reflexionar a cerca de cómo desarrollar el inmenso potencial que cada uno de nosotros poseemos en nuestro interior y que hemos venido a explicitar en este mundo.

A estas alturas del año, y después de unos meses que me han requerido una cierta  intensidad de esfuerzo en lo laboral, familiar y personal, y tras algunas contingencias de diverso tipo, siento que necesito descansar. 

A pesar de que tengo aguante para el esfuerzo, cuando me voy quedando dormido en el sofá a la hora de la siesta (cosa que habitualmente no tengo costumbre de dormir), es que mi cuerpo me va pidiendo descanso.

Así que dentro de unos días comenzaré mis vacaciones, de las que además de disfrutar lo máximo posible, espero que puedan servirme para seguir descubriendo y agradeciendo el maravilloso don que constituye el hecho de estar vivos.

Os invito a que también las aprovechéis al máximo.

¡Feliz Agosto! 

 

Dos pérdidas… dos formas de afrontarlo

Continuamente veo personas que viven situaciones de pérdida. Unas veces pierden su salud, otras ven perder la salud o la vida a sus propios familiares y amigos. Yo también las he vivido, y sigo viviéndolas en mi entorno.
Hasta aquí, nada de nuevo, sino el juego mismo de la vida. Ese juego que acaba siempre en despedida.
Pero el modo en el que vivimos dichas situaciones, marcará la radical diferencia entre estar feliz o sufrir inútilmente.

Una paciente que perdió a su hija adolescente en un accidente me dijo:

– Sufrí mucho por ello. Lo pasé muy mal. Pero poco a poco he aprendido que ese acontecimiento forma parte del ciclo de la vida. He logrado recordarla sin dolor; agradecer el tiempo que pasé con ella, y tengo la profunda convicción de que allá donde esté se encuentra feliz.

Otra paciente a la que se le murió, ya mayor, su hermano:
– La vida me dio un vuelco. Me siento mal desde entonces y, a pesar de los años transcurridos, no he logrado superarlo. Me rebelo frente a eso…no acepto que la vida sea así… no acepto que haya muerte…

Como dice el título, «dos pérdidas…dos maneras de afrontarlas».
El dolor de la pérdida no es evitable, pero el sufrimiento sí.

¿Con cuál de las dos posturas te identificas más?

¿De qué forma podemos estar preparados para cuando las pérdidas aparezcan en nuestra vida?

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¿Qué es la hipertrigliceridemia?

¿Qué es la hipertrigliceridemia?

trigliceridosPor Dª Gracias María Casado, nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués

Cuando escuchamos esta “palabreja”, muchos pensamos ¿y eso qué es?

Pues se trata  de una elevación de los niveles de triglicéridos en sangre. Y hemos de cuidar los meses que avecinan pues por término general, van unidos a esos excesos del período estival y vacacional.

Normalmente “van” unidos al colesterol y en muchos casos podemos encontrarnos tanto unos como otros elevados, pero, como aspecto diferenciador, hemos de saber que el tratamiento dietético será más eficaz para corregir los niveles de triglicéridos que los de colesterol, consiguiendo que los niveles se restablezcan en los valores normales.

De forma general, y con el objetivo de mantener dentro de la normalidad las cifras, la dieta debe ser baja en grasa (de tipo saturadas y trans, éstas últimas no solo capaces de elevar los triglicéridos sino también de disminuir los niveles de colesterol “bueno”: el HDL).

Igualmente otro aspecto importante es la restricción de azúcares simples (azúcar, miel, bebidas azucaradas y refrescos), fructosa y alcohol, pues aumentan su síntesis a nivel interno (en hígado).

Pero además de factores puramente dietéticos y que son el objetivo de nuestro artículo, existen  otros factores con gran repercusión, como son ciertas enfermedades (en la mayoría de los casos asociadas, como la diabetes no controlada y la obesidad), sedentarismo, tabaco y estrógenos. Una vez más, se ratifica la necesidad e importancia para nuestra salud y calidad de vida de los buenos hábitos de vida saludable.

Consejos prácticos:

–          reduzca factores de riesgo asociados (sobrepeso/obesidad), llevando una dieta baja en calorías.

–          dieta variada con abundancia de frutas, verduras, cereales.

–          disminuya la ingesta de carnes rojas, huevos (2 ó 3 por semana), leche entera y derivados (helados, nata, mantequilla, yogures enteros, quesos grasos,…). Alimentos grasos en definitiva.

–          preferentemente aceite de oliva, evitando los aceites de coco y palma, presentes frecuentemente en productos de bollería, fritos y precocinados.

–          introduzca los pescados blancos y en especial los azules (sardina, trucha, atún, caballa, salmón,…).

–          Técnicas culinarias: opte por las bajas en grasa, evitando fritos, guisos…, así como retire la grasa visible de las carnes.

–          NO FUME y realice EJERCICIO físico.

 

Ácidos grasos esenciales: importancia para la salud

Ácidos grasos esenciales: importancia para la salud

ácidos grasos esencialesLos AGE son grasas que el organismo necesita ingerir a través de la alimentación habitual porque son necesarias para el correcto funcionamiento del organismo (imprescindibles para el desarrollo del cerebro, la producción de hormonas, etc.), y no las puede sintetizar por sí mismo. Pertenecen a este grupo el ácido linoléico (omega-6) y el alfa-linolénico (omega-3), que el organismo transforma en EPA y DHA. Hoy día sabemos que es necesario, además, un cierto equilibrio entre el aporte de grasas de la serie omega-6 y las de la serie omega-3. Porque si se consumen demasiado omega-6 en relación a los omega-3, pueden incrementarse el riesgo de padecer ciertas enfermedades tales como cardiopatías, cáncer, diabetes, asma, depresión, etc. Existen numerosas discrepancias acerca de cuál es la proporción más adecuada. Algunos defienden que la proporción correcta sería de 4:1, es decir, 4 gr. de omega 6 por 1 gr. de omega 3, mientras que otros preconizan la proporción 1:1. Según parece los omega-3 reducen los niveles de prostaglandinas proinflamatorias de forma más eficaz que los omega-6. Sea como fuere, y puesto que en una dieta normal suele haber una mayor proporción de omega-6, se hace necesitamos ingerir más EPA, DHA y ácido alfa-linoléico. Se han encontrado grandes beneficios por el aumento de consumo de los ácidos grasos omega-3. Por ejemplo, tomar pescado de forma regular disminuye la incidencia de muerte cardiaca súbita. También se sabe que los suplementos de aceite de pescado bajan los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Ciertos estudios avalan que de 2.5-5 gr. de DHA y EPA al día pueden contribuir a reducir el dolor y la rigidez asociadas con la artritis reumatoide. Así mismo los omega-3 puede ayudar a luchar contra algunos problemas mentales, como por ejemplo la depresión. Parece haberse demostrado que el ácido alfa linoléico ayuda a prevenir la artrosis, cardiopatías y accidentes cardiovasculares. También se ha estudiado como tratamiento para la artritis reumatoide el ácido gamma-linoléico, aunque no se han estudiado tanto como los omega-3 y podrían desviar el equilibrio de ácidos grasos en la dirección equivocada. Podemos conseguir omega-6 a partir de los aceites de maíz, girasol, soja, cártamo. El gamma-linolenico se encuentra en la borraja, grosella negra y onagra. El alfa-linolénico se encuentra en las verduras de hoja verde, aceite de semillas de lino, aceite de canola, nueces y nueces de Brasil. Algunos expertos recomiendan la ingestión diaria de 6 gr. de ácidos grasos omega 6, 1 gr. de DHA y EPA combinados, y 0.5 ácido-alfa-linoléico para conseguir el cociente 4:1 saludable. Como efectos indeseables encontramos el regusto a pescado en los suplementos de aceite de pescado. Si no están suficientemente purificados pudieran contener toxinas ambientales o metales pesados. Los omega-3 pueden interferir con ciertos medicamentos como los anticoagulantes, la aspirina, la vitamina E, el ginkgo, etc. No se han observado efectos adversos en dosis de 3-8 gr. al día de aceite de pescado. El aceite de onagra y el ácido gamma-linolenico pueden reducir la inflamación , pero tomados durante largo tiempo pueden tener efectos contrarios. Es conveniente buscar suplementos de pescados que sean inodoros que tengan DHA y EPA. Las cantidades de EPA y DHA combinadas oscilan entre alrededor de 300 a 800 mg por cápsulas de 1.000mg.

Coenzima Q-10, una fuente de energía y salud

Coenzima Q-10, una fuente de energía y salud

co.q-10La Coenzima Q-10 (Co Q-10), llamada también ubiquinona, es una substancia necesaria para el normal funcionamiento de muchos órganos y para la realización de diversas reacciones metabólicas, sobre todo en la cadena transportadora de electrones en el Ciclo de Krebs. Su misión es aportar energía a las células, ya que interviene en la producción de ATP (Adenosin trifosfato), molécula energética del organismo.

Ha llegado al gran público a través de la publicidad de los productos cosméticos que la han incorporado a gran número de cremas faciales y similares, como una substancia especialmente importante para cuidar la piel y evitar su envejecimiento.

Posee también una alta capacidad antioxidante que resulta muy útil en ciertas enfermedades, ya que evita el daño tisular producido por los radicales libres y, según parece, podría retrasar la evolución de ciertas enfermedades neurológicas tales como el Parkinson.

La Co-Q-10 se usa en el tratamiento de las miocardiopatías y de la insuficiencia cardiaca congestiva. Además puede ayudar a controlar la hipertensión, las alteraciones del ritmo cardiaco, aliviar los ataques de ángor y reducir la formación de coágulos sanguíneos. Parece, también haber aliviado los síntomas de personas con enfermedad de Raynaud.

Ayuda a conservar la Vitamina E y se cree que evita la oxidación del colesterol, aunque parecen necesarios nuevos estudios que confirmen este último punto.

Se encuentra en elevada concentración en el organismo, sobre todo en el corazón, hígado, riñones y páncreas. También se encuentra en una gran variedad de alimentos, especialmente las carnes, vísceras, algunos pescados y mariscos.

Sus niveles disminuyen con la edad, y son menores en pacientes con enfermedad cardiaca. Pero además del paso del tiempo, también el hábito de fumar y el consumo de ciertos medicamentos, como la lovastatina o el propanolol, pueden hacer que disminuya la cantidad de Co-Q-10, por lo que sería aconsejable administrar un suplemento de  Co Q-10 en estos casos.

Se suele presentar como suplementos en forma de pastillas, comprimidos o cápsulas de gelatina blanda. Las presentaciones contienen aceite que favorecen su absorción, igualmente favorecida si se toma junto con los alimentos.

La dosis recomendable en las cardiopatías oscilan entre 100-360 mg/día. No se conocen efectos secundarios.

Importancia del selenio para la salud

Importancia del selenio para la salud

El selenio es un elemento de la tabla periódica, insoluble en agua, y que se encuentra ampliamente distribuido en la naturaleza formando parte de suelos y rocas. También podemos encontrarlo en la composición de diversos alimentos tales como cereales, el pescado, las carnes, las lentejas, el pan, frutos secos, espárragos, tomates y otras verduras, levadura de cerveza, ciruelas uvas, melocotones y los huevos, entre los más destacados.

De un tiempo a esta parte ha venido despertando mayor interés en lo que a sus aplicaciones en el campo de la salud se refiere, habiéndose realizado numerosos y clarificadores estudios al respecto. Sigue leyendo

El arte de gestionar

El arte de gestionar

aprender a gestionar¿Cuantas veces disponemos de todos los elementos necesarios para conseguir una meta y, sin embargo, el asunto no funciona? ¿Y de los mejores ingredientes y hacemos una pésima comida?

Y es que, tanto en la vida como en el arte culinario, además de tener los ingredientes hay que saber hacerlos funcionar apropiadamente.

Si me diesen las piezas de un motor desmontado, a menos que me formase antes con un buen curso de mecánica y dispusiese del tiempo, ganas y herramientas oportunas, sería imposible hacer que dicho motor funcionase. Demasiados requisitos para alguien como yo. En cambio, conozco a quienes son capaces de hacer que el motor funcione.

Todos tenemos experiencias de ver personas con unos recursos limitados que los rentabilizan de forma eficaz y eficiente, y también tenemos ejemplos de lo contrario, personas que disponiendo de todo lo necesario no llegan nunca a cumplir sus objetivos.

Pues de esto, precisamente, se trata el arte de gestionar, es decir, hacer que las cosas funcionen lo mejor posible con los ingredientes que disponemos.

Cuando nos referimos al mundo interior hablamos de autogestión, es decir, la gestión apropiada de los recursos personales de cada uno. 

Y desde el punto de vista sofrodynámico, la autogestión, constituye uno de los pilares fundamentales del bienestar.

Podría decirse, pues, que gestionar es el arte de hacer que las cosas funcionen apropiadamente. Y es algo que puede ser aprendido y mejorado.

Como resumen, podría decirse que para todos aquellos que deseen cultivar el bienestar, se hace imprescindible avanzar en la autogestión, así que podríamos aceptar el siguiente reto: tengamos los recursos que tengamos, e independientemente de que se puedan incrementar, vamos a asumir el desafío de tratar en cada momento de que funcionen lo mejor posible.

 

Los alimentos funcionales, ¿qué son?

Los alimentos funcionales, ¿qué son?

alimentos funcionalesPor Dª Gracia María Casado, Nutricionista y colaboradora del CMI Dr. Nougués

En el marco de una sociedad cambiante, objeto del sistema de superproducción, la escasez de tiempo, los hábitos de vida poco saludables, la gran prevalencia de enfermedades crónicas (cada vez más numerosas)…, surgen los denominados “alimentos funcionales”, como una alternativa y solución para corregir los grandes desequilibrios y deficiencias nutricionales que padece la población; situación contradictoria sin duda, con la superabundancia y el gran desarrollo de los países del primer mundo.

La obesidad por ejemplo, es una de las enfermedades (diana clave), para su desarrollo, dado que su prevención es el problema nutricional más importante y uno de los retos sanitarios prioritarios en las sociedades occidentales. En líneas generales, se pueden definir diversas estrategias para el diseño de alimentos funcionales para el control del peso corporal; unas dirigida a la inhibición de la ingesta o limitando la biodisponibilidad de nutrientes, otras produciendo un descenso en el contenido calórico de los alimentos, también estimulando el gasto energético (termogénesis); y finalmente regulando de la distribución de nutrientes entre tejidos limitando el acumulo de grasa.

Por tanto, el abandono de los buenos hábitos alimenticios y el empeoramiento de la calidad de la dieta, se convierten en el elemento justificativo de la gran demanda actual, de este tipo de alimentos. Pero sabemos realmente qué es un alimento funcional, a quién/es van dirigidos, cuáles son las propiedades que se le atribuyen… Al respecto, todas y otras cuestiones intentaremos ir descifrándolas.

 

1. ¿Qué es un alimento funcional? Propiedades atribuidas.

     En la literatura, dicho término se suele abreviar con las siglas AF. Se trata de alimentos elaborados no sólo por sus características nutricionales sino también para cumplir una función específica como puede ser el mejorar la salud y reducir el riesgo de contraer enfermedades, ya que independientemente del aporte de nutrientes, han demostrado a nivel científico tener efectos positivos sobre una o varias funciones del organismo. Pero en ningún caso esto los convierte en posibles sustitutivos de comida, sino que deben consumirse como parte de una dieta sana y equilibrada, en la misma cantidad que pueda tomarse cualquier otro alimento en nuestra dieta y acompañados de un estilo de vida saludable.

Alimento funcional puede ser desde un alimento natural, un alimento al que se ha añadido un componente, o un alimento al que se le ha quitado un componente mediante medios tecnológicos o biológicos. También puede tratarse de un alimento en el que se ha modificado la naturaleza o biodisponibilidad de uno o más de sus componentes, o cualquier combinación de estas posibilidades. Por tanto podemos clasificarlos en:

– alimentos naturales

– alimentos enriquecidos en algún nutriente específico

– alimentos a los que se les retira algún nutriente

– alimentos con adición de sustancias biológicamente activas

– probióticos 

Sin embargo y pese a toda la información existente, hasta el momento no han sido definidos por la legislación Europea.

 

2. ¿Qué tipo de alimentos funcionales existen actualmente en el mercado?

Destacan por ejemplo: las leches enriquecidas (con calcio, ácidos grasos omega-3, ácido oleico ó vitaminas), los zumos de frutas, los cereales, los huevos. 

3. Segmentos de población a los que van destinados

 Este tipo de alimentos  puede formar parte de la dieta de cualquier persona. Pero además, están especialmente indicados en aquellos grupos de población con necesidades nutricionales especiales (embarazadas y niños), estados carenciales, intolerancias a determinados alimentos, colectivos con riesgos de determinadas enfermedades (cardiovasculares, gastrointestinales, osteoporosis, diabetes, etc.) y personas mayores.

 

4. ¿Tienen efectos negativos para la salud?

Los alimentos funcionales pueden contribuir a mejorar el estado de salud aunque no sean la solución a todos los problemas nutricionales. Sin embargo, la oferta creciente en los supermercados de alimentos a los que se ha añadido (o de los que se ha eliminado) uno o varios nutrientes, o modificado su biodisponibilidad, convive con la desconfianza de una parte de la población a los efectos sobre la salud que alegan. El desarrollo de los alimentos funcionales se tiene que producir, así, con unas reglas del juego claras:

  • Las pruebas científicas que avalen las alegaciones de salud han de responder a los estándares avalados por la comunidad científica y ser públicos.
  • El etiquetado ha de proporcionar una información veraz y no susceptible de llevar a engaño a los consumidores.
  • La Unión Europea se ha de dotar de normas lo más claras posibles que permitan, al mismo tiempo, la innovación de la industria y la defensa de los intereses de los consumidores.
  • Las administraciones públicas han de garantizar el cumplimiento de la normativa.
  • Simultáneamente se tienen que dar pasos para mejorar la formación y la información de los ciudadanos sobre la alimentación.

Un marco con estos elementos ha de permitir minimizar los riesgos para la salud asociados a la utilización de los alimentos funcionales.

El organismo responsable de los mismos en la Unión Europea, se denomina

FUFOSE (Functional Food Science in Europe),  y es el encargado de regular las alegaciones sanitarias, es decir, la información dirigida al consumidor sobre los efectos favorables que este tipo de alimentos ejercen para la nutrición y para la prevención de enfermedades.

Esperamos haber aclarado e informado sobre la realidad existente acerca de este tipo de alimentos, cada vez más utilizados en la sociedad actual.

 

 

Entrenar la corporalidad: La postura ecuánime

Entrenar la corporalidad: La postura ecuánime

postura ecuánimeSin lugar a dudas, durante el proceso de crecimiento y desarrollo humano, la corporalidad ha de participar como parte esencial del mismo, y no como un mero espectador de los procesos mentales y emocionales. Hemos superado, hace ya mucho tiempo, la dualidad proveniente de las ideas platónicas y, posteriormente, del cartesianismo de que el cuerpo no era más que “la cárcel del alma” o algo desconectado de la dimensión espiritual del ser, de tal manera que hemos llegado ya a incorporar en occidente lo que desde tiempos ancestrales era  ampliamente conocido en oriente, es decir, hoy día podemos considerar nuestra corporalidad como la puerta principal hacia la consciencia, y un elemento fundamental de ciertas prácticas de desarrollo espiritual. Disciplinas como en yoga, el Tai chi o el Qi Gong, nos lo vienen enseñando y demostrado desde hace miles de años. Por eso, como parte del entrenamiento en Sofrodynamia®, la atención al cuerpo adquiere un carácter relevante. Sabemos que en cada instante ocurren muchas cosas en nuestro mundo interior, de las cuales sólo seremos conscientes cuando aparece alguna sintomatología lo suficientemente intensa como para llamar nuestra atención. Pero es posible aprender a atender a nuestro cuerpo de tal manera que podamos distinguir, desde fases iniciales, aquellas respuestas corporales que indican una tensión a nivel interior, lo cual es imprescindible de cara a realizar los ajustes correctivos necesarios. Desde el punto de vista físico, nuestro cuerpo se encuentra en continuo conflicto entre la necesidad de mantener una postura erguida natural y las fuerzas gravitatorias que nos arrastran hacia abajo. Esta necesidad de ajuste continuado, sumado a las tensiones corporales que se somatizan como consecuencia de conflictos emocionales y los frecuentes vicios posturales que solemos tener, tienen como consecuencia que la dimensión corporal se tensione fácilmente y sufra innecesariamente, a menos que apliquemos la corrección oportuna. Este estado de tensión muscular mantenida, amén de consumir una elevada cantidad de energía, es interpretado por el cerebro como alarma o peligro, poniendo en marcha la consecuente respuesta de estrés que, al mantenerse en el tiempo y hacerse crónica, suele pasar desapercibida por el sujeto, dando lugar posteriormente a la aparición de diversas patologías. La práctica de la Postura Ecuánime nos ayudará a modificar el panorama anteriormente descrito. El establecimiento de la Postura Ecuánime durante nuestra práctica, permite prevenir las nefastas consecuencias del estrés, ya que al tomar consciencia del cuerpo y regularizar la respiración, la mente se serena y podemos experimentar un cierto aquietamiento global. Dicha postura nos permite, pues, armonizar el Espacio Interior y la corporalidad, ya que utilizamos el cuerpo como elemento de acceso a la consciencia. Es posible establecerse en la Postura Ecuánime tanto en la vertical como sentados. Pero ¿en qué consiste la Postura Ecuánime? Para adoptar la Postura Ecuánime atendemos a lo siguiente:

  1. Realizamos los ajustes corporales necesarios para desbloquear las articulaciones de forma correcta.
  2. Corregimos los ejes corporales para estar perfectamente alineados
  3. Buscamos, además, enraizarnos, tanto desde nuestros pies asentados sobre la tierra, como desde nuestra coronilla que queda como suspendida hacia el cielo.
  4. Tomamos consciencia de las tensiones de todo el cuerpo y las sustituimos por distensión
  5. Centramos nuestra respiración en Dan Tien

Espero que utilizando estos consejos, poco a poco, y a través del entrenamiento, experimentes la sensación de trascender la dualidad cuerpo-consciencia y puedas percibirte globalmente.

Melatonina, una hormona con importantes funciones

Melatonina, una hormona con importantes funciones

melatoninaLa melatonina es una hormona que se fabrica fundamentalmente en la glándula pineal, aunque existen otros lugares del organismo con una cierta capacidad de producción. Dicha glándula, la pineal, durante mucho tiempo, constituyó un misterio en cuanto a su conocimiento y sus funciones, en ella el filósofo Descartes hacía residir la conexión entre el alma (Res Cogitans) y el cuerpo (Res Extensa). En los últimos años se ha estudiado profusamente y de ella se han escrito numerosos artículos, libros y realizado diversas investigaciones, llegando a ser considerada como una especie de “reloj biológico” que marca los ritmos circadianos del organismo. De un tiempo a esta parte, la melatonina, ha pasado de ser una gran desconocida a estar en el candelero, ya no sólo en las publicaciones científicas, sino incluso en las revistas divulgativas de ámbito generalista. Al igual que en tantas otras cosas, a veces se pasa de un extremo a otro, es decir, de no darles importancia alguna a llegar a considerarlas como una producto milagroso que cura todas las dolencias. Recordemos cuando salió la jalea real, el gingseng y tantas y tantas otras substancias, en su momento aparecieron en el mercado con una vitola de “producto milagro”. La melatonina, inicialmente, cobró interés como substancia inductora del sueño y para el tratamiento del jet lag, es decir, el desajuste horario que se producía en los largos viajes transoceánicos, y poco más. Por dicha razón, básicamente era consumida casi exclusivamente por aquellas personas que realizaban frecuentes viajes de largo recorrido. Hoy día sabemos que, además de las propiedades anteriores, es una substancia especialmente importante para el equilibrio de otros neurotransmisores cerebrales, así como para el correcto funcionamiento de los procesos cognitivos, emocionales, del sistema cardiovascular y del sistema inmune. A veces la he comparado con el director de orquesta que dirige la sinfonía cerebral en la que cada neurotransmisor ha de actuar en el momento oportuno y con la intensidad apropiada. Por otro lado, la melatonina, da lugar también a la llamada “sincronicidad circadiana” de todo el sistema hormonal. Dicho en palabras más sencillas, permite que cada hormona se segregue en el momento preciso y no fuera de lugar fluctuando entre máximos y mínimos de secreción con un ritmo justo. Diversos estudios demuestran que la correcta suplementación de melatonina, junto con la reposición hormonal bien controlada, son opciones bastante útiles en la Medicina Antienvejecimiento. Otros estudios han demostrado su utilidad para tratar procesos como las migrañas y las cefaleas. Su deficiencia aumenta el riesgo de padecer ciertas enfermedades y produce una mayor tendencia a la senilidad. También parece estar correlacionada con trastornos de insomnio y depresión. Además de ayudar a disminuir los niveles de colesterol y proteger el corazón. Su producción, al igual que el de otras substancias hormonales, decrece con la edad, llegando a que con 70 años sea aproximadamente del 20% de lo que se fabrica en la juventud. Además de lo anteriormente expuesto, la melatonina, es un potente antioxidante y se han descubierto importantes propiedades anticancerígenas. Existen alimentos que mejoran la producción de melatonina, tales como la cebada, la avena, las cerezas, el arroz integral, el maíz, los plátanos, el vino, las nueces y los tomates. Y también parece que substancias como la vitamina B3 y B6 pudieran actuar de un modo sinérgico con ella. No se recomienda suplementar a personas jóvenes (menores de 25-30 años) ya que se considera que su producción endógena es suficiente, y un aporte exterior pudiera no ser beneficioso. Pero se valora como un suplemento interesante en personas a partir de 50 años, independientemente de que duerman bien o no, ya que la melatonina no sólo ayuda a regular los ritmos de sueño-vigilia, sino que tiene otras interesantísimas propiedades, como he mencionado anteriormente. Hoy día no existe un acuerdo total en cuanto a la dosis. Lo mayoría de los estudios hablan de 3 mg, tomados de media a una hora antes de acostarse, aunque otros estudios más recientes indican que la dosis fisiológica efectiva sería 10 veces menos, 0.3 mg. Entonces, ¿cuál de las dos propuestas es la más correcta?, sólo el tiempo y nuevos estudios lo dirán. En España se comercializa en distintas marcas en una dosis de 1.9 mg. En otros países esto no es así, y es posible encontrarla en formatos de 3 mg, 5 mg, 10 mg, incluso más ¿Por qué en España el máximo legal permitido es 1.9 mg? Pues a pesar de mis esfuerzos por encontrar una explicación científica plausible de por qué ese tope máximo permitido es de 1.9 y no 2.1, de 1.7 o de 4,3, pongamos por caso, no he encontrado a nadie que me lo explique, ni tampoco ningún estudio científico que lo avale.

Como respuesta a este artículo «Melatonina.es» aporta una clarificadora explicación, la cual agradezco. Puede leerse en los comentarios.